Thursday, September 29, 2011

EVO MORALES PIDE PERDÓN, PROMETE ENMENDAR ERRORES Y RATIFICA QUE NO INSTRUYÓ REPRESIÓN A INDÍGENAS

Morales se rinde ante la oleada de protestas populares por la represión de una marcha indígena



El Presidente Evo Morales pidió disculpas y perdón por los vejámenes sufridos por los indígenas de tierras bajas de Bolivia, a manos de la Policía el domingo último, prometió enmendar los errores de su Gobierno y ratificó que la represión no respondió a una instrucción suya ni de su Gobierno, durante una conferencia de prensa el miércoles por la noche en La Paz.
"Nuevamente quiero decirles que las familias víctimas (de la represión) que nos disculpen, que me perdonen, pero quiero que sepan: no ha habido ninguna instrucción ni jamás habíamos pensado que podría ocurrir de esa manera, duele bastante, como victimas que hemos sido en muchas oportunidades" de la represión por la fuerza pública", afirmó.
El mandatario llamó a una conferencia de prensa para referirse a las multitudinarias manifestaciones registradas este miércoles en la mayor parte de la ciudades bolivianas, convocadas por los sindicatos, en rechazo a la represión policial desatada contra originarios del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure TIPNIS), que marchaban en oposición a que una carretera en construcción cruce esa reserva natural en la Amazonia del nordeste del país.
Las protestas convocadas por la matriz Central Obrera Boliviana recordaron "los horrores, los sentimientos del pueblo boliviano expresados mediante manifestación", sostuvo el Jefe de Estado.
Dijo que las protestas callejeras obligan a su gobierno a "corregir nuestros errores" y afirmó haber asumido el mensaje popular: "es una profunda llamada de atención con estas manifestaciones".
El gobernante indígena dejó en claro que la orden, si la hubo, de reprimir la marcha indígena no partió de él y menos fue barajada en su Gobierno.
"No fue una instrucción del Presidente. Jamás en el Gobierno hemos pensado que podría suceder semejante agresión a los hermanos indígenas", anotó.
"Quiero decirle al pueblo boliviano, con mucha sinceridad, yo, como víctima junto a muchos de mis compañeros, compañeras del Trópico de Cochabamba y de Bolivia, nunca podría instruir que haya una violencia como la realizada en Yucumo, como ha visto el pueblo boliviano", insistió.
Por último pidió a los promotores de la marcha indígena que luego de salir el 15 de agosto de Trinidad con destino a La Paz intenta reanudarse en la localidad de Rurrenabaque, oír el clamor nacional por el diálogo.
"Esperamos más bien el diálogo para seguir trabajando de manera conjunta" y alcanzar un acuerdo que canalice el desarrollo de las 64 comunidades indígenas que habitan el TIPNIS, sostuvo.
Subrayó que mientras planea y concreta el diálogo, el proyecto de construcción del segundo tramo de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, queda en suspenso, tal como lo ordenó el lunes último.





LOS INDÍGENAS AMAZÓNICOS QUIEREN QUE EVO SE VAYA

La represión de una protesta el domingo socavó el apoyo que brindaba este grupo al presidente.

El Clarín de Argentina (www.clarin.com/mundo)

Son los mismos que lo apoyaron para que llegara al gobierno. Dicen que apostaron a que uniera “la nación indígena” y que impulsara la Constitución que les reconociera sus derechos, pero fueron perdiendo las esperanzas en estos cuatro años. Hasta el domingo pasado hablaban del presidente boliviano con cierto enojo y se sentían traicionados por su intención de avanzar por las tierras en las que viven. Pero ahora el discurso se endureció, después de los golpes y los gases, Evo Morales se convirtió en el blanco de sus iras y no lo quieren ver más a la cabeza del Ejecutivo. Los indígenas de la Amazonia exigen su renuncia y la de todo el gabinete, por estos lados ya no se manejan con matices.
Habían escuchado las primeras reacciones por el tarifazo de la nafta de diciembre. Las protestas de la gente de las ciudades eran fuertes, pero a ellos aún no les había tocado quejarse. Hasta que se confirmó el comienzo de la construcción de la ruta que pasa por el medio del Tipnis (el parque indígena Isiboro Sécure). Fue entonces, según explican varios de sus dirigentes, que sintieron que “el lazo que nos unía se había roto para siempre”.
“No es casualidad que haya sido la tierra lo que generó este enfrentamiento. Para nosotros la tierra es la fuente de la vida, el lugar donde nacemos y morimos, no hay nada que pueda ser más valioso, por eso salimos a la ruta para defenderla y, si tenemos que llevarnos por delante al gobierno y al Evo para lograrlo, pues así será ”. Nazareta es una mujer con fuerza. Estuvo en cama hasta ayer. Pero hoy ya se levantó con ganas de decir lo suyo. Tomó el micrófono en la plaza de Rurrenabaque, donde unos tres mil indígenas se reunieron por la huelga general y para repudiar la represión.
Uno a uno los oradores fueron pasando detrás de Nazareta. Dirigentes originarios, sindicales y políticos del departamento del Beni, acá en el norte del país, hablaron desde la puerta de la municipalidad. En distintos tonos, la mayoría mostró su falta de expectativas en el oficialismo. “No pueden quedar impunes los que golpean a nuestros hermanos. No sólo debe renunciar Sacha Llorenti (el ex ministro de Gobierno que se fue el martes), se tienen que ir todos”, grita la dirigente Yolanda Herrera y despierta los aplausos.
Al lado del micrófono se armó una hilera con varios indígenas lastimados. Los fotógrafos les apuntan con las cámaras y detrás se levantan las cartulinas. Una simula un obituario y dice “Falleció el MAS y con él los derechos humanos e indígenas” y en otro se ve la leyenda: “Evo asesino y traidor”, a pesar de que oficialmente no se informó un sólo muerto tras la represión.
La ex presidenta de la organización Familiares de Desaparecidos, Olga Flores –que acompaña el movimiento desde hace 45 días– dice que hace tiempo que había perdido esperanzas en el gobierno de Morales pero que lo que sucedió el domingo no lo esperaba. “Pensé que iban a intentar detener a los dirigentes, no atacar salvajemente a niños, mujeres y viejos. La crisis ya estalló, no sabemos cómo va a evolucionar pero el gobierno está gravemente herido.
Ya no sentimos que nos represente ”, dice convencida.
El acto se terminó y los marchistas regresan a la parroquia donde se refugian, a dos cuadras de la plaza. Reparten panes y agua y discuten qué van a hacer. Unos sostienen que es éste el momento y que hay que aprovecharlo. La crisis abierta por la represión, las renuncias de varios altos funcionarios y el masivo acatamiento de la huelga los empujan a seguir ahora rumbo a la capital. Pero algunos quieren descansar tras la represión y proponen quedarse el fin de semana, reagruparse y arrancar el tramo final fortalecidos. En horas se reunirán para decidir cuándo comienza la larga marcha hacia La Paz.





EVO MORALES PIDE PERDÓN POR LA REPRESIÓN POLICIAL DE LA MARCHA INDÍGENA

El presidente boliviano asegura que si no llega a un acuerdo sobre la construcción de la carretera "el diseño será suspendido"

El País de España (www.elpais.com.es)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, acaba de pedir perdón a los indígenas de tierras bajas por
la fuerte represión policial durante una marcha y les ha convocado a un diálogo para lograr un acuerdo sobre la construcción o no de la carretera en el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
La declaración de Morales, esta noche en la Casa de Gobierno, se produjo como resultado de la multitudinaria protesta que se dió en todo el país, con la participación de miles de trabajadores, profesionales, universitarios, juntas vecinales y organizaciones civiles en repudio a la represión policial de la que fue víctima
la columna de 1.500 indígenas, que intentaban llegar a La Paz.
Las protestas callejeras son "una profunda llamada de atención y aprendamos de nuestros errores", dijo Morales. "Que me disculpen, que me perdonen", solicitó a las familias indígenas que fueron brutalmente reprimidas por la Policía. Morales volvió a asegurar que no hubo de su parte una orden de represión. "Cómo instruir eso?", preguntó. "Recojo los dolores y convoco al diálogo" con los indígenas que, entretanto, continúan reanimándose para volver a la caminata.
Sin embargo, aseguró que en su vida sindical ha "vivido peores momentos, con muertos (por acción) de la DEA, pues el mando policial no correspondía al Gobierno".
Morales volvió a criticar el papel de los medios de comunicación y ha exigido de algunos periodistas las pruebas que atestigüen la muerte de un nino, cómo se había informado en los primeros momentos tras la represión policial, el domingo. Varios pequenos quedaron muy afectados por los gases lacrimógenos y, al menos dos de ellos de muy corta edad, sufrieron desmayo, según informaron mujeres que fueron detenidas por la Policia. "Quieren (los medios) confundir al pueblo con falsedades", agregó.
El presidente Morales reiteró "quiero convocar al diálogo a los indígenas, para juntos llegar a un acuerdo" destinado a construir la carretera. "Si no hay acuerdo, el diseño será suspendido y yo voy a salvar mi responsabilidad ante la historia".
La carretera de 330 kilómetros entre Villa Tunari de Cochabamba y San Ignacio de Moxos de Beni, tiene obras en los dos extremos a cargo de una empresa brasilena, pero no ha logrado la tarjeta ambiental (que mide los danos a la zona) ni tampoco la venia de las tres etnias que viven en el TIPNIS: chimán, moxena y yuracaré, distribuidas en 64 comunidades.
Tanto por ser territorio indígena y estar dentro de un parque nacional está amparado por la Constitución, leyes a favor de los pueblos indígenas y acuerdos internacionales para mantener su calidad de reserva natural, por su enorme biodiversidad y su rol de productora de oxígeno, generadora de lluvias y matriz de muchas especies de la fauna y la flora de la cabecera de la cuenca amazónica. Las autoridades indígenas han rechazado, desde mayo de 2010, el diseño de la carretera que partirá en dos su territorio. Y así lo han reiterado en las ocho ocasiones en que los ministros de Morales intentaron convencerles de lo contrario.
La caminata indígena comenzó el 15 de agosto en Trinidad, pero no pudo llegar a La Paz. Fue disuelta el domingo pasado, al cabo de más de 40 días, por la Policía que reprimió con violencia a los indígenas cuando se aprestaban a cenar a la vera del camino junto con sus mujeres y sus hijos.





INDÍGENAS DE BOLIVIA SEGUIRÁN SU PROTESTA CONTRA UNA CARRETERA

Agencia Reuters de Londres (www.es.reuters.com/article)

Tres días después de sufrir una dura represión policial, indígenas amazónicos bolivianos anunciaron el miércoles que reanudarán su marcha contra una carretera en la selva financiada por Brasil, reafirmando un desafío político insospechado para el presidente Evo Morales.
Algunos analistas advirtieron de que el conflicto podría derivar en una desestabilización e incluso marcar el principio del ocaso del mandatario, el primero indígena de Bolivia y quien ha sido el político con mayor respaldo electoral en más de medio siglo en el empobrecido país.
Morales pareció admitir la gravedad del momento al hacer por la noche una breve declaración televisada en la que aseguró que compartía la "indignación" colectiva desatada por la represión policial del domingo a los indígenas marchistas.
"Compartimos esta indignación del pueblo boliviano, todos rechazamos, repudiamos (la represión a los amazónicos). Para mí son una llamada de atención del pueblo boliviano las manifestaciones", dijo.
"Yo como víctima (de represión en el pasado) nunca podría instruir que haya una violencia como la que hemos visto (...) Quiero decir a las familias víctimas que nos disculpen, que me perdonen", añadió.
La reanudación de la marcha de centenares de kilómetros desde las llanuras amazónicas hasta las alturas de La Paz fue anunciada al día siguiente de que Morales empezara a pagar, con el cambio de dos ministros, el coste político de la acción policial.
Los indígenas, fortalecidos por una ola nacional de solidaridad que incluyó un paro convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), proclamaron en una manifestación en Rurrenabaque, donde se reagrupaban, que "la lucha sigue".
"Viva la histórica marcha por el TIPNIS, la marcha continúa", dijo una resolución de los aproximadamente 200 indígenas concentrados en ese pueblo norteño que fue leída por la dirigente Mariana Guasanía.
Pero no precisó cómo ni dónde se reiniciaría la protesta.
Los indígenas, que partieron el 15 de agosto de la ciudad tropical de Trinidad en una marcha de rechazo a una carretera que atravesaría el Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure (TIPNIS), fueron reprimidos cuando estaban a mitad de camino, a unos 300 kilómetros de La Paz.
ALTOS RIESGOS
"Estas podrían ser las movilizaciones más grandes que se han producido en el país en contra de este Gobierno (...), hay una ruptura entre un Gobierno y su base indígena", dijo el analista y docente Jorge Lazarte.
"Por tanto, se ha precipitado una etapa de ocaso del Gobierno (...), por primera vez en los últimos años se ha escuchado gritar a la gente que este Gobierno se vaya, esto es lo grave", apuntó.
Franklin Pareja, profesor de ciencia política de la universidad estatal de La Paz, dijo que la ola de solidaridad con los indígenas amazónicos estaba creando "una conciencia nacional de muchos sectores que puede empezar a desestabilizar una gestión que está demostrando una gran impostura".
En su opinión, el problema de fondo radica en la contradicción entre la nueva Constitución indigenista, impulsada por Morales, y la gestión gubernamental.
"El Gobierno no ha podido dimensionar la cantidad de privilegios y de derechos que estaba otorgando a los indígenas y, ahora que quiere tomar medidas desarrollistas, recién se da cuenta de que el haber concedido un exceso de derechos es lo que le está haciendo inviable sus políticas", añadió.
Entre esos derechos extraordinarios otorgados por la Constitución de 2009 destacan el derecho a la consulta sobre la explotación de recursos naturales y representación garantizada en los poderes legislativo, judicial y electoral.
Morales, de la etnia aymara del occidente andino y quien lleva más de un año y medio de su segundo mandato quinquenal, se había enfrentado a la dura oposición de sectores conservadores, pero no de los pueblos "originarios" a los que dice representar.
Los amazónicos, que demandaban inicialmente ser consultados sobre el proyecto, exigen ahora una ley que garantice que la obra no pasará por el TIPNIS, el parque de 1,2 millones de hectáreas en el centro del país que es su propiedad colectiva.
Morales anunció el lunes por la noche la suspensión temporal del proyecto y propuso un referendo para consultar a la población sobre uno de sus planes más ambiciosos. Pero los indígenas ahora rechazan esa consulta.
Guasanía indicó que demandan también una investigación imparcial sobre la represión policial del domingo, de la que responsabilizaban a Sacha Llorenti, quien renunció el lunes al Ministerio de Gobierno y fue reemplazado por Wilfredo Chávez, quien era viceministro de la Presidencia.
El otro cambio en el gabinete fue el de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, por Rubén Saavedra, quien había ocupado ya ese cargo hasta principios de año. Chacón dimitió aduciendo desacuerdo con la represión a los indígenas.





Opinión

¿ADIÓS EVO?

El Mostrador de Chile (www.elmostrador.com.cl)

La crisis de legitimidad política que afecta hoy al Gobierno de Evo Morales posee todas las condiciones para catalogarla como grave, posiblemente existencial.
Los movimientos sociales, los temidos movimientos sociales que una vez llevaron a Evo en los hombros al Palacio Quemado, centro del poder político boliviano, hoy lo acosan, lo acusan y comienzan a pedir su cabeza. El sentimiento de la población parece ser que el líder indigenista solo gobierna en pos y a favor de los cocaleros, y ya no del conjunto de la población indígena, campesina y urbana.
Hoy observamos que el movimiento social de base, la temida Central Obrera Boliviana (COB) esta liderando el descontento social, de la mano del otro temido actor desestabilizador del sistema político boliviano, la ciudad de El Alto, cuna del indigenismo militante urbano de La Paz. Los movimientos sociales ya no son gobierno, al menos eso parecen pensar. Dejaron de identificar el “Estado plurinacional” como la representación de los intereses de la comunidad en su conjunto. Lo comienzan a asociar a un Estado represor, promotor y defensor de intereses ajenos y contrapuestos de aquellos de la sociedad que durante siglos estuvo alejada del poder.
Observamos, además, que un fenómeno de pánico político se ha desatado. Ministros están dejando el gabinete, alejándose del líder. Evo, busca responsables que le permitan absolverlo de la acción policial contra los indígenas que marchaban en contra de un proyecto de carretera que cruzaría la región del TIPNIS, una zona selvática, cuna de tres etnias indígenas. Evo busca el chivo expiatorio, pero olvida que él es responsable político del nuevo Estado, y que sus declaraciones le condenan. Apoyó sistemática y públicamente la construcción de la carretera, financiada por Brasil. Utilizó subterfugios comunicacionales a fin de ensuciar la marcha indígena, acusando a sus líderes de estar coludidos con la embajada de los EE.UU. No contento con ello, decidió deslegitimar el movimiento, asociándolo a intereses de liderazgos contarios al suyo. El liderazgo indígena paceño utilizó –por la acción o la inacción-, a sectores cocaleros a fin de contener la marcha, sirviéndose de ellos como barreras humanas. Evo, finalmente, pareciera haber decidido terminar casi manu militari con la marcha. Gran error. Pasó de ser un movimiento de una veintena de comunidades indígenas, a un movimiento nacional. Aun no un “levantamiento popular”, pero algo de ello posee.
El error de Evo es que parece haber violado principios básicos y fundamentales de su propia Constitución plurinacional: el poder asimétrico de las comunidades nacionales sobre las multinacionales, el poder económico y los intereses privados. La Carta Fundamental implementada por el MAS, otorgaba un poder decisivo a las fuerzas comunitarias sobre el manejo de los recursos, la administración y gestión de su espacios físicos. La Constitución de Evo garantizaba derechos absolutos a estas comunidades en función de la protección y promoción de sus tierras. La carretera de Evo – y de Brasil-, parecían querer borrar con el codo aquellas disposiciones fundamentales del modelo del MAS. Al parecer, solo se aplicaban en contra de intereses “imperialistas” de la “burguesía”, pero no decía nada del mismo Estado Plurinacional.
El peligro es que estos levantamientos sociales se alimentan, estimulan y refuerzan con el uso de la fuerza represiva dirigida hacia ellos mismos por el poder central.
Hoy, los movimientos sociales se rearticulan y parecen haber designado un nuevo enemigo interno, conocido por ellos, el mismo EVO.





Opinión

BOLIVIA CON EVO, REPRIMIDA

Hoy de Ecuador (www.hoy.com.ec/noticias-ecuador)

Resulta que ahora la versión "oficial" que, además trasciende fronteras, es que el Gobierno boliviano, y Evo Morales en particular, fue engañado por un complot al mejor estilo de "Misión imposible" I, II y III Ahora resulta que el Gobierno no sabía lo que la policía haría. Ni un atisbo de idea tenían del torpe y violento operativo represivo del pasado domingo contra indígenas (niños, mujeres, ancianos) campesinos y otros marchistas que protestaban por la próxima construcción de una mega carretera que parte en dos el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), hogar de grupos indígenas y una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta.
El presidente Morales, seguramente porque era domingo y andaba entretenido en otros quehaceres, estaría desconectado y no habría podido ser informado. O quizá unos hábiles y manipuladores asesores ( "manos negras" de todo gobierno) planificaron el operativo a "espaldas" suyas. Tan astutos todos ellos que silenciaron una mega maniobra para la cual era necesaria una gran logística, maxime tomando en cuenta que Bolivia está conformada, en más de un 80 %, por tierras bajas, selváticas y calientes; y su acceso, en especial, para semejante batallón, es complicado, por lo cual la movida debió ser planificada con varios días de anticipación, plata y mucho ruido. El Gobierno boliviano, aunque tiene recursos, no logra la magia de las películas para trasladar, con un chasquido de dedos, varios centenares de efectivos en aviones y helicópteros; debió ser por tierra, en camiones, buses y tanquetas, viaje que toma por lo bajo 10 horas.
Y además la renuncia de la ministra valiente debió ser dirigida al grupo de complotadores y no al presidente… pero claro todo eso es discutible a la luz de la ideología.
Para zanjar espejismos, es suficiente darse una vuelta por las redes sociales y ver y escuchar el testimonio de varios marchistas, de gente que sintió el peso de la bota en sus cuerpos, el humo asfixiante de los gases, escapó de ser abrasada por las llamas de un fuego causado por la mano de la fuerza del orden. Zanjar las visiones ideologizadas no es tan complicado cuando las versiones de los comunicados emitidos por las bases indígenas, el testimonio de las víctimas y el de los pobladores hacen una misma figura.
Los medios nacionales independientes pudieron quizá ser acallados, pero las voces en el ciberespacio no; y así la voz oficial quedó en solitario, comunicando para los suyos, hablando entre sordos. Bolivia vivió un día de gran represión, pero no hubo mordaza. Intentos de acallar las versiones desde las bases y en el internet, varios, todos infructuosos y desatinados.
Una de las características del siglo XXI que seguramente cambiará el devenir de las luchas sociales, se repite hoy en el corazón de Sudamérica: la tecnología ha cambiado el juego desvelando una realidad frente al humo de la ideología. La verdad, hoy en Bolivia, es sabida, sentida y seguida gracias a miles de voces valientes que se unieron y han dejado afónica la aplastadora comunicación gubernamental.





LA TRAICIÓN DE EVO

Reconocido como líder indígena, el presidente de Bolivia tiene ahora en contra a su misma gente, después de la brutal represión policial contra la caminata pacífica de la población de Yucumo, en defensa del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécurep

Tal Cual de Venezuela (www.talcualdigital.com)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, perdió el respaldo de grupos indígenas y hasta una ministra, Cecilia Chacón, luego de mandar a las fuerzas de seguridad a disolver la marcha iniciada el 15 de agosto en rechazo del proyecto vial que afecta una zona protegida en el centro del país.
La población de Yucumo, distante unos 330 kilómetros de La Paz, fue escenario del ataque de policías contra mujeres, niños, niñas y hombres de pueblos originarios que permanecían a la espera de continuar su caminata en defensa del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), localizado entre los departamentos de Cochabamba y Beni, en el centro el país.
"Ahora las cosas han cambiado", expresó a IPS el presidente de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP), José Ortiz, desde una vigilia instalada en el pórtico de la plaza San Francisco, de La Paz, desde donde se organiza el respaldo ciudadano a la protesta indígena.
Ortiz reflejó con esas palabras la ruptura de sectores que respaldaron al izquierdista Morales y al proyecto político denominado "proceso de cambio".
Morales, quien a fines de 2005 ganó las elecciones presidenciales con el mayor apoyo popular de un candidato en la historia del país con 54 por ciento de los votos, asumió su primer mandato en enero de 2006 enarbolando la reivindicación de los pueblos originarios y los sectores populares.
Es el primer indígena en llegar a la Presidencia de Bolivia, donde alrededor de 60 por ciento de sus más de 10 millones de habitantes se declaran descendiente de algún pueblo aborigen.
"Creímos en el cambio, pero lo que ha cambiado es el discurso que ha terminado discriminando a nuestros hermanos", señaló Ortiz, con visible enfado por la intervención de las fuerzas de seguridad contra la manifestación, la octava que realizan los indígenas del trópico boliviano que en 1990 comenzaron con la demanda de territorios y la propuesta de reformar la Constitución.
En su ascenso al gobierno, Morales empleó como plataforma la propuesta de reforma constitucional favorable a los indígenas, a los que, según el texto finalmente aprobado por la ciudadanía en 2009, debe consultarse antes de emprender proyectos en sus territorios, una condición que no se cumplió antes de proyectar la carretera.
En su sorpresiva carta de renuncia de Chacón como ministra de Defensa, explicó que había tomado la "decisión porque no compartía la medida de intervención de la marcha que adoptó el gobierno". "No puedo justificar o defender (esta arden) en tanto existan otras alternativas en el marco del diálogo", puntualizó.
Decenas de detenidos, heridos por feroces golpizas difundidas por la televisión y mujeres atadas de manos y con cintas adhesivas en la boca conmovieron a líderes de opinión y de organizaciones sociales, que se manifestaron en marchas callejeras en las ciudades de La Paz, Cochabamba, Sucre y Potosí.
El ministro de Gobierno (interior), Sacha Llorenti, justificó la acción policial ante el peligro, según dijo, de enfrentamiento entre los indígenas y colonos afines al gobierno que bloquearon el paso de la marcha en la localidad de Yucumo. Atribuyó la decisión, además, a una orden de la fiscalía.
Pero el fiscal general de la República, Mario Uribe, desvirtuó la afirmación de Llorenti y negó haber ordenado una intervención policial.
La demostración de apoyo popular a la marcha fortalece el propósito de reanudar la caminata, indicó a IPS Abdón Patiño, dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob).
Después de las acciones policiales del domingo, los caminantes trataron de agruparse este lunes, siguen buscando a los que escaparon de la represión hacia al monte y recuperan sus bienes, con la finalidad de reemprender la marcha hasta La Paz, explicó Patiño.
Mientras el gobierno volvió a hacer un llamado para una reunión en La Paz, los dirigentes indígenas reorganizaban a sus bases y proyectan reanudar la marcha, iniciada el 15 de agosto desde algún punto de la zona amazónica.
Adolfo Molle, uno de los líderes de las comunidades del Tipnis, recordó a IPS el sacrificio realizado por los pueblos originarios para instalar un gobierno que reivindique sus derechos, pero "el presidente Morales nos ha pagado con una masacre", dijo.
"Desconocemos a Morales como nuestro presidente y retiramos todo nuestro respaldo", exclamó.
Gustavo Guzmán, ex embajador de Bolivia en Estados Unidos, interpretó el llanto de niños y mujeres violentadas en la represión del domingo como una muestra de que el presidente Morales y sus colaboradores dejaron de ser los impulsores de una transformación democrática.
Anticipó a IPS un "proceso largo de reagrupamiento" de las fuerzas populares, la Central Obrera Boliviana (COB) y otras organizaciones en la búsqueda de nuevos liderazgos.
Guzmán llegó hasta la zona de Yucumo, y asegura que hubo una intervención directa del gobierno en la instalación de un punto de bloqueo "falso" con la finalidad de justificar una intervención que en apariencia intentaba evitar un choque con los manifestantes.





DISMINUYE LA POPULARIDAD DE EVO MORALES

Entre el "gasolinazo" de enero y la reciente represión a la marcha indígena, el presidente de Bolivia perdió mucho apoyo dentro de su base electoral. "El proceso de cambio está herido de muerte", reconoció un legislador oficialista.

Infobae de Argentina (www.america.infobae.com/notas)

La huelga, que se extendió a los nueve departamentos bolivianos, se produjo en un momento de fuertes críticas contra el gobierno de Morales, quien vio entre lunes y martes la renuncia de dos ministros a causa de la represión contra los indígenas.
La protesta ha sido "contundente, con todo el coraje y la rabia contra el gobierno, que no ha cumplido los acuerdos con la Central Obrera Boliviana y los indígenas", declaró Pedro Montes, dirigente de la mayor agrupación sindical del país, quien alertó sobre la posibilidad de convocar el viernes una huelga indefinida.
"Los que han ordenado y atropellado a los hermanos indígenas deben ir a la cárcel. Los fiscales y jueces tienen que trabajar en eso", añadió.
La fiscalía general formó una comisión para investigar la acción policial del domingo en la Amazonía boliviana, donde fue dispersada la marcha de los nativos, que llevaban más de un mes marchando hacia La Paz para pedir la suspensión de una ruta en construcción que pasará por la reserva natural del TIPNIS, donde viven 50.000 nativos.
"¡TIPNIS, Bolivia te defiende!", "Evo fascista", "Evo lacayo de las empresas brasileñas" (que deben construir la carretera cuestionada), clamaban los manifestantes en eslóganes y banderolas en medio de explosiones de bastones de dinamita de los mineros, tradicionales en las protestas obreras.
En la noche, tras la masiva movilización, Morales pidió perdón a los indígenas amazónicos por la represión policial y les convocó al diálogo para zanjar diferencias.
"Que me disculpen, que me perdonen. No ha habido ninguna instrucción" para que sean reprimidos, aseguró Morales desde la casa de Gobierno. "No ha habido instrucción del presidente" para la acción policial, agregó.
"Quisiéramos nuevamente convocar al diálogo, estamos aquí para seguir dialogando", sostuvo el mandatario, que reconoció que las protestas de este miércoles eran para él "una llamada de atención del pueblo boliviano".
El gobernante señaló el lunes pasado que el proyecto de construcción de la carretera se suspendería hasta que haya una consulta en los departamentos afectados y este miércoles señaló que el TIPNIS, por donde debería pasar un tramo de 177 km de la ruta, "se respeta para que no haya avasallamiento" de colonos y cocaleros, como temen los nativos.
Los aborígenes, que el martes anunciaron que seguirán caminando hasta que el proyecto sea cancelado de manera definitiva, marcharon este miércoles en el poblado de Rurrenabaque, unos 400 km al norte de La Paz, en el marco de la huelga general, constató la AFP.
Las movilizaciones en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, las principales ciudades del país, paralizaron durante varias horas los distintos centros urbanos. Hubo algunas escaramuzas entre indígenas y partidarios del gobierno, pero no pasaron de un intercambio de insultos.
Las fuerzas policiales intensificaron la seguridad en torno al Palacio de Gobierno y de la Vicepresidencia, en el centro de La Paz.
Mientras, por un lado, crecen los cuestionamientos al gobierno, grupos sindicales afines al oficialismo preparan para los próximos días una marcha de respaldo al presidente. Así lo anunció Simeón Jaliri, líder de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia, el mayor sindicato agrario.
En paralelo, el Congreso boliviano citó a los ministros de la Presidencia, Carlos Romero, y de Obras Públicas, Walter Delgadillo, a una interpelación el viernes para que expliquen las gestiones relativas a la polémica carretera.
Diversos sectores sociales se mostraron además inconformes por considerar insuficiente la decisión de Morales de relevar a su ministro del Interior, Sacha Llorenti, sospechoso de ordenar la represión policial contra los nativos.
Desde una vigilia que indígenas mantienen en la plaza central de Santa Cruz, el dirigente aborigen Emigio Poiche declaró: "Volveremos a creer en el presidente cuando anule la carretera por el TIPNIS".
La Central Obrera Boliviana (COB), ex aliada del gobierno, llamó a una huelga en rechazo a la represión de los indígenas. El paro fue acatado en las principales ciudades y acompañado con masivas marchas, las mayores desde enero cuando el mandatario decretó un aumento en el precio de los combustibles que después derogó ante el rechazo popular.
A diferencia de ocasiones anteriores, el miércoles decenas de miles de manifestantes se volcaron a las calles, en su mayoría sectores populares que antes apoyaban al mandatario y ahora se muestran desilusionados. Mineros hacían detonar dinamita a su paso mientras la columna encabezada por obreros, indígenas, maestros y universitarios se acercaba al centro de La Paz.
"No estoy en contra del gobierno de Evo Morales, pero estoy en contra de cómo ha tratado a nuestros hermanos indígenas. Eso no se hace, somos hermanos todos", decía el minero Mario Alegre mientras la columna de marchistas coreaba: "Evo decía, que todo cambiaría; mentira, mentira, Evo es la misma porquería".
La policía se mantuvo a distancia de los manifestantes y no reportó incidentes. Los agentes reforzaron la vigilancia en la plaza Murillo donde está el palacio presidencial en momentos en que el mandatario y su gabinete analizaban la situación.
Un momento difícil del gobierno
"Evo era un símbolo muy fuerte para mucha gente, encarnaba principios de justicia, de derechos humanos, pero ahora esa gente está desencantada. Evo ya no expresa esos principios. Eso ha cambiado", señaló a la AP Jim Shultz del Centro para la Democracia, una organización no gubernamental con base en Estados Unidos y Bolivia.
Morales llegó al gobierno en enero de 2006 en medio de una prolongada crisis política que derrumbó a los partidos tradicionales. En octubre de 2003 murieron en las calles 63 manifestantes y la revuelta popular obligó a dimitir al gobierno derechista de Gonzalo Sánchez de Lozada.
En 2008 desarticuló un supuesto complot de la derecha para derrocarlo, arrasó en las urnas en cinco elecciones y emprendió audaces reformas como la nacionalización de los hidrocarburos y la sanción de una nueva constitución que consagró un "Estado plurinacional" con más poder para las mayorías indígenas.
Pero su popularidad comenzó a mermar al iniciar su segundo período en enero de 2010 cuando alcanzó 70% de apoyo. En septiembre, en plena crisis por la carretera en la amazonia, su nivel de aprobación cayó a 37%.
El mandatario se tornó desconfiado, arrogante y contradictorio, según analistas. Aunque con frecuencia asegura que gobierna obedeciendo al pueblo, ignoró los reiterados pedidos de los indígenas que rechazan la construcción de la carretera de 300 kilómetros que atravesará el corazón del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) para vincular los valles interandinos en el centro con la amazonia en el norte. La reserva es hogar de tres etnias y los nativos temen perder su hábitat.
"Morales está viviendo una situación crítica. No creo que vaya a caer porque no hay oposición política. Continuará más débil mientras la oposición social irá creciendo. Sólo le queda reconstruir su gobierno incorporando las voces críticas de las calles", señaló Shultz.
Las disidencias llegaron al Legislativo, dominado por el partido de gobierno. "El proceso de cambio está herido de muerte y tenemos que salvarlo. No podemos convalidar de manera obsecuente y servil con nuestro silencio y nuestro miedo", señaló el senador oficialista Eduardo Maldonado.
Morales ha atribuido el rechazo popular a la influencia de elementos externos. El martes, cuando tomaba juramento a dos ministros, llamó a los sectores sociales a "no ser instrumentos de la derecha que quiere acabar con el proceso de profundas transformaciones estructurales".
El líder de la COB, Pedro Montes, declaró a periodistas que la masiva marcha "es una respuesta al gobierno que no cumple sus compromisos y un repudio a la actitud cobarde contra los indígenas".
En una primera reacción el ministro de Comunicación, Iván Canelas, señaló en rueda de prensa que todavía se está evaluando la protesta y que el gobierno "está dispuesto a dialogar".





EVO MORALES VIVE SU PEOR CRISIS POLÍTICA DESDE QUE LLEGÓ AL PODER EN BOLIVIA

Tras la dimisión de dos ministros, decenas de manifestaciones exigen más cambios en el Gobierno

El País de España (www.elpais.com.es)

El Gobierno de Evo Morales afronta la peor crisis política y social desde que accediera a la presidencia de Bolivia, hace seis años. Pese al reajuste de su Gabinete no solo no ha logrado apaciguar el descontento ciudadano sino que ha visto aumentar el grado de desconfianza sobre su respeto por la democracia y su capacidad de gestión para solucionar un conflicto que, de una protesta local, ha pasado a ser una cuestión nacional después de la violenta represión policial contra una manifestación indígena.
La poderosa Central Obrera Boliviana (COB) ha convocado hoy una huelga con carácter inmediato que consiguió paralizar en gran parte el país y alterar la vida cotidiana con manifestaciones callejeras y bloqueos en los puntos estratégicos de circulación en la mayor parte de las ciudades bolivianas. A la protesta se sumaron las universidades, las juntas vecinales -muchas de ellas de El Alto a pesar de ser un bastión del partido gobernante-, y los comités cívicos y entidades civiles de los nueve departamentos del país.
Al mismo tiempo en el departamento de Santa Cruz, el más grande de Bolivia y el que presenta un mayor grado de oposición a Morales, se mantenía por tercer día consecutivo una huelga de hambre, solidaria con los indígenas. Aun cuando las actividades escolares se suspendieron, las oficinas del Estado cumplieron con relativa normalidad sus actividades.
Todos los convocantes expresaban su apoyo a los habitantes del
Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y, manifestaban su repudio a la actuación de la Policía. La manifestación de las etnias chiman, yuracaré y moxeña y otra veintena de pueblos originarios reclamaba que se aplicaran sus derechos constitucionales y fuera amparada su negativa a la construcción de una carretera que partirá en dos el TIPNIS.
El centro de La Paz, retumbaba hoy por la detonación de explosivos que marcan el paso de una manifestación de organizaciones sociales. La multitud cubría un recorrido de unos cinco kilómetros. Los participantes lanzaron consignas contra el Gobierno de Morales y exigían la destitución de los ministros de la Presidencia, Carlos Romero, y de Obras Públicas, Walter Delgadillo.
El Palacio de la Presidencia fue rodeado por un importante cordón policial que impedía el acceso a menos de 200 metros del edificio en la Plaza Murillo. Mientras en el también protegido Palacio Legislativo, el vicepresidente Álvaro García Linera trataba de calmar los ánimos de los 10 asambleístas indígenas del partido oficialista, Movimiento Al Socialismo (MAS), que han amenazado con sumarse a la oposición y poner en peligro los dos tercios de voto que mantiene el oficialismo.
"El malestar es tan grande que la renuncia del ministro Sacha Llorenti (ministro de Interior) no ha sido suficiente", apunta el analista Carlos Cordero, quien considera que "esta situación de crisis muy grave puede llevar a una espiral de violencia y, a que Bolivia se acerque a una coyuntura similar a octubre de 2003". Se trata de la asonada civil que derrocó al Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003).
Desde Cochabamba, la socióloga Maria Teresa Zegada apuntó que al conflicto del TIPNIS se ha sobrepuesto otra crisis política a raíz de la ambigüedad que el Gobierno refleja en el manejo y aplicación del discurso democrático. "Los dos últimos discursos de Morales generan mayor incertidumbre entre los bolivianos, pues no ha mostrado una clara viabilidad de solucionar el conflicto del TIPNIS". En cuanto al futuro de la carretera, éste queda postergado hasta un referendo o una consulta, aunque las obras de los dos tramos continúan trabajándose. La empresa brasileña no recibió orden de paralizar obras.
Entre la ciudadanía crece la desconfianza sobre la capacidad real que pueda tener el Gobierno para dar soluciones definitivas al conflicto indígena, así como del respeto a la Constitución, -texto que ha recogido las iniciativas de los pueblos indígenas y de los movimientos sociales- y su aplicación. Morales ha quebrantado ya 35 artículos de esta Carta Magna, según un recuento periodístico.
El Gobierno espera que una comisión investigadora resuelva el enigma de las responsabilidades e identifique a quienes asumieron la decisión de intervenir y reprimir tan duramente a la columna indígena.





MARCHAS Y CRÍTICAS AL GOBIERNO EN UNA HUELGA QUE PARALIZÓ A BOLIVIA

Fue en protesta por la represión a indígenas que rechazan una polémica ruta.

Clarin de Argentina (www.clarin.com/mundo)

“Evo decía que el pueblo cambiaría, mentira, mentira, es la misma porquería”. Esta era la consigna que mejor representaba el sentimiento popular de la multitudinaria marcha de ayer en La Paz. Indignación, bronca y, particularmente, desilusión. La manifestación, que tuvo sus réplicas en las principales ciudades del interior, fue en el marco del paro nacional decretado por la Central Obrera Boliviana (COB), un ex aliado del presidente Evo Morales, en repudio a la represión de los indígenas del Amazonas, que rechazan la construcción de una ruta en una reserva nacional. Ese episodio caló muy hondo en la población y sacudió al gobierno al punto de provocar la caída de tres integrantes del gabinete.
Durante gran parte del día, La Paz estuvo paralizada. No funcionaron bancos, escuelas y hubo poco transporte. Los comercios cerraron sus puertas desde la mañana y sólo las abrieron después de las 15, cuando la marcha se había desconcentrado. Fue significativo el apoyo teniendo en cuenta que en Bolivia la mayoría son cuentapropistas y trabajan al día.
El paro también fue acatado con marchas en las principales ciudades. Las principales fueron en Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra. El departamento de Beni, el más afectado por el conflicto, está paralizado desde hace varios días.
Un sector importante de la manifestación llegó a pedir la renuncia del propio Presidente, aunque en este caso la COB y otros gremios no se sumaron. Pero en cambio sí exigieron frenar el mega proyecto de la construcción de la polémica ruta que atraviesa tierras vírgenes en la reserva del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), “cárcel para los represores” y un cambio de actitud del gobierno.
Esta es la peor crisis política que enfrenta el mandatario desde enero pasado, cuando tuvo que dar marcha atrás con un aumento en el precio de los combustibles. A diferencia de ocasiones anteriores, ayer se volcaron a las calles sectores que antes apoyaban al gobierno y ahora se sienten defraudados. “Hay decepción porque tenía un buen proyecto. Buscaba borrar las diferencias, pero las terminó marcando más. Encima la economía no está bien y ahora quiere imponer una posición autoritaria con los indígenas”, dice Leonardo Baldivia, un licenciado en Administración de Empresas que se sumó espontáneamente. A su lado, una joven estudiante acusaba a Morales de “ir en contra de lo que pregonaba” y de “atacar violentamente a su propia gente”.
La marcha comenzó temprano en El Alto –un enorme asentamiento, mil metros por encima de La Paz, que creció en forma incontrolable con los años y ahora alberga a un millón de personas– y fue descendiendo lentamente hacia la ciudad. Como la policía impidió que ingresaran a la Plaza Murillo, los manifestantes recorrieron zigzagueando como una serpentina las estrechas calles de la capital boliviana al incansable ritmo de petardos y consignas antigubernamentales. Nadie quiso dar cifras oficiales, pero la columna llegó a ocupar cerca de 10 cuadras .
Resultaba llamativo cómo se dejaron de lado los carteles partidarios y se enarbolaron casi exclusivamente banderas bolivianas. Había mineros, campesinos, docentes, estudiantes, empleados gráficos, del transporte y una enorme cantidad de gente que se sumaba en forma espontánea. “Que renuncie Evo, carajo”, pedía un sector grande de la marcha. Otro, más divertido, repetía: “Evo, tramposo, cojudo y mentiroso”.
Las agrupaciones se enlazaban unas con otras, casi sin distinción. Pero todas mantenían distancia de los mineros, que a su paso iban arrojando los famosos “cachorros” o pequeños cartuchos de dinamita. Para esperar a la marcha que venía de El Alto, desde las 10 de la mañana la gente se aglomeró ante la antiquísima iglesia de San Francisco, donde se lleva adelante la vigilia por los indígenas del Beni.
Algunos sostenían que había que hacer caminos para sacar la producción, pero otros señalaban que la ruta sólo favorecería a los cocaleros instalados en el lugar por decreto. Un pequeño grupo intentó apoyar al mandatario, pero terminaron mal. Los sacaron a empujones, insultos y patadas.
En los momentos de distensión las vendedoras aprovechaban para ofertar sus comidas. El aroma a picante y frito inundaba los sentidos y se pegaba al estómago. Las “patitas” de cerdo fritas y las empanadas rebosante de aceite se combinaban con chicha. Al costado, un hombre ofrecía sintéticos helados en rojo y amarillo fluorescente que misteriosamente no se derretían bajo el sol rabioso.





BOLIVIA CASTIGA A EVO CON UNA HUELGA QUE AGUDIZA LA CRISIS


El Diario Montañés de España (www.eldiariomontanes.es)

Bolivia amaneció ayer con una huelga general y dos nuevos ministros «leales» al presidente Evo Morales que sustituyeron a los altos funcionarios que renunciaron al cargo tras la disolución violenta de una marcha de indígenas que protestaban contra la construcción de una carretera, que atravesaba una reserva natural, y que ha generado una gran animadversión por parte de la sociedad boliviana. El gobernante acusó a la oposición de estar «detrás» de las protestas iniciadas en ocho departamentos del país suramericano, si bien reiteró su condena a la «imperdonable» carga policial llevada a cabo el pasado domingo.
Wilfredo Chávez tomó posesión como ministro de Gobierno, y Rubén Saavedra Soto como titular de Defensa en sustitución, respectivamente, de Sacha Llorenti, que renunció al cargo en la madrugada del martes, y de María Cecilia Chacón, quien dimitió el domingo horas después de la disolución violenta de la marcha hacia La Paz de unos 1.500 indígenas. Los testimonios de las víctimas de la represión policial hablan de tirones de pelos, gases y golpes. También se llegó a denunciar la muerte de un bebé, aunque ayer apareció en una iglesia de San Borja. «Quiero saber dónde están los muertos», desafió Morales.
El exlíder cocalero aprovechó el acto para arremeter contra la oposición, a quien recordó que «el único pecado que tiene Evo Morales es que es un campesino, un indígena y presidente de Bolivia. Eso no lo soportan algunas personas, y nuestros hermanos son instrumentos de esas clase de gente». El mandatario también se refirió a la prensa, a la que tildó de «mentirosa». «El mejor opositor que tiene Evo Morales son los medios de comunicación» tras insistir en que la marcha contra el Territorio Indígena Isiboro Sécure «más parece una marcha de periodistas que de indígenas».
Marcha en La Paz
Para el Gobierno, la huelga general convocada ayer por la Central Obrera Boliviana (COB) fue totalmente innecesaria. Según el ministro de Trabajo, Daniel Santalla, la principal razón que argumentaba la organización para convocarla quedó zanjada al decidir someter a consulta de la construcción de una vía amazónica entre Cochabamba y Beni. Las movilizaciones de apoyo a los indígenas comenzaron con una marcha en La Paz encabezada por la central sindical, protestas diversas en otras ciudades y huelgas parciales de varios sectores.
El secretario ejecutivo de la COB, Pedro Montes, aprovechó la ocasión para exigir al presidente una sanción para los responsables de la «brutal» agresión a las personas que se manifestaron el domingo.





MORALES SE ENFRENTA A SU PEOR CRISIS POLÍTICA TRAS PERDER EL APOYO INDÍGENA

Una huelga general convocada por los sindicatos y manifestaciones en todo el país ponen contra las cuerdas al aislado presidente de Bolivia

ABC de España (www.abc.com.es)

La crisis que afronta el Gobierno de Evo Morales se profundiza. Los cambios en el Gobierno, donde han caído dos ministros y varios funcionarios de segunda línea en lo que va de semana, no logran apaciguar el malestar mayoritario de la población. La huelga general de ayer se transformó en manifestaciones, marchas, bloqueos y protestas en todo el país. La población exige responsabilidades por el brutal asalto de la Policía a un campamento de unos 1.500 indígenas, que
se oponía a la construcción de una carretera en el corazón del Parque del Territorio Indígena Isiboro Sécure (Tipnis), entre Cochabamba y el Beni. La sociedad, espantada con las imágenes que recogen el uso de una violencia desmedida e innecesaria a mujeres e incluso niños, no se conforma con el anuncio de Morales de suspender las obras de la autovía en discusión, ni acepta el maquillaje de última hora con los cambios de Gobierno. Los bolivianos quieren que su presidente dé signos creíbles de arrepentimiento, cambie el rumbo de su política o salga, como sus colaboradores, por la puerta de atrás del Ejecutivo.
Sacha Llorenti, hasta hace dos días titular de la cartera de Interior, presentó su dimisión, «porque no quiero convertirme en un instrumento de la derecha, de la oposición que lo que pretende es atacar el proceso de transformaciones estructurales y dañar la imagen de nuestro presidente». Marcos Forgan, su segundo en el Ministerio, también presentó la renuncia a través de una carta en la que, como su ex jefe, asegura estar al margen de la actuación policial. En la misiva Forgan expresa su «desacuerdo pleno por la forma de intervención en la marcha indígena». A estas dos dimisiones hay que añadir las del lunes de Cecilia Chacón, ex ministra de Defensa, y la de la directora de Migraciones, María René Quiroga, «por razones de conciencia».
En sus cinco años de gestión Evo Morales ha superado diferentes crisis, pero la actual incorpora ingredientes nuevos. «Se ha roto la alianza con sectores indígenas que durante mucho tiempo consideraron este Gobierno como suyo». La reflexión del analista Jorge Lazarte tiene una segunda parte: «El escenario es grave porque pone en tela de juicio la identidad política del Ejecutivo, su legitimidad histórica. Se trata de un Gobierno que se declaraba indigenista y en los hechos ha dejado de serlo».
La situación «se le ha ido de las manos —insiste Lazarte—. El problema ha pasado de ser un conflicto demográficamente pequeño a alcanzar una dimensión nacional, pero detrás de esto ha aparecido otra realidad: el descontento social. Por primera vez desde mediados de 2000 el mensaje es: «No creemos en Evo Morales, no lo queremos». La historiadora Ximena Costa advierte una brecha aún más amplia entre el poder y la población: «La cadena de renuncias en el Gabinete pone de manifiesto dos bloques opuestos en el Ejecutivo. El núcleo duro lo encabeza el vicepresidente, Alvaro García Linera, con Juan Manuel Quintana y el recién nombrado al frente de Interior, Wilfredo Chávez, un hombre con poder real cuya visión de las cosas se resume en que estas son blancas o negras». El sector moderado «o indigenista» —continúa Costa— lo lidera el canciller Choquehuanca con la ex ministra de Defensa, Cecilia Chacón», pero, a la vista de los cambios de Gabinete, se han impuesto los halcones. «El Gobierno parece encaminarse a su suicidio».
Lazarte resume el estado de un Ejecutivo sin rumbo: «El Gobierno no sabe por dónde salir. Todos quieren salvar su cabeza a costa de la de otros. La crisis que arrancó con los de abajo —con los indígenas— se ha expresado hacia arriba». Esa idea debe de flotar en las altas esferas de la Paz o, al menos, en el dimitido Sacha Llorenti cuando se esforzó en aclarar: «No abandono el barco porque creo que se está hundiendo». Sigue sin respuesta la pregunta: ¿quién ordenó arrasar el poblado de indígenas? «Morales es un caudillo que no permite que se tomen decisiones sin que pasen por él, y mucho menos de esa naturaleza. En el supuesto, inverosímil, de que él no estuviera al corriente habría que hacerse otra pregunta: ¿quién gobierna en Bolivia?»
«Parece un escenario cantinflesco, donde nadie asume la responsabilidad de la orden dada», observa el profesor de la Universidad Católica de San Andrés, Carlos Cordero. «El presidente, en lugar de mostrar su arrepentimiento, acusó a los medios, insistió en que estos son la principal oposición y les hace responsable de la crisis. Lo único que ha conseguido con esa actitud es generar más crispación». En este laberinto andino, el brazo ejecutor de las órdenes del Gobierno, el destacamento que atacó a los indígenas mientras estos se defendían con flechas ha quedado abandonado a su suerte. No reciben víveres; son también, en palabras de Cordero, «víctimas de sus propias autoridades».





EL GOBIERNO DE EVO MORALES AFRONTA MASIVAS PROTESTAS

La Capital de Argentina (www.lacapital.com.ar)

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afrontó ayer multitudinarias manifestaciones callejeras en la peor crisis política desde enero, tres días después del violento desalojo de indígenas amazónicos que protestaban por la construcción de una ruta.
La Central Obrera Boliviana (COB), ex aliada del gobierno, realizó ayer una huelga en rechazo a la represión de los indígenas. El paro fue acatado en las principales ciudades y estuvo acompañado de masivas marchas, las mayores desde enero pasado, cuando el mandatario decretó un aumento en el precio de los combustibles que después derogó ante el rechazo popular.
"El paro expresa solidaridad con nuestros hermanos indígenas y sirve para exigir que el gobierno rescinda el contrato con la empresa brasileña OAS y no se construya ninguna carretera por el Tipnis (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure)", dijo Pedro Montes, secretario general de la COB.
Desilusionados. A diferencia de ocasiones anteriores, ayer se volcaron a las calles sectores populares que antes apoyaban a Morales y ahora se muestran desilusionados. Mineros hacían detonar dinamita a su paso mientras la columna se acercaba al centro de La Paz encabezada por obreros, indígenas, maestros y universitarios. La policía se mantuvo alejada de los manifestantes.
Mientras tanto, los indígenas amazónicos bolivianos anunciaron ayer que reanudarán su marcha contra la carretera en la selva financiada por Brasil, reafirmando un desafío político que ha puesto contra las cuerdas a Morales. Al mismo tiempo, el gobierno aceptó un pedido de diálogo de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) que participa de la protesta indígena.
La violenta represión del domingo contra los indígenas desencadenó la renuncia de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, y del titular de Gobierno (Interior), Sacha Llorenti, además de otros tres funcionarios.
"Evo era un símbolo muy fuerte para mucha gente, encarnaba principios de justicia, de derechos humanos, pero ahora esa gente está desencantada. Evo ya no expresa esos principios. Eso ha cambiado", dijo el analista Jim Shultz, del Centro para la Democracia, una organización no gubernamental con base en EEUU y Bolivia.
"Morales está viviendo una situación crítica. No creo que vaya a caer porque no hay oposición política. Continuará más débil mientras la oposición social irá creciendo. Sólo le queda reconstruir su gobierno incorporando las voces críticas de las calles", opinó Shultz.
Crisis interna. Las disidencias incluso llegaron al Legislativo, dominado por el partido del gobierno. "El proceso de cambio está herido de muerte y tenemos que salvarlo. No podemos convalidar de manera obsecuente y servil con nuestro silencio y nuestro miedo", dijo el senador oficialista Eduardo Maldonado.
El lunes Morales anunció la suspensión temporal de la construcción de la polémica ruta y un referendo popular sobre el tema, pero esta última propuesta fue rechazada por los indígenas.
El mandatario ha atribuido el rechazo popular a la influencia de elementos externos. Ayer, cuando tomaba juramento a dos ministros, llamó a los sectores sociales a "no ser instrumentos de la derecha que quiere acabar con el proceso de profundas transformaciones estructurales".
Desalojo
La fuerza antidroga desalojó ayer a decenas de cocaleros que invadieron un parque nacional que además es centro de una agria disputa entre el gobierno de Evo Morales e indígenas de la amazonia. La Fuerza de Tarea Conjunta integrada por policías y militares también destruyó cultivos ilegales de coca en la zona situada en el centro del país.





TENSION EN BOLIVIA TRAS LA REPRESION POLICIAL DE UNA MARCHA DE PROTESTA

LOS INDÍGENAS EXIGEN UN DIÁLOGO CON EVO

La Central Obrera Boliviana (COB) advirtió que se sumará a la movilización de los indígenas, quienes se reagrupan en la localidad beniana de San Borja, luego de la violenta represión de la policía el domingo pasado.

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)

La crisis originada en el gobierno de Evo Morales a raíz de la represión de la Octava Marcha Indígena no cesa. Ayer, la Central Obrera Boliviana (COB) advirtió que se sumará a la movilización de los indígenas, quienes se reagrupan en la localidad beniana de San Borja, luego de la violencia sufrida por la policía el domingo pasado y por la cual todavía hay marchistas desaparecidos. El apoyo mayoritario de la población a los agredidos les dio fortaleza y anunciaron que dialogarán con los habitantes del Palacio Quemado cuando lleguen a esta ciudad. “Vamos a retomar nuestra marcha y solamente en La Paz vamos a aceptar el diálogo”, dijo el mojeño Fernando Vargas Mosúa, vocero de los indígenas, un poco recuperado de los palazos que le dieron los policías cuando ya lo habían dejado en el suelo, como consignan las imágenes de medios televisivos.
Una segunda marcha indígena se dirige hacia esta ciudad proveniente de Oruro, encabezada por el Consejo Nacional de Ayllus y Markas de Qullasuyu (Conamaq), que reúne a los pueblos quechua y aymara. Esta organización también tiene marchistas (y desaparecidos) en la columna original de la movilización, que actualmente se recupera en San Borja.
Para más sufrimiento del gobierno nacional, los policías que participaron del operativo represor empezaron a hablar subrepticiamente con los medios y sostienen que la orden de apalear a los indígenas vino directamente del Poder Ejecutivo, tal como establece la Constitución. Sin embargo, dentro del gabinete de Morales aún se busca al responsable del accionar policial, que dejó al primer presidente indígena en un descrédito inédito ante la población.
Ayer, la ciudad de La Paz quedó paralizada por la marcha de obreros, indígenas, vecinos de El Alto, estudiantes, chicos de clase media algo hippies, incluso un grupo de religiosos Hare Krishna (indudablemente los más fashion de la protesta). Más de 50 mil personas inundaron las calles con estribillos dedicados a Morales y sus funcionarios. Algunos llevaban banderas bolivianas con pedazos de bolsas negras a modo de crespón, por los muertos de la Octava Marcha denunciados por los indígenas, que aún no reconoció el gobierno. Miriam Yubanore, vicepresidenta de la Central de los Pueblos Etnicos Mojeños de Beni (Cpemb), aseguró que en el campamento donde fueron reprimidos había una mujer y dos bebés muertos. Afirmó, en consonancia con otros indígenas, que la policía hizo desaparecer estos cuerpos. La dirigente aún está cubierta de moretones y le duele la boca por la cinta de embalar con la que la callaron los uniformados el domingo pasado.
“Si éste es el cambio/ el cambio es una mierda”, coreaban miles de manifestantes ayer. Entre ellos ondeaban varias banderas blancas a las que habían pintado un Patujú, flor símbolo de la marcha indígena que partió el 15 de agosto pasado de la ciudad de Trinidad, en Beni. La finalidad de la marcha de ayer era entrar a la Plaza Murillo (el correlato local de la Plaza de Mayo), pero las calles de acceso estaban cerradas por cadenas, vallas, varias filas de policías con escudos y motos. “A la policía le quedan dos caminos: unirse a su pueblo o ser sus asesinos”, les cantaban los manifestantes. Los uniformados se mantuvieron inmóviles y crispados, hasta que un grupo de jóvenes intentó rebasarlos. Entonces hicieron gala de sus escudos y gases.
Muy disciplinado marchaba un grupo de mineros, con sus cascos relucientes. Cada tanto se quedaban parados y se tapaban los oídos. Lo mejor era imitarlos, antes de que el estallido de las dinamitas sacudiera los cabellos. Al frente de la columna de bajada de El Alto iba Pedro Montes, secretario ejecutivo de la COB. “Estamos con toda la bronca y toda la rabia de los trabajadores. Esta es la respuesta del pueblo ante el atropello criminal que se ha hecho contra los hermanos indígenas. Esto se paga con cárcel y los delincuentes responsables deben estar detrás de las rejas”, dijo Montes a este diario.
“Decimos a los compañeros marchistas que no están solos. La COB, las organizaciones populares y cívicas estamos con ustedes. Si tenemos que marchar con ustedes vamos a hacerlo. Y si el gobierno no obedece al pueblo boliviano, vamos a salir a ganar las calles”, dijo Montes en la plaza San Francisco, al final de la movilización. Este viernes la central obrera definirá si envía una delegación a sumarse a los marchistas en San Borja.
El domingo, cien indígenas del Conamaq irán a reforzar la Octava Marcha, golpeada y con desaparecidos, pero decidida a llegar a La Paz. Esta organización nacional y la Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), que representan a los 36 pueblos originarios del país, empezaron la marcha indígena. Tienen un pliego de 16 demandas para el presidente. En la primera exigen que no pase una carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), como la que quiere construir el gobierno. Aunque Morales dijo el lunes que estas obras quedaban suspendidas momentáneamente.
Hasta el momento, por la represión a la Octava Marcha dejaron su cargo tres ministros: la de Defensa, Cecilia Chacón; el de Gobierno, Sacha Llorenti; y el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, además de varios funcionarios de segunda línea. Los indígenas también exigen las renuncias de los ministros de la Presidencia, Carlos Romero; el de Obras Públicas, Walter Delgadillo; y del canciller, David Choquehuanca.





BOLIVIA: DESALOJADOS COCALEROS DE SELVA EN LITIGIO CON INDÍGENAS
El Nuevo Herald de Estados Unidos (www.elnuevoherald.com)

La fuerza antidroga desalojó el miércoles a decenas de cocaleros que invadieron un parque nacional que además es centro de una agria disputa entre el gobierno del presidente Evo Morales e indígenas de la amazonia boliviana, informó una autoridad.
La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) integrada por policías y militares destruyó cultivos ilegales de coca en la zona situada en el centro del país y está desalojando a los invasores, declaró a la televisora ATB el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.
El operativo comenzó el martes y prosiguió el miércoles, cuando en varias ciudades del país tenía lugar masivas marchas de protesta contra Morales por la violenta represión policial del domingo a indígenas del oriente que se oponen a la construcción de una carretera y rechazan la invasión de cocaleros a su territorio.
"Vamos a erradicar por la fuerza la coca, en el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) no debe haber nada de coca y no tenemos nada que negociar con esa gente que avasalla tierras", dijo Cáceres, cabeza política de la lucha antidroga.
Los indígenas del TIPNIS se oponen a la apertura de una carretera que conectará los valles interandinos del centro del país con la amazonia en el norte por el corazón de la selva porque temen perder su hábitat, pero además creen que serán invadidos por sus vecinos cocaleros si el proyecto vial se concreta.
El gobierno envió el domingo a la policía a desalojar a un millar de indígenas que marchaban a La Paz para reclamar por la carretera, pero la violencia que dejó al menos ocho heridos, le granjeó duras críticas a Morales y derivó en una crisis política con la renuncia de dos ministros.
Cáceres dijo que la FTC desalojara a más de un centenar de familias asentadas recientemente en dos comunidades en el TIPNIS.
Bolivia es el tercer productor de hoja de coca y cocaína después de Perú y Colombia.



RESCATISTAS DE BOLIVIA Y CHILE SE SUMAN A LA BÚSQUEDA DE CIRO CASTILLO-ROJO

La República de Perú (www.larepublica.pe)

Ciro Castillo-Rojo, padre del joven desaparecido, dijo que los tres rescatistas se integraron al equipo de trabajo compuesto por Carol Chaman y Ramón Flores, voluntarios de los topos mexicanos.
Dos rescatistas de Bolivia y otro de Chile se sumaron a las labores de búsqueda del universitario
Ciro Castillo-Rojo, desaparecido desde inicios de abril en el valle del Colca, en la provincia arequipeña de Caylloma.
Ciro Castillo-Rojo Salas, padre del joven desaparecido, dijo que los tres rescatistas se integraron al equipo de trabajo compuesto por Carol Chaman y Ramón Flores, voluntarios de la brigada de rescate Topos Tlaltelolco A.C. México. "Los topos de México reanudaron sus labores de búsqueda y lo hicieron junto a dos rescatistas de Bolivia y uno de Chile", informó.
Refirió que la búsqueda de su primogénito se suspendió unos días debido a problemas en la salud de Carol Chaman, quien junto a su compañero y demás rescatistas recomenzaron este miércoles sus labores.
La búsqueda de los especialistas se centrará en el cerro Fortaleza y alrededores. Castillo-Rojo señaló que está en coordinaciones para contratar a un equipo de rescatistas de alta montaña de Cusco o Puno.
Finalmente dijo que este jueves retornará a la ciudad de Arequipa para luego trasladarse hacia el valle del Colca y continuar con la búsqueda de su hijo.





UN IMPORTANTE CENTRO TURÍSTICO

El Día de Argentina (www.eldia.com.ar)

Rurrenabaque es una localidad situada en el departamento del Beni, Bolivia, junto al río Beni, y cuenta con una población estimada en 17.000 habitantes. Esta ciudad, en la que indígenas que marchaban contra la construcción de una ruta en la selva fueron brutalmente reprimidos el domingo, constituye un gran centro turístico del país. Se la considera una de las áreas de mayor biodiversidad del mundo, donde es posible encontrarse de frente con la fauna silvestre y compartir las tradiciones de las comunidades indígenas y rurales.
Desde Rurrenabaque se accede a la selva amazónica de Bolivia a través de dos importantes áreas protegidas nacionales: el Parque Nacional Madidi y la Reserva de Biosfera Pilón Lajas, así como a las pampas del río Yacuma, área bajo protección municipal. Rurrenabaque se encuentra conectada por vía aérea diariamente a La Paz y Santa Cruz, y por ruta a La Paz y Trinidad. Ofrece una amplia variedad de servicios hoteleros, gastronómicos, de comunicaciones y de entretenimiento.





TORTILLA DE HOJA DE COCA GANA PREMIO NACIONAL DE GASTRONOMÍA EN COLOMBIA

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

Un plato compuesto por una tortilla de hoja de coca, de consumo común entre la comunidad de los indígenas guambianos, que viven en el suroeste del país, obtuvo el primer puesto en la V versión del Premio Nacional de Gastronomía de Colombia, organizado por el Gobierno.
Según el Ministerio de Cultura de Colombia, el menú bautizado como “ comida para inaugurar un cultivo ” , es de consumo corriente entre la comunidad guambiana que se asienta principalmente en el departamento del Cauca.
El plato, presentado por el grupo “Misak Mai”, integrado por María Antonia Trónchez, Lorenzo Muelas Trónchez y Gloria Naranjo, fue el mejor en el apartado de “reproducción”.
En esencia, la comida consta de un pedazo de torta cuyo principal componente es la hoja de coca; quinua con verduras, albóndigas de curí (un pequeño mamífero roedor cuya carne es muy apreciada en la zona) , puré de mafafa (tubérculo muy similar a la papa), sopa de maíz y té de coca
“Esta receta pretende ahondar en la cultura guambiana a partir de la cocina, como lugar y acto en el cual se refleja el pensamiento y sentir de quienes pertenecen a esta comunidad ” , explicó Muelas.
Agregó que a través de la cocina también “ se crean vínculos con el otro y se comparten o heredan ciertas prácticas, ritual y referente de identidad ” .
Los ganadores explicaron que la comunidad no tiene cultivos de coca intensivos, sino un árbol plantado.
Por otro lado, en la categoría de “innovación”, que busca reinterpretar un plato de la cocina autóctona nacional, el ganador fue el grupo “Minka”, del departamento La Guajira (norte) , frontera con Venezuela, en donde viven pueblos wayúu.
El plato denominado “Pastores del mar”, está compuesto por bolitas de friche (mezcla de carnes) en pasta de camarón sobre jarabe de tomate rojo.
Según Luisa Fernanda Acosta, integrante del grupo, “ este plato cuenta con los ingredientes básicos de la cocina guajira (carne de chivo), y la innovación está en que el grupo recrea el friche con técnicas contemporáneas de manejo de carnes de caza ” .
Y agrega que a todo esto se le aporta “ el gusto y aroma sin perder la magia del sabor ancestral, haciéndolo agradable en boca tanto para un honorable indígena de la Alta Guajira como para un sibarita universal ” .El pastoreo ocupa un lugar simbólico en la cultura wayúu, en donde los pescadores y camaroneros son conocidos como apalaanchi: Pastores de mar.
El jurado del premio estuvo integrado por el director Académico de Gastronomía y Gestión de Restaurantes de LaSalle College International, el colombiano Juan Carlos Franco, el ingeniero industrial especializado en economía, Carlos Pabón Fernández, y José Narciso Iturriaga de la Fuente, economista de la Universidad Nacional Autónoma de México.





CARTEL BOLIVIANO INVADE PARAGUAY

La señalización del hito fronterizo, colocada en territorio paraguayo, molestó a senadores que visitaron la zona chaqueña. Sostienen que el letrero está ubicado seis metros dentro de nuestro país y pedirán explicaciones.

Ultima Hora de Paraguay (www.ultimahora.com/notas)

Los senadores Miguel Abdón Saguier, Hugo Estigarribia, José Manuel Bóbeda, Luis Alberto Wagner y Lino Oviedo, miembros de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Defensa Pública y Fuerzas Públicas de la Cámara Alta, expresaron su total disgusto por la ubicación de un cartel que marca el comienzo del territorio boliviano en el límite paraguayo en la frontera oeste, entre Pozo Hondo y Fortín Mayor Infante Rivarola, Departamento de Boquerón.
Los legisladores acudieron a esta ciudad con el fin de verificar la situación de los destacamentos militares ubicados en Joel Estigarribia, Mayor Infante Rivarola y Mariscal Estigarribia.
Todo transcurría normalmente hasta el momento en que los uniformados invitaron a los congresistas a visitar el hito histórico denominado Esmeralda, que lleva a los demás hitos y la línea seca que demarca el límite con el país vecino.
Al percatarse de que el letrero oficial que da la bienvenida a Bolivia, ubicado por delante, a 6 metros del hito, los legisladores cambiaron la cara.
"De ninguna manera nadie puede cambiar eso, los límites geográficos están establecidos por la longitud y la latitud en coordenadas geográficas", sostuvo el oviedista José Manuel Bóbeda.
Mencionó que el Congreso debe defender la integridad territorial", añadió.
"De ninguna manera vamos a admitir que un cartel esté ahí, en nuestro territorio", refirió.
El senador Hugo Estigarribia fue otro de los legisladores que exteriorizaron su disgusto.
Anunció que convocará a la Comisión Nacional Demarcadora de Límites de Paraguay y al presidente del organismo, que depende del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador Enrique Jara Ocampos.
Los congresistas realizaron varios recorridos por destacamentos militares de la zona y verificaron in situ el estado de los mismos.
Manifestaron sentirse satisfechos por las refacciones que se están llevando adelante en dichas zonas.
UNIDADES EN PERFECTO ESTADO
Todas las unidades militares recorridas por los legisladores se encontraban en perfectas condiciones. La limpieza y el orden son características de los uniformados en esos lugares. Sin embargo, no deja de ser preocupación para los militares la poca dotación de hombres con que cuenta cada unidad militar asentada en el Chaco.





RUTAS, Y NO ARMAS

ABC de Paraguay (www.abc.com.py/nota)

Se conmemora hoy el 79º aniversario de la victoria del Paraguay en la batalla de Boquerón, que supuso prácticamente el comienzo de un cruento conflicto bélico con la hermana República de Bolivia. Sin embargo, tras el enfrentamiento se abrió paso a una paz sostenida que, para ser consolidada, imperiosamente debería traducirse en más obras de entendimiento y promoción social de nuestros pueblos. Desafortunadamente, a casi ocho décadas de la conflagración, el presente encuentra a los países de Sudamérica involucrados en una suerte de carrera armamentista, de la que también están participando los gobiernos de Paraguay y de Bolivia. Los recursos usados al efecto deberían ser orientados al mejoramiento de las condiciones de vida de paraguayos y bolivianos.
Se conmemora hoy el 79º aniversario de la victoria del Paraguay en la sangrienta batalla de Boquerón, que supuso prácticamente el comienzo de un cruento conflicto bélico de tres años con la hermana República de Bolivia. Sin embargo, tras el enfrentamiento se abrió paso a una paz sostenida que, para ser consolidada, imperiosamente debería traducirse en más obras de entendimiento y promoción social de nuestros pueblos.
Desafortunadamente, a casi ocho décadas de la conflagración, el presente encuentra a los países de Sudamérica involucrados en una suerte de carrera armamentista, de la que también están participando los gobiernos de Paraguay y de Bolivia.
El prestigioso Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, según sus siglas en inglés), informó poco tiempo atrás que América del Sur es la región del mundo que mayor crecimiento del gasto militar tuvo en 2010, un 5,8 por ciento más en relación con el anterior período medido, lo cual representa unos 63.000 millones de dólares.
Paraguay y Bolivia son parte activa de esta tendencia al alza. En los dos últimos años se han anunciado desde ambas partes muy significativas compras de armamentos y equipamientos militares, desde aviones, helicópteros y carros de combate hasta camiones e infraestructura comunicacional. Todo ello con la supuesta intención de “modernizar” a las fuerzas armadas de uno y otro país. Cientos de millones de dólares se están destinando actualmente al gasto militar.
Paradójicamente, nunca antes en nuestra región y entre nuestros dos países hubo un discurso tan encendido en favor de la “amistad, el entendimiento y la integración”. Cada día los presidentes se deshacen en elogios unos para con otros, destacando sus coincidencias ideológicas y afinidades programáticas. Cabe, pues, el reproche formulado hace un año por el entonces presidente del Perú, Alan García, cuando dijo: “Si son tan amigos, ¿para qué se arman?”.
Si se lo analiza detenidamente, en verdad no tiene ningún sentido que dos naciones relativamente pequeñas, con el mismo determinismo de encierro geográfico y empobrecidas, destinen elevadas sumas de dinero al gasto militar. Esos recursos, más bien, tendrían que ser orientados al mejoramiento de las condiciones de vida de bolivianos y paraguayos, a la superación de la pobreza que afecta a tan extendidos sectores de la población de ambos países.
Mucho mejor estaríamos a uno y otro lado de nuestra frontera, por ejemplo, si esas inmensas sumas de dinero fueran invertidas a infraestructura vial. La paz sería mucho más efectiva, más positiva, si los sucesivos gobiernos paraguayos utilizaban su entusiasmo y los recursos del país para asfaltar como Dios manda el tramo paraguayo hasta Infante Rivarola, en vez de tener una ruta plagada de baches y una capa asfáltica con la mitad del grosor de la que están por terminar de construir los bolivianos hasta el límite fronterizo con Paraguay. Esto hubiera tenido, además, el efecto de abrirnos camino hacia el océano Pacífico, donde descubriríamos un mundo de oportunidades comerciales que hoy nos es prácticamente ajeno, disminuyendo nuestra infortunada dependencia económica de brasileños y argentinos, que siempre se han valido de nuestra condición mediterránea para someternos y debilitar nuestras posibilidades de un mayor desarrollo. Por lo tanto, sería muy constructivo que Paraguay y Bolivia depongan las aspiraciones armamentistas que crean sospecha y nos indisponen a unos contra otros, y, en cambio, promuevan el progreso compartido de sus pueblos, alentando el intercambio económico, cultural y social, facilitando la movilidad de los habitantes y animándolos a conocerse cada día más.
Que vengan y vayan conjuntos musicales, de bailes folclóricos, de clubes de fútbol hasta de ciudades pequeñas, productores agrícolas, ganaderos, horticultores, floricultores, etc. Buenas rutas que inviten a aumentar el escaso comercio entre los dos países. A este tipo de acciones es a las que los gobiernos de Bolivia y Paraguay deberían dedicar su entusiasmo. Ambos pueblos lo reclaman y lo merecen.





MOVIMIENTOS SOCIALES

Todo hace pensar que el movimiento estudiantil será un actor relevante en lo que resta de este gobierno y en la administración siguiente.

La Tercera de Chile (www.latercera.com)

LA CATEGORIA de "movimiento social" merece ciertas precisiones. No se trata de gremios ni de partidos políticos, y si bien pueden contener demandas sectoriales, las trascienden, pues son portadores de una reivindicación inequívocamente política. A su vez, suelen ser más específicos y diversos que los partidos políticos y no generan la agregación de intereses que suelen producir éstos a través de ideologías o programas de gobierno.
Hay viejos y nuevos movimientos sociales y sus proyecciones suelen ir en, a lo menos, tres direcciones: originan nuevos partidos políticos; permean y transforman a los partidos ya existentes; o bien permanecen como actores sociales autónomos. Posiblemente, el caso más conocido es el del movimiento obrero que, desde sus orígenes en la segunda mitad del siglo XIX, transitó desde asociaciones de apoyo mutuo a sindicatos y luego a los partidos Comunista, Socialista, socialdemócratas y socialcristianos. Más contemporáneamente está el caso del movimiento ambientalista y antinuclear de los 70 en Europa, que dio origen al Partido Verde en Francia y Alemania. Más cerca tenemos la experiencia del movimiento indígena que dio vida al MAS boliviano y el de los obreros paulistas que fundaron el PT brasileño.
El otro derrotero histórico ha sido incorporarse o permear a los partidos ya existentes, logrando que éstos incluyan de manera integral o parcial parte de las demandas de los movimientos sociales (mujeres, diversidad sexual, derechos humanos, consumidores, regionalistas o medioambientalistas). Por su parte, no pocos dirigentes partidarios chilenos emergieron de los movimientos estudiantiles de los años 20, 60 y 80.
La tercera opción es la permanencia de estos "movimientos" como actores autónomos. En este caso, se trata de refundar lo político desde lo social, de imaginar "otra política". La concepción de que es preferible que estos movimientos permanezcan en el espacio social dado que su proyección hacia formas políticas institucionales suele ser un retroceso o, por lo menos, no un curso natural. Un caso paradigmático es el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en Brasil o las experiencias de organizaciones barriales e indígenas en América latina.
¿Cuál será el derrotero que seguirá el actual movimiento estudiantil chileno? Este tiene una larga historia que se remonta a la fundación de la Fech en 1906. Siempre ha estado presente en la política chilena, a veces de manera fugaz y episódica, y en otros momentos propiamente como "movimiento". Lo hizo con fuerza en la década del 20 tras los ecos reformistas que venían del "grito de Córdoba" de 1918, fue actor decisivo en la caída de Ibáñez en 1931, en la reforma universitaria de los 60 y en la lucha contra la dictadura en los 80. En todos esos momentos, como hoy, confluyeron tres factores: el surgimiento de una nueva generación política, una disputa específicamente educativa y un rechazo general a los valores sociales predominantes. Todas estas condiciones se visualizan en el momento actual. Lo anterior hace pensar que este movimiento estudiantil ha llegado para quedarse y que, más allá de sus naturales flujos y reflujos, será un actor relevante en todo que resta de este gobierno, en la definición presidencial de 2013 y en la administración siguiente.

Wednesday, September 28, 2011

LLORA LA PACHAMAMA. EVO NECESITA A TODOS LOS INDÍGENAS PARA SU PROYECTO DE REVOLUCIÓN INDIGENISTA

Dos tercios de los habitantes de Bolivia -unos 12 millones- son indígenas o asumen esa herencia étnica e histórica. Sobre esa base popular Evo Morales llegó a la presidencia en 2006, con un programa de respeto a la madre tierra -la Pachamama- y contra "el capitalismo depredador", que era como decir contra Occidente. Pero ocurre que en Bolivia hay indígenas e indígenas. Una mayoría de esos dos tercios son nativos del Altiplano, de cultura quechua y aymara -etnia esta última a la que pertenece el presidente- y el resto, los llamados amazónicos, o de tierras bajas, se dividen en numerosos grupos de lengua y usos que los alejan de las etnias dominantes. Y el pasado domingo estallaba una cuasi insurrección de los segundos por razones relativas a los primeros.
El pasado 15 de agosto, 1.500 indígenas iniciaron una marcha hacia La Paz, en protesta por el proyecto de construcción de una carretera que cruzara el territorio yuracaré -tierras bajas- que, por añadidura, es un parque nacional. Y quienes pedían que se abriera esa vía eran, precisamente, indígenas del Chapare, zona cocalera y alma mater electoral de Morales.
La marcha ha sido hostigada por fuerzas afines al presidente y reprimida por la policía, que causó la muerte de un bebé y, en el plano político, la dimisión de la ministra de Defensa, María Cecilia Chacón, que criticaba la violencia oficial. Morales se ha apresurado a paralizar el proyecto hasta que una comisión haga un informe sobre el caso, que es la forma habitual en que los Estados -depredadores o devotos de la Pachamama- entierran los asuntos molestos, aunque el presidente ha llegado a hablar de la convocatoria de un referéndum sobre el caso.
Aparte del hecho, poco lucido, de que se favorezca a unos indígenas y se perjudique a otros, la cuestión de fondo es que los presidentes tienen que presidir y eso nunca se hace a gusto de todos y, por añadidura, en un mundo capitalista donde las lágrimas de la Pachamama tienen poca tracción, es Brasil quien financia la obra para acelerar la integración económica entre zonas limítrofes de ambos países. Hay que esperar, sin embargo, que la sangre no llegue al río porque Morales necesita a todos los indígenas, suyos o del prójimo, para seguir redondeando los fantásticos números electorales con los que lleva adelante su proyecto de revolución indigenista, con carretera o sin ella. (El País de España)





El escenario

EL PRESIDENTE SE ALEJA DE SUS BASES

La Nación de Argentina (www.lanacion.com)

El gobierno de Evo Morales se ganó la aprobación de los bolivianos más humildes cuando lanzó los bonos de ayuda social para ancianos, embarazadas y estudiantes en el país más pobre de América del Sur.
También cuando les prometió romper definitivamente con las "potencias colonialistas" que, según él, ahogan a Bolivia aún hoy, 186 años después de su independencia. De ese modo, Morales -el primer presidente indígena de Bolivia, que inició su segundo mandato en enero de 2010- logró que muchos creyeran que él había cumplido la profecía de Tupac Katari, un indígena ejecutado por las autoridades coloniales en el siglo XVIII, que habló de la llegada del "Jacha Uru", el gran día de los aymaras.
Posteriormente, el mandatario pareció interpretar que el contundente triunfo que obtuvo en las elecciones de fines de 2009 con el 64% de los votos lo autorizaba a mantener su estilo confrontativo y a llevar adelante medidas poco populares, capaces de golpear duramente a los más pobres.
Tal fue el caso del fuerte aumento de combustibles decidido a fines del año pasado -que debió ser revertido enseguida por la creciente conflictividad social- y el del proyecto de construir una ruta a través de una reserva natural, suspendido anteanoche tras la represión.
El resultado está a la vista: huelgas de hambre, paros generales, vigilias de protesta y rutas cortadas. Y daña -quizás irreversiblemente- la ilusión que despertaba Morales en sus propias bases. "El gobierno defensor de los indígenas se convirtió de pronto en un represor de los indígenas, lo que marca una pérdida de confianza y legitimidad", dijo a La Nacion el analista político boliviano Carlos Cordero.
Pese a todo, Morales anunció que insistirá en la construcción de la ruta al afirmar que convocará un referendo únicamente en los departamentos implicados, Beni y Cochabamba, aunque el proyecto tampoco es visto con buenos ojos en otros departamentos bolivianos, donde hay protestas en solidaridad con los indígenas reprimidos.
Por otra parte, Cordero añadió que, detrás del proyecto, hay un intento de Morales -un ex líder cocalero- de beneficiar a los aborígenes de este sector, en desmedro de los que viven en la reserva natural: "Quienes propiciaron el bloqueo de los manifestantes eran los cocaleros, que buscan la ampliación de la frontera agrícola y más tierras de cultivo".





Análisis

UN GOLPE AL APOYO DE LAS BASES

Clarín de Argentina (www.clarin.com/mundo)

En menos de doce meses, el presidente Evo Morales debió retroceder dos veces en temas que el gobierno consideró previamente como innegociables.
En diciembre del año pasado, se vio obligado a derogar el decreto del gasolinazo cuando las protestas amenazaban con masificarse. En la noche de anteayer, anunció la suspensión del trazado de una carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) después de una inexplicable represión policial que él –según dijo el propio mandatario– no había ordenado y que además consideró “imperdonable”.
Las imágenes difundidas por televisión de policías golpeando a indígenas, esposándolos con violencia y tapándole la boca con cinta de embalaje resulta difícil de digerir para un gobierno popular y la renuncia como protesta de la ministra de Defensa Cecilia Chacón lo dejó en claro con un escueto “¡No así!”.
Evo Morales derivó “al pueblo” de Cochabamba y Beni –los dos departamentos involucrados en todo el problema– la decisión de seguir o no con la carretera. Pero más allá de cómo se termine de resolver este embrollo –con muchos sectores campesinos en favor de la ruta que atraviesa una zona sensible para muchos indígenas– este nuevo paso atrás no es inocuo. Muchos saben ahora que en las calles se puede torcer el brazo de un gobierno que ha resultado hasta ahora imbatible en las urnas.
Si contra la derecha y los “separatistas” Evo Morales es invencible, lo es menos frente a sectores de sus propias bases, en un país donde la fidelidad a los líderes suele quedar a merced de complicadas configuraciones del humor social. La represión violentó sin duda la “confianza étnica” de la que aún goza el presidente boliviano.
En Bolivia, la gente lucha literalmente a muerte por sus reivindicaciones sectoriales, como lo hacía el propio Evo como dirigente cocalero. Por ello es un país tan difícil de gobernar y debido a esos factores se necesita de tanta capacidad de negociación, la que no mostró el gobierno al decir que la carretera iba a construirse “sí o sí”.
Aunque con un presidente más fuerte que cualquiera de los que actuaron anteriormente, lo ocurrido con el gasolinazo y con el Parque Nacional Isidoro Sécure recuerda que en Bolivia la sociedad muestra una gran fortaleza mientras que el Estado es débil, un atractivo para los estudiosos de los movimientos sociales pero un problema, sin duda, para quienes deben gobernar.




Opinión

UN ERROR POLÍTICO QUE PUEDE COSTAR MUY CARO

El Tribuno de Argentina (www.eltribuno.info)

El desmedido uso de la fuerza contra los indígenas, sin duda que fue un error. Fue un error político que fue censurado por la sociedad, e inclusive por sectores del mismo gobierno del presidente Evo Morales. Esto quedó reflejado con la renuncia de funcionarios. Y quedó bien claro que la agresión contra los indígenas fue repudiada por todo el pueblo, que realizó distintas marchas.
En los últimos años, las protestas en Bolivia siempre terminaron en violencia. Eso se explica diciendo que en Bolivia hay una costumbre de tener posiciones muy nacionalistas, a nivel de la lucha política, social y sindical, y desgraciadamente esto es parte de la cultura política que no se ha podido erradicar. Y en la polarización que se vive se radicalizaron las posturas.
No creo que sea tan dramática esta situación para el Gobierno. Obviamente le va a afectar bastante, es un golpe bajo a su credibilidad, como ya lo fue el gasolinazo, pero no al extremo de derrumbar todo el capital que viene acumulando.
Hay que hacer notar también que hay una derecha interesada en magnificar los hechos, usando los medios, en especial los televisivos. Ellos tomaron el rol de militantes, antes que ser medios ahora son activistas políticos.
Con este escenario, aún es muy prematuro hablar de cómo podrían impactar estos conflictos en las próximas elecciones. Este país ha vivido siempre en las vísperas, no ha tenido nunca estabilidad y siempre han habido conflictos. Es uno de los países con más conflictos en el mundo.
Lo que está sucediendo no es algo fuera de los común, lo que sí es raro es que un gobierno de izquierda actúe como un gobierno de derecha, eso sí llamó la atención. Lo peor es que con esto le dio una mano a la derecha, que siempre está en actividades desestabilizadoras y con esto tiene argumentos para ganar puntos.





Clarín en la Amazonia boliviana


SE AGRAVA LA CRISIS: LOS INDÍGENAS RESISTEN Y RENUNCIÓ OTRO MINISTRO

A pesar de que Evo Morales frenó la construcción de la ruta que provocó la protesta, la tensión no cedió. Por la represión del domingo, ayer renunció el ministro del Interior y su vice. Hoy hay un paro general. Los aborígenes marcharán a La Paz.

Clarín de Argentina (www.clarin.com/mundo)

La avioneta a hélice salió de entre las nubes y comenzó a bajar. Una interminable selva con todas las matices de verdes no dejaba ver la pista. Faltaban pocos metros para tocar el suelo y no se la divisaba. Hasta que de repente, apareció el corredor gris, las ruedas rebotaron con el asfalto y se sintió el sacudón del freno. “Acá estamos. Esto es Rurrenabaque”, dijo el piloto frente al parador de madera y material que hace de aeropuerto. Exactamente en ese lugar, el lunes decenas de pobladores se enfrentaron a los palazos y los gases de la Policía y lograron liberar a cerca de 300 indígenas que iban a ser trasladados por aire luego de la feroz represión en Yucumo. En estos días, Rurrenabaque no parece el destino turístico que suele ser sino el refugio de golpeados marchistas que descansan, se reagrupan y buscan a sus desaparecidos, antes de volver a marchar hacia La Paz para mostrar su rechazo a una ruta que el gobierno de Evo Morales prometió construir por la reserva natural Isidoro Secure (Tipnis). La represión del domingo a la protesta – iniciada el 15 de agosto– causó una grave crisis en Bolivia: ya renunció la ministra de Defensa; Morales anunció la paralización de la obra cuestionada y ayer se fue el ministro del Interior, Sacha Llorenti, y su vice.
Conjuró anoche una crisis ministerial con Wilfredo Chávez y Rubén Saavedra en Gobierno (Interior) y de Defensa.
Pero hoy afrontará un paro general mientras los indígenas prometen resistir y llegar a La Paz.
Anoche, ante un televisor de 20 pulgadas, unos 200 indígenas celebraron la renuncia de Llorenti con aplausos y abrazos. Pero, un grupo de los más duros reclamó: “No festejemos, todavía falta Evo” .
Los índigenas recuerdan la represión del domingo. “Los hermanos de aquí nos mostraron todo su valor. Aparecieron desde las plantas y rodearon los autobuses de la Policía. Ya estábamos resignados, sin energía para seguir peleando, muy golpeados. Los oficiales les tiraron gases, pero ellos les hicieron frente y así nos abrieron las puertas de los ‘comandos’ y pudimos escapar”, dice Miguel Arispe, sentado en la puerta de una parroquia a medio terminar en la cual los indígenas pasan estos días. Su tez es oscura pero el sol de las largas caminatas la pusieron más intensa. Tiene un bigote ralo y dos dientes con marco de oro. Lleva un arco y sus flechas al lado (“por si quieren volver”, justifica). Y mientras habla, con un par de señas, se encarga de organizar la repartija de la comida. Hoy tocó pollo, con arroz y maíz. “Lo mismo que ayer”, se ríe Miguel. Dentro de la parroquia cerca de cincuenta -chicos, grandes, viejos y más viejos- miran tevé. Cuando aparece uno de sus dirigentes, Fernando Vargas, todos hacen silencio y, con el final de sus palabras, estallan los aplausos. Al lado de la tele está la cocina: se ven tres ollas grandes con lo poco que va quedando. Una nena con cara seria aparece detrás de las piernas de Mary, la cocinera. Mary es madre, cocinera e indigenista. Le dice a Nancy, con cuatro años y dos trencitas, que la deje servir. “Está triste porque se había encariñado con los pollos”, devela Mary.
Unos pasos más lejos rodeados de las carpas iglú se acomodaron Ricardo y Yuni, su esposa, dos viejos dirigentes de otra época que con más de 80 años llegaron hasta acá después de caminar 275 kilómetros en 42 días. “Estamos dolidos por lo que pasó pero más dolidos porque el presidente, en quien confiamos y a quien apoyamos para que llegara al poder, fue quien dio las órdenes ”, resopla Yuni y su marido hace silencio.
Luis Vera renguea por el pasillo. Está en cueros y en pata y lo viste un pantalón de gimnasia arremangado. Tendrá 60 años, la cara veteada. Un bigote más importante y un pelo todavía negro. En el ojo izquierdo lleva un parche de gasa. Sigue de largo y lo llaman para que cuente. Pregunta algo en alguna lengua indígena a sus compañeros y habla despacio en castellano. “Nos dijeron (por los policías) que en media hora iban a volver y nos iban a informar algo. Nos tenían rodeados sin decirnos ni una palabra. Pero volvieron al minutos con la decisión de pegarnos duro”, explica. “Lo más salvaje se lo hicieron a ellas”, afirma y señala a una mujer embarazada que juega con un bebé en el cuarto que hay detrás. “A las que no se dejaban atrapar, las arrastraron y les pegaron palazos . Muchas perdieron sus niños entre los gases. Nos cazaron a todos”.
En la puerta se reunieron los hombres. Están alertas y esperan que los dirigentes vuelvan de San Borja para ver cuáles son las noticias. Desde allá y por teléfono, uno de los principales líderes indígenas, Rafael Quispe habla con Clarín . “Estamos buscando a nuestra gente. ¿Que qué vamos a hacer? Joven, un indígena no falta a su promesa.
Nosotros vamos a llegar a La Paz sin ninguna duda ”. Ahora, Laureano agarra una flecha y acaricia la punta de metal. Busca la sombra para mitigar los treinta y largos grados que hay. Detrás suyo está la enorme montaña verde que rodea la ciudad. Postal de la Amazonia boliviana. A pesar del calor, no suda una sola gota.
“Ya nos cansamos del pacifismo, perdimos la paciencia . De ahora en más, ante una agresión la devolveremos de una manera violenta. Que no nos digan que los de verde (por los policías) nos estaban protegiendo de los cocaleros. No necesitamos que nadie nos proteja”, advirtió.
Un hombre se acerca y Laureano se para. Se abrazan. El recién llegado estaba perdido. Dice que se escapó y corrió entre la selva. Se pone al borde del llanto cuando dice que vio caer al hijo de una mujer en un foso. También asegura que hubo varios muertos. Le traen un vaso con arroz. Ya no queda pollo ni maíz. Come rápido con la mano y no para de hablar. “Necesitamos ahora que nos den los cuerpos de los que murieron para que nos los entierren lejos de su tierra. Que no nos los maten de nuevo”. Sigue comiendo y muestra un corte profundo sin cicatrizar que tiene en el antebrazo. Lo muestra con orgullo, lo mira un par de veces. Quizás a esta altura es lo único que tiene.





DOS MINISTROS Y DOS FUNCIONARIOS REPUDIARON EL USO DE LA FUERZA

SANGRÍA EN EL GOBIERNO DE EVO

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)

La Octava Marcha Indígena anunció que retomará su caminata hacia La Paz no bien se reagrupen en la localidad de San Borja –a 400 kilómetros de esta ciudad–. Allí ya hay 500 manifestantes. En la localidad beniana de Rurrenabaque hay otros 250, que fueron rescatados por la población el lunes, cuando los policías estaban por meterlos en un avión Hércules rumbo a la sede del gobierno. Unos 250 indígenas más siguen dispersos, muchos en la selva, varios desa-parecidos, y se sospecha que hay muertos luego de la represión policial del domingo pasado. La crisis en el gabinete de Evo Morales se pronunció ayer con la renuncia del ministro de Gobierno (Interior), Sacha Llorenti, aunque aún no se sabe quién ordenó la violencia de los uniformados hacia niños, ancianos, mujeres y hombres de los 36 pueblos originarios del país.
El presidente Evo Morales dijo el lunes que había decidido suspender la construcción de la ruta que atravesaría al Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), de un millón de hectáreas, propiedad de los pueblos Chimán, Yuracaré y Mojeño. Y propuso hacer un referéndum en Beni y Cochabamba, los departamentos donde está el Tipnis. Pero los indígenas en la marcha rechazaron esta propuesta. “No vamos a permitir que se haga eso porque es ilegal. La Constitución Política del Estado menciona que se tiene que hacer la consulta previa, libre e informada sobre cualquier megaproyecto que se quiera hacer en los territorios de los pueblos indígenas”, dijo a Página/12 Felzy Gonzáles Lurice, del pueblo Tacana, en el norte amazónico de La Paz.
Pero la consulta previa a los indígenas nunca se hizo. El gobierno planteó realizarla ahora, cuando el proyecto carretero se inició en 2008. “No vamos a permitir que la carretera parta al Tipnis. Que la hagan por otro lado, no estamos diciendo nosotros que no hagan la carretera”, dijo Gonzáles, presente en la vigilia que realizan decenas de indígenas en las puertas de la Iglesia de San Francisco, en esta ciudad.
“El (Morales) debía habernos consultado antes de meter las maquinarias en el Tipnis, antes de firmar el contrato con OAS (empresa brasileña encargada de la construcción de la obra). Ese fue el gran error de nuestro presidente. Somos indígenas, no somos estudiosos, pero sabemos que así vulnera los derechos de los pueblos indígenas que están en la Constitución”, dijo a este diario Cecilia Moyubiri Moye, del pueblo Yuracaré, nacida y criada en el sur del área protegida. Para ella, la ruta no es necesaria porque los indígenas producen alimentos para sus comunidades y no para insertarlos en el mercado. Y dijo que los ríos del Tipnis son camino suficiente para ellos.
El domingo, en el momento de la represión del Estado Plurinacional, eran 1000 los manifestantes. Ahora, hay 500 reunidos en la Iglesia de San Borja, un poblado de 15.000 habitantes que apoya a los indígenas. Ayer aún llegaba gente de todas las edades, que se había perdido en la selva en el afán de escapar de los garrotazos de los 500 policías antimotines que habían tomado por asalto al campamento.
“Todavía se está buscando a los hermanos desaparecidos. Quedaron dispersados por todos lados. Seguramente mañana (por hoy) vamos a saber si hay muertos y cuántos son los desaparecidos”, dijo Gonzáles. La noticia de la renuncia de Llorenti (quien fuera presidente de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos) causó enorme alegría entre los manifestantes. Pero exigen la salida de otros tres ministros, quienes deberían –según los marchistas– responder ante la Justicia.“Pedimos también la renuncia de Carlos Romero (ministro de la Presidencia), de Walter Delgadillo (ministro de Obras Públicas) y de David Choquehuanca (canciller), porque ellos montaron todo un show para llegar a la represión contra los hermanos indígenas, que estaban en una marcha pacífica”, dijo el tacana.
Ayer por la mañana renunció el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, acusado por Llorenti de haber ordenado la represión implacable contra los indígenas. “El viceministro Farfán ha presentado su renuncia a objeto de someterse a una investigación. El tendrá que asumir responsabilidad sobre los sucesos del domingo”, dijo el que todavía era ministro de Gobierno. Pero la carta de renuncia de Farfán decía muy otra cosa. “Expreso mi desacuerdo pleno con la forma en que se procedió a la intervención de la marcha indígena en Yucumo, que ha respondido a una decisión operativa y no así proveniente del órgano ejecutivo ni de mi persona como parte del mismo”, dijo Farfán en su despedida.
El lunes ya había renunciado la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, en repudio al accionar policial. Ayer hizo lo mismo María René Quiroga, directora nacional de Migración, dependiente del Ministerio de Gobierno.
Aunque el presidente había anunciado la suspensión de las obras, ayer seguían trabajando las maquinarias de OAS (siglas de Obrigado Amigo Sogro, “Gracias Amigo Suegro” en castellano). El subalcalde del Tipnis, Pedro Tamo, denunció que las aguas del río Isiboro se volvieron turbias, porque la empresa brasileña comenzó a construir un puente en su nacimiento. OAS se adjudicó la obra en 2008, por 415 millones de dólares, financiando 332 millones por un crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil. El resto lo paga Bolivia.





INDÍGENAS DESAFIARON A EVO Y ANUNCIARON QUE SEGUIRÁN CON LA MARCHA

Cinco diputados indígenas del MAS analizan abandonar el oficialismo tras la represión. Evo Morales podría perder el quórum. En solidaridad con los indígenas, hubo marchas en La Paz, Sucre, Oruro y Camiri, entre otras ciudades importantes del país.

El Tribuno de Argentina (www.eltribuno.info)

La crisis política en Bolivia se agudiza. Los indígenas bolivianos anunciaron ayer que proseguirán su marcha hasta La Paz para asegurarse de que el proyecto vial que rechazan se suspenda para siempre, mientras el presidente Evo Morales y sus colaboradores se acusaban unos a otros de la brutal represión policial del domingo pasado, por lo que ayer rodaron las cabezas de otros dos altos funcionarios del Gobierno.
El presidente del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), Fernando Vargas, confirmó la decisión de seguir hasta La Paz para exigir a Morales la suspensión definitiva, y no solo temporal, de esa ruta que financia Brasil.
“Con sinceridad, vamos a decir al pueblo boliviano que la marcha continúa. Sin embargo, antes tenemos que estar todos unidos como antes de la brutal acción que hizo el Gobierno contra nosotros”, declaró ayer Vargas a los periodistas.
Para los amazónicos, el anuncio de Morales “ratifica” que el proyecto vial seguirá, porque solo planteó suspender las obras mientras consulta a las regiones por donde pasará la carretera, dijo a otro dirigente del Tipnis, Adolfo Moye.
Ante las protestas que generó la actuación policial contra la marcha, incluida la de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, que dimitió este lunes, Morales anunció la suspensión de la construcción, mientras consulta a las regiones de Cochabamba y Beni, por las que está previsto que pase la ruta. También ayer renunció, en rechazo a la represión de la marcha indígena, la directora de Migración, María René Quiroga, y el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, que fue señalado desde el Gobierno como el responsable de la represión. Lo cierto es que horas después de que salieron a cuestionar a Farfán, también renunció uno de los ministros más fuertes de Evo Morales, el titular de la cartera de Interior, Sacha Llorenti.
Temprano, los ministros Llorenti, y el de la Presidencia, Carlos Romero, no habían reconocido sus responsabilidades y culparon de los excesos a los policías y al viceministro Farfán, que renunció pero no acepta la culpa. Pero horas más tarde, no le quedó otra a Llorenti que presentar su dimisión. “He tomado esta decisión porque no quiero convertirme en un instrumento de la derecha, de la oposición, que lo que pretende es atacar el proceso de transformaciones estructurales y también dañar la imagen de nuestro presidente”, dijo Llorenti tratando de lavar culpas.
La ruta de la discordia, de unos 300 kilómetros, atraviesa el Tipnis, reserva natural de 1,2 millones de hectáreas, y es construida desde junio por la empresa brasileña OAS.
El domingo medio millar de agentes atacaron con gases el campamento de los indígenas cerca del pueblo de Yucumo, a más de 300 kilómetros de La Paz, amordazaron a los dirigentes de las etnias amazónicas y a mujeres. Denuncian que hay cuatro muertos y 30 desaparecidos.





UNA HUELGA GENERAL AGUDIZA LA CRISIS EN BOLIVIA

A la jornada de paro se une la dimisión de los ministros de Defensa e Interior como protesta por la dura represión policial de una marcha indígena

El País de España (www.elpais.com.es)

La dura represión policial de la marcha indígena celebrada el domingo en el municipio boliviano de Yucumo empieza a tener consecuencias políticas. A la dimisión de los ministros de Defensa e Interior se une ahora el anuncio de una huelga nacional convocada por la Central Obrera Boliviana y otros sectores sociales. Tanto las dimisiones como la jornada de paro se producen tras los excesos cometidos por parte de las fuerzas de seguridad el pasado domingo en la marcha de protesta que unos 1.500 indígenas del TIPNIS iniciaron el 15 de agosto contra la construcción del segundo tramo de la carretera que unirá Beni y Cochabamba, pese a que el proyecto ha obtenido la licencia medioambiental.
La transformación de las Fuerzas Armadas y de la Policía, sobre la base de una doctrina de respeto a los derechos humanos, es la principal tarea que el presidente Evo Morales ha encomendado, esta noche en La Paz, a los flamantes ministros de Defensa y del Interior, recién nombrados tras la renuncia de sus antecesores a causa de la
represión policial de una columna indígena en marcha a La Paz.
"La transformación de ambas instituciones es una tarea ya iniciada y debe completarse", dijo Morales en el discurso de posesión que estuvo centrado más bien en críticas al papel de los medios de comunicación en la cobertura de la caminata indígena y de la represión policial del domingo. Morales reiteró su convicción de que algunos medios son sus mayores adversarios.
El presidente superó rápidamente las vacancias originadas en las renuncias, el lunes, de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, y, este mismo martes, del ministro del Interior, Sacha Llorenti, cuya dimisión era exigida tanto desde las organizaciones sociales como en las manifestaciones callejeras. A esta última dimisión, conocida esta misma madrugada (hora española), se le suman la de la directora nacional de Migración, Maria Reneé Quiroga, y la del viceministro de Interior.
Chacón, la primera mujer en la cartera de Defensa,
se alejó disgustada por el trato dispensado a los indígenas que caminaban hacia La Paz, durante la intervención policial a su campamento. El nuevo ministro de Defensa Nacional, Rubén Saavedra, retorna en realidad a ese cargo, de donde Morales lo transfirió a la Dirección de Asuntos Marítimos para encabezar la defensa internacional de la demanda boliviana de retorno a las costas del Pacífico.
Llorenti, que estuvo en el ojo de la tormenta por las críticas en su contra, dimitió alegando que no quiere ser "un instrumento de la derecha, de la oposición, que lo que pretende es atacar el proceso de transformaciones estructurales". El hasta hoy subsecretario de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, se ha convertido en el nuevo ministro del Interior, en reemplazo de Llorenti. Morales elogió el trabajo y la lealtad de Llorenti, que dificilmente contuvo las lágrimas, al proceso de cambio que aplica su Gobierno.
Ha sido la mayor crisis del Gobierno de Morales desde que llegó al poder en 2006, pues incluyó, además, la renuncia de un viceministro y otros funcionarios así como la pérdida de varios diputados oficialistas.





EVO MORALES SE DISCULPA POR EL MALTRATO POLICIAL A LOS INDÍGENAS EN UNA MARCHA

El mandatario boliviano, que este miércoles se enfrenta a una huelga general en todo el país, dio marcha atrás al proyecto de carretera en una zona habitada por indios amazónicos

ABC de España (www.abc.es)

Acorralado por las protestas, Evo Morales pidió disculpas por el maltrato policial a sus «hermanos indígenas» y dio marcha atrás: «Queda suspendido el proyecto de carretera en el Parque Isiboro Sécure» (Tipnis), anunció. El presidente, de la etnia aimara, no pudo soportar la avalancha de condenas, manifestaciones y críticas a su Gobierno, por la brutal represión desatada contra una marcha, de unos mil quinientos campesinos, que se oponía a la construcción de la mencionada autovía. Para este miércoles está convocada una huelga general en todo el país.
El anuncio de Morales se produjo a última hora del lunes (madrugada del martes en España). Resignado, el primer presidente indígena de la historia de Bolivia, puntualizó que la reanudación de la ruta dependerá ahora de los departamentos de Cochabamba y Beni, las provincias por donde se extiende el millón de hectáreas que conforma la reserva del Tipnis y donde viven cerca de cincuenta mil indios amazónicos.
Morales consideró «imperdonable» la intervención de las fuerzas antimotines del domingo contra el campamento indígena y anunció la creación de una comisión de alto nivel con presencia internacional. «Lamentamos los hechos, repudiamos los excesos realizados. No comparto, no compartimos una violencia, un exceso, un abuso hacia los hermanos indígenas que estaban en la marcha», insistió tras deslindar responsabilidades y asegurar que él nunca dio la orden de dispersar con la violencia registrada.
Durante su intervención Morales, que lleva cinco años en la Presidencia, puso en duda la muerte de dos ancianos y un bebé, difundida por la prensa, la Iglesia y portavoces de la marcha, porque «sus cuerpos no han aparecido hasta ahora».
Las declaraciones del presidente de Bolivia se produjeron cuando el país, con la sangre fresca derramada tras el asalto al campamento del domingo, amenazaba con ponerse en pie de guerra. Las organizaciones sociales que le auparon al poder y sostienen, expresaron su malestar y algunas llegaron hasta a solicitar su dimisión. La poderosa Central Obrera Boliviana (COB) convocó la huelga general de este miércoles, según dijo, obligada por los acontecimientos pero con mucha tristeza. «No puede gobernarse de esta forma», lamentaron.
Buena parte del país estuvo paralizado el martes. Se suspendieron clases en colegios y universidades. «En Beni las calles quedaron desiertas», asegura desde allí David Coca.
El paisaje, previsiblemente, será idéntico en todo el país el miércoles. El diario «La Razón» de Bolivia publicaba este martes que en ocho regiones se realizaron manifestaciones, cortes de carreteras o vigilias. Asimismo, hubo incidentes en aeropuertos como el de Riberalta (Beni), asaltos a dependencias municipales como en Pando y hasta huelgas de hambre como la protagonizada por la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG).
Reacción de la Iglesia
La Iglesia también intervino el martes en un conflicto que, de la noche a la mañana, ha pasado de ser local a nacional. Oscar Aparicio, secretario general de la Confederación Episcopal Boliviana, exigió al Gobierno que renuncie «a la violencia». «Condenamos las acciones de intervención y represión al campamento de los hermanos marchistas», declaró.
En las manifestaciones algunas consignas hicieron diana en el talón de Aquiles de Evo Morales: Su condición de indígena. El presidente aimara —que no domina ninguna de las 36 lenguas autóctonas— no soporta que se cuestione su identidad y sus vínculos con la «pachamama», madre tierra. Tampoco que, como sucedió en las últimas horas, se le compare con el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, forzado a dimitir en 2003 tras una violenta represión popular que dejó un reguero de muertos. «¡Evo ésta es tu masacre» o «¡El Tipni somos todos!», fueron algunos de los coros que se oyeron en las principales ciudades del país como Potosí, La Paz, Cochabamana, Trinidad y Sucre.
«Hasta ayer se proclamaban indigenistas, ahora son los masacradores de sus hermanos. El grito del pueblo es movilizarse y el objetivo es que se vaya... ¡Evo genocida!», manifestó la dirigente sindical Wilma Plata. Abdón Patiño, en nombre de la Central de Pueblos del Norte Paceño, puso el dedo en la llaga de la Constitución al advertir que «este Gobierno la violó y también los derechos de los pueblos indígenas».
Su propia Constitución
El abogado Ricardo Saucedo coincide con él: «El Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure —como se llama en rigor el Tipnis— goza de un estatus jurídico superior, es el mayor blindaje que el Estado boliviano puede otorgar» a un enclave gestionado por los pueblos originarios. Además de «área protegida», continúa, «es un parque nacional», algo así como «un chaleco antibalas», y su condición de «TCO, Tierra Comunitaria de Origen» implica que es «inembargable, intransferible, imprescriptible». En otras palabras, Sauceda considera que es «casi un Estado dentro de Bolivia» con prioridad de gestión de los pueblos que lo habitan y mientras no se modifique la Constitución que promulgó el propio Evo Morales, ni siquiera el Gobierno puede intervenir.





EEUU PIDE A BOLIVIA QUE ABRA CONSULTAS CON LOS INDÍGENAS DEL PARQUE TIPNIS

ABC de España (www.abc.es/agencias)

EEUU respaldó hoy la petición del Relator Especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, de que Bolivia abra un diálogo con los indígenas opuestos a la construcción de una carretera en el Parque Nacional Isaboro Secure (Tipnis).
"Compartimos la opinión del relator de la ONU de que el problema de la carretera en el Tipnis debería ser resuelto pacíficamente a través del diálogo y la consulta bajo la ley boliviana y los estándares internacionales", indicó en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, decidió suspender hoy, por el momento, la carretera que rechazaban los nativos de la reserva natural, después de la oleada de protestas populares que siguieron a la violenta represión, el domingo, de una marcha indígena hacia La Paz.
En una conferencia de prensa en Ginebra, Anaya exhortó a Bolivia a iniciar, "a la mayor brevedad", un proceso de consulta con los pueblos indígenas para encontrar una solución al conflicto.
El relator especial instó al Gobierno de Morales a que "tome todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las personas que participan en la marcha, además de prevenir, investigar y sancionar cualquier acto que afecte la vida y la integridad de las mismas."
El domingo, el Gobierno dispersó por la fuerza a los manifestantes, en una acción que derivó en numerosas detenciones y causó un elevado número de heridos de diversa consideración.
Ello provocó que la marcha de protesta se detuviera en el pueblo de Yucumo, en la región amazónica, donde cerca de un millar de personas han establecido puestos de control para impedir el acceso de personas, alimentos, agua y medicamentos a la zona.
Morales lamentó los excesos de la operación policial, que calificó de "imperdonable", y anunció que una comisión de alto nivel formada por organismo internacionales y el Defensor del Pueblo investigará con profundidad lo sucedido.
"Lamentamos, repudiamos, los excesos realizados el día de ayer a la marcha. No comparto, no compartimos, una violencia, un exceso, un abuso hacia los hermanos indígenas que estaban en la marcha", dijo el mandatario tras la oleada de protestas, incluida la dimisión de su ministra de Defensa, Cecilia Chacón.
En un informe presentado la semana pasada ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Anaya denunció que los grandes proyectos de desarrollo, junto con la explotación de recursos naturales, se han convertido en "una de las fuentes más significativas de abuso de los derechos de los pueblos indígenas en el mundo".





MORALES DICE QUE LA PRENSA DE BOLIVIA ES EL "MEJOR OPOSITOR" A SU GOBIERNO

Univisión de Estados Unidos (www.feeds.univision.com/feeds/article)

El presidente boliviano Evo Morales lanzó una mordaz crítica contra la prensa de su país, a la que llamó "el mejor opositor" a su gobierno, en un discurso pronunciado la noche de este martes en la ceremonia de posesión de dos nuevos ministros en la casa de Gobierno.
Morales recriminó por el tratamiento noticioso que algunos medios le dieron a la cobertura de una brutal represión policial contra indígenas que rechazaban con una marcha un proyecto carretero que iba a afectar su hábitat.
Producto de esa represión dimitió el ministro de Interior, Sacha Llorenti, sospechado por organizaciones sindicales y políticas de haber ordenado la acción policial, aunque él lo niega de plano. La ministra de Defensa, Celia Chacón, renunció también el lunes en rechazo a la violenta intervención de los uniformados.
"Anoche algunos medios decían que hay nueve muertos, otros comentaristas decían que hay una masacre, de que hay un niño muerto. Quiero decir a esos medios: ¿dónde está el niño muerto, fallecido, cómo se llama, dónde se ha velado, cómo se llaman sus padres?", protestó el mandatario.
Reportes policiales y del defensor del Pueblo, Ricardo Villena, coincidieron en que no existen fallecidos por la represión policial, aunque algunos dirigentes indígenas afirman lo contrario.
"Algunos medios sólo sirven para mentir, mentir y mentir", pero el pueblo sabe "qué medios pueden decir la verdad y cuáles mienten", señaló el mandatario al mencionar por sus nombres a una emisora católica y a un diario de La Paz.
Morales señaló: "Estoy convencido que, como el año 2008 (cuando hubo un levantamiento de derecha), los opositores buscaban un muerto para echarme la culpa (..), la historia nuevamente se repite".
Por todas esos antecedentes "lo decía y no tengo ningún miedo para decirlo: el mejor opositor que tiene Evo Morales son los medios de comunicación. Y también vamos a librar esa batalla, de la verdad frente a la falsedad", machacó.
Respecto al conflicto con los indígenas, Morales enfatizó que "el diálogo siempre está abierto, las 24 horas, el diálogo está permanentemente para entender y para entendernos".





BOLIVIA: LA VOZ DE LOS INDÍGENAS

El Comercio de Ecuador (www.elcomercio.com)

El presidente Evo Morales afronta uno de sus peores momentos en vista de la tensión social desatada por las protestas y marchas indígenas y la dura represión que da cuenta de muertos y desaparecidos.
Los indígenas protestan por la decisión -ya suspendida- de construir una carretera cuyo trazado atraviesa zonas sensibles en materia natural y es casa común de pueblos ancestrales.
Parece todo un contrasentido pero no lo es. En principio el presidente de Bolivia es un indígena de la etnia Aymara, una de las más numerosas del país sudamericano, que se identifica con la tendencia progresista y hasta con los mandatarios de discurso más radical del continente.
Hace un mes cerca de un centenar de indígenas de la amazonía boliviana emprendieron una marcha -y los ecuatorianos sabemos del tesón y la persistencia en esa materia de los pueblos originarios- con el fin de dejar escuchar su voz.
Ocho jornadas distintas de protestas y marchas se han escenificado en los últimos años para tratar de impedir lo que parecía la voluntad política del Gobierno boliviano: la construcción de una carretera que atravesaba el territorio indígena en el Parque Nacional Isiboro Sécure. Las versiones oficiales señalaban que en primera instancia las comunidades habrían aceptado el proyecto siempre y cuando contemple ramales secundarios que unan a sus comunidades y las conecten con Ciudad de la Paz, en el altiplano.
Justo cuando Evo Morales estaba en la Asamblea de la ONU en Nueva York, la protesta se tornó violenta y la represión dejó un reguero de sangre. Muertos, heridos, apaleados por las fuerzas del orden, así como renuncias de altos cargos, pintan un mapa donde la tensión social cobra vigor en tiempos del primer indígena en el poder de la historia.





BOLIVIA: CASO DE INDÍGENAS CONTRARIOS A RUTA PROVOCA CAMBIOS EN GABINETE

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

El presidente boliviano Evo Morales posesionó la noche del martes a los nuevos ministros de Gobierno y de Defensa, horas después de que sus antecesores dimitieran por la represión a indígenas que protestan contra la construcción de una ruta que atravesaría una reserva ecológica.
Morales promovió al viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, a la cartera de Gobierno (Interior) en reemplazo de Sacha Llorenti, que dimitió debido a acusaciones generalizadas en su contra por una brutal intervención a una protesta indígena.
Mientras, Rubén Saavedra -que sustituye a Cecilia Chacón, que se alejó en rechazo a la acción policial- volvió al cargo que dejó en abril pasado por la Dirección de Reivindicación Marítima, que se ocupa del diferendo con Chile por el reclamo boliviano de recuperar costas sobre el Pacífico.
El ajuste en el equipo de ministros ocurrió en momentos en que indígenas bolivianos contrarios a la construcción de una ruta se organizaban para reiniciar su marcha de protesta hacia La Paz, a pesar de que Morales anunció la suspensión de la obra, lo que no le salva de críticas ni de una huelga general de trabajadores este miércoles.
Centenares de nativos se encuentran en dos municipios, Rurrenabaque y San Borja, cercanos a Yucumo (320 km al noreste de La Paz) , donde la Policía reprimió el domingo la marcha, generando críticas contra el mandatario y la renuncia de sus ministros de Defensa el lunes y de Gobierno, este martes.
Morales anunció la noche del lunes su decisión de suspender la construcción de la carretera de 300 km que iba a cruzar el territorio indígena y natural del TIPNIS, en el centro del país, para realizar una consulta. Pero la decisión no conformó a los manifestantes.
“El hecho de que el presidente solucione el primer punto no quiere decir que se ha salido del problema, nosotros vamos a continuar” , afirmó el diputado indígena Pedro Nuni, uno de lo líderes de la marcha, a la AFP. La decisión de Morales “no es una garantía”, porque los indígenas no quieren la suspensión de la obra sino su cancelación definitiva, agregó. “Hemos dicho y repetimos, no queremos que haya esta carretera” , recalcó.Morales reiteró en la posesión de los nuevos ministros que “el diálogo siempre está abierto, las 24 horas, el diálogo está permanentemente para entender”. Al respecto, Estados Unidos señaló en un comunicado que el asunto de la “carretera debe ser resuelto pacíficamente a través del diálogo y la consulta bajo la ley boliviana y los estándares internacionales” . Los indígenas aprovechan su nueva posición de fuerza para señalar otros puntos que quieren ver solucionados, referidos a actividades petroleras en sus comunidades, titulación de territorios, compensaciones por la emisión de gases de efecto invernadero y derecho a la consulta en todas las leyes de su interés.
Nuni señaló que aún no hay una fecha para reiniciar la caminata porque primero hay que hallar a los indígenas que figuran como desaparecidos que, según su colega Blanca Cartagena, “suman unos 20 entre adultos y niños”.
Sobre la situación de los desaparecidos, aún hay confusión, tanto en San Borja como en Rurrenabaque, pues los nativos aseguran que hay al menos dos niños y cuatro adultos muertos, aunque el gobierno desmiente que haya habido decesos.
En este punto, Morales acusó a los medios de mentir. “Anoche algunos medios decían que hay nueve muertos, otros comentaristas decían que hay una masacre, de que hay un niño muerto. Quiero decir a esos medios: ¿Dónde está el niño muerto, fallecido, cómo se llama, dónde se ha velado, cómo se llaman sus padres?”, protestó.
Por esta razón dijo que la prensa de su país es “el mejor opositor” a su gobierno.
Coincidentemente en Rurrenabaque fue hallada una niña indígena de 9 años, Valérie Melgar Eutando, que estuvo desaparecida durante dos días, constató la AFP.
El mandatario, que llegó al poder en 2005, afronta también un paro cívico de 24 horas en el departamento de Beni, una huelga de hambre de 20 personas en Santa Cruz y marchas y vigilias en La Paz, Chuquisaca y Cochabamba.La Central Obrera Boliviana (COB), que agrupa a todos los sindicatos de obreros, convocó a una huelga general de 24 horas para el miércoles y pidió al mandatario definirse si habrá o no carretera.





EVO MORALES ENFRENTA UNA HUELGA NACIONAL CON DOS NUEVOS MINISTROS

Infobae de Argentina (www.america.infobae.com/notas)

El presidente Evo Morales designó el martes nuevos ministros de Gobierno y de Defensa, en una recomposición de su gabinete forzada por una creciente ola de repudio a una represión policial contra una marcha de indígenas amazónicos. El mandatario se mostró desafiante y lanzó duros ataques a varios medios locales de comunicación, a los que calificó como mentirosos, cuando presentó en un acto nocturno a los nuevos titulares de Gobierno, Wilfredo Chávez, en reemplazo de Sancha Llorenti, y de Defensa, Rubén Saavedra, en vez de Cecilia Chacón.
"No tengo ningún miedo para decirles que el mejor opositor que tiene Evo son los medios de comunicación y vamos a librar esa batalla, de la verdad frente a la falsedad", afirmó el mandatario, admitiendo sin embargo que pudo haber cometido errores durante su enfrentamiento con los indígenas amazónicos.
El gobernante, indígena de la mayoritaria etnia aymara del occidente andino, señaló a dos cadenas de radio y a un diario como responsables de difundir "mentiras y exageraciones" como la supuesta muerte de varios indígenas durante la operación policial del domingo pasado que desarticuló la marcha.
"Quiero saber dónde están los muertos", desafió Morales, invitando de nuevo a organismos internacionales a que investiguen lo sucedido en la protesta indígena.
Llorenti, uno de los colaboradores más antiguos de Morales, había renunciado sólo unas horas antes afirmando que no quería ser "usado" por la oposición conservadora que buscaba aprovecharse del conflicto indígena para desgastar al Gobierno. Su dimisión había sido demandada por varios sectores que lo consideraban responsable de la represión a los amazónicos.
Chacón, en cambio, renunció el lunes en protesta por la intervención policial a la marcha indígena. Y al menos otros tres funcionarios gubernamentales de menor rango dimitieron también en desacuerdo con la represión.
"A nombre personal y del Gobierno, mil disculpas, pero también (pedimos) una investigación profunda", indicó Morales.
Protestas
El reajuste ministerial estuvo precedido por protestas antigubernamentales en gran parte del país. Estudiantes de la universidad estatal San Andrés, la mayor del país, conmocionaron el martes el centro de La Paz con una manifestación de apoyo a los indígenas y la Central Obrera Boliviana (COB), que agrupa teóricamente a todos los sindicatos del país, llamó a un paro nacional el miércoles.
A esto se sumaban huelgas de hambre y marchas en otras regiones, destacando un paro cívico indefinido en el departamento amazónico del Beni, de donde procede la mayor parte de los indígenas que protestan contra la vía selvática financiada por Brasil que atravesaría su territorio.
"Ya no podemos tolerar más abusos, lo que ha hecho el Gobierno con los indígenas es antidemocrático, el Presidente tiene que asumir su responsabilidad y echar a los ministros responsables", protestó el segundo líder de la COB, Bruno Apaza, al anunciar el paro de protesta.
Unos 200 indígenas, entretanto, permanecían en Rurrenabaque, un pueblo tropical del norte amazónico, donde demoraban su decisión sobre si reanudar o no la marcha de 600 kilómetros hacia La Paz que habían iniciado hace seis semanas y que estaba a medio camino cuando fue disuelta el domingo por la policía.
Morales anunció el lunes la suspensión temporal del cuestionado proyecto por el parque nacional llamado Tipnis, uno de sus emprendimientos más ambiciosos, hasta que un referendo en el Beni y el vecino distrito de Cochabamba decida sobre el plan financiado por Brasil.
Aunque relativamente pequeños en número frente a las etnias mayoritarias aymaras y quechuas del occidente andino que respaldaban masivamente a Morales, los amazónicos habían sido hasta hace poco emblema de la "inclusión social" y la "defensa de la madre tierra" que el mandatario proclama con frecuencia.




BOLIVIA: NIÑOS TRABAJADORES SE SINDICALIZAN

La mayoría de los niños trabajadores asisten a la escuela mientras continúan con sus demandantes trabajos, algunos incluso laborando horario completo. Han formado sindicatos para ser protegidos por el gobierno y tratados con respeto por la sociedad.

El Paradiario de de Argentina (www.elparadiario14.cl)

En Bolivia, donde los sindicatos están muy extendidos entre los miembros de la sociedad, otro grupo de trabajadores se ha sindicalizado: los
niños[en].
Una historia sobre el trabajo infantil en Bolivia fue presentada por Jean-Friedman Rudovsky como parte de una serie
Modificadoras de Terreno: Historias de Mujeres Cambiando Mundos Invisibles [en]. Rudovsky escribió:
"Bolivia tiene 9 millones de habitantes; un millón son niños trabajadores, algunos que incluso comenzaron a trabajar desde los siete. De ellos, casi la mitad son niñas. Estas niñas, como sus trabajos, están frecuentemente ocultas, dentro de casas o en las partes traseras de restaurantes."
Mauricio Aira en el blog
Bolivia Primera Plana argumenta que el trabajo infantil no es una preocupación para la sociedad boliviana, y añade:
"el anonimato en el que viven [los niños trabajadores] simplemente refleja el desprecio que siente el mundo adulto por la niñez en Bolivia"
Hispanically Speaking News [en] reportó anteriormente:
"Estos niños y adolescentes trabajan para ayudar a sus familias, para pagar sus estudios, para pagar sus gastos personales, para asegurarse un mejor futuro comparado con el de sus padres o hermanos enterrados por silicosis en minas o plantaciones de caña de azúcar."
La mayoría de los niños trabajadores asisten a la escuela mientras continúan con sus demandantes trabajos, algunos incluso laborando horario completo. Han formado sindicatos para ser protegidos por el gobierno y tratados con respeto por la sociedad. Como Marion Gibney
escribe [en]:
"estos niños no ven su situación como mala; quieren trabajar, y formaron estos sindicatos para su propio beneficio. Los sindicatos tienen por objeto ofrecer protección y derechos básicos por parte del gobierno, así como ganarse el respeto de otros en la fuerza laboral. Al ser niños, son frecuentemente molestados y golpeados por adultos, pero han aprendido a adaptarse y protegerse entre ellos."
Dado que el trabajo infantil está prohibido, es difícil pedirle al gobierno y a otras organizaciones que protejan a los niños trabajadores. Noemí Gutiérrez, una joven coordinadora de CONNATSOP, el CONsejo de los Niños Asociados Trabajadores Organizados de Potosi
dijo:
“Todos dicen que los niños no deben trabajar, pero no toman en cuenta la realidad económica de este país. Claro, si todos estuviéramos bien, ninguno de nosotros tendría que trabajar. Pero en vez de pensar racionalmente, el gobierno sólo dice que debe erradicar el trabajo infantil. Yo digo que debe erradicar la pobreza primero.”
El blog
Participación Infantil [en] resume alguna de las demandas hechas por la UNATSBO (”Unión de Niños, Niñas, y Adolescentes Trabajadores de Bolivia”) el sindicato más grande de niños trabajadores:
"Quieren asegurarse que los niños ganen los mismos salarios y tengan las mismas herramientas financieras que sus contrapartes. En algunos sectores, ellos ganan menos de la mitad del sueldo que sus colegas adultos. Además, los niños no tienen acceso a cuentas de ahorro y a menudo le entregan sus ganancias a sus padres. Los miembros del sindicato también cabildean para lograr ambientes de trabajo seguros y mejor cuidado de salud, especialmente para los niños que trabajan en un lugar que presenta un riesgo para su salud.
La falta de reconocimiento de los niños que trabajan es uno de los mayores obstáculos para lograr mejores condiciones de vida para los niños trabajadores"





BOLIVIA, CUBA Y ECUADOR INSTAN A REFUNDAR LA ONU

Radio Mundial de Venezuela (www.radiomundial.com.ve)

Las Repúblicas de Bolivia, Cuba y Ecuador ratificaron su compromiso en respaldar la refundación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para darle paso a una nueva forma de participación e inclusión que permita resolver los problemas que afectan a los pueblos del mundo.
Así lo señalaron los embajadores de estas naciones ante Venezuela, Rogelio Polanco (Cuba), Jorge Alvarado (Bolivia) y Ramón Torres Galarza (Ecuador), respectivamente, al ser entrevistado en el programa Dando y Dando, que transmite Venezolana de Televisión.
Rogelio Polanco señaló que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha convertido en el principal cómplice de las “acciones guerreristas” del gobierno de Estados Unidos (EE.UU) para atacar a los pueblos e intentar apoderarse de sus recursos naturales.
Destacó que la participación del bloque de regiones que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en la Asamblea General de las Naciones Unidas ha sido fundamental para enfrentar la hegemonía que representa los Estados Unidos en esta organización internacional.
“Gracias a la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) se ha evidenciado una unidad de las naciones que ha permitido enfrentar las políticas de guerra del imperio”, dijo. En ese contexto, afirmó que EE.UU aprovecha a la ONU y la utiliza como un modelo de agresión a otros países, por lo que instó a los pueblos del ALBA a resistir y denunciar los crímenes contra la humanidad por parte del imperio.
Indicó que la Asamblea General debe convertirse en una verdadera reunión de los pueblos del mundo, cuyas políticas deberán estar orientadas hacia la paz y el respeto a la soberanía de las naciones. “no puede convertirse en un instrumento para la guerra (…) ahora se habla del principio de guerra preventiva y la responsabilidad de proteger a civiles, la ONU deben convertirse en el verdadero centro para las denuncias”, apuntó.
Por su parte el embajador de Ecuador ante Venezuela, Ramón Torres Galarza, sostuvo que es necesario la refundación de la ONU para que se le de cabida a todas las regiones de formar parte de esta organización y que a su vez se le de participación en la Asamblea General.
“La ONU debe representar los intereses del todo, los intereses de todos los pueblos del mundo. Somos pueblos soberanos que no admitimos manipulación del imperio”, precisó.
Precisó que las Naciones Unidas atraviesa por una crisis terminal, “es una sumatoria de equívocos”, razón por la cual los pueblos demandan una ONU más justa y esto deberá pasar por un proceso de reestructuración sobre su nuevo rol, funciones y estructuras.
Mientras que el embajador de Bolivia ante Venezuela, Jorge Alvarado, ratificó que tal como lo anunció el presidente Evo Morales es necesario que se analice la refundación de las Naciones Unidas, ya que “es un escenario donde los países podemos discutir para resolver nuestras diferencias y problemas”.





PUNO ES LA PRIMERA REGIÓN PRODUCTORA DE QUINUA CON MÁS DE 26,000 HECTÁREAS SEMBRADAS

Los Andes de Perú (www.losandes.com.pe)

El departamento de Puno es el primer productor nacional de quinua con más de 26,000 hectáreas sembradas y una cifra similar de familias dedicadas al cultivo del grano andino, informó hoy el Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA). El especialista en cultivos andinos del INIA, Vidal Apaza, indicó a la Agencia Andina que a nivel nacional existen 35,000 hectáreas cultivables de quinua, lo que permite una producción anual de 41,000 toneladas métricas, y sólo en Puno hay 26,432 hectáreas de este producto.
“Si hacemos un análisis comparativo, en 1991 se sembraban 15,620 hectáreas de quinua en la región. Esto ha sido largamente superado y se cultivan allí hasta siete variedades, entre ellas Salcedo INIA, Pasankalla INIA y Negra Collana INIA”, indicó.
Mencionó que le siguen a Puno departamentos como Junín, Cusco, Ayacucho y Apurímac, donde se trabaja en el desarrollo de tecnologías que permitan variedades de quinua con mayor rendimiento por hectárea y cualidades nutritivas.
Recordó que se trata de un producto con un alto valor proteínico (de 15 a 18 por ciento de su contenido) y medicinal, y es considerado estratégico para el tema de seguridad alimenticia. “Contiene aminoácidos como la lisina, esencial para el desarrollo del cerebro de los niños; minerales como calcio, magnesio, sodio, hierro y zinc; fibra dietética para la buena digestión; grasas no saturadas, etc. Algunos nutricionistas la comparan con la leche”, destacó.
El especialista dijo que a nivel nacional se han desarrollado 17 variedades del cereal andino y su precio en el campo ha pasado de 20 centavos a 3.50 nuevos soles el kilo en los últimos años, debido a su calidad.
Refirió que con el fin de reducir costos de producción se han introducido innovaciones en las labores agrícolas en zonas de Puno, como la rectificación de las distancias entre los surcos y el trabajo con maquinaria, pues antes todo se hacía manualmente.
También se han identificado las plantas que permiten el control de las plagas de forma natural, como la muña; y el guano de isla como fuente de abono orgánico que eleve la producción de una a tres toneladas por hectárea.
Según la Asociación de Exportadores (Adex), entre enero y julio de este año se vendieron 11 millones 743 mil dólares de quinua al exterior, un 87 por ciento más que en el mismo período de 2010.
Las exportaciones se concentraron en Estados Unidos (siete millones 799 mil dólares), Alemania (893,114), Australia (500,174), Nueva Zelanda (433,956), Italia (310,287), Canadá (290,314), Suecia (236,630).
En el altiplano el cultivo de quinua requiere de terrenos franco arenosos (que no sean ni arcillosos ni arenosos), al igual que en los valles interandinos, con la diferencia de que allí deben contar con alta materia orgánica.
El período vegetativo (desde la siembra hasta la cosecha) es variable, e influye mucho el retraso de las lluvias, por lo que se han sacado variedades precoces, las cuales necesitan 150 días. Tradicionalmente, el cultivo requería de 180 a 210 días. La quinua, alimento también consumido por Bolivia, Argentina y Ecuador, ha formado parte de la dieta de las familias de los Andes desde la época de los incas.
Recientemente, el presidente de Bolivia, Evo Morales, solicitó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que declare a 2013 como Año Internacional de la Quinua, para promover y difundir las propiedades del cereal como un alimento que puede contribuir sustancialmente a la alimentación de la población mundial.





REABREN CASO QUE INVOLUCRA ACTUAL EMBAJADOR EN BOLIVIA

El País de Uruguay (www.elpais.com.uy)

La Cancillería reabrió la investigación sobre un caso de faltante de dinero en el Departamento de Asuntos Consulares y Vinculación en 2010 que en ese momento estaba a cargo del actual embajador en Bolivia, Carlos Flanagan.
La investigación administrativa apunta a determinar las responsabilidades a nivel de las jerarquías por el faltante de dinero.
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores dijeron a El País que en los últimos días la División Jurídica retomó el caso que quedó "sepultado" por la "burocracia ministerial" hasta que Flanagan fue designado embajador en Bolivia.
Los informantes, funcionarios de alto nivel y de confianza política del canciller Luis Almagro, consignaron que el episodio que se investiga determinó la salida de algunos becarios que se desempeñaban en el Departamento de Asuntos Consulares y Vinculación.
En ese sentido, destacaron que ahora apuntan a la responsabilidad funcional y política por el faltante, ya que "los autores materiales del ilícito ya fueron separados del cargo".
La maniobra de los funcionarios habría consistido en cobrar por trámites que nunca se concretaron, de acuerdo a lo informado por las mismas fuentes de la Cancillería.
Flanagan, un hombre ligado al Partido Comunista, asumió la representación uruguaya en La Paz a fines de marzo de este año. Su venia fue aprobada en el Parlamento únicamente con los votos del Frente Amplio; la oposición no acompañó como consecuencia de que se trata de un funcionario político que no tiene formación en la carrera diplomática.
Anteriormente, en marzo de 2009, se había hecho cargo del denominado Departamento 20, un programa de la Cancillería destinado a favorecer el retorno de uruguayos radicados en el exterior.
Flanagan sustituyó a Luis Remedi, un funcionario al que se asocia con el Partido Nacional y que fue cesado tras las críticas de las organizaciones de uruguayos radicados en el exterior. Lo acusaron de ser blanco e intentar "torcer el rumbo" de su antecesor, el socialista Álvaro Portillo.
Flanagan abandonó ese cargo en noviembre de 2010. El Departamento de Asuntos Consulares y Vinculación estuvo acéfalo varios meses tras el alejamiento de Flanagan.
Cuando fue nombrado al frente de la embajada uruguaya en Bolivia, Flanagan se convirtió en uno de los 19 embajadores de carácter político que nombró hasta el momento la administración del presidente José Mujica, una cifra que duplica los nombramientos de los gobiernos anteriores en cargos de estas características.
Cargos políticos
Ayer corrió como reguero de pólvora por los pasillos de Cancillería un rumor que hablaba de la designación de un nuevo embajador de confianza política. Sería el caso número 20 de funcionarios que asumirían una embajada por confianza política, el doble que en el período anterior.




EL CAMINO DEL INCA Y LA ASPIRACIÓN DE QUE SEA PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Los Andes de Argentina (www.losandes.com.ar/notas)

Comenzó una semana de exposición del proyecto Camino del Inca, sistema vial andino que varios países latinoamericanos pretenden que sea incluido en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.
El proyecto internacional es compartido por la Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú.
La provincia de Mendoza postula el tramo Ciénaga del Yalguaraz -Puente del Inca. Este tramo incluye varias secciones de camino: Ciénaga del Yalguaraz, San Alberto, Ranchillos, Tambillitos y Puente del Inca, y algunos sitios asociados como Confluencia, Pirámide del Aconcagua y Cerro Penitentes.
Para difundir este colosal patrimonio, los mendocinos y visitantes podrán apreciar la exposición itinerante Qhapaq Ñan -Sistema Vial Andino-, también conocido como Camino del Inca, en la Secretaría de Turismo (San Martín 1143).
Se trata de una iniciativa de la Dirección de Patrimonio Cultural en adhesión al Día Mundial del Turismo, que se celebró ayer.
La Dirección Nacional de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación avanza en la iniciativa por el reconocimiento internacional, junto con diversos organismos competentes de cada una de las provincias argentinas y con la participación de especialistas en temas arqueológicos, históricos, desarrollo social y turismo, universidades y el Conicet.
La Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú comparten los restos de un acervo cultural de valor excepcional -cuyo centro estaba en el Cusco- en el último de esos países: la red vial que construyeron los incas para administrar su imperio, popularmente llamada Camino del Inca o, también, en quichua, Qhapaq Ñan.
Los países han acordado denominarla Sistema Vial Andino. El Qhapaq Ñan vertebra el inmenso territorio que abarcó la expansión política inca, que se extendía de norte a sur por más de 6.000 kilómetros y que llegó a la actual tierra argentina sólo unas décadas antes de la conquista española. Respondía a las necesidades económicas, comerciales, políticas, administrativas y militares del imperio.
A pesar de los cambios sucedidos a lo largo de los siglos y de los avances tecnológicos, la red vial inca no ha dejado de utilizarse en muchos lugares alejados, incluso por las poblaciones actuales. A partir de 2001, los países trabajan en la confección de un plan coordinado de conservación patrimonial y de desarrollo social y turístico del Qhapaq Ñan, y preparan la nominación para que sea incluido en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.
En la Argentina, el Camino se extiende por Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. El coordinador científico del proyecto es el profesor Roberto Bárcena, doctor en Arqueología, actual titular del Centro Científico Tecnológico-Conicet Mendoza.





Estados Unidos preocupado por esa irrupción regional

CHINA CADA VEZ MÁS CERCA DEL COMERCIO Y PUEBLOS LATINOAMERICANOS

Estados Unidos siempre consideró a América Latina como su “patio trasero”. Hoy ve con preocupación que muchos de los gobiernos de la región tienen posiciones soberanas. Y que, además, comercian mucho con China.

Arena de Argentina (
www.arena.com.ar)

Además de muchos otros hilos conductores entre la oligarquía venezolana y la embajada gringa en Caracas, ahora sólo con encargado de negocios, uno de los más patentes es su odio al presidente Hugo Chávez.
Tal enemistad tiene muchos motivos políticos. Uno, que hace a la política internacional, es la estrecha relación que el mandatario bolivariano ha establecido con Beijing. Eso quita el sueño a la partidocracia de MUD en la Caracas burguesa y también a la Washington imperial.
Esa preocupación de la derecha continental es porque Chávez ha viajado hasta el momento seis veces a la capital china. Y el comercio bilateral alcanza los 10.000 millones de dólares, que van en aumento.
De Caracas salen todos los días 400.000 barriles de petróleo y está previsto aumentarlos a un millón, de los algo más de 3 millones que extrae cada jornada Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).
El acuerdo según el cual China presta dinero y Venezuela paga con crudo, no agota la relación. En agosto pasado la ministra de Comercio venezolana, Edemée Betancourt, detalló que ambos gobiernos tienen en ejecución 137 proyectos de cooperación. Los mismos giran en torno a planes en infraestructura, transporte y vialidad, incluyendo un programa de construcción de 7.000 viviendas que están muy avanzadas.
La financiación de esos proyectos proviene del Fondo de Financiamiento Conjunto, donde el socio asiático aportó 4.000 millones de dólares y el sudamericano 2.000 millones.
También es feliz el vínculo comercial de los hombres de ojos rasgados con Cuba, facilitado por la afinidad ideológica socialista. En junio pasado estuvo en La Habana el vicepresidente del país asiático, Xi Jinping y fue recibido por Raúl Castro. Ambos firmaron 13 acuerdos de cooperación en las telecomunicaciones, el transporte, la biotecnología y la energía.
Posteriormente, el mismo Xi Jinping, miembro del Buró Político del PCCH, recibió en el Palacio del Pueblo de Beijng a José Ramón Balaguer, miembro del Secretariado del Comité Central del PC de Cuba. Los tópicos políticos dominaron la agenda, pues el cable de Prensa Latina informó que “ambas partes se actualizaron sobre los respectivos procesos de construcción del Socialismo, entre otros temas”.
Comercio de mutuo beneficio, inversiones, intercambio cultural y buena onda política caracterizan la relación de China con esos dos países (Cuba y Venezuela), pero también con otros de la región. Incluso con los que políticamente no son tan afines, como los de Chile, Colombia y Perú antes de Ollanta Humala.
Se decuplicó el comercio
En relación a los países latinoamericanos y caribeños, el presidente chino Hu Jintao precisó en 2008, cuando visitó a varios, que el comercio de su país se había decuplicado, pasando de 10.000 millones a 100.000 millones de dólares.
Sin embargo ese comercio siguió creciendo y en diez años, hasta 2010, había trepado a 140.000 millones.
Esto hizo sangrar por la herida a los comunicadores más en onda con las autoridades norteamericanas. Caso de Andrés Oppenheimer, que desde Miami reconocía la buena relación entre China y Latinoamérica, pero aseguraba: “sin embargo, hay señales de que este romance se enfriará en los próximos años”. Desde la fecha de publicación de ese artículo (“La Nación”, 13 de abril de 2010) han pasado 17 meses y el intercambio siguió escalando. Debe ser un nuevo caso de pifia monumental de Oppenheimer, similar al fiasco de su “Hora final de Castro”, que ya fue le fue enrostrado en otras columnas.
El último argumento que le resta al periodista argentino-norteamericano (léase al revés) es citar a autoridades de la CEPAL para decir que la región se está conectando con China, motor del siglo XXI, con exportaciones del siglo XIX, por lo que es necesario diversificar las exportaciones y agregarles valor.
Esto último es correcto. Tiene razón la entidad creada por Raúl Prebisch, pero obviamente esa diversificación de industrias y servicios no es una materia pendiente de China sino de los gobiernos latinoamericanos. Deben aprovechar esta coyuntura e invertir para no depender sólo de la venta de petróleo, soja, níquel, hierro y productos primarios.
Muy posiblemente cuando algunos países tomen rumbo en esa dirección, como en parte lo hace Argentina, aparecerán Oppenheimer y otros afines al Departamento de Estado criticando la calidad, el precio y los reintegros pagados por el Estado para fomentar esas ventas externas. Estos comunicadores son como la Gata Flora…
China sigue adelante con sus convenios con otros países latinoamericanos. Con Argentina firmó el año pasado un convenio por 10.000 millones de dólares para inversión ferroviaria, parte de la cual iría al ramal Belgrano Cargas. Recientemente estuvo en Beijing el canciller Héctor Timerman junto a otros funcionarios y empresarios argentinos, por lo que seguramente se profundizarán esos compromisos.
Buenos Aires tendrá que ponerse las pilas para exportar más al país socialista, porque en 2010 la balanza comercial arrojó un déficit de 1.500 millones de dólares. A los enemigos de la relación con China, que puedan argüir ese “rojo” para denostarla, habrá que recordarles que las diez terminales automotrices radicadas en el país, todas de capital extranjero, son responsables de un déficit comercial de casi 6.000 millones de dólares. Y que se sepa, de ese bando no surgió ninguna voz diciendo “cierren Ford o Renault”.
No importa el tamaño
Por razones obvias de tamaño, mercado y ventas, el comercio chino tiene apuntados sus cañones a Brasil, gigante del Mercosur y miembro del BRIC (grupo mundial integrado por ese país más Rusia, India y China). Más de la mitad de las inversiones chinas se orientan allí, según se supo durante la realización de un foro de inversores China-América Latina, el año pasado.
Tácticamente esa tendencia se reforzará porque Brasil será escenario del Campeonato Mundial de Fútbol en 2014 y de los Juegos Olímpicos dos años más tarde. Habrá necesidad de construir estadios, infraestructura, etc, por montos que tienen un piso de 60.000 millones de dólares y un techo del doble de esa cifra. Beijing quiere participar en por lo menos una parte de esa oportunidad de negocios.
Pero los chinos también firman acuerdos con Uruguay, desde cuando estaba Tabaré Vázquez hasta hoy con José Mujica. También con países pequeños como Bolivia. En este último caso, tras negociarse entre 2009 y 2010, se firmó un acuerdo definitivo para que China construya para Bolivia un satélite de comunicaciones que será bautizado como Tupac Katari, de tercera generación. Se estima que será puesto en órbita en 2013 y su función principal será mejorar las telecomunicaciones y la conexión de Internet en muchas zonas del país que carecen de aquéllas o que las tienen en pequeña medida.
Para Evo Morales ese objetivo es prioritario, para cumplir con un artículo de la nueva Constitución que asegura el derecho de todo boliviano a las comunicaciones. El Tupac Katari tendrá un costo total de 300 millones de dólares y permitirá el fogueo y la capacitación de personal técnico de la Agencia Boliviana Espacial.
Los bolivianos están chochos con ese proyecto cada vez más cercano. El gobierno también, entre otras cosas porque ahorrará el 40 por ciento de los gastos actuales de telecomunicaciones satelitales. Las que están amargadas con las empresas que venden hoy esos servicios: Intelsat, Eurotv, Hispasat, Argsat, Satmex y Sesnewskys.
Otro proyecto chino-boliviano es un tren eléctrico para carga y pasajeros que una Santa Cruz con el Océano Pacífico. Eso vendrá después del Tupac K.
Que las relaciones entre el país del Altiplano y el de la Gran Muralla van viento en popa lo confirmó el viaje de Morales a China en agosto pasado y la llegada esta semana a Santa Cruz del viceprimer ministro chino, Hui Liangyu, quien se verá con el aymará.
Los beneficios del comercio e inversiones chinas también se aprecian en Ecuador. Los asiáticos prestaron el año pasado 1.700 millones de dólares para financiar el proyecto hidroeléctrico de Coca Codo Sinclair y en julio de este año prestaron otros 571 millones para otra hidroeléctrica, Sopladora. Los términos de esos créditos son favorables a Rafael Correa, pues tienen una tasa de interés del 6,35 por ciento a 15 años, con cuatro de gracia.
Lo dicho: no hay más “patio trasero” sino un continente con más soberanía y varios socios nuevos, entre ellos China, que respetan ese criterio básico y proponen acuerdos de mutuo beneficio.