Thursday, April 03, 2025

LA AUTODESTRUCCIÓN DEL MAS BOLIVIANO

La batalla entre evistas y arcistas en el Movimiento al Socialismo (mas) ha debilitado al extremo las posibilidades electorales de este partido hegemónico en la izquierda boliviana desde 2005. Inhabilitado electoralmente, Evo Morales se encuentra confinado en su bastión del Chapare para no ser detenido, mientras el presidente Luis Arce Catacora, que se ha quedado legalmente con la sigla del MAS, se ha hundido en las encuestas.

La autodestrucción del Movimiento al Socialismo (mas) boliviano por la lucha entre sus dos líderes, Evo Morales y Luis Arce Catacora, un proceso que se desenvuelve penosamente en los últimos tres años, tendrá efectos sísmicos sobre las elecciones presidenciales de agosto de 2025. Estas elecciones serán las primeras, desde 2005, en las que este movimiento político ya no será el favorito. Las primeras en las que alguna facción de la oposición tradicional tendrá posibilidades de llegar al poder. Para algunos, serán las primeras elecciones de un «nuevo ciclo histórico», como las definió Samuel Doria Medina, el empresario y precandidato del Bloque de Unidad, que incluye también al ex-presidente Jorge «Tuto» Quiroga y a Luis Fernando Camacho.
Salta a la vista que esta trayectoria coincide con el «giro a la (extrema) derecha» que comienza a experimentar el continente, con Donald Trump humillando latinos en el norte y Javier Milei vociferando consignas homófobas en el sur. Ambos personajes, sobre todo el segundo, sirven de modelo para algunos candidatos bolivianos. Pero las causas internas y más definitivas de la novedad que estas elecciones representarán respecto del clima político de las dos décadas previas son otras. Primero, la escisión del MAS en dos partes y –por una de esas casualidades que en realidad no lo son– el paralelo fracaso de la estrategia estatista de este partido para manejar los recursos naturales del país.
Comencemos por esto último. Este fracaso se patentizó en febrero de 2023, cuando los bolivianos descubrieron que las reservas de divisas del Banco Central se habían volatilizado. Se reveló entonces que la principal promesa con la que el MAS había justificado la nacionalización del gas en 2006 y el «Modelo Económico Social Comunitario Productivo» que construyó desde esa fecha, esto es, que las rentas del subsuelo se quedarían en el país, no se había cumplido. El increíble excedente de la época de bonanza (2006-2014), que llegó a 630.000 millones de bolivianos (90.000 millones de dólares, diez veces el pib de Bolivia en la etapa previa), se disipó por las vías del crecimiento de las importaciones, la fuga de capitales, el aumento del gasto público y la falta de medidas progresistas avanzadas o «de segunda generación» que permitieran tapar los huecos de la economía por los que la renta se salía. Quedó un volumen importante de infraestructura, aunque no del todo funcional, pero el tren de vida que el país llevaba se volvió abruptamente insostenible.
Había que «ajustar» la economía, algo que el presidente Arce se ha resistido a hacer y que ya está claro que no hará antes de terminar su gestión en octubre de este año. Aunque esta decisión no le ha servido de mucho, de todas formas, porque 88% de la población califica la situación de la economía como «mala», «muy mala» o «regular» (el peor resultado regional)1, en un contexto en el que la preocupación absorbente para los bolivianos es la crisis. Al mismo tiempo, 87% quiere «ir en una dirección muy distinta a la que nos ha llevado el gobierno de Arce».
Esto se ha reflejado en las intenciones de voto. En la serie de encuestas más seria que se ha publicado hasta ahora, Arce aparece con apenas 2% de apoyo, diez veces menos que Evo Morales, que usufructúa su «voto duro» rural, pero que, con alrededor de 20%, también está muy lejos de sus números del pasado, tras haber perdido a la clase media urbana emergente que antes lo apoyaba. En suma, un desastre para ambos. Hay que añadir a este panorama que para el MAS ya es virtualmente imposible ganar una segunda vuelta electoral, que está contemplada en la Constitución desde 2009 pero nunca se ha llevado a cabo hasta ahora. Por tanto, incluso en el caso de que la fragmentación de lo que está fuera y en oposición al MAS llevara a que una de las alas de este último se colocara entre los dos más votados en la primera ronda, las apuestas se inclinarían por el candidato rival, aun si fuese el peor ubicado de ellos. Ante la debilidad del MAS, un opositor como «Tuto» Quiroga, Doria Medina o el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, se entusiasman con encarnar el «antimasismo», mientras el millonario Marcelo Claure busca jugar, a escala local, un papel similar al de Elon Musk en la elección estadounidense.
Es el desenlace que pronosticó en agosto de 2023 el ex-vicepresidente y principal teórico del llamado «proceso de cambio», Álvaro García Linera, el único dirigente importante que se ha mantenido al margen de la lucha fratricida que se desarrolla en el campo indígena y popular: «Dividido, el MAS puede perder en la primera vuelta», declaró entonces2. A lo que Andrónico Rodríguez, el joven presidente del Senado y, para algunos, el heredero natural de Morales, acotó posteriormente: en un año «estaremos frustrados, decepcionados, exiliados y de repente presos»3. Andrónico, como todos lo llaman, buscó, hasta ahora sin éxito, ser el candidato presidencial de todo el mas, y no solo de la fracción evista.
Si se toma en cuenta que el MAS fue el partido más poderoso de la historia de Bolivia y el único que logró la unidad casi completa de la izquierda boliviana, juntando desde trotskistas hasta posmarxistas detrás de un proyecto nacional-popular que postulaba a los indígenas como el sujeto de la revolución democrática, la pregunta que surge es: ¿qué lo ha llevado a esta situación?
El sistema «caudillista»
Para comprenderlo, tomemos en cuenta que el sistema político boliviano es fuertemente personalista o «caudillista». Se trata de una herencia muy antigua, precolombina primero y luego colonial, y se ha consolidado a lo largo del tiempo por la debilidad de las instituciones democráticas y la «empleomanía» o dependencia de los cargos públicos para lograr ascenso socioeconómico en un país con pocas empresas privadas modernas y en el que 80% de la economía es informal.
Esto no significa que los factores sociológicos e ideológicos no operen en la política boliviana, solo que se expresan a través de las grandes personalidades. Los grupos políticos efectivos son las redes de adherentes a un líder. Los partidos están compuestos por estos grupos y, cuando son de gran tamaño, por coaliciones de ellos que a la larga tienden a dividirse porque la lealtad de los miembros no es directamente para con la institución, sino que está mediada por la lealtad a sus respectivos caudillos. Dicho de manera axiomática: cada líder genera una red de seguidores personales en torno de sí; pero lo inverso también es cierto: cada red solo puede tener un líder (de lo contrario sería una red institucional, no personalista). Así, si el caudillo cae, la red entera pierde el poder. Se trata de una forma de organización populista, en el sentido de Ernesto Laclau: el nombre del caudillo es el significante que representa y articula las distintas demandas de los actores políticos, que son demandas por poder, y, en segundo término, también las demandas de sectores del electorado4.
De esto se desprenden varios comportamientos: (a) la dificultad de que el caudillo renuncie a serlo, ya que esta decisión tendría efectos sobre todo su grupo político; (b) la tendencia a eliminar al rival mediante juegos de «todo o nada» o la inexistencia de acuerdos institucionalistas ganar-ganar; (c) la inclinación de unos, así como la resistencia de otros, a la reelección presidencial y (d) el carácter dificultoso de toda sucesión (por ejemplo, la historia boliviana no cuenta con ningún caso de delfinato exitoso)5.
Entre 2006 y 2019, Evo Morales encarnó el movimiento indígena y popular, el modelo económico extractivo y redistribucionista, el «Estado grande»; encarnó la izquierda, el nacionalismo e incluso la nación. Es decir, fue él quien le dio carácter personal a la hegemonía del proyecto revolucionario6. Incluso se observaron síntomas de culto a la personalidad, como la práctica de bautizar edificios e instituciones con el nombre del presidente o aun de los padres de este, la construcción de un museo para honrarlo en su pueblo natal, Orinoca, o la concesión (a veces la autoconcesión) a Morales de una gran cantidad y variedad de títulos honoríficos. El más reciente fue el de «comandante» del MAS, un «título» que, paradójicamente, no tuvo cuando era un presidente poderoso.
Después de su derrocamiento el 10 de noviembre de 2019, todo este poder personal que era enorme y parecía incontrastable se disipó como neblina matutina y luego nada volvió a ser igual. El MAS logró trascender parcialmente a Morales, pues volvió al poder en octubre de 2020, tras una victoria electoral contundente, con 55% de los votos, sin el ex-presidente a la cabeza. Pero quien en verdad volvió en ese momento al poder no fue la organización o el aparato MAS, sino un nuevo caudillo llamado Luis Arce y su entorno, que, no por casualidad, había emergido del antagonismo con el entorno evista.
Se esperaba que desde ese momento Arce se convirtiese en el titular de la hegemonía y pusiese su propia marca personal sobre la nueva coyuntura, menos favorable pero todavía auspiciosa para la izquierda. El MAS carecía de cualquier mecanismo, reglamento o hábito institucionales que permitieran que las cosas fuesen de otra manera. En esa medida, en él ya no había espacio para Morales. La única forma de evitar la escisión, que comenzó a gestarse en la misma campaña electoral, habría sido que este se retirara de la política activa. Pero en tal caso su entorno, la red caudillista que dependía de él, habría desaparecido, lo que para sus compañeros habría representado el final de sus carreras. Era por tanto una salida muy improbable, siempre lo fue. Pese a las apariencias, el caudillismo es un fenómeno colectivo. Además, hay que tomar en cuenta los factores psicológicos. Leer las mejores biografías sobre Morales permite descubrir que su personalidad es de esas que triunfan en los sistemas caudillistas, con inclinaciones al narcisismo y la megalomanía7. Morales nunca ha querido renunciar, aunque hablara un par de veces de tal posibilidad8; su vida solo ha tenido un sentido: su reelección, es decir, la renovación del poder; es el más perfecto caudillo que haya tenido Bolivia desde Víctor Paz Estenssoro (jefe principal de la Revolución Nacional de 1952) o quizá desde siempre.
Una vez que aparecieron sobre el escenario público dos caudillos que levantaban las mismas banderas ideológicas –Evo y Lucho–, reclamaban el mismo espacio político-electoral y gravitaban de manera pareja sobre las siguientes elecciones, la única posibilidad que quedaba era la que finalmente se dio: la colisión. Uno de los dos debía vivir; el otro, morir. En sentido figurado, sí, pero también, ¿por qué no?, literal.
Evo Morales contra las cuerdas
El 27 de octubre de 2024, un comando de la Policía intentó detener al ex-presidente Morales mientras se trasladaba, muy temprano en la mañana, de su casa en el pueblo de Villa Tunari hasta la localidad de Lauca Ñ, donde está la radio Kausachum Coca, que trasmite el programa dominical del ex-mandatario. Ambas poblaciones son vecinas y están dentro del Chapare, zona subtropical de cocales y baluarte histórico de Morales.
En ese momento, los cocaleros estaban bloqueando rutas para exigir la habilitación electoral de Morales, tras la prohibición de participar decidida en diciembre de 2023 por una sala del Tribunal Constitucional que ha sido asociada al oficialismo. Poco tiempo antes de sus bloqueos, los evistas habían marchado desde el sur del altiplano boliviano hasta La Paz, con el propósito, confesado a medias, de crear las condiciones para derrocar al presidente Arce o, al menos, ponerlo contra las cuerdas para que aceptara la habilitación electoral de su líder.
Si se intentó arrestarlo fue porque, en el contexto de la referida marcha, Morales había sido acusado por la fiscalía de «estupro agravado con incitación a la prostitución». Según la demanda, había tenido una hija con una adolescente de 15 años en la ciudad fronteriza de Tupiza, en 2016, cuando era presidente y tenía 57 años. La celada policial de esa mañana no fue muy efectiva y los automóviles de Morales lograron zafar de los vehículos que les quisieron cerrar el camino. Mientras huían, fueron baleados. Una asistente del ex-presidente lo grabó durante el escape, cuando se agazapaba en el asiento del copiloto, junto a un chofer que continuaba conduciendo pese a estar herido. Posteriormente, las autoridades gubernamentales señalaron que Morales y su comitiva habían sobrepasado un retén policial y habían disparado contra la policía. Los evistas primero afirmaron que se había tratado de un arresto fallido, pero luego cambiaron su versión y comenzaron a denunciar un supuesto «intento de magnicidio».
La verdad probablemente está en el medio. La Policía intentó capturar a Morales con un golpe de mano como lo había hecho dos años antes, con más pericia, con otro político defendido por su gente, el gobernador de Santa Cruz Luis Fernando Camacho, acusado de dirigir las protestas que terminaron en la caída de Morales en 2019. Camacho sigue preso. En el caso de Morales, la táctica no salió bien. Una de las balas bien pudo acabar con su vida, en cuyo caso la lucha fratricida habría terminado en un desenlace de resonancias macbethianas y el espectro del líder indígena asesinado seguiría probablemente pidiendo venganza hasta hoy.
Morales no desapareció físicamente, pero el gobierno busca que desaparezca en el plano simbólico. Días después de lo que acabamos de narrar, se vio obligado a suspender más de un mes de bloqueos de caminos sin haber conseguido nada. Y la acusación de estupro le ha hecho un gran daño político. Esta fue en primer lugar la razón por la que fue lanzada, no porque a alguien le interesara la supuesta víctima, que, por el contrario, hoy se halla peor que antes: en la clandestinidad y perseguida por la Fiscalía y el gobierno, que quieren arrancarle una confesión que comprometa al ex-presidente.
Entretanto, Morales se encuentra virtualmente confinado en su bastión del Chapare –donde es protegido de una hipotética operación comando policial por una guardia personal de cocaleros y militantes de izquierda–, porque en cualquier otro sitio sería detenido. Ha tratado de tomárselo con humor. Declaró que le hicieron un favor al confinarlo, porque ahora ya no tiene que visitar a la gente, sino que la gente va a visitarlo a él, con lo que ha ganado en productividad.
Por otra parte, Morales se ha quedado sin partido. La facción del presidente Arce ha obtenido el control del MAS en noviembre del año pasado, gracias a un fallo de la misma sala del Tribunal Constitucional que también inhabilitó la candidatura del líder cocalero, y sin tomar en cuenta el criterio de las autoridades electorales. Tras perder el partido que fundó en su versión actual en julio de 1997 y que le sirvió para llegar al poder y quedarse en él más que cualquier otro político boliviano, Morales ha tenido que llegar a un acuerdo con otra organización, el Frente para la Victoria (fpv), que ha accedido a presentarlo como su candidato presidencial «invitado», mientras los evistas se desafiliaban masivamente del MAS. Su candidatura es un acto de voluntad antes que un hecho, ya que, como hemos visto, el Tribunal Constitucional ha fijado dos gestiones como límite infranqueable para todas las autoridades electas del país (aunque la Constitución permita la reelección presidencial discontinua sin límites de mandatos). Esto hace imposible que Morales sea inscrito y participe en las elecciones, como ya ha anticipado el presidente del Tribunal Electoral9.
«¡Estaremos en la papeleta!», insistió Morales en x. Con esta premisa, la de estar sí o sí en la boleta electoral, llegó a un acuerdo con el fpv, cuyas características precisas se desconocen. Este partido pertenece a una familia de políticos y en el pasado ha sido entregado a candidatos de las más disímiles ideologías, aprovechando que cuenta con la personería electoral, difícil de obtener en Bolivia. Se lo ha criticado como un «negocio familiar», lo que su presidente, Eliseo Rodríguez, ha negado. El partido, que ahora envolverá con sus colores a Evo Morales, tiene algunos asuntos legales pendientes con el Tribunal Electoral. Existe la posibilidad de que el oficialismo busque su veto electoral, con lo que el ex-presidente tendría que buscar otra organización dispuesta a aceptarlo.
El rechazo de Morales a verse sustituido por alguien más contribuye a la estrategia de los oficialistas para mejorar la intención de voto a Arce asegurándose de que el presidente sea la «única opción de izquierda» en las elecciones.
Un juego perder-perder
Evo Morales está peleando arduamente para no sucumbir, pero la voluntad ya no le alcanza, pues ahora no enfrenta, como en los años 90, a los dirigentes del neoliberalismo que siempre terminaban cayendo en sus trampas o victimizándolo. Hoy se las tiene que ver con sus ex-compañeros, que también tienen raigambre e instinto populares, que lo conocen muy bien y por eso saben dónde atacarlo. Y, sobre todo, debe enfrentar prácticamente solo toda la maquinaria del poder con sus tres cabezas: la política-estatal, la judicial, la mediática. Soporta el ataque combinado del gobierno de Arce y de la elite tradicional boliviana, que lo odia tanto como el primero. Parece difícil que logre sobrevivir políticamente a tal embate.
Arce se ha quedado aparentemente con las mejores fichas, pero no necesariamente va a poder jugarlas. En las condiciones actuales, después del bochornoso y peligroso traspié que ya tuvo, es muy difícil que pueda encarcelar a Morales. Este ha rechazado completamente la posibilidad de exiliarse otra vez, como lo hizo en 2019 en México y Argentina. Así que la inminente victoria de Arce sobre el tablero de ajedrez se ha terminado convirtiendo, conforme pasa el tiempo, en un jaque ahogado, que, como se sabe, equivale a tablas.
¿Cómo se candidateará a la reelección si su apoyo electoral es tan bajo y los problemas económicos se agravan con el paso del tiempo?
La crisis económica sigue indisponiendo a la gente en su contra. Las colas para comprar gasolina y diésel han vuelto después de los carnavales, lo que agrava el malestar ciudadano. La inflación de los dos primeros meses de este año ha sido de 3,4%, la misma que antes, durante el auge del modelo, solía darse en un año entero. Nadie sabe si podrá mantener abastecida la economía de los insumos que requiere ni si podrá pagar los vencimientos de deuda de este año. Se dice por estos días que «la misma fe ciega que lleva Evo a creer que podrá inscribirse en las elecciones, hace creer a Arce que puede ganarlas». Lo último que se pierde es la esperanza.
Cada uno de los dos líderes ha vaticinado que la figura del otro acabará mal. Quién sabe. Algo es cierto, sin embargo, y es que ambos, más allá de sus logros en el pasado, serán responsables ante el presente y futuro inmediato, si las cosas siguen igual, de una fuerte derrota de la izquierda boliviana, hegemónica en el país desde hace dos décadas.
 
 
 
 
 
 
LA DURA PELEA ENTRE EVO MORALES Y LUIS ARCE PREPARA EL CAMINO PARA EL RETORNO DE LA DERECHA BOLIVIANA AL PODER
 
Arce tiene una baja popularidad y Morales acaba de crear su propio partido, Evo Pueblo, pero es difícil que pueda participar de los comicios
 
El Periódico de España (https://acortar.link/0qlYUi)
 
La enemistad manifiesta entre Evo Morales, el hombre que gobernó Bolivia entre 2006 y noviembre de 2019, y el actual presidente Luis Arce, su heredero devenido traidor a los ojos del dirigente cocalero, adquiere por estos días las características de un acta de defunción del Movimiento al Socialismo (MAS). El partido que Morales creó en 1997 se desgaja a una velocidad que solo favorece a la oposición de derechas. Asociada al golpe de Estado de casi seis años atrás, esta vez intuye que se allana su camino para retornar al Palacio Quemado a través del voto en las elecciones de agosto de este año.
Arce y Morales mantuvieron su agria y desconcertante disputa en el seno del MAS. Pero en las últimas horas el abismo entre el exmandatario y quien fuera su ministro de Economía y ejecutor del "milagro económico" en los tiempos de bonanza energética, la distancia se ha abismado sin retorno. Morales creó su propio partido "Evo Pueblo" debido a un fallo judicial que lo desplazó de la conducción del partido oficial, en noviembre pasado. El culto a la personalidad, que fue un rasgo irritante en los mejores momentos de "el Evo" adquiere a estas alturas las características de un instrumento político que lleva su nombre. "Tenemos sigla, colores de nuestra bandera, estatutos y visión de país", dijo al anunciar la novedad a comienzos de la semana. "Lo que está haciendo es precisamente lo que haría un televangelista o un evangelista de carpa o alguien que está iniciando un culto religioso", dijo el analista político Yerko Ilijic al diario ´La razón`. Los medios de prensa bolivianos creen que esa flamante formación no tendrá tiempo para presentarse en la contienda porque el plazo de inscripción que determinó el Tribunal Supremo Electoral (TSE) vence el 18 de abril.
Oficialismo en problemas
La sigla MAS queda en poder del "arcismo", que acaba de formar una alianza con cinco partidos menores de izquierda de cara a los comicios que llevarán al mandatario como candidato. "Es momento de unirnos más que nunca, de fortalecer nuestras bases y de seguir construyendo un país donde prevalezca el bienestar colectivo sobre los intereses individuales", dijo en clara alusión a su exsocio. La división de una fuerza que fue hegemónica por más de dos décadas es recibida por los adversarios como un regalo del cielo. La Unidad de la Oposición Democrática Boliviana intenta limar diferencias y llevar un candidato común. El empresario Samuel Doria Medina cree será tu turno y que están dadas las condiciones para poner fin a los años de hegemonía de la izquierda en Bolivia y sintonizar con el nuevo momento de Estados Unidos a partir del retorno de Donald Trump.
Arce tiene una muy baja popularidad. Un sondeo de Red Uno le asigna una aceptación del 1%. La intención de voto de Morales es cercana al 20% gracias a su influencia en el campesinado. "Lucho", como le dicen al mandatario, incluso sus excompañeros, paga el precio de una crisis económica sin solución a la vista. El "modelo boliviano" se apoyaba en los recursos de gas, que no solo disminuyeron sensiblemente al punto de que el Banco Central enfrenta una severa escasez de reservas: también falta la gasolina. La baja inflación, uno de los baluartes que Arce se atribuyó durante su paso por el ministerio de Economía, ya no puede ser garantizada. El reciente arancel del 10% a las exportaciones bolivianas impuesto por Washington supone otra complicación para un país que vende a Estados Unidos productos por más de 200 millones anuales. El malestar ciudadano presagia conflictos en medio de la campaña electoral. Por lo pronto, productores agropecuarios, sindicalistas, empresarios, transportistas y comités cívicos del país, se proponen ocupar La Paz el próximo 23 de abril.
Camino sin retorno
Morales creyó ser el único dirigente capaz de sacar a Bolivia del pantano y se enfrentó tempranamente con Arce cuando todavía el horizonte de expectativas no era tan desalentado. El MAS ha explotado antes que la economía.  Andrónico Rodríguez, un joven dirigente cercano a Morales, intentó sin suerte acercar posiciones y poner a disposición de un arreglo imposible su buena imagen en las encuestas. Los "evistas" comenzaron a atacarlo. Lo mismo hizo el propio expresidente. "Le digo a nuestro hermano Evo que debe sentirse orgulloso, y no celoso, de muchos jóvenes que siguen sus pasos de la dirigencia sindical", sostuvo Rodríguez. Morales lo desautorizó. "Por supuesto que nos sentimos orgullosos, pero algunos hermanos dicen ‘Andrónico presidente’. Con eso solo están desgastando al hermano Andrónico".
El dirigente cocalero, quien tiene su bastión en la región central del Chapare, no puede imaginarse fuera del centro de las decisiones políticas. El poder es su combustible. Pero esa sed también le ha valido críticas de su exvicepresidente, Álvaro García Linera, declarado "enemigo" por los que ahora conformaron Evo Pueblo.
La pelea entre Arce y Morales se desarrolla a la par de un asunto judicial espinoso. A fines de octubre pasado, el expresidente fue acusado por la fiscalía de "estupro agravado con incitación a la prostitución". Morales, se denunció, había tenido una hija con una adolescente de 15 años en la ciudad fronteriza de Tupiza, en 2016, cuando estaba al frente del Estado boliviano y tenía 57 años. La fiscalía ratificó a comienzos de marzo la orden de detención en su contra. "No me extraña ni me preocupa. Todos los Gobiernos neoliberales, incluido el actual, me amenazaron, me persiguieron, me encarcelaron, intentaron matarme. ¡No tengo miedo! ¡No me callarán!", dijo días atrás.
 
 
 
 
 
BOLIVIA: LA TORMENTA POLÍTICA PERFECTA… ¿PARA QUIÉN?
 
Hoy de Santo Domingo (https://acortar.link/tMLYUE)
 
En este período, los bolivianos están demostrando una gran capacidad para soportar una crisis. Por una parte, hace varios días que el aparato productivo casi se ha detenido por la escasez de carburantes, con el claro riesgo de que salte por los aires el precio del dólar junto con el precio del pan, de la carne y las verduras. En segundo lugar, el gobierno ha perdido toda capacidad de iniciativa política y solo lanza medidas —diez, en realidad— que no afectan a la estructura misma del problema. En tercer lugar, los partidos políticos se han convertido en maquinarias electorales dominadas por marketeros electorales que tratan de vender gato por liebre. Tenemos incertidumbre, ausencia de gobierno y pérdida del sentido de la política, los ingredientes ideales para una tormenta política perfecta.
Por si esto fuera poco, la oposición partidaria anti-MAS (Movimiento al Socialismo) no ofrece nada alternativo al gobierno de Luis Arce. Ante la crisis de ausencia de dólares, el súbdito coreano-boliviano Chi Hyun Chung propone importar dólares, que es tanto como decir que tendrá que recurrir a los préstamos para salir del problema. Por su parte, Samuel Doria sostiene que lo hará en 100 días y con “toda la ayuda internacional que sea posible obtener”: en otras palabras, tenderá la mano para que el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial nos den los ausentes dólares. Finalmente, Jorge Tuto Quiroga propone recurrir a los organismos internacionales, lo que parece razonable, pero lo dice mientras aplaude que la actual Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) haya cerrado el paso a la llegada de estas divisas. 
En este contexto, Evo Morales no ha perdido de vista su objetivo de tumbar al gobierno de Arce, pero ha cambiado notablemente de estrategia. Ha dejado se usar su poder de movilización callejera y caminera (donde perdía popularidad porque se lo veía como causante de la crisis) y ha decidido concentrarse en la ALP, donde su bancada (más los legisladores anti-MAS) bloquean la aprobación de préstamos de organismos internacionales. Son 1.600 millones de dólares en total. En suma, ya no bloquea caminos, ahora bloquea en la ALP.
Morales, que se mueve como pez en el agua cuando las aguas turbulentas de la política empiezan a ponerse bravas, está logrando su objetivo de generar una fuerte crisis de gobernabilidad a la gestión de Arce, bajo el riesgo de que derive en algo mayor. Esta misma estrategia le funcionó en 2003 para tumbar a Gonzalo Sánchez de Lozada y en 2005 contra Carlos Mesa. ¿Por qué no podría hacerlo en 2025?
Por supuesto que detrás de las acciones de los actores partidarios está el cálculo electoral. Suponen que el desgaste político de Arce más la inhabilitación de Evo como candidato hará que los votos, como por arte de magia, migren desde diversos sectores hacia sus candidaturas. Suponen que la coyuntura actual afecta a la imagen tanto de Arce como de Evo: al primero lo verían como el economista incapaz, y al segundo como el causante de la crisis.
Empero son lógicas equivocadas. Nada hace suponer que la clase media y campesina que hoy son interpeladas por unos discursos de corte nacional populista por el MAS y por Evo Morales vayan de pronto a abrirse a propuestas o discursos libertarios o liberales al estilo de Milei o Trump. 
La otra suposición es que Morales carece de capacidad de efecto político por estar inhabilitado en las elecciones de este año. Como van las cosas, es probable que Evo no figure en la papeleta electoral pero puede colocar a un sucesor que capte el 30% de respaldo del que goza el expresidente cocalero. No es poca cosa.
Desde su autoencierro en el Chapare (Cochabamba), Morales está demostrando que, sin necesidad de moverse, puede afectar y hasta ordenar la agenda política boliviana. A él no le interesan las elecciones generales: él va tras la cabeza del presidente Arce (una cabeza que hoy por hoy habla poco y propone menos). En este contexto, muchos opositores o simplemente críticos con el gobierno baten palmas por la crisis económica y política actual porque creen que debilita al oficialismo y fortalece a una de las oposiciones. Están lamentablemente errados: quien se beneficia de todo este descalabro es Morales, cuyo poder puede quedar intacto en las elecciones de agosto de este año, esté o no su foto en la papeleta electoral.
 
 
 
 
 
LA FRACTURA DEL MAS: MORALES Y ARCE, UN ENFRENTAMIENTO QUE AMENAZA LA HEGEMONÍA DEL OFICIALISMO EN BOLIVIA
 
La República de España (https://n9.cl/3ywsb)
 
La reciente disputa entre Evo Morales, ex presidente de Bolivia, y Luis Arce, su sucesor y actual mandatario, ha puesto en evidencia una fractura profunda dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido que Morales fundó en 1997. Esta enemistad, que se ha intensificado en los últimos días, podría marcar el inicio del fin de un partido que dominó la política boliviana durante más de dos décadas. La oposición, que se había visto debilitada tras el golpe de Estado de 2019, ahora vislumbra una oportunidad para recuperar el poder en las próximas elecciones de agosto.
La ruptura entre Arce y Morales se ha vuelto evidente tras la creación de un nuevo partido por parte de Morales, denominado «Evo Pueblo». Esta decisión fue impulsada por un fallo judicial que lo excluyó de la dirección del MAS. Morales ha manifestado su intención de construir una nueva plataforma política, afirmando que cuenta con los elementos necesarios para ello. Sin embargo, analistas políticos han comparado su estrategia con la de un líder de culto, sugiriendo que su enfoque podría no ser suficiente para competir en las próximas elecciones, dado que el plazo de inscripción para nuevos partidos vence el 18 de abril.
El oficialismo en crisis
El MAS, bajo el liderazgo de Arce, ha formado una alianza con varios partidos de izquierda, pero enfrenta un desafío significativo: la popularidad del presidente es alarmantemente baja, con un reciente sondeo que le otorga solo un 1% de aceptación. En contraste, Morales mantiene una intención de voto cercana al 20%, gracias a su arraigo en el sector campesino. La situación económica del país, caracterizada por una crisis que afecta la producción de gas y gasolina, ha contribuido a este descontento. La falta de soluciones a los problemas económicos ha llevado a un creciente malestar social, con sectores como productores agropecuarios y sindicatos organizando protestas en La Paz.
La lucha de poder entre Arce y Morales se complica aún más por un caso judicial que involucra al ex presidente. Morales ha sido acusado de «estupro agravado con incitación a la prostitución», lo que ha añadido una capa de tensión a su ya deteriorada relación con Arce. A pesar de las acusaciones, Morales ha mantenido una postura desafiante, afirmando que no teme a las amenazas que enfrenta.
La división dentro del MAS y la creciente presión de la oposición sugieren que Bolivia podría estar en el umbral de un cambio político significativo. La capacidad de Arce para consolidar su liderazgo y la respuesta de Morales ante la crisis determinarán el futuro del MAS y la dirección política del país en los próximos meses.
 
 
 
 
 
NADA PARA NADIE EN EL ESCENARIO ELECTORAL DE BOLIVIA
 
Red de Uruguay (https://acortar.link/TmC69W)
 
Las elecciones en Bolivia se acercan. La fecha fijada es el 17 de agosto. Las alianzas partidarias deben registrarse el 14 de abril y la inscripción de candidaturas será el 17 de mayo, tres meses antes de las justas electorales. Los tiempos apremian. Los aspirantes a la presidencia están en campaña y las encuestas despiertan gran interés, porque permiten anticipar lo que sucederá y, para los más politizados, posicionarse a favor o en contra.
La semana pasada se publicaron dos mediciones. Una de la empresa Captura Consulting, para la televisión Red Uno, y la segunda de la encuestadora internacional Panterra para el millonario boliviano Marcelo Claure, una suerte de “Musk a lo pobre” que a través de sus encuestas busca “definir” quién es el mejor candidato para derrotar al Movimiento al Socialismo (MAS).
Andrónico Rodríguez, actual presidente del Senado, no es candidato, no está en campaña y, sin embargo, lidera las dos encuestas; en una (RED UNO) con 18% y en la otra (Marcelo Claure) con 25%. Andrónico es la figura más competitiva del bloque popular.
Este es uno de los resultados de la pelea interna entre el expresidente Evo Morales y el presidente Luis Arce, que terminó en la formación de dos frentes de izquierda: el MAS, cuya sigla fue entregada irregularmente a los seguidores de Luis Arce por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), y el frente liderado por Evo Morales.
A fines de marzo, estos dos frentes se reunieron. Los arcistas realizaron el IV Congreso del MAS, que cambió los estatutos del partido para facilitar la elección de Luis Arce como candidato presidencial, el mandatario en su discurso denunció que los estatutos estaban confeccionados para solamente permitir la postulación de del expresidente Morales. El congreso no definió en firme que el presidente irá. En cambio, se habló de que la candidatura recaería en Eduardo del Castillo, el actual ministro de Gobierno (Seguridad). La causa es que Arce se ha desplomado en las encuestas. Obtuvo 1% en la de la Red Uno y ni siquiera apareció en la encuesta de Claure. Estos datos no son sorpresivos. Desde hace tiempo que los estudios de opinión ponen muy mal al presidente. Este tiene el Gobierno, tiene la sigla más poderosa de la izquierda boliviana, pero, al mismo tiempo, el rechazo a su gestión bordea el 90% a causa de la crisis económica que vive el país. Arce niega su vulnerabilidad; cree que se trata de una estrategia para “desmoralizar” al MAS.
Lo cierto es que algunos sectores otrora muy cercanos a él están buscando a un mejor candidato. El presidente del MAS, Grover García, no descartó invitar a Andrónico Rodríguez a encabezar su lista, una invitación que Rodríguez no podría aceptar porque es un alto dirigente cocalero y por eso hasta aquí ha sido “evista”, aunque con muchos roces con Morales. Los incondicionales del expresidente lo sospechan de “traidor” cada vez que su nombre aparece en encuestas o es proclamado por algún grupo social. Andrónico ha asegurado que “no es candidato” para protegerse de estos ataques, pero la dinámica electoral lo puede llevar a serlo.
Los evistas se reunieron en Villa Tunari, en el llamado “Trópico de Cochabamba”, la zona cocalera y el bastión de Evo Morales, con la intención de crear un nuevo partido, luego de que el MAS quedara en manos ajenas.  La cita movilizó a una gran cantidad de gente. Incluso llegaron delegaciones del extranjero para participar de este encuentro que, sin sorpresa, se designó a Evo Morales como candidato a las elecciones de agosto, se ratificó que “no existe ningún plan B” para sustituirlo si no lo dejan inscribirse (lo inhabilita un fallo igualmente cuestionable del mismo Tribunal Constitucional que le quitó la sigla). Esto en los hechos significa un veto a Andrónico. El bloque evista no ha ocultado su molestia por el crecimiento en las encuestas del presidente del Senado. En el extremo, el senador Leonardo Loza, uno de los más leales de Morales, le dijo de manera pública a Andrónico “que sabe lo que le puede pasar si piensa en traicionar”. Evo también ha rechazado la candidatura de su antiguo “heredero” y la atribuye a “los intereses de la derecha de dividirnos”.
El congreso también ha decidido que el nuevo “instrumento político” se llamará “EVO Pueblo”. Las críticas a tal nombre no se dejaron esperar. El senador Felix Ajpi fustigó a sus excompañeros con la siguiente frase: “ni Hitler ni Mussolini le pusieron su nombre a sus partidos”. En las redes sociales circuló la acusación de que este grupo político se había convertido en una “secta”. Muchos se preguntaron quién más que Evo puede candidatear por EVO Pueblo.
El bloque evista justificó el nombre diciendo que fue el más votado en su reunión. En realidad, fue aprobado por unanimidad. Y quien había propuesto el nombre había sido el propio Morales ya desde noviembre pasado. 
De este modo, el bloque popular contará con al menos dos candidaturas, la del MAS de Arce y la del bloque evista, que quisiera que fuera Morales, pero que no se sabe si logrará inscribirlo. No se descarta la posibilidad de una tercera candidatura, de que Rodríguez se anime a dar el paso, romper con un mentor que no lo quiere, y lanzarse a la presidencia. Si esto pasara, Rodríguez tendría posibilidades de robar votos a arcistas y evistas, pero sobre todo de apelar a los indecisos.
Según las encuestas citadas, hay un 20% de indecisos en disputa. Si tomamos en cuenta la historia electoral boliviana, esta votación “escondida” normalmente se ha ido al MAS. En esta ocasión puede ocurrir lo mismo: la falta de un candidato ya decidido en el bloque popular es la que lleva a la gente a la indecisión. Cuando las cosas se aclaren, un alto porcentaje de este voto se irá al progresista mejor posicionado.
La oposición se ordena en dos grandes bloques. El Bloque de Unidad está conformado por el empresario Samuel Doria Medina, el expresidente Tuto Quiroga, el gobernador electo de Santa Cruz, preso en la cárcel de Chonchocoro, Luis Fernando Camacho, y el expresidente Carlos Mesa. Estos dos últimos han declinado de candidatear, así que la disputa se da entre los dos primeros. Este Bloque concentra la mayor parte del voto opositor. Entre Doria Medina y Quiroga, quien tiene un techo más alto es el primero, porque tiende a ocupar el centro político y este es, al menos en teoría, más inclusivo. Claro que la condición de “centro” de Samuel dependerá de cómo se vaya posesionando ante asuntos que a veces resultan espinosos porque al referirse a ellos recibe fuerte presión del electorado de Santa Cruz, que es proclive a las salidas “duras” y no se compadece mucho de la opinión de occidente del país.  Si la campaña de Samuel se parece a la de Tuto, quien prometió: "Haremos leyes en contra de los empresarios que hayan trabajado con el MAS” (!), y que está entregado a la obsesiva retórica de “liberar a Bolivia del castrochavismo”, entonces cederá votos a otros. En cambio, si la campaña del empresario continúa gravitando hacia el centro puede echar mano del voto indeciso, incluso del voto “de reserva” del MAS.
También está el bloque conservador, conformado por el coreano Chi Hyun Chung, un médico y pastor evangélico, y por el excapitán de Ejército Manfred Reyes Villa, actual alcalde de la ciudad de Cochabamba. Los dos sondeos muestran que estos están estancados. Chi, que participó en las dos últimas elecciones y se ha caracterizado por declaraciones misóginas y homofóbicas, seduce a un electorado conservador y popular, por lo que en el pasado se ha cruzado con el MAS. Según los sondeos, sigue con el mismo porcentaje de hace meses atrás, no se movió. De Chi podemos decir, guiados por las dos últimas elecciones, que tiene un voto blando, por lo que es probable que una representación fuerte del bloque popular lo dejaría en la misma situación que en las elecciones del 2020, cuando solo sacó 1,5% de los votos. Reyes Villa venía mejor; se presentaba como la opción no polarizadora, lo que llevó a que sus rivales lo acusaran de cercanía con el arcismo. En su caso, los sondeos muestran que no solo hay estancamiento sino caída, incluso en Cochabamba donde es muy fuerte. ¿Qué pasa con este bloque?
Las encuestas muestran que el gran “tema” de estas elecciones es la economía. “Es la economía, estúpido”, repetía como un mantra James Carville, el asesor de Bill Clinton en 1992. Así que no es difícil de entender que un alcalde no muy ducho en cuestiones de Estado encuentre rápidamente su techo y que un pastor que cualquier cosa que dice la convierte en chiste no sea la referencia en este momento.
Es necesario aclarar que hoy ninguno de estos señores es un candidato formal. En el caso de Andrónico, ni siquiera tiene sigla para candidatear. Como hemos dicho, a Evo es probable que no lo inscriban y el MAS no tiene candidato.
Por otra parte, la definición del candidato único del Bloque de Unidad depende de una encuesta, emulando a lo que hizo Morena en México, pero Tuto Quiroga, que hasta ahora aparece peor posicionado que Doria Medina, ha dado señales de no querer hacerla. En el caso del bloque conservador también hay resquebrajamientos varios.
De modo que esto es más o menos lo que está pasando en el escenario electoral. Concretamente: nada está dicho.
 
 
 
 
 
EL FUTURO DE LA MINERÍA EN BOLIVIA ENTRE RESTRICCIONES Y OPORTUNIDADES
 
Abogados Com. de Argentina (https://n9.cl/vvt5b4)
 
En fechas recientes, un reconocido empresario boliviano encargó una serie de encuestas en todo el territorio nacional a una empresa de prestigio en ese ámbito. Entre estas encuestas destacaba una enfocada en las preocupaciones que afectan a la ciudadanía en general. Al analizar las diez principales inquietudes, se observa que siete están relacionadas con la crisis económica que atraviesa el país, y una resalta entre todas: el manejo inadecuado de los recursos naturales. Esta percepción refleja una insatisfacción creciente sobre cómo se gestionan las riquezas naturales y su impacto en el desarrollo económico.
La minería ha sido fundamental en la economía e historia de Bolivia desde tiempos coloniales. Desde el descubrimiento de las minas de plata del Cerro Rico en Potosí en 1545, la explotación minera ha influido en el desarrollo económico y ha tenido un efecto significativo en los ámbitos político y social. En la actualidad, minerales como el zinc, el plomo y la plata siguen siendo esenciales, representando aproximadamente el 28% de las exportaciones totales del país en 2022, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). A pesar de las fluctuaciones en el mercado internacional, el sector minero continúa siendo una actividad dominante en la estructura económica de Bolivia, generando empleo y contribuyendo al erario nacional.
Sin embargo, a partir de la promulgación de la Constitución Política del Estado en 2009, se introdujo un enfoque proteccionista respecto a los recursos naturales. Se establece que "los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano", y que corresponde al Estado su administración en función del interés colectivo. Esto implica que el Estado tiene control absoluto sobre la explotación, industrialización y comercialización de los recursos naturales. Además, se dispone que el Estado podrá suscribir contratos con personas o empresas privadas, nacionales o extranjeras, para la exploración y explotación de recursos naturales, pero siempre manteniendo la propiedad y el control sobre los mismos, para posteriormente ser analizados y aprobados por la Asamblea Legislativa. Estas disposiciones buscan garantizar la soberanía y el aprovechamiento equitativo de los recursos, priorizando el interés nacional sobre el privado. No obstante, la rigidez de este marco legal ha generado incertidumbre entre los inversionistas, disminuyendo la inversión extranjera directa en el sector minero y generando debates sobre su impacto en la atracción de inversiones y el desarrollo económico, dados los límites impuestos a la participación del sector privado.
Un ejemplo claro, conocido públicamente y fácilmente verificable, es el que se está desarrollando en el  "Triángulo del Litio", conformado por Argentina, Bolivia y Chile, que alberga alrededor del 58% de las reservas mundiales de litio, mineral clave para baterías y tecnologías verdes. Chile ha capitalizado este recurso gracias a políticas que favorecen la inversión extranjera y la participación privada, convirtiéndose en uno de los mayores productores globales. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en 2022 Chile produjo aproximadamente 39,000 toneladas métricas de litio, posicionándose como el segundo productor mundial. Argentina, adoptando un enfoque similar, ha atraído inversiones para desarrollar su industria del litio mediante asociaciones público-privadas y un marco legal flexible que promueve la exploración y explotación eficientes. Proyectos como Salar de Olaroz y Salar del Hombre Muerto han avanzado gracias a la inversión extranjera directa, incrementando la producción y contribuyendo al crecimiento económico del país.
En contraste, Bolivia, pese a poseer el Salar de Uyuni con una de las mayores reservas de litio del mundo (estimadas en 21 millones de toneladas, según el USGS), y tener varios otros salares que se encuentran en proceso de certificación de reservas,  se ha rezagado debido a restricciones establecidas en el marco legal que rige este recurso. Dicho marco impone un control estatal estricto sobre los recursos naturales, limitando la participación privada y la inversión extranjera necesarias para desarrollar infraestructura y tecnología. Como consecuencia, Bolivia no ha aprovechado plenamente el auge del mercado mundial del litio, perdiendo oportunidades de generar divisas y desarrollo económico, evidenciando cómo los "candados legales" pueden obstaculizar el progreso en el sector minero. A pesar de esfuerzos como la creación de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y acuerdos recientes con consorcios internacionales, los avances han sido limitados, y la producción comercial de litio aún no ha despegado. En la práctica, estos candados no solo afectan a los inversores que ven a Bolivia como un socio potencial, sino también al propio gobierno, que debe buscar vías para desarrollar el potencial industrial del país en este rubro, sin incurrir en faltas a las normas aplicables.
Para superar los obstáculos legales y aprovechar el potencial minero de Bolivia, una opción es la ejecución de diferentes figuras contractuales entre empresas públicas y privadas. Estos pueden incluir contratos de servicios, acuerdos para pruebas de tecnología, la creación de empresas mixtas que combinen capital estatal y privado, y finalmente los contratos de asociación o Joint Venture u otros. Estas modalidades respetan la soberanía del Estado sobre los recursos naturales, ya que el control y la propiedad permanecen bajo dominio estatal, mientras se aprovecha la experiencia y los recursos del sector privado.
Los contratos de asociación, de producción minera entre otros, permiten que empresas privadas colaboren con entidades estatales como Comibol (Corporación Minera de Bolivia) o YLB, aportando inversión y tecnología para la exploración y explotación de recursos minerales. Las empresas mixtas son otra alternativa, donde el Estado y el sector privado comparten participación accionaria y gestión operativa, fomentando el desarrollo de proyectos mineros con beneficios para ambas partes.
Sin embargo, estos acuerdos enfrentan desafíos en la etapa de aprobación por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Aunque los acuerdos pueden cumplir con los requisitos técnicos y jurídicos, el proceso legislativo suele verse influenciado por consideraciones políticas. La necesidad de aprobación legislativa puede convertirse en un obstáculo cuando los legisladores buscan obtener ganancias políticas o presionan por intereses particulares, retrasando o impidiendo la ejecución de proyectos esenciales para el desarrollo económico.
Este ambiente político genera incertidumbre entre los inversionistas, quienes requieren seguridad jurídica y procesos transparentes para comprometer capital y recursos tecnológicos. La demora en la aprobación de contratos puede desalentar la inversión extranjera directa y limitar las oportunidades de crecimiento en el sector minero.
Para mitigar estos desafíos, es fundamental proponer mecanismos legales y procedimientos claros que agilicen el proceso de aprobación de contratos. Algunas propuestas son:
•          Reformas legales que definan plazos y criterios específicos para la aprobación legislativa de contratos mineros, reduciendo la discrecionalidad y las demoras injustificadas, o eliminando la necesidad de aprobación por parte de la asamblea si se cumplen al menos dos requisitos: (1) que el Estado no erogue recursos económicos en el proceso y (2) que los derechos mineros y la soberanía del estado no se vean afectados.
•          Fortalecimiento de las instituciones que facilitan la negociación y el seguimiento de acuerdos, garantizando transparencia y cumplimiento de las normativas. Es necesario verificar la idoneidad de los funcionarios a cargo de negociaciones de gran relevancia y complejidad, con el fin de acelerar los procesos y mantener los intereses del Estado resguardados, sin entorpecer el desarrollo de estos.
•          Promoción del diálogo entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil, para generar consenso sobre la importancia estratégica de estos proyectos y su contribución al desarrollo nacional.
Además, es esencial fomentar la confianza entre las partes involucradas, demostrando que los acuerdos respetan la soberanía estatal y aportan beneficios sociales y económicos significativos. La implementación exitosa de proyectos piloto o acuerdos previos puede servir como referencia y generar mayor aceptación política y social.
En conclusión, Bolivia enfrenta un momento decisivo para redefinir el futuro de su industria minera y, con ello, su desarrollo económico. Los amplios recursos minerales del país, especialmente en el sector del litio, representan una oportunidad para impulsar el crecimiento y mejorar la situación económica del país en general. Sin embargo, los obstáculos legales y políticos actuales impiden que Bolivia aproveche este potencial.
Es necesario implementar reformas legales que equilibren la soberanía del Estado sobre los recursos naturales con la necesidad de atraer inversión y tecnología del sector privado. Establecer mecanismos claros, transparentes y eficientes para la aprobación de proyectos de gran proyección.
 
 
 
 
 
CRÓNICA DE UNA NOCHE EN LA FRONTERA MÁS PELIGROSA DE CHILE: “PASAR POR AQUÍ ES ARRIESGAR LA VIDA”
 
El límite norte entre territorio chileno y Bolivia, en la localidad de Colchane, se convierte cada madrugada en un gélido campo de escondite y persecución
 
Infobae de Argentina (https://acortar.link/hVCBCV)
 
La frontera norte entre Chile y Bolivia, en la localidad de Colchane, se convierte cada noche en un gélido campo de escondite y persecución en medio de aguas estancadas y barro, donde el Ejército persigue a los migrantes que, “engañados” por los coyotes, intentan entrar al país de forma irregular.
Los militares que patrullan de noche por el confín se ponen en alerta. Las luces cercanas al punto de control acaban de detectar movimiento y se han encendido de repente: es Yusmerli, una joven venezolana que intenta cruzar por un paso irregular.
“Me dejaron botada (abandonada)”, dice apenas se encuentra cara a cara con el Ejército chileno, al que la agencia de noticias EFE acompaña esta noche de mediados de marzo en una misión de resguardo fronterizo.
El límite chileno-boliviano, en el extremo norte del país, a casi 2.000 kilómetros de la capital y por donde cruzan la mayoría de los migrantes que entran a Chile, es un lugar inhóspito y pantanoso en pleno desierto altiplánico.
Entre 30 o 40 personas, según fuentes de la Policía de Investigaciones (PDI), cruzan cada día desde Bolivia por este punto no habilitado cuando cae el sol, acompañados de supuestos guías –conocidos como ‘coyotes’–, y la mayoría sin agua ni comida, después de semanas atravesando distintos países de la región.
La migración irregular en Chile se ha multiplicado de forma exponencial en los últimos años: de unas 10.000 personas en 2018 a casi 337.999 en 2023, según el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Los migrantes en esta situación representan el 17,6% de los 1,9 millones que hay en el país sudamericano.
“Tengo mucho miedo. Pensé que me iba a morir. Venimos caminando desde las siete de la tarde (son las dos de la madrugada)”, relata entre sollozos Yusmerli, venezolana y chef de profesión.
“Vengo a trabajar para ayudar mejor a mi familia, no vengo a hacer nada malo”, dice pensando en su hijo de tres años que ahora le cuida su hermana en Venezuela.
“El gato y el ratón”
El Ejército chileno activó sus dispositivos nocturnos tras observar por cámaras térmicas tres grupos dispuestos a atravesar el bofedal (humedal altiplánico) que separa ambos países. Yusmerli estaba ahí, junto con varios menores.
“Haremos una operación envolvente para concentrarlos a todos”, indica el comandante de las fuerzas fronterizas Marco Agosin.
Casi dos horas después, la caravana militar llega a dos kilómetros de la frontera, pero no hay rastro de los migrantes: “Es el juego del gato y el ratón”, dice el teniente coronel Carlos Tapia. “Nos fue mal hoy, los coyotes fueron más astutos”, lamenta.
Mientras “los militares hacían su ronda”, los coyotes obligaron a los migrantes a “esconderse en el agua y el barro” del bofedal y “les amenazaron con golpearles” si no permanecían en silencio y con el teléfono apagado, contó después Yusmerli.
“Arriesgar la vida”
Los coyotes conducen a los migrantes por el paso irregular a cambio de dinero y engañan a los extranjeros sobre las dificultades de la travesía por el altiplano.
“Me dijeron que solo iba a caminar 15 minutos, pero fue mucho más en medio de la nada y con muchos peligros. Pasar por aquí es arriesgar la vida”, reconoce Yusmerli.
Ella pagó 10.000 pesos chilenos (unos 10 dólares de hoy) al traficante de personas que la abandonó y le aseguró que si los militares “la agarraban”, la deportarían.
Tapia explica a EFE que los coyotes “atemorizan” a los migrantes –les dicen que “los uniformados de la frontera los maltratarán, como ocurre en otros países”– y luego los abandonan en la ruta y se escapan con su dinero. “Por eso –añade–, prefieren entrar por un paso irregular”.
Con su pasaporte caducado “por la situación en Venezuela y lo caro que sale”, apenas es detenida, Yusmerli pregunta por una posible deportación: “El ingreso inhabilitado es una falta, no un delito; ser migrante no es delito”, le responde Tapia.
“Reconducidos”
Los soldados condujeron a Yusmerli al Control Migratorio Irregular del Complejo Fronterizo de Colchane, donde fue entregada a la Policía para iniciar un “proceso sancionatorio” para su eventual expulsión, un proceso que puede durar meses y que es apelable si existen vínculos familiares en Chile o sustento económico, entre otros.
Después del trámite, continuó su recorrido hacia Santiago, donde la esperaban familiares.
Si hubiera cruzado hoy la frontera, sin embargo, su situación habría sido distinta. Desde el 28 de marzo, cualquier extranjero que ingrese a Chile por este punto de forma irregular es “reconducido” a Bolivia, tras la implementación del acuerdo suscrito en diciembre entre Santiago y La Paz para un control migratorio “más efectivo”.
El nuevo protocolo, que se aplica en un momento clave para el flujo migratorio en Latinoamérica, eleva la presión sobre la frontera más porosa y franqueada de Chile porque para muchos extranjeros, como Yusmerli, migrar la única opción.
 
 
 
 
 
LA REALIDAD ENTRE LA FRONTERA ENTRE PERÚ Y BOLIVIA: ESTA ES LA SITUACIÓN DEL COMERCIO EN DESAGUADERO
 
El desabastecimiento de alimentos en el país altiplánico se convirtió uno de los factores principales que empuja a sus ciudadanos a cruzar este límite con dirección a territorio peruano
 
Infobae de Argentina (https://n9.cl/i7g8r)
 
La frontera entre Perú y Bolivia, específicamente en la localidad de Desaguadero, se ha convertido en un punto crítico debido a la severa crisis energética y de desabastecimiento que enfrenta el país vecino.
La falta de alimentos y gas ha llevado a muchos de sus ciudadanos a cruzar hacia territorio peruano en busca de productos básicos y combustible, una situación que ha generado un notable dinamismo en la zona fronteriza, según Buenos días Perú de Panamericana Televisión.
De acuerdo con el reporte, las largas filas en los grifos para conseguir combustible son un reflejo de la gravedad de la crisis. En este contexto, los bolivianos cruzan la frontera para adquirir bienes esenciales en Perú, donde los precios son más accesibles y la oferta es más estable.
Sin embargo, el jefe zonal de Migraciones en Puno, Víctor Silva, señaló que, a pesar de esta situación, el movimiento migratorio no ha mostrado un incremento significativo en comparación con años anteriores, salvo en los meses de enero y febrero, cuando eventos como la Virgen de la Candelaria y el Carnaval de Oruro impulsaron un aumento del 18 % en el turismo.
Desabastecimiento y precios elevados en Bolivia
El desabastecimiento de alimentos en Bolivia ha sido uno de los factores principales que empuja a sus ciudadanos a cruzar la frontera. Según el informe del citado medio, productos básicos como pollo, carne, arroz y otros alimentos de primera necesidad son escasos y tienen precios elevados en el país vecino.
Por ejemplo, con 100 soles peruanos, equivalentes a aproximadamente 300 bolivianos, una persona puede cubrir sus necesidades básicas durante una semana en Bolivia, lo que evidencia la diferencia en el costo de vida entre ambos países.
Además, la moneda peruana es altamente valorada por los bolivianos debido a su estabilidad. Esto ha llevado a que muchos comerciantes de dicho país prefieran vender sus productos en soles, ya que les resulta más rentable.
En el puente fronterizo de Desaguadero, es común observar a vendedores ofreciendo zapatillas, prendas de vestir y otros artículos, los cuales son adquiridos en Bolivia y comercializados en Perú, según la citada fuente.
Operativos migratorios y expulsiones en la frontera
En medio de este panorama, las autoridades peruanas han intensificado los controles migratorios en la región. Según detalló Víctor Silva, Migraciones lleva a cabo entre 60 y 80 operativos mensuales para verificar la situación legal de los extranjeros en el país.
“Cualquier ciudadano extranjero que ingrese al Perú debe hacerlo de manera regular a través de los pasos autorizados y los puestos de control fronterizo o migratorio. En caso de no haber cumplido con este requisito, durante los operativos de verificación y fiscalización migratoria se identifican las siguientes situaciones: si la persona no cuenta con el control migratorio, es puesta de inmediato a disposición de la Policía Nacional y se le aplica el procedimiento administrativo sancionador especial y excepcional”, mencionó.
En ese sentido, Silva precisó que “este proceso, que tiene un plazo máximo de 24 horas, concluye con la expulsión del país. En lo que va del año, se ha expulsado a más de 60 ciudadanos en Puno, de los cuales 18 son de nacionalidad boliviana”.
Cabe precisar que, desde octubre del año pasado, el gobierno boliviano, liderado por el presidente Luis Arce, desplegó militares en la frontera con el objetivo de evitar la salida de productos de primera necesidad hacia Perú. Esta medida busca mitigar la escasez interna, aunque ha generado tensiones en la dinámica fronteriza. Según el reporte, la presencia militar es evidente en el lado boliviano, lo que añade un nivel de complejidad a las interacciones en la zona.
 
 
 
 
 
TENSIÓN EN EL EVISMO: ANDRÓNICO DENUNCIA CAMPAÑA EN SU CONTRA Y BAJO ‘INSTRUCCIONES’
 
Resumen Latinoamericano Org. (https://n9.cl/hbnkin)
 
Blanco de cuestionamientos y hasta insultos, el senador Andrónico Rodríguez denunció una campaña de desprestigio en su contra en el mismo seno del evismo.
Blanco de cuestionamientos y hasta insultos, el senador Andrónico Rodríguez denunció una campaña de desprestigio en su contra en el mismo seno del evismo.
“Claramente, están emprendiendo una campaña de desprestigio hacia mi persona”, escribió en sus cuentas de redes sociales el presidente de la Cámara de Senadores.
Rodríguez, formado bajo el ala política del expresidente Evo Morales, apuntó directamente a su correligionario diputado Renán Cabezas, también del entorno del exmandatario.
“Lamento las declaraciones del diputado Renán y otros diputados, quienes con tanta facilidad realizan afirmaciones sin pruebas”, afirmó el senador, últimamente señalado como un eventual candidato presidencial.
‘Candidato de la derecha’
Cabezas había dicho el martes que Rodríguez “es el candidato de derecha, es el candidato del gobierno de (Luis) Arce Catacora el con el único propósito de eliminar al hermano Evo Morales”.
Rodríguez no se quedó callado; aunque no dio nombres, consideró que hay alguien detrás de lo que dijo su correligionario. “Está claro que sus declaraciones responden a instrucciones y están dirigidas a desinformar”, espetó.
“La política no puede reducirse a calumnias, insultos, mentiras y ataques sin fundamento. Bolivia, en estos momentos difíciles, necesita políticos responsables que prioricen el bien común y no cuestiones personales”, remató.
Desde el 22 de enero, Rodríguez es señalado contendor de Morales para las elecciones generales del 17 de agosto.
‘Celos’ de Morales
Ese día, en la celebración del Movimiento Al Socialismo (MAS) evista del aniversario del Estado Plurinacional, aludió a Evo Morales: “Le digo a nuestro hermano Evo (que) debe sentirse orgulloso, y no celoso, de muchos jóvenes que siguen sus pasos de la dirigencia sindical”.
Morales no se guardo la respuesta. “Por supuesto que nos sentimos orgullosos, pero algunos hermanos dicen ‘Andrónico presidente’. Con eso solo están desgastando al hermano Andrónico”, le respondió.
Otro senador evista, Leonardo Loza, de quien se dice que tiene más confianza de Morales, salió luego al paso de las declaraciones de Rodríguez. “A veces no sé si nos equivocamos o alguien nos hace hablar, o hablamos lo que uno siente o alguien no los prepara. Por eso no sé si alguien no los escribe bien o mal. Él sabe perfectamente que Evo nunca ha sido celoso de nada, de nadie”.
Más duro fue otro diputado evista, Anyelo Céspedes. “El segundo traidor del instrumento político se llamaría Andrónico Rodríguez. Si fuera él, no me iría pues con el hombre que le ha hecho daño a Bolivia”, dijo.
Candidato
Rodríguez apareció como opción electoral en las últimas semanas, arropado por sus antiguos compañeros, como el exalcalde de Warnes Mario Cronenmbold, y encuestas que le favorecen. Incluso, en varias ciudades aparecieton vallas con su nombre: “Andrónico Bicentenario”.
Hasta fue proclamado candidato en actos políticos a los que incluso asistió.
Sus detractores internos incluso denunciaron que trabaja en un programa de gobierno. En un segundo mensaje en redes sociales, el senador también desmintió estas versiones.
“Lamento que algunos dirigentes y autoridades cumplan un rol de desprestigio hacia mi persona, realizando declaraciones por presión o instrucción, y de esa manera desinformando a la población con versiones sin sustento alguno”, insistió.
Rodríguez, de 36 años de edad, apuntaba a ser sustituto de Morales en el liderazgo del MAS; sin embargo, fue descartado de manera sucesiva por el exmandatario.
Huanuni
En un ampliado partidario celebrado en enero de 2020 en Huanuni (Oruro), fue designado en el binomio del MAS junto al ahora vicepresidente David Choquehuanca. Sin embargo, Morales se decantó por la fórmula Luis Arce-Choquehuanca, que rige ahora el país.
En diciembre de 2024, Morales pidió a sus bases buscar un nombre, de varón o mujer, como candidato a la Vicepresidencia. Entonces, ni se refirió a Rodríguez. ¿Quién será ese compañero o compañera? No me interesa de qué región, departamento o sector que nos ayude a resolver esos temas, no al MAS, sino a Bolivia”, dijo.
Rodríguez también fue cuestionado por su ausencia reciente, el fin de semana, en el Congreso Refundacional del Instrumento Político de los Pueblos, que, en Villa Tunari, Trópico de Cochabamba, fundó el partido Evo Pueblo.
Si bien saludó la “gran concentración y refundación en Villa Tunari”, lamentó “no haber podido asistir por temas de salud”.
Rodríguez tampoco participó la suscripción de la alianza con el Frente Para la Victoria (FPV), partido que propondrá la candidatura presidencial de Morales en los comicios de agosto.
 
 
 
 
 
BOLIVIA: PUEBLOS ORIGINARIOS ACUDEN A LA CÁMARA DE DIPUTADOS PARA EXIGIR QUE SE CUMPLAN SENTENCIAS POR CONTAMINACIÓN MINERA
 
Representantes de San Agustín de Puñaca, en Oruro; de la comunidad de Cantumarca, en Potosí; y de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap) participaron de la audiencia pública en la Cámara de Diputados. Las tres comunidades tienen sentencias contra el Estado a su favor pero que nunca se cumplieron.
 
Revista Mongabay de España (https://lc.cx/1uJy_j)
 
“Antes, en el año 1952, era rico nuestro lago Poopó, en todo. Teníamos ganadería, vacunos, ovino, agricultura y piscicultura. El lago estaba limpio. Y recuerdo que en aquella época abundaba el pejerrey”, cuenta Prudencio Poma, autoridad originaria del Ayllu Agustín de Puñaca, en Oruro, ante un auditorio reunido el último 21 de marzo en la audiencia pública que se realizó en la Cámara de Diputados de Bolivia.
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Poma también habló de cómo, a partir de la década de 1960, el lago se fue contaminando, y el agua dulce cambió de sabor y “ahora es salado y picante”, dijo el dirigente ante los diputados y funcionarios públicos presentes en el auditorio.
En la audiencia también expusieron dirigentes de la comunidad de Cantumarca, de Potosí y de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap), tres pueblos originarios en tres departamentos distintos de Bolivia que han formado un bloque de afectados por la minería.
“Son tres casos que han presentado acciones populares por los efectos causados por la minería. Los tres tienen sentencias incumplidas por el Estado y en los tres casos existe afectación a la salud de las personas además de la contaminación de agua, suelos y ambiente”, señala Betzabé Saca Choque, coordinadora del Área Tierra y Territorio del Centro de Comunicación y Desarrollo Andino  (Cenda).
En los tres casos se han realizado análisis a las personas que viven en las comunidades donde se desarrollan actividades mineras. En el caso de San Agustín de Puñaca, fueron 20 las personas analizadas a través de exámenes de sangre y orina. Los resultados confirmaron la intoxicación por metales pesados: arsénico, plomo y cadmio.
En la comunidad de Cantumarca fueron 120 las personas a las que se le realizaron análisis de sangre y se comprobó que el 85 % presentaba niveles elevados de plomo en sangre. En el caso de Cpilap se hicieron análisis de cabello a más de 300 personas de 36 comunidades nativas de los pueblos Ese Ejjas, Tsimanes, Mosetenes, Leco, Uchupiamona y Tacana. Los resultados mostraron que el 74.5 % de un total de 302 personas analizadas tenían niveles de mercurio por encima de lo normal, en algunos casos hasta siete veces superiores a lo permitido según los estándares internacionales.
Las pruebas de la contaminación
Saca Choque cuenta que las tres organizaciones se unieron a partir de 2022 y que, incluso, tanto los integrantes de Cantumarca como los pueblos indígenas de Cpilap han visitado el territorio de San Agustín de Puñaca y han comprobado los efectos devastadores de las actividades mineras.
“Estas comunidades tienen varios temas en común. En todos los casos la población está afectada por la contaminación causada por las actividades mineras. Además, en los tres casos han presentado demandas y han logrado sentencias favorables, pero éstas no se han cumplido”, dice Fátima Monasterio, abogada e investigadora de la Fundación Solón, e integrante del Foro Social Panamazónico (Fospa).
A pesar de ser territorios distantes, ubicados en tres departamentos distintos —Oruro, Potosí y La Paz— la población de estas comunidades padecen prácticamente los mismos efectos de la contaminación minera en la salud pues presentan niveles altos de metales pesados en sus organismos.
En septiembre de 2023, un grupo de 20 personas de las comunidades de Puñaca y Yuracari se realizó exámenes en sangre y orina para evaluar la concentración de arsénico, cadmio, manganeso y plomo en sus organismos. “De las 20 personas del Ayllu San Agustín de Puñaca, el 100 % presenta concentraciones de arsénico superiores a los valores referenciales para la Unión Europea”, dice el informe de los resultados al que tuvo acceso Mongabay Latam. En el caso del cadmio se determinó que dos personas presentaban niveles detectables del metal en su organismo. Para el plomo los resultados indicaron que cuatro personas presentaban niveles detectables de este metal y una de ellas superaba los valores referenciales recomendados por la Unión Europea.
Dos años antes, en 2021, el Ayllu San Agustín de Puñaca había presentado una tutela de Acción Popular, solicitando que se declaren vulnerados los derechos al agua, a la salud, a la soberanía alimentaria y a un ambiente sano para todos los habitantes de las comunidades del Ayllu y de todo el sistema del lago Poopó y Uru Uru.
La tutela fue denegada y el caso pasó al Tribunal Constitucional hasta que, en 2023, el resultado fue favorable para Puñaca. En ese momento, el Tribunal Constitucional ordenó al ministerio de Medio Ambiente y Agua que, en coordinación con el ministerio de Salud, el Gobierno Autónomo Departamental de Oruro y el GAM de Poopó realicen un estudio sobre el agua que utiliza este pueblo indígena para constatar si es apta o no para el consumo humano y uso agropecuario, y evaluar sus efectos en la salud de su población.
Los resultados fueron positivos para la contaminación de metales pesados, sin embargo, el ministerio del Ambiente y Agua señaló que estos niveles altos no se debían a las actividades mineras, sino que eran de origen natural.
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“Nos llamaron a reuniones con el ministerio de Medio Ambiente y se hicieron comisiones para evaluar el agua y el suelo, pero nos engañaron, nos dijeron que la contaminación no era producto de las actividades humanas”, recordó Poma durante la audiencia en la Cámara de Diputados.
En diciembre de 2023, en Cantumarca, Potosí, se realizaron exámenes de laboratorio para evaluar los niveles de afectación a la salud de la población. En total 93 adultos y 23 niños fueron analizados y los resultados mostraron que el 64 % de los niños presentaba plomo en sangre, mientras que el 93 % de los adultos también tenían presencia de plomo.
El mismo año se realizaron análisis de cabello en los pueblos indígenas de Ese Ejjas, Tsimanes, Mosetenes, Leco, Uchupiamona y Tacana que viven en el Norte de La Paz. Los resultados fueron contundentes: el 74.5 % de la población evaluada superaba los límites de niveles de mercurio permitidos en el organismo de las personas establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tanto Cantumarca como Cpilap presentaron tutela de Acción Popular, que resultaron favorables para los pueblos. Sin embargo, hasta el momento ninguno de estos fallos se han cumplido. En el caso de Cantumarca, el problema surgió por los diques de cola de Laguna Pampa I y II, para lo que se pedía una inspección en esta zona puesto que los vientos transportan los contaminantes hacia la comunidad de Cantumarca e incluso hasta la ciudad de Potosí.
El Tribunal Constitucional Plurinacional concedió la tutela solicitada y ordenó que se inicie el plan de cierre y rehabilitación de los diques de Laguna Pampa I y II. Sin embargo, esta sentencia aún no se ha concretado, pese a que el plazo vencía el 29 de junio de 2024.
Cpilap también ha presentado una tutela de Acción Popular. En este caso, la sentencia determinó que el ministerio de Desarrollo Productivo realice acciones de rehabilitación de peces en los ríos Beni y Madre de Dios, en coordinación con la Cpilap.
Además, la fiscalía debe realizar investigaciones para determinar las responsabilidades penales por la afectación a los derechos fundamentales de los pueblos indígenas de esta organización. En la sentencia judicial también se ordenó que el ministerio de Salud y Deportes identifique en las comunidades los casos graves de personas afectadas por mercurio para que reciban tratamiento médico.
Los pedidos de los pueblos originarios
“Son ocho puntos en los que coinciden los tres grupos de afectados por la minería. Y uno de los más importantes es el cumplimiento inmediato de cada una de las sentencias”, señala Saca, de Cenda.
En ese sentido, Saca menciona que luego de esta audiencia, los diputados de Bolivia pueden exigir informes detallados al ministerio de Medio Ambiente y Agua, al ministerio de Salud y a otras instituciones públicas relacionadas con la contaminación minera.
El bloque de afectados por la minería también solicita que se cree un fondo de emergencia para la reparación integral del territorio afectado que incluya la reparación a las personas que han resultado perjudicadas. También piden que se implementen mecanismos preventivos y medidas de protección para salvaguardar la integridad física, sicológica y moral frente a cualquier amenaza que ponga en riesgo la seguridad personal.
Otra de las exigencias precisa que se prohíba la entrega de derechos mineros en la cuenca del río Beni y sus afluentes, así como en los parques nacionales y en los territorios indígenas. También, que se controlen y mitiguen los pasivos ambientales en los territorios y se rehabiliten las aguas contaminadas.
“Muchas personas afectadas por el mercurio nos decían: ‘¿Y ahora qué va a suceder con nosotros? ¿Me voy a morir?’”, comenta Saco sobre los resultados en los pueblos indígenas afectados por este insumo utilizado en la minería de oro. “Hay una deuda de una atención especializada para contaminados por minería”, reafirma Saco. La especialista de Cenda también señala que es necesario implementar una política pública para personas afectadas por la minería.
Fátima Monasterio, de Fospa, señala que se han presentado pruebas concretas y científicas  de cómo la actividad minera está afectando la salud de las personas y considera que es urgente implementar políticas públicas para atender los problemas ocasionados por la actividad minera.
La segunda vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Toribia Lero Quispe, del partido Alianza Comunidad Ciudadana, señaló que se presentará “un informe a los ministerios dando cuenta de la situación de estos pueblos” y solicitarán información sobre lo que está haciendo cada institución para atender las sentencias.
La diputada también señaló que hay muchos pueblos indígenas que presentan denuncias y reclamos, pero “que son acallados” y agregó que los procesos de acción popular son largos y siempre necesitan que los asesore un abogado, además de ser costosos. “Puede costar 2500 dólares, además de los gastos de investigación y las pruebas que se tienen que adjuntar en cada uno de estos procesos”, dijo.
Lero Quispe también señaló que se deben fortalecer las leyes para proteger los territorios indígenas. “El INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria) ha empezado a abrir una serie de decretos y el Gobierno ha empezado a abrir una serie de resoluciones ministeriales que permite nuevos asentamientos en los territorios indígenas, cuando la ley claramente dice que son inalienables e imprescriptibles, pero eso no se está cumpliendo”.
 
 
 
 
 
EL ESTADO FICTICIO DE KAILASA INTIMIDÓ A PERIODISTAS Y AMENAZÓ CON PROCESOS JUDICIALES A MEDIOS BOLIVIANOS
 
Luego de que se revelaran las negociaciones entre la secta y dirigentes indígenas por el “alquiler” de tierras fiscales, los miembros de Kailasa fueron expulsados del país
 
Infobae de Argentina (https://acortar.link/rI1EY9)
 
Al menos tres medios de comunicación en Bolivia sufrieron amenazas de parte de los miembros de la secta Kailasa, que se hacía pasar por un Estado soberano para apropiarse ilegalmente de tierras indígenas en la región amazónica de ese país.
Según la Asociación Nacional de Periodistas (ANP) de Bolivia, el periódico El Deber, que destapó el caso, y los medios digitales Sumando Voces y Brújula Digital, fueron amenazados con procesos legales por la publicación de la investigación.
“Resulta inadmisible que se pretenda censurar la información mediante coacciones ilegales e infundadas. La exigencia de retractaciones, eliminación de contenido y disculpas públicas por parte del ficticio Estado de Kailasa no solo vulnera los principios de transparencia y derecho a la información, sino que constituye una estrategia de intimidación inaceptable”, señala un comunicado emitido por la organización.
En el documento también establecen que las investigaciones periodísticas sobre los acuerdos irregulares con al menos tres pueblos indígenas han seguido los principios de verificación y rigurosidad, y que fueron sustentadas con documentos y testimonios.
Poco después de la publicación, la periodista Silvana Vincenti, que investigó el caso, sufrió amenazas de los miembros de la Nación Baure, una de las que había firmado convenios con Kailasa. “Niña, no sabes con quién te has metido”, le escribió uno de los dirigentes indígenas. Tras el respaldo colectivo que recibió la periodista, el hombre se retractó con ella y argumentó que “estaba pasado de copas”.
Ante estas situaciones, la ANP exige “el cese inmediato de cualquier acción intimidatoria” y reafirma su “compromiso inquebrantable con la verdad y la defensa de la libertad de prensa”.
Alquiler de tierras a un Estado que no existe
Según la investigación periodística los acuerdos de Kailasa con al menos tres pueblos indígenas de Bolivia fueron firmados entre septiembre y noviembre de 2024 e incluyen el alquiler de las tierras por “mil años” bajo un acuerdo que se renovará “automáticamente y perpetuamente”. Los documentos revelan que el acuerdo incluía la entrega de los recursos naturales y el uso del espacio aéreo.
Las poblaciones que firmaron los “convenios bilaterales” son la nación Baure, los Cayubaba y los Esse Ejja, que habitan en los departamentos amazónicos de Beni y Pando. Según los documentos revisados por el periódico cruceño, los dirigentes de estas comunidades recibirán entre 28 mil y 108 mil dólares anuales por el arrendamiento de más de 480 mil hectáreas.
Cinco días después de la publicación, la Cancillería de Bolivia emitió un escueto comunicado en el que afirmaba que no tenía relaciones con Kailasa y aclaraba que el supuesto estado no era reconocido por la comunidad internacional. Ante la creciente indignación pública, la Dirección Nacional de Migración expulsó del país a 20 integrantes de la secta y se abrió una investigación por el presunto tráfico de tierras.
La organización política de los pueblos indígenas en Bolivia es bastante autónoma y se asemeja a la de un Estado federal con algunas limitaciones. La Constitución Política del Estado “garantiza” el ejercicio del autogobierno y la libre determinación en cuestiones como la gestión territorial, pero establece que todos los acuerdos internacionales son competencia exclusiva del Gobierno nacional.
Según los líderes de Kailasa, sus tierras se perdieron bajo el océano Índico, lo que llevó a su gente a buscar nuevos territorios. Detrás de esta trama está el autoproclamado dios hindú Swami Nithyananda, quien se presenta como “fundador” del país desde 2019 y que estuvo involucrado en denuncias de violencia sexual.
 
 
 
 
 
“HABLAMOS DE CÓMO SE HAN IDO HACIENDO LAS ALIANZAS ESTRATÉGICAS ENTRE LA PARTE PÚBLICA Y LA PARTE PRIVADA EN BOLIVIA”
 
Flavio Merlo, presidente de la Federación de Municipios de Bolivia y Auxiliadora Moreno, de la Diputación de Córdoba han hablado de la gestión de recursos
 
Onda Local de Andalucía, España (https://acortar.link/WsGUqL)
 
Estos días seguimos de cerca el sexto Foro Mundial de Desarrollo Económico Local (DEL), al que se ha trasladado un equipo de la Onda Local de Andalucía. Organizado por el Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional, FAMSI, reúne desde este martes a líderes, expertos y actores clave del desarrollo local en el Palacio de Congresos y Exposiciones (FIBES). El foro explora estrategias innovadoras para enfrentar los desafíos de la triple transición (digital, social y económica), la justicia social y la economía solidaria desde una perspectiva territorial.
Hablamos con Flavio Merlo, alcalde de Tiahuanacu (Bolivia) y presidente de la Federación de Municipios de Bolivia y con Auxiliadora Moreno, diputada de cooperación de la Diputación de Córdoba. Para Merlo, la cita sirve para «compartir las experiencias en la gestión municipal» de la localidad que es el regidor. «Todos los gobiernos municipales tenemos una misión y un trabajo que hacer: fortalecer territorialmente y generar servicios», algo para lo que, explica, es indispensable «la participación ciudadana». Por su parte, Moreno ha destacado que el VI Foro Mundial de Desarrollo Económico Local en Sevilla sirve para dar a conocer «la forma de hacer las cosas en la provincia de Córdoba» desde la Diputación. «Tenemos 80 municipios en la provincia y en todos ellos trabajamos a través de unos encuentros sectoriales y comarcales que vamos haciendo para dar visilibidad sobre todo a las entidades locales, por muy pequeñas que sean», ha señalado.
El evento reúne a más de 3000 participantes de más de 100 países, convirtiendo a Sevilla en epicentro mundial del diálogo sobre la transición económica, social y ambiental hacia un desarrollo local más inclusivo y sostenible. Los temas clave incluyen la triple transición, coaliciones para la financiación del desarrollo económico local sostenible y economías locales orientadas al bienestar social y territorial. Un foro global para compartir experiencias, impulsar el debate y fortalecer el desarrollo desde lo local.
El Foro Mundial de Desarrollo Económico Local nació en Sevilla en el año 2011, a partir de una iniciativa del FAMSI, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Junta de Andalucía. Desde entonces, el Foro Mundial DEL se ha ido consolidando como lugar de encuentro de organismos internacionales, gobiernos nacionales, agentes de desarrollo local y sobre todo, de gobiernos locales y regionales de todo el mundo. Del 1 al 4 de abril de 2025 se van a reunir líderes, expertos y actores clave del desarrollo local en el Palacio de Congresos y Exposiciones (FIBES) de la capital de Andalucía. El foro explorará estrategias innovadoras para enfrentar los desafíos de la triple transición (digital, social y económica), la justicia social y la economía solidaria desde una perspectiva territorial.
Está prevista la celebración de tres plenarias de alto nivel, 9 diálogos políticos, más de 50 paneles de intercambio, sesiones prácticas con herramientas y metodologías y 8 visitas culturales y eventos de networking, entre otras actividades. Un foro global para compartir experiencias, impulsar el debate y fortalecer el desarrollo desde lo local. El programa completo está disponible en la web del evento: https://ledworldforum.org/
 
 
 
 
 
BOLIVIA INCORPORA VALIOSO DOCUMENTO COLONIAL AL REGISTRO REGIONAL MEMORIA DEL MUNDO DE UNESCO
 
Desde la creación del Comité Nacional de Memoria del Mundo en abril de 2016, Bolivia ha mostrado un crecimiento constante en el número de inscripciones al registro regional, alcanzando a la fecha un total de 35 documentos reconocidos
 
Unesco Org. (https://lc.cx/R3HsRW)
 
En la Sala “Gesta Bárbara” del Archivo Histórico de la Casa Nacional de Moneda de Bolivia, se realizó la ceremonia de entrega oficial del certificado de inscripción del “Expediente sobre el traslado forzado de indios de Puno a la Villa Imperial de Potosí para Trabajos en Minas e Ingenios (1745)” al Registro Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO.
Este expediente constituye un testimonio único y detallado sobre el desplazamiento forzoso de más de 70 hombres indígenas y sus familias desde la región de Puno hacia la ciudad de Potosí, con el objetivo de cumplir con la mita minera impuesta por la administración colonial española.
El documento no solo revela los efectos devastadores de esta forma de trabajo forzado en la demografía y estructura social de las comunidades de origen, sino que también ofrece una visión profunda de la organización administrativa y logística del sistema de la mita.
El expediente incluye registros con nombres y apellidos de los mitayos, sus lugares de origen —como Paucarcolla, Capachica y Puno—, y detalla su recepción por parte del superintendente de la Real Mita de Potosí, así como su asignación a distintos propietarios de minas.
También se documentan los roles de diversas autoridades coloniales, como corregidores, capitanes de mita, capitán mayor y superintendente de mita, y se destaca el papel, a menudo invisibilizado, de las mujeres en este sistema de explotación.
Además de evidenciar la crudeza del sistema colonial de trabajo forzado, el expediente aporta valiosa información sobre las estrategias de adaptación de los pueblos indígenas frente a los cambios impuestos desde la Corona española. Por ello, este documento resulta fundamental para comprender los procesos de transformación económica y social en los Andes durante el periodo colonial.
Durante la ceremonia, estuvieron presentes Luis Arancibia Fernández, Director de la Casa Nacional de Moneda y representante de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, y Ludmila Zeballos Avendaño, Jefa del Archivo Histórico de la misma institución.
En conexión remota participó Ernesto Fernández Polcuch, Director de la Oficina Regional de la UNESCO en Montevideo, quien felicitó a Bolivia por su compromiso sostenido con la preservación de su patrimonio documental.
En su intervención, Fernández Polcuch subrayó que desde la creación del Comité Nacional de Memoria del Mundo en abril de 2016, Bolivia ha mostrado un crecimiento constante en el número de inscripciones al registro regional, alcanzando a la fecha un total de 35 documentos reconocidos.
Este logro coloca al país entre los más activos de la región en materia de memoria documental, junto a Brasil (37 registros) y México (32). Con esta nueva incorporación, Bolivia reafirma su compromiso con la preservación y difusión de la memoria histórica, reconociendo el valor del patrimonio documental como una herramienta para la verdad, la justicia y el entendimiento de los procesos históricos que moldearon a América Latina.