Monday, June 23, 2025

LA INVIABLE CANDIDATURA DE EVO MORALES

 

El X Congreso del Movimiento Al Socialismo (MAS), realizado en Lauca Ñ (Trópico del departamento de Cochabamba) los primeros días de octubre de 2023, tomó la determinación de declarar a Evo Morales como “único candidato” a la presidencia para las elecciones generales de 2025, haciéndose pública las determinaciones del Congreso por los diferentes medios de comunicación social. En la reunión nacional de emergencia del MAS, realizado el 20 de noviembre en Lauca Ñ, se ratificó a Evo Morales como candidato a Presidente en las elecciones de 2025; y el 20 de febrero de 2025, Evo Morales, junto a sus seguidores anunció públicamente, ante los medios de comunicación social, que se postulará como candidato a la presidencia en las elecciones generales de 2025 con el Partido Frente Para la Victoria.
Por disposición del art. 167 de la Constitución, “para acceder a la candidatura a la Presidencia o a la Vicepresidencia del Estado se requiere cumplir con las condiciones generales de acceso al servicio público, contar con treinta años de edad cumplidos al día de la elección, y haber residido de forma permanente en el país al menos cinco años inmediatamente anteriores a la elección”.
En aplicación de la norma prevista, la anunciada candidatura es jurídicamente inviable; ya que, Evo Morales no cumple con una de las condiciones generales para acceder al desempeño de las funciones públicas que establece el art. 234.5 de la Constitución que establece: “Para acceder al desempeño de funciones públicas se requiere: (…) No estar comprendida ni comprendido en los casos de prohibición y de incompatibilidad establecidos en la Constitución”; pues al haber ejercido la presidencia del Estado por tres períodos continuos, se encuentra en la prohibición de ejercer ese cargo por más de dos períodos constitucionales.
Por previsión del art. 11 de la Constitución, el Estado Plurinacional de Bolivia ha adoptado para su gobierno la democracia participativa, representativa y comunitaria. Siendo uno de los principios de la democracia representativa la alternancia en el ejercicio del poder político, el Constituyente, mediante la norma establecida en el art. 168 de la Constitución, ha puesto un límite de tiempo al ejercicio de un cargo electivo, diez años, fijando un período de mandato constitucional de cinco años con derecho a la reelección por una sola vez de manera continua; por lo que, conforme a la voluntad del Constituyente, establecida en la norma constitucional referida, está prohibido ejercer el cargo de Presidente del estado por más de dos períodos constitucionales.
La limitación definida por el Constituyente, a través de la norma constitucional citada tiene por finalidad resguardar la democracia representativa frente a la pretensión de perpetuación en el ejercicio del poder político, evitando se transforme el régimen en una autocracia.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en su Opinión Consultiva OC-28/2021, al referirse sobre los principios de la democracia representativa, afirmó que los Estados tienen la obligación de realizar elecciones periódicas y el cargo de Presidente del estado debe tener un período fijo y no un mandato indefinido; pues la prohibición de mandato indefinido busca evitar las personas que ejerzan cargos electivos no se perpetúen en el poder.
Bolivia, desde su nacimiento a la vida republicana adoptó para su régimen de gobierno la democracia representativa; para preservar ese régimen se limitó el tiempo de ejercicio de la Presidencia del Estado, salvo excepciones que se dieron en la Constitución de 1826, que previó la Presidencia vitalicia. En la reforma constitucional de 1831 se fijó un período de mandato con derecho a reelección indefinida, norma que fue modificada en 1839 prohibiendo la reelección presidencial. A través de la reforma constitucional de 1868 se introdujo la permisión de la reelección presidencial por una sola vez, pero en la reforma constitucional de 1871 se revirtió prohibiendo la reelección presidencial. En el Siglo XX, para constitucionalizar las medidas adoptadas con el triunfo de la revolución de 1952, se procedió a reformar la Constitución en 1961, introduciendo como una de las reformas la permisión de la reelección presidencial inmediata por un solo período constitucional. Aplicando esa norma el Presidente Víctor Paz Estensoro logró su reelección, habiendo sido, sin embargo, depuesto mediante Golpe de Estado; pero mediante la reforma constitucional de 1967 se prohibió la reelección continua.
Estando prohibida la reelección presidencial continua, en la tradición constitucional del Estado boliviano se aplicó la permisión constitucional de la reelección discontinua; así, en la Constitución de 1967, reformada los años 1994 y 2004, el art. 87.I preveía lo siguiente: “El mandato improrrogable del Presidente de la República es de cinco años. El Presidente puede ser reelecto por una sola vez después de transcurrido cuando menos un período constitucional”.
En la reforma constitucional de 2009, el Constituyente ha tomado la determinación de modificar el sistema descrito; por lo que, de un lado, ha levantado la prohibición de la reelección presidencial, estableciendo la reelección continua; y, de otro, ha puesto límite al periodo de tiempo de ejercicio de la Presidencia del Estado a diez años, determinando que la reelección será por una sola vez y de manera continua; así lo prevé el art. 168 de la Constitución de 2009, cuando dispone que: “El periodo de mandato de la Presidenta o del Presidente y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectas o reelectos por una sola vez de manera continua”.
Como se podrá advertir, por voluntad del Constituyente la anterior regla de la prohibición de reelección presidencial continua con permisión de reelección discontinua, se ha modificado con la nueva regla que permite la reelección presidencial por una sola vez, pero de manera continua; lo que constituye un doble efecto jurídico expresado por la norma constitucional, como expresión de la voluntad del Constituyente; el primero, la permisión de la reelección continua, como una vía de prolongación de una buena administración del Estado lograda por el Presidente; y, el segundo, la limitación al periodo de tiempo de ejercicio del cargo de Presidente a diez años, como una garantía a la democracia representativa, evitando la perpetuación de la persona en el cargo y ejercicio del poder. Como consecuencia de esa modificación constitucional no existe ya la figura de la reelección o elección discontinua; ya que, una o un ciudadano que ya ejerció el mandato por el período máximo fijado por la norma constitucional no puede volver a acceder al cargo.
En el caso de Evo Morales, resulta que ya ejerció el cargo por más tiempo del máximo fijado por la Constitución; ya que, con una modificación material de la Disposición Transitoria Primera de la Constitución, mediante la Ley de Aplicación Normativa de 20 de mayo de 2013, avalada incorrectamente e infringiendo la Constitución por el Tribunal Constitucional Plurinacional, que mediante Declaración Constitucional 0003/2013 de 25 de abril declaró constitucional el Proyecto de Ley, logró una segunda reelección continua, que está prohibida por la Constitución; es más, sobre la base de una vergonzosa Sentencia Constitucional 0084/2017, pretendió una tercera reelección continua, presentando su postulación para las elecciones generales de 2019, un proceso electoral que se desarrolló con fraude establecido por la Organización de Estados Americanos mediante una Auditoría realizado por 36 especialistas cuyo informe fue hecho público el 04 de diciembre de 2019; el fraude motivó una protesta ciudadanía que se movilizó y bloqueó las calles, generando una crisis social y política que culminó en la renuncia al cargo del Presidente y Vicepresidente del Estado presentada ante la Asamblea Legislativa Plurinacional el día 10 de noviembre de 2019.
En consecuencia, Evo Morales se encuentra comprendido en un caso de prohibición expresa de ejercer nuevamente la Presidencia del Estado, prevista por el art. 168 de la Constitución, en consecuencia, no cumple con la condición general de acceso al servicio público, prevista por el art. 234.5 de la Constitución, consistente en no estar comprendido en las prohibiciones establecidas por la Constitución; por lo que su candidatura es inviable por previsión constitucional.
Por tanto, la candidatura de Evo Morales a la Presidencia del Estado, para el período constitucional 2025 – 2030 es inviable jurídicamente. Diario Constitucional de Chile (https://n9.cl/aishh)
 
 
 
 
 
“PUERTO DE CHANCAY PODRÍA SER EL NUEVO CANAL DE PANAMÁ”, VATICINA EXMINISTRO JUAN BARRANZUELA | PROYECTO FERROVIARIO UNIRÍA BRASIL, BOLIVIA Y PERÚ
 
Exministro de Transportes y Comunicaciones, Juan Barranzuela, conversó con EXPRESO y explicó el potencial de las inversiones chinas en territorio peruano.
 
Expreso de Perú (https://n9.cl/e3wsbb)
 
¿Qué busca China al invertir en el Perú?
A mi parecer, China busca un posicionamiento tanto geoestratégico como económico. Está abriendo un nuevo frente dentro de su expansión comercial, que luego se traduce en influencia económica. En términos simples, eso es lo que está impulsando en distintas regiones del mundo. Y ahora, aprovechando que las condiciones son propicias para que la cuenca del Pacífico concentre gran parte del comercio y la economía global, China está trasladando sus operaciones hacia esta zona.
¿Y por qué cree usted que China ha escogido al Perú como punto estratégico?
Existen varias razones. Para empezar, esto no es algo reciente. Recordemos que hubo un primer acuerdo como el TPPA (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica) hace muchos años. Más adelante, surgieron los ejes de integración regional como el IRSA, los cuales coincidieron en que los corredores logísticos debían proyectarse hacia el Pacífico, conectando este océano con el Atlántico. China, que siempre ha buscado rutas comerciales hacia los principales centros de concentración económica global, identificó al Pacífico como una de las zonas más estratégicas. Y dentro de esta región, el Perú destaca por su ubicación privilegiada, lo que llevó a China a establecer aquí una base para operaciones de diversa índole. Es por eso que actualmente están concentrando sus inversiones, especialmente en torno al terminal portuario de Chancay.
¿Cuál es la inversión actual de China en el Perú? ¿Se conoce una cifra concreta?
Además de la inversión ya conocida en el puerto de Chancay —que actualmente bordea los 1,300 millones de dólares, pero que está proyectada a alcanzar los 5,000 y posiblemente hasta 7,000 millones—, la presencia económica china en el Perú es mucho más amplia. No se limita solo a puertos: incluye también terminales privados asociados a sus empresas mineras, así como participaciones accionarias crecientes en cerca de 300 compañías operativas en el país. Si bien no podría darte una cifra exacta en este momento, sí es evidente que las inversiones chinas están ganando terreno y se encaminan a posicionarse entre las más importantes del capital extranjero en el Perú.
¿Considera que en los próximos cinco o 10 años China podría triplicar su inversión?
Por supuesto. Recordemos que alrededor del año 2015, durante una cumbre de la UNASUR, el presidente chino Xi Jinping, en visita oficial a la región, anunció su intención de invertir 250 mil millones de dólares en América Latina. Hasta hoy, ya han superado los 120 mil millones. Y eso que aún no se han cumplido los plazos proyectados para ejecutar esa inversión total. Es muy probable que la cifra final no solo se cumpla, sino que incluso se supere ampliamente, dada la intensidad y el ritmo de expansión que estamos viendo.
Perú se perfila como potencia portuaria al concentrar 55% de infraestructura regional
El exministro de Transportes y Comunicaciones, Juan Barranzuela, afirmó que el Perú está camino a convertirse en una potencia portuaria regional, al haber sido calificado internacionalmente como el país que concentrará el 55 % de la infraestructura portuaria de América Latina en los próximos años.
“Perú ya fue calificado como que, por su vocación, va a desarrollar y concentrar el 55 %, es decir, más de la mitad de la infraestructura portuaria de toda América Latina”, sostuvo Barranzuela.
Esta transformación, según explicó, no es una proyección lejana, sino una realidad que podría concretarse en un plazo de apenas cuatro a cinco años.
El exministro detalló que actualmente existen al menos siete proyectos portuarios en marcha o próximos a concesionarse.
Entre ellos figuran el megapuerto de Eten —listo para licitación internacional—, el terminal portuario de Chimbote, San Juan de Marcona, Tacna, Ilo y Corío, que se encuentra desarrollando su documentación para salir al mercado. A esto se suman las ampliaciones en curso de los terminales norte y sur del Callao.
“Cada uno de estos proyectos representa inversiones mínimas de 500 millones de dólares, y en conjunto estamos hablando de varios miles de millones que impulsarán decisivamente al país”, agregó.
 
 
 
 
 
EL PAÍS DE AMÉRICA LATINA CON LA MAYOR RESERVA DE LITIO, EL 'ORO BLANCO' QUE DESPIERTA EL INTERÉS DE ELON MUSK Y EE. UU.
 
Elon Musk apunta al salar de Uyuni en Bolivia para asegurar el suministro de litio, esencial para Tesla y SpaceX, en medio del creciente interés global por los recursos estratégicos de Sudamérica.
 
La República de Perú (https://n9.cl/u5c4tl)
 
El empresario estadounidense Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, impulsa un ambicioso plan para posicionarse en el mercado del litio en Sudamérica, con especial atención en Bolivia, país que posee una de las mayores reservas del mundo. El foco principal de Musk es el salar de Uyuni, ubicado en dicho país del Altiplano.
Ubicado en el altiplano boliviano a más de 3.600 metros de altitud, este extenso salar de 10.582 km cuadrados no solo destaca por su espectacular paisaje, sino también por albergar un recurso clave con el potencial de revolucionar el sector tecnológico a nivel global.
Un recurso estratégico para la industria de Elon Musk
El auge de los vehículos eléctricos y las tecnologías reducen el impacto ambiental convierte al litio en un componente esencial. En este contexto, Elon Musk ha intensificado sus planes para acceder a yacimientos en Sudamérica, particularmente en Bolivia, cuyo salar de Uyuni alberga más de 21 millones de toneladas métricas del mineral, según datos del Servicio Geológico de EE. UU.
El interés no es nuevo. En 2020, Musk causó polémica al declarar en Twitter: “Daremos un golpe de Estado a quien queramos. Acéptalo”, en respuesta a las acusaciones sobre el papel de EE. UU. en la destitución del expresidente boliviano Evo Morales. Estas declaraciones cobraron nueva relevancia tras la filtración de documentos que revelan intentos de acercamiento de ejecutivos de Tesla con autoridades bolivianas para evaluar posibles acuerdos de extracción.
Tesla y SpaceX, al frente de la transición energética
La expansión global de Tesla requiere fuentes estables y accesibles de litio, y por ello Elon Musk ha apostado por involucrarse en toda la cadena de suministro, desde la minería hasta la producción. Musk ha señalado públicamente que las empresas que controlen el acceso al oro blanco liderarán el mercado energético de las próximas décadas.
SpaceX, por su parte, también depende del litio para sus sistemas de energía solar y baterías de alta capacidad utilizadas en sus operaciones de lanzamiento y soporte terrestre. La sinergia entre ambas compañías lleva a Musk a considerar inversiones directas en minería, algo que hasta hace pocos años parecía ajeno al sector tecnológico.
 
 
 
 
 
IMPRESIONANTE Y MASIVO CRUCE DE AGUAS BLANCAS A BERMEJO PARA REALIZAR COMPRAS: CUÁNTO CUESTA CRUZAR EN CHALANAS
 
Miles de personas aprovecharon el fin de semana largo para realizar compras en Bolivia, generando largas filas en el puerto, a pesar de los recientes problemas en el servicio.
 
El Tribuno de Argentina (https://n9.cl/ft61e)
 
En este fin de semana largo, en conmemoración del Día de la Bandera, se registró otro un masivo cruce de personas desde Aguas Blancas hacia Bermejo, Bolivia, con el objetivo de realizar compras.
La aglomeración de personas se concentró en el puerto de chalanas, donde operan decenas de estas embarcaciones del lado argentino (otros tantos del lado boliviano).
Cada chalana tiene una capacidad aproximada para transportar ocho personas. Para cruzar desde Argentina a Bolivia, el costo del pasaje es de 3 mil pesos argentinos. En el viaje de regreso, desde el lado boliviano, el costo es menor: solo mil pesos argentinos, incluyendo la mercadería adquirida.
La afluencia de gente generó filas larguísimas para abordar las chalanas que surcan el Río Bermejo, una imagen que se replicó constantemente a lo largo de los días feriados.
Las imágenes del fin de semana confirman la enorme cantidad de individuos que se trasladaron al vecino país para aprovechar las oportunidades comerciales, lo cual demuestra el impacto de estos feriados en el flujo fronterizo.
El puerto de chalanas opera con normalidad tras varios días de suspensión, en su horario habitual de 7 a 19 horas.
Esta noticia fue recibida con alivio por la comunidad, que depende en gran medida de este cruce para diversas actividades. No obstante, la situación sigue poniendo en evidencia la fragilidad y la falta de acuerdos bilaterales claros en la zona.
Los días previos a este fin de semana largo estuvieron marcados por la suspensión del crucial servicio de chalanas debido a problemas de regulación y acuerdos entre las cooperativas que operan la actividad. Si bien el servicio se restableció, la situación de fondo en cuanto a la informalidad y la seguridad sigue siendo un tema recurrente que requiere atención.
 
 
 
 
 
FIEBRE DE COMPRAS EN BERMEJO: MILES DE PERSONAS CRUZARON LA FRONTERA EN CHALANAS DURANTE ESTE FIN DE SEMANA LARGO
 
Miles de personas aprovecharon el fin de semana largo para cruzar a Bolivia en busca de oportunidades comerciales
 
Voces Críticas de Argentina (https://n9.cl/vm36wh)
 
El reciente fin de semana largo, en conmemoración del Día de la Bandera, fue escenario de un nuevo cruce masivo de personas desde Aguas Blancas hacia Bermejo, Bolivia, impulsado por la búsqueda de oportunidades comerciales y la diferencia de precios entre ambos países. Miles de argentinos aprovecharon los días feriados para cruzar la frontera y realizar compras en el vecino país, generando largas filas y una intensa actividad en el puerto de chalanas.
El puerto de Chalanas, que opera con decenas de embarcaciones del lado argentino y boliviano, se convirtió en el epicentro de este flujo fronterizo. Cada chalana, con una capacidad aproximada para transportar ocho personas, realizó numerosos viajes a lo largo del fin de semana, trasladando a miles de compradores ávidos de aprovechar las ofertas y promociones disponibles en Bermejo. El costo del pasaje, de 3 mil pesos argentinos para cruzar desde Aguas Blancas a Bolivia y de mil pesos para el regreso, no disuadió a los compradores, que vieron en este cruce una oportunidad para ahorrar y adquirir productos a precios más accesibles.
La afluencia masiva de personas generó largas filas y demoras en el puerto, evidenciando la necesidad de mejorar la infraestructura y la organización del cruce fronterizo. Si bien el servicio de transporte acuático operó con normalidad tras varios días de suspensión, la situación sigue poniendo en evidencia la fragilidad y la falta de acuerdos bilaterales claros en la zona.
El cruce fronterizo a Bermejo representa un importante impulso económico para la región, generando ingresos para los operadores de chalanas, los comerciantes bolivianos y los transportistas. Sin embargo, también plantea desafíos en términos de regulación, control y seguridad en Aguas Blancas.
El masivo cruce a Bermejo durante el fin de semana largo es un claro ejemplo de la importancia de la integración fronteriza y el comercio vecinal. Sin embargo, también pone de manifiesto la necesidad de abordar los desafíos pendientes en términos de regulación, seguridad e infraestructura. De acuerdo con los especialistas, sólo a través del diálogo y la cooperación bilateral se podrá garantizar un cruce fronterizo seguro, eficiente y beneficioso para ambas comunidades.
 
 
 
 
 
LA CRISIS ECONÓMICA EN BOLIVIA OBLIGA A ALREDEDOR DE 200 PRODUCTORES A ORGANIZAR UNA FERIA EN LA FRONTERA CON PERÚ: "NUESTRAS AUTORIDADES NO HACEN NADA"
 
La Feria Binacional de Kasani, organizada por autoridades peruanas y bolivianas en la frontera entre ambos países, se llevará a cabo durante cinco domingos consecutivos.
 
La República de Perú (https://n9.cl/pa0trq)
 
Este domingo 22 se iniciará la Feria Binacional de Kasani, que contará con la participación de autoridades peruanas y bolivianas. Según Guillermo Chávez, presidente de la Federación Regional de la Micro y Pequeña Empresa de El Alto de Bolivia (Fermype), la feria tiene como objetivo abrir nuevas oportunidades e incrementar las ventas del sector, que se ve afectado por la severa crisis económica boliviana. "Estamos estableciendo aquí lazos y abriendo mercados para nuestros hermanos productores", sostuvo el dirigente para Canal N.
Por su parte, el regidor de la Municipalidad Provincial de Yunguyo, Yoni Robertson Loma Morales, declaró para Canal N, donde agradeció la participación de los hermanos bolivianos y peruanos en esta feria internacional. Además, destacó que esta actividad marca un hito para ambos países, ya que se está retomando como se hacía en años anteriores.
Productos destacados en la Feria Binacional de Kasani
De acuerdo con el dirigente de Fermype, durante el evento se expondrán diversos productos de metalmecánica, cuero, alimentos, gráficos, textiles, entre otros. Según Chávez, este tipo de actividades apoya a las micro y pequeñas empresas de la ciudad de El Alto, Bolivia, ante la severa crisis económica que atraviesa su país. "Tenemos que buscar formas de abrir mercados para Bolivia, ya que nuestras autoridades nacionales y municipales no hacen nada por el sector", declaró el dirigente para Canal N.
Según Chávez, alrededor de 200 emprendedores han asistido a la feria. "Hemos venido alrededor de 200 productores y seguiremos participando en las próximas ferias, trayendo más variedades [de productos]", exclamó el representante de Fermype.
¿Se usará el sol peruano o el boliviano como moneda de pago en la Feria Binacional de Kasani?
Guillermo Chávez explicó que las transacciones durante la Feria Binacional se realizarán en bolivianos. Además, resaltó que esta será una excelente oportunidad económica para los peruanos, considerando la diferencia de costos entre el sol peruano y el boliviano.
Según el dirigente, la feria se realizará durante cinco domingos, tras los cuales se evaluarán los resultados para determinar si se cambia el día, se aumenta la frecuencia o se buscan otras alternativas.
Crisis en Bolivia 2025:¿cuánto equivale 100 bolivianos en Perú?
La relación económica entre Bolivia y Perú está marcada por la constante fluctuación del tipo de cambio. A fecha del 22 de junio, el valor de 100 bolivianos equivale aproximadamente a 52 soles peruanos. Es relevante mencionar que este monto puede experimentar ligeras variaciones según el día, la entidad encargada del cambio y la ubicación de la transacción.
En las zonas fronterizas, como Desaguadero o el corredor Puno-La Paz, el tipo de cambio se ve afectado por factores locales, como la oferta y demanda de divisas. En estas áreas, las tasas de cambio pueden ser más altas o bajas en comparación con la cotización oficial. En cambio, en las principales ciudades de ambos países, el tipo de cambio suele ser más estable y claro, lo que facilita las operaciones cambiarias.
 
 
 
 
 
CASI MEDIA TONELADA DE COCAÍNA INCAUTADA EN LA QUIACA: UNA DENUNCIA ANÓNIMA, TANQUES DE COMBUSTIBLE ADAPTADOS Y DOS DETENIDOS
 
Un tercer sospechoso escapó y es intensamente buscado. Ingresaban la droga desde Bolivia y la sacaban de la provincia. Usaban camiones que transportaban comestibles adaptados para ocultar los estupefacientes
 
Infobae de Argentina (https://n9.cl/868wmr)
 
Una denuncia anónima que llegó a manos del fiscal Alberto Mendivil, titular de la Unidad de Investigación Penal Preparatoria de La Quiaca, activó hace poco más de tres semanas una investigación que terminó con el secuestro de 478 kilos con 925 gramos de cocaína de máxima pureza y dos detenidos, según informaron fuentes oficiales a Infobae.
Según las fuentes del caso, se trata de uno de los mayores decomisos realizados en esa ciudad jujeña, y fue el resultado de un operativo conjunto entre la Brigada de Narcotráfico La Quiaca, las seccionales 17 y 3 de la policía local y la Delegación de Aduana, que aportó instrumental especializado para detectar los cargamentos ocultos.
La hipótesis principal de la causa sostiene que una organización criminal ingresaba la droga desde Bolivia. Una vez en territorio argentino, el cargamento era acondicionado La Quiaca y luego trasladado hacia otros puntos del país.
Según las primeras proyecciones de los investigadores, el destino final de los estupefacientes sería la provincia de Buenos Aires. Para eso, los narcos escondían la droga en los tanques de combustibles especialmente acondicionados de los camiones que llevaban como fachada artículos comestibles.
La operación se puso en marcha durante la noche de este viernes, cuando se detuvo a un camión con la droga y a las 8:30 de este sábado se concretó el allanamiento de un galpón comercial, donde se hallaron 250 kilos con 145 gramos de cocaína acondicionados en paquetes de color amarillo.
Este golpe se sumó al hallazgo previo realizado sobre un camión interceptado por las autoridades, en cuyo tanque de combustible adaptado se encontraron otros 228 kilos con 728 gramos de la misma sustancia, esta vez en envoltorios de color negro.
“El total incautado asciende a casi media tonelada, una cifra inédita en la jurisdicción", ampliaron las fuentes del caso consultadas por este medio.
El conductor del vehículo fue uno de los dos detenidos en el marco de la investigación. Según se reconstruyó, el vehículo fue derivado al escáner de la Aduana, donde se detectaron anomalías en el tanque. La inspección final se realizó utilizando un videoscopio, que permitió observar el interior del compartimiento adulterado. Fue en ese momento que se identificaron los paquetes compactos de cocaína.
A raíz del hallazgo en el camión, se procedió de inmediato a allanar el depósito vinculado con el transporte de comestibles. En ese contexto se logró la segunda detención, una mujer que se encontraba vinculada al galpón. No obstante, cuando los efectivos se dirigieron a capturar al presunto propietario de la mercadería, el sospechoso ya se había fugado. Actualmente, permanece prófugo.
La audiencia de formalización de cargos y solicitud de prisión preventiva contra los dos detenidos se hará en las próximas horas y ambos enfrentan cargos por el delito de transporte de estupefacientes con fines de comercialización.
El operativo se convirtió, según explicaron fuentes judiciales, en un punto de inflexión para la localidad. Desde la apertura de la oficina del Ministerio Público de la Acusación en La Quiaca —ocurrida hace apenas siete meses—, comenzaron a visibilizarse problemáticas delictivas que antes no llegaban a la justicia formal.
“La decisión del Procurador provincial es acercar la justicia a la gente para que confíe y denuncie”, comentaron desde el entorno del Ministerio Público de la Acusación de Jujuy sobre la política de Sergio Lello Sánchez, fiscal general de la provincia.
En paralelo, también se hizo hincapié en la colaboración entre las brigadas provinciales, seccional 17 de Narcotráfico y Unidad Regional N°5, y el personal de Aduana, con equipamiento técnico avanzado: y en la velocidad de coordinación de la Justicia: la orden judicial de allanamiento fue autorizada por el juez con competencia en narcotráfico sobre la base de dos elementos clave, como el riesgo de pérdida de prueba y los fundamentos sólidos obtenidos durante la investigación.
En las imágenes difundidas por el organismo se observa a los efectivos armados de la Brigada de Narcotráfico La Quiaca, junto a los panes de cocaína dispuestos sobre el suelo. En total, fueron contabilizados 478 kilos con 925 gramos de cocaína listos para ser comercializados.
 
 
 
 
 
"CORREOS HUMANOS": JÓVENES DE UNA BANDA DE CUMBIA BOLIVIANA TRANSPORTABAN BASE DE COCAÍNA AL INTERIOR DE SU CUERPO
 
Meganoticias de Chile (https://n9.cl/8abexg)
 
Durante la noche de este domingo, se emitió el segundo capítulo del programa de investigación de Mega, "Testigos en la Frontera", donde se reveló cómo el crimen organizado utiliza a jóvenes para transportar drogas por Chile dentro de su cuerpo. Además, en el episodio también se evidenció un hecho de vulneración de nuestra frontera marítima y un posible engaño en la venta de joyas.
Jóvenes de una banda musical transportaban droga en su estómago
El equipo de investigación se dirigió al desierto de Atacama, específicamente al paso aduanero El Loa, ubicado en el límite de las regiones de Tarapacá y Antofagasta, lugar en el que, según los datos a los que accedieron los periodistas, se han incautado más de 32 mil gramos de cocaína. De hecho, los mayores hallazgos se han dado en buses que provienen de Bolivia.
De acuerdo al reportaje, los trabajadores de la Aduana van seleccionando posibles perfiles peligrosos cuando llegan los buses, con el fin de enfrentar el tráfico de drogas.
"Nosotros nos enfocamos en pasajeros que, cuando realizamos la entrevista, nos señalan que vienen de vacaciones por un día. Vienen con poco equipaje, prácticamente no traen dinero para vacaciones", señaló una funcionaria de la Aduana.
De hecho, dos jóvenes, provenientes de Bolivia, captaron la atención de los funcionarios, debido a que vestían chaquetas de invierno pese a los 28° C que se registraron. Posteriormente, los hicieron pasar a una sala de fiscalización.
Los hombres fueron identificados como Marcelino (19) y Víctor (23), ambos provenientes de Cochabamba y pertenecientes a una banda de cumbia boliviana. En su testimonio, ambos señalaron que iban de vacaciones a Santiago por 2 días.
En un momento, a Marcelino le preguntaron "¿y tú por dónde ingresaste a Chile?", a lo que él respondió que "ilegal". "De allá (Colchane), nos hicieron pasar unos amigos, que hacen pasar por allá. Y de allá le mandan minivans a Iquique, en eso vinimos", relató el joven sobre su llegada a nuestro país.
El equipo de "Testigos en la Frontera" captó el momento en que Marcelino confesó que tragó ovoides de droga e indicó que Víctor fue quien lo involucró en el crimen organizado. De hecho, Víctor fue inspeccionado por los funcionarios, revelando que transportaba droga en su equipaje y también dentro de su estómago.
Uno de los momentos más impactantes fue cuando Víctor afirmó que no conocía a la persona que lo involucró en el tráfico de drogas. "No me dijeron nada, solo me dijeron que era buena la paga", dijo.
Luego de la fiscalización por parte de los funcionarios de la Aduana, se informó que Víctor tragó 80 ovoides, mientras que Marcelino 50, los que llevaban base de cocaína en su interior.
Al final, ambos jóvenes fueron trasladados por Carabineros hacia un hospital para que les realizaran las radiografías correspondientes.
 
 
 
 
 
“YO MATO GENTE INOCENTE”: AUDIOS SECRETOS DEL ‘MONSTRUO’ REVELAN LAS AMENAZAS Y EXTORSIONES EN LIMA NORTE
 
La captura de Lizeth Cruz Ruiz en Bolivia fue un giro decisivo: con su teléfono, los investigadores reconstruyeron la ruta del dinero, cada contacto y cada amenaza.
 
Infobae de Argentina (https://n9.cl/7pvqz9)
 
“Vas a arrepentirte toda tu vida. Te voy a matar a ti y a toda tu familia, vas a ver. Voy a empezar a demostrarte mi poder. Voy a empezar a demostrar que yo mato gente inocente”. Esta amenaza, lanzada por Erick Moreno Hernández, conocido como “El Monstruo”, llegó a empresarios y comerciantes de Lima Norte a través de audios capturados en celulares incautados por la policía.
Los registros a los que accedió Punto Final son parte de la investigación internacional que hoy pone al descubierto cómo funcionaba el engranaje criminal detrás de decenas de extorsiones en la capital peruana. Las grabaciones, contenidas en el teléfono de Lizeth Cruz Ruiz—pareja y colaboradora de Moreno—, dejaron registro de conversaciones donde las extorsiones se ejecutaban como un trámite burocrático.
“Escúchame, ¿a Nueva América le cobramos el año pasado o el anteaño pasado?”, consulta Moreno. Cruz lo corrige sin titubeos: “No, mira, si el año pasado se le ha cobrado es mentira. Se le ha cobrado el anteaño pasado, acuérdate bien. El año pasado no has estado cobrando tú. Ese se le cobró el anteaño pasado. Tú dile las cosas claras; si no, te hubieras hecho pasar por otra organización. ¿Tú qué opinas?”. La naturalidad de sus palabras revela una estructura en la que cobrar “cuotas” a las empresas era parte de la rutina diaria, extendida a más de 50 víctimas entre emprendedores, transportistas y comerciantes.
Mientras las amenazas se multiplicaban, la pista del dinero permitió desatar el principal golpe a la organización de Moreno. Su voz, registrada en decenas de audios, destapa cómo movilizaba los fondos de las extorsiones. “Estoy entrando a mi banca móvil, dame el número de Yape”. La Unidad de Inteligencia Financiera determinó que los depósitos caían en cuentas de familiares y colaboradores cercanos. Solo a la madre de Moreno, Martha Esther Hernández de la Cruz, le llegaron 207 transferencias por un total de 89,300 soles.
Grandes sumas pasaban directo a efectivo o se canalizaban a través de empresas vinculadas. Otra porción, según las propias grabaciones, iba destinada a la compra de armas. “En una le deposité y me lo trajo al toque, hermano. Él tiene familia que tiene su armería. Esta semana me va a traer 6 Glock, 9 Parabelum, 9x19 a 4.500. Va a traer 6 y le dije, las 6 las quiero”, expresa Moreno, en referencia a pistolas Glock negociadas con usuarios identificados en la red criminal.
Las conversaciones tampoco dejan dudas sobre el alcance de sus operaciones. “¿Vamos a secuestrarlo?”, propone Moreno en una videollamada. El interlocutor responde: “Vamos a agarrar al de la cancha, mano. Voy a mandar a joder al de la cancha. Voy a ir a joderla. La gente está por allí. Vamos a bajar a Comas.” Así se coordinaban, desde Paraguay, los siguientes delitos, mientras socios en Lima esperaban indicaciones.
En otra comunicación, Moreno le revela a una allegada la magnitud de su influencia: “Lo que has visto en televisión todo es actuación, mamita de mi corazón. Es que soy yo, mamita. Aunque no lo creas, soy yo. Yo estoy en todas, vieja. Mato por allá, por acá, por allá. Soy yo, pero estoy lejos.”
En este marco, la captura de Lizeth Cruz Ruiz en Bolivia fue un giro decisivo: con su teléfono, los investigadores reconstruyeron la ruta del dinero, cada contacto y cada amenaza. Lizeth había abandonado Perú en mayo de 2022 y continuó coordinando cobros y amenazas desde el extranjero bajo un nombre falso. Con pruebas en mano, las autoridades lograron conectar cuentas bancarias, depósitos familiares, audios y mensajes amenazantes, vinculando a la organización de Erick Moreno y a su familia con la red de extorsión, lavado de activos y compra de armas.
La investigación avanza como una operación internacional: DIRINCRI, la Unidad de Inteligencia Financiera y las policías de Bolivia, Paraguay, Chile y Argentina trabajan para cerrar definitivamente el círculo sobre uno de los clanes criminales más temidos de la última década en el Perú.
Los audios, que muestran de manera directa los métodos de intimidación y enriquecimiento ilícito, se han convertido en el punto de partida para el desmantelamiento total de la organización. Así, el caso de “El Monstruo” exhibe, sin reservas, el real impacto del crimen organizado en la vida cotidiana de Lima Norte y las estrategias detrás de su prolongada impunidad.
 

Friday, June 20, 2025

BOLIVIA SE HUNDE: REGISTRA EL PEOR DATO INFLACIONARIO EN 34 AÑOS Y SE DISPARA LA ESCASEZ

Bolivia enfrenta en junio de 2025 una situación económica cada vez más lamentable y cercana al colapso económico. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) interanual para el pasado mes de mayo alcanzó el 18,46%, según datos oficiales. Se trata del registro más alto desde 1991 y, con todo, la cifra oficial podría subestimar la realidad que enfrenta la mayoría de ciudadanos, puesto que el cálculo del IPC no recoge la evolución de los precios en los mercados informales.
El alza acumulada del IPC en lo que va del año ya supera el 9%, lo que convierte al país en uno de los más golpeados por la inflación de toda América Latina en 2025, por encima incluso de economías con historial reciente de crisis como Colombia (6,2%) o Brasil (5,1%). Todo esto, además, ahora que Argentina alcanza su menor dato de inflación en cinco años, merced a las políticas de ajuste y liberalización de Javier Milei.
El repunte de la inflación va de la mano de un absoluto colapso en el volumen de reservas internacionales del país, que han caído de 15.000 millones de dólares en 2015 a menos de 500 millones en junio de 2025, un descenso superior al 95%. Como resultado, aunque el mercado oficial mantiene el dólar a 6,96 bolivianos (BOB), en el mercado no oficial vemos que la cotización real supera los 11 bolivianos por dólar, lo que sugiere un diferencial de casi el 60% entre el tipo de cambio que transmite el gobierno y el que realmente se da en la práctica.
De hecho, a lo largo del mes junio, el tipo de cambio paralelo ha venido marcando nuevos máximos cada semana, impulsado por la creciente angustia y desesperación de ciudadanos y empresas que no pueden acceder a divisas por canales legales. Todo ello en medio de una crisis de escasez que afecta al suministro de combustibles y medicinas. Esto explica por qué muchos importadores han dejado de operar, ante la falta de acceso a dólares.
Colas, desabastecimiento y tensión
Las consecuencias de esta crisis monetaria ya se sienten en la vida cotidiana. En La Paz, las tiendas estatales están aplicando políticas de racionamiento y limitan la venta de aceite vegetal a 2 litros por persona al mes, mientras que los combustibles se racionan de facto. Las estimaciones disponibles apuntan que el gobierno solo puede cubrir el 80% de la demanda interna de gasolina y diésel con las actuales reservas de dólares. Asimismo, los hospitales públicos reportan un 60% de desabastecimiento en medicamentos, equipos y bienes críticos para atender a los pacientes, según ha denunciado el Defensor del Pueblo en Bloomberg.
Las colas para adquirir productos básicos comienzan de madrugada. El citado medio estadounidense recoge el testimonio de Elizabeth Sánchez, una mujer de 51 años que cuenta cómo, en su barrio, las colas para comprar aceite arrancan a las 4:30 de la madrugada y reúnen a más de 50 personas en plena noche. De igual manera, Bloomberg cita el caso de un taxista, Julio Coronel, quien pasó la noche entera en su vehículo esperando para llenar de gasolina su vehículo, todo en vano: "el combustible se acabó y yo aún tenía tres coches delante. Perdí el día entero".
Crisis y colapso
La producción de gas natural, principal fuente de divisas, cayó de 60 millones de metros cúbicos diarios en 2014 a apenas 28 millones en 2025. La falta de inversión, el control estatal y la inseguridad jurídica explican este declive, apuntalado por el boom del fracking que ha llevado a Estados Unidos a un escenario de independencia energética. Al mismo tiempo, el gasto público se mantiene en torno al 40% del PIB, un nivel extremadamente alto, especialmente en el caso de una economía en vías de desarrollo. Mientras tanto, la deuda supera ya el 80% del PIB, un salto notable respecto al 35% registrado en 2006.
Bolivia enfrenta esta crisis a dos meses de las elecciones presidenciales del 17 de agosto, en las que ni el aún presidente Luis Arce ni su antiguo aliado Evo Morales pueden presentarse. Morales, de hecho, está inhabilitado y ha huido de la justicia, escapando una orden de captura por un presunto delito de trata de blancas y violación. Del ex presidente se sabe que está escondido en las zonas rurales del país, pero las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no han podido detenerlo ante la amenaza de violencia que presentan los grupos armados que defienden al dirigente socialista.
Mientras tanto, las protestas se intensifican. La pasada semana murieron cuatro policías en medio de violentos enfrentamientos arengados por grupos de distinto signo, mientras que la aprobación de Arce cayó al 7,4% en la última encuesta publicada. Bolivia, que alguna vez tuvo una de las inflaciones más bajas de la región merced a una suerte de dolarización blanda que llegó a cubrir más del 65% de los depósitos del país, ha perdido el control de su política económica y ha caído víctima de casi dos décadas de socialismo que ahora llevan al país rumbo directo al colapso.
Libre Mercado de España (https://n9.cl/50vkw9)
 
 
 
 
 
EDITORIAL. BOLIVIA, ANTE UNA CRISIS POLÍTICA Y ECONÓMICA
 
La Nación de Argentina (https://n9.cl/6f2ci)
 
El próximo 17 de agosto se celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en el Estado Plurinacional de Bolivia. Cinco factores convergen para convertir este proceso en un punto de inflexión: una crisis estructural sin precedentes, un escenario político pluralizado, el retiro de Evo Morales como figura dominante en la política nacional, el debut electoral de una generación que solo ha conocido un modelo de gobierno y el desarrollo tecnológico.
El oficialismo afrontará por primera vez unas elecciones sin un liderazgo único. El gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) está hoy dividido en facciones lideradas por el jefe de Estado, Luis Arce; el exmandatario Evo Morales y el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez. Ninguno es suficientemente fuerte para articular a todos los sectores del bloque popular de izquierda.
El expresidente, que había anunciado su intención de ser candidato, fue inhabilitado para la contienda electoral tras el fallo definitivo del Tribunal Supremo Electoral (TSE) del 14 de mayo, que excluyó su participación. El actual mandatario renunció públicamente a la posibilidad de la reelección apelando a la unidad de la izquierda, facción cuyo futuro estaría en cabeza de Andrónico Rodríguez, que simbolizaría un posible recambio generacional.
La oposición, por su lado, se presenta por ahora escindida, con figuras reconocidas como el ex presidente Jorge “Tuto” Quiroga y el empresario y ex ministro Samuel Doria Medina, entre otros. Ambos son conocidos por promover políticas de privatización y reformas liberales en décadas pasadas.
La campaña electoral entra ahora en su etapa crucial en un escenario incierto, determinado por la polarización y la crisis económica exacerbada por una inflación galopante.
El contexto social en Bolivia es tenso. Las fuertes protestas motivadas por la escasez de combustibles y el aumento de los precios de los alimentos han llevado a varios sectores a pedir la renuncia de Arce, quien procura evitar un default. La situación ha empeorado desde el 2 de junio debido a los bloqueos viales impulsados por los simpatizantes de Evo Morales que buscan presionar al gobierno para rehabilitar su candidatura.
Estas medidas han interrumpido el transporte de mercancías, profundizando el desabastecimiento. Las calles de varias ciudades de Bolivia se convirtieron en escenarios de tensión y desesperación, con ciudadanos formando largas filas durante horas para conseguir alimentos básicos como pollo y aceite. El descontento se extiende por todo el país. Los enfrentamientos entre efectivos del gobierno y seguidores de Morales en el intento por desbloquear las carreteras han causado hasta el momento cinco muertes: cuatro policías y un campesino. Por su parte, Morales reclama una investigación internacional, independiente e imparcial.
A pocos meses de las elecciones presidenciales, Bolivia enfrenta un contexto de crisis multidimensional: económica, jurídica, institucional y social, que amenaza con empujar al país del altiplano hacia un escenario de mayor inestabilidad.
 
 
 
 
 
ELECCIONES EN BOLIVIA SIN EVO
 
El apoyo popular, que Morales se atribuye graciosamente, no debería subordinarse ni a la justicia ni a sus instituciones
 
El Periódico de España (https://n9.cl/jftbf)
 
La justicia boliviana le ha cerrado definitivamente a Evo Morales las puertas de las elecciones presidenciales del 17 de agosto. Si meses atrás el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) anuló la reelección indefinida e inhabilitó al expresidente, más recientemente el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió no inscribir su candidatura.
Al frustrarse su pretensión de ser nuevamente reelecto y recuperar el poder, el líder cocalero llamó a la rebelión, advirtiendo que, si no había una salida democrática a sus reclamaciones, los campesinos podían emprender la lucha armada. En un tono aún más agresivo desafió a sus rivales y enemigos: "¡qué me ganen en las urnas!" (si pueden). Una vez más Morales se pone por encima de la ley, que no fue escrita para él. El apoyo popular, que se atribuye graciosamente, no debería subordinarse ni a la justicia ni a sus instituciones.
Su llamado a la rebelión, a incendiar el país si fuera necesario para sus objetivos, fue una vez más seguido por sus bases más radicalizadas, especialmente los cocaleros del Chapare. Durante días y con extrema violencia amenazaron vidas y haciendas y se dedicaron a bloquear caminos e impedir el libre tránsito de personas y mercancías, enfrentándose con explosivos, armas y piedras a todos aquellos que se oponían a sus propósitos.
El clímax se alcanzó en un luctuoso enfrentamiento en la localidad minera de Llallagua, al norte de Potosí, saldado con tres policías y un estudiante muertos a balazos. Este hecho aumentó el descrédito de Morales, convertido en el político peor valorado por los sectores urbanos. Con varias causas judiciales en su contra, destacando una por estupro y otra por terrorismo, ha logrado evadir a la justicia y mantenerse a salvo de la presión policial al refugiarse en su santuario del Chapare, rodeado por sus custodios más fieles y decididos a todo en el caso de que intenten conducirlo ante un tribunal.
Esto ocurre en una coyuntura de crisis generalizadas. La económica (aumento de la deuda pública, inflación, falta de divisas y combustible, escasez de alimentos) se superpone a la social y política, con un gobierno en caída libre. La popularidad del presidente Luis Arce se ha desplomado de forma estrepitosa. Si en 2023 tenía un 46%, en 2024, según el Latinobarómetro, pasó a solo el 9%.
La situación es tan grave que ha decidido no acudir a la reelección, pese a su intención inicial de hacerlo. Arce es consciente de que si se presenta sería derrotado de un modo inmisericorde. En su lugar, como candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), va el exministro Eduardo del Castillo, que en una encuesta reciente solo obtenía menos del 2% de la intención del voto.
El panorama político es de una gran fragmentación, al punto que diez candidatos competirán por la presidencia. Tres se encuentran en la izquierda, incluyendo a Andrónico Rodríguez, el joven presidente del Senado, capaz de impulsar un evismo renovado sin Evo, y uno de los mejor situados para pasar a la segunda vuelta.
También hay otros siete de derecha y centroderecha, en sus múltiples variantes, todos ansiosos de acabar con el período evista. Como viene ocurriendo desde la llegada de Evo Morales al poder, la oposición vuelve a acudir dividida a unas elecciones, pese a que en su día hicieron serios esfuerzos para avanzar con una candidatura única que finalmente derrotara al MAS en las urnas. Incluso se habían diseñado los mecanismos de selección.
Sin embargo, en abril pasado, el expresidente Jorge Tuto Quiroga, movido por sus excesivas ambiciones personales, decidió abandonar el proceso unitario y presentarse en solitario. Hoy tiene opciones para competir en el balotaje, aunque las encuestas lo sitúan en una dinámica descendente y podría ser superado por Rodríguez.
El candidato mejor situado es Samuel Doria Medina. La última encuesta conocida, publicada por El Deber, le otorga el 24%, el 22% para Quiroga y el 14,7% para Rodríguez. Dos candidatos están entre el 5,5 y el 10% y otros cinco tienen menos del 3%. También hay casi un 18% de votantes inclinados, de momento, por votar en blanco o nulo o están indecisos. Pero, llegada la segunda vuelta, a celebrarse el 19 de octubre, estos votantes podrían decantar el resultado en un sentido u otro.
Por ahora, las encuestas dan en la primera vuelta la victoria a un posible candidato opositor. En una más que probable segunda ronda entre Doria Medina y Rodríguez las fichas podrían caer del mismo lado. Pero si Quiroga se enfrenta bien contra Doria Medina o bien contra Rodríguez podría ser penalizado por su elevado índice de rechazo.
De todos modos, cualquiera sea el elegido, el futuro político y económico del país está muy comprometido y más si debe gobernar con un Parlamento fragmentado. El ganador deberá implementar un profundo programa de reformas, lo que exigirá dejar de lado viejas tendencias populistas y demagógicas y explicar muy bien sus planes, si los tiene, al conjunto de la sociedad, muy afligida ante una situación realmente angustiosa.
¿Por qué y para qué un ajuste tan duro? Las razones giran en torno a la dilapidación de ingentes fondos que permitieron en su día un reparto eficaz de la riqueza entre los sectores más necesitados, pero sin sentar las bases para que una vez agotados los recursos naturales se construyera una economía sostenible. A Bolivia le llegó el momento de dejar atrás el sueño bolivariano, convertido en pesadilla, y comenzar a construir un país más igualitario y justo.
 
 
 
 
 
CUBA, VENEZUELA, BOLIVIA Y NICARAGUA: MÁS PRESOS POLÍTICOS Y MENOS DEMOCRACIA
 
El Nacional de Venezuela (https://n9.cl/kz8r3u)
 
Estamos en la mitad del año y la puerta giratoria de presos políticos sigue sin parar. Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua acumulan casi 2.400 presos políticos. Todos comparten modelos autoritarios donde opinar y pensar diferente es un delito grave que se paga con la cárcel e incluso con la vida.
Cuba, la dictadura con 66 años en el poder, lidera el ranking de presos políticos. Según Prisioners Defender el régimen de la isla tiene 1.158 arrestados entre activistas, religiosos, comunicadores e incluso personas que simplemente expresaron una opinión divergente.
Cuba aprobó hace dos años un nuevo Código Penal que lejos de modernizar la impartición de justicia, refuerza las sanciones y castigos contra la ciudadanía incluyendo la pena de muerte. Los civiles son llevados a tribunales militares y la tortura esta vigente.
En Venezuela se reportan 932 presos políticos, de los cuales 837 son hombres y 95 mujeres. Tras la victoria electoral de Donald Trump, Maduro liberó algunos presos políticos para intentar lavarse la cara, pero ante su fracaso la represión continuó su curso.
Organizaciones como Foro Penal destacan que desde 2014 se han registrado 18, 420 detenciones políticas en Venezuela. El régimen de Venezuela ha contado con el apoyo directo de “asesores cubanos” para el espionaje, persecución y tortura de presos políticos.
En Nicaragua se registran 52 presos políticos. La cifra pareciera pequeña en comparación con las dictaduras de Cuba y Venezuela, sin embargo, Ortega practica las desapariciones forzadas, destierros, exilios y casa por cárcel para miles de ciudadanos.
Entre 2018 y 2022, más de 260.000 nicaragüenses, 4% de la población, abandonó el país debido a la persecución política. En Nicaragua no existe ningún tipo de libertad civil o religiosa. Ortega ha sido señalado de causar la muerte incluso de su propio hermano, el general Humberto Ortega.
En Bolivia, con un sistema de jueces de “elección popular”, la justicia esta sometida a intereses políticos y cocaleros. Las cifras de presos políticos se calculan en más de 314, la mayor parte de estos es producto de los regímenes de Evo Morales y Luis Arce.
La expresidenta Jeanine Áñez es presa política desde el año 2021 y ha sido condenada a 10 años de prisión. Su principal delito ha sido defender la libertad y enfrentar con coraje al régimen cocalero de Evo Morales.
Arrestar o desaparecer a los adversarios políticos, periodistas o defensores de derechos humanos no es un signo de fortaleza sino de gran debilidad. Los regímenes que mantienen presos políticos intentan acallar a voces incomodas, atemorizar a la sociedad y criminalizar el ejercicio de las libertades cívicas.
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la nueva OEA, guardan silencio sepulcral ante las dictaduras y sus presos políticos. No protegen a las víctimas sino a sus victimarios. Confunden la no injerencia con la más abyecta de las complicidades.
Las guerras en Gaza, Irán y Ucrania roban protagonismo a la grave crisis de Latinoamérica y tienden a normalizar los brutales crímenes de las tiranías de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia. La lucha por la liberación total de los presos políticos debe reforzarse y visibilizarse. Nosotros somos su voz. No podemos callarnos.
 
 
 
 
 
PRESENTARON UNA DENUNCIA PENAL POR EL CONFLICTO EN LA FRONTERA EN MECOYITA
 
En este pueblo hay un paso internacional no habilitado, pero ancestral, que ahora fue tomado por particulares que cobran una suerte de peaje, denunció el senador Luis Altamirano, quien reclamó por la ausencia del Estado en ese lugar.
 
Página 12 de Argentina (https://n9.cl/l0w2ou)
 
El senador por el departamento Santa Victoria, Luis Altamirano, denunció que un grupo de personas "empezó a cobrar el ingreso y la salida de vehículos" en la frontera entre el pequeño pueblo argentino de Mecoyita y la localidad boliviana de Mecoya, en la Puna.
Altamirano usó el espacio de Homenajes en la sesión de ayer del Senado de Salta para informar que presentó una denuncia penal ante el Juzgado Federal de Orán por este conflicto que se vive en Mecoyita, en la frontera con el Estado Plurinacional de Bolivia.
Dado que los habitantes y legisladores vienen advirtiendo sobre los inconvenientes que genera la falta de controles en el paso no habilitado que existe en esta localidad, Altamirano comenzó su exposición lamentando que otra vez tuviera que hablar de esta cuestión, que no recibe atención ni del estado provincial ni del nacional, dijo.
Es una "situación crítica que persiste", sostuvo. “Se trata de una zona que históricamente ha funcionado como lugar de encuentro, de intercambio, entre comunidades originarias de uno y de otro lado de la frontera", explicó.
Si bien este paso nunca fue formalmente habilitado ni tiene controles de ninguno de los estados límites, es "un corredor natural, cultural, cuya existencia antecede incluso a la conformación de los estados nacionales", agregó.
En la pandemia, cuando los controles impedían el tránsito por los pasos habilitados tanto de Salta como de Jujuy, mucho intercambio se trasladó a este paso y ya entonces la comunidad de Mecoyita hizo reclamos pidiendo que se establecieran controles y también, que se abriera un camino para que pudieran comunicarse con el resto del país a través de territorio nacional y no como ocurre ahora, que deben cruzar a Mecoya para después reingresar al país.
Una vez que se abrieron los pasos habilitados, el tránsito por esta vía de Mecoyita continúo de manera bastante alta, lo que también provocó reclamos, que este año se reiteraron, pidiendo sobre todo, la presencia del Estado argentino con controles.
“Lamentablemente, lejos de haberse pacificado, se ha consolidado un grupo que de manera absolutamente arbitraria empezó a cobrar el ingreso y la salida de los vehículos en esa zona”, dijo Altamirano.
Sostuvo que este accionar, al que calificó de "violento, ilegítimo y contrario a las órdenes constitucionales", es "un agravio no solo a las comunidades que históricamente han transitado y vivido en ese espacio, sino también al Estado argentino, cuya soberanía está siendo desafiada de facto, ante la inacción de algunos órganos tanto del estado provincial como del nacional", afirmó.
Por eso, "entendiendo la gravedad institucional y humana del conflicto, he formalizado una presentación ante Justicia Federal con asiento en Orán, solicitando su urgente intervención a través del Ministerio Público Fiscal federal", informó al pleno.
El senador detalló que hizo esta denuncia con el objetivo de "preservar la paz social, restaurar el orden jurídico y evitar que estas situaciones desemboquen en hechos con más violencia", alertó.
Asimismo, subrayó que esta problemática sigue ausente en la agenda pública y mediática, "probablemente por su ubicación geográfica remota", especuló. Sin embargo, agregó, eso "no puede ser excusa para desatender a estos ciudadanos que viven en condiciones de extrema vulnerabilidad, que hoy padecen el abandono institucional".
Y cerró insistiendo en la necesidad de que "todos los estamentos, tanto nacionales como provinciales, asuman con urgencia su responsabilidad. El conflicto no puede naturalizarse. La convivencia pacífica entre las comunidades, el respeto por los derechos humanos y la defensa de nuestra soberanía territorial exigen una respuesta inmediata en la comunidad de Mecoyita", afirmó.
 
 
 
 
 
EE.UU. VS. CHINA: ¿QUIÉN MANDA EN EL COMERCIO LATINOAMERICANO?
 
Latinoamérica mantiene una relación comercial más intensa con Estados Unidos que con China. Sin embargo, este panorama agregado esconde realidades diferentes entre países
 
Diario Red de Uruguay (https://n9.cl/wdhtb)
 
Latinoamérica mantiene una relación comercial más intensa con Estados Unidos que con China: en 2023, importó más del doble desde EE. UU. (USD 488 mil millones) que desde China (USD 225 mil millones) y exportó casi el triple (USD 622 mil millones frente a USD 239 mil millones).
El superávit regional con EE. UU. fue de USD 133 mil millones, once veces mayor que con China.
Sin embargo, este panorama agregado esconde realidades diferentes entre países. Cinco economías -Brasil, Chile, Perú, Bolivia y Uruguay- tienen un comercio total mayor con China que con EE. UU. Además, el vínculo con Pekín es mayor en el Cono Sur, mientras que los países más cercanos geográficamente a Washington (Centroamérica y el Caribe) siguen estrechamente ligados a EE. UU., lo que está impulsado por la proximidad y los acuerdos comerciales.
En cuanto a balanza comercial, solo dos países tienen superávits con ambos gigantes, Ecuador y Costa Rica. Por el contrario, la mayoría tiene déficits con los dos países, y muchos tienen déficit al menos con una de las dos potencias. México sobresale con un amplio superávit con EE. UU., mientras que Brasil, Chile y Perú son los principales beneficiarios del comercio con China.
La apertura comercial de la región con ambas potencias promedia el 22% del PIB, aunque varía significativamente: del 50% en México al 5,5% en Argentina. Con EE. UU., esta apertura se reduce cuanto más lejos está el país de Washington; con China, en cambio, las diferencias son menores entre subregiones.
Un aspecto clave es la calidad del comercio. Las exportaciones latinoamericanas a EE. UU. son más diversificadas y con mayor valor agregado (especialmente en el caso de México), mientras que el comercio con China se concentra en productos primarios como soja, minerales y petróleo. Esto refleja un patrón con China que refuerza la dependencia respecto a las materias primas y otro con EE. UU., donde hay más oportunidades para el comercio de bienes con mayor valor agregado.
El nuevo proteccionismo impulsado por Trump, sumado a la demanda china centrada casi exclusivamente en materias primas, plantea a América Latina un desafío estratégico para los próximos años. La región necesita negociar con China espacios para el desarrollo industrial, persuadir a EE.UU. para que interprete su Make America Great Again en el modo latinoamericano en el que entendemos América, o bien apostar por una estrategia de desarrollo regional capaz de sobrellevar los obstáculos que ofrecen los mercados externos. Por ahora, no se vislumbra una iniciativa en ninguna de estas direcciones.
El comercio con las potencias
El comercio entre Latinoamérica y EE. UU. duplica el que sostiene con China.
          La región importa USD 488 mil millones desde EE. UU. y USD 226 mil millones desde China, un poco más del doble.
          Las exportaciones a EE. UU., de USD 622 mil millones, casi triplican las que se dirigen a China (USD 239 mil millones).
El saldo comercial de la región con los dos países es superavitario.
          Sin embargo, el superávit comercial con EE. UU., de USD 133 mil millones, es 11 veces mayor al superávit con China (USD 12 mil millones).
Estos promedios ocultan realidades diferentes dentro de Latinoamérica:
          En 5 países, el comercio con China es mayor al comercio con EE. UU. La suma del comercio, -importaciones más exportaciones- de Bolivia, Brasil, Chile, Perú y Uruguay con China es mayor al comercio que sostienen con EE. UU.
          A su vez, Venezuela exporta más a China que hacia EE. UU. aunque, por el contrario, importa más desde EE. UU. que desde China.
          Así, la vinculación comercial de la región con China es mayor que con los EE. UU. en los países del cono Sur (solo Argentina y Uruguay escapan de esta norma).
          La influencia comercial de China con la región ingresa por el Sur, los países más distantes de EE. UU.
El saldo comercial con las potencias
Con China, la mayoría de los países latinoamericanos registran déficit comercial, pero hay excepciones; seis economías mantienen superávit:
          Brasil lidera con un saldo a favor de USD 63.000 millones, gracias a sus exportaciones de soja y minerales.
          Le siguen Chile (USD 23.000 millones), impulsado por el cobre, y Perú (USD 13.000 millones), con ventas de metales.
          Sin el aporte del superávit de cualquiera de estos 3 países, el balance regional con China sería deficitario.
          Completan la lista Bolivia y Ecuador, cuyos excedentes son menores, pero estratégicos.
          Este superávit se concentra en el Cono Sur, donde la demanda china de materias primas redefine la balanza comercial. La región obtiene su saldo favorable con China gracias al comercio con el Cono Sur.
Con Estados Unidos, el panorama es similar: 14 de 17 países tienen déficit. Sin embargo, hay una gran diferencia: México
          México aporta un superávit con EE. UU. de USD 156.000 millones -el 90% del total regional-gracias a su industria manufacturera integrada a EE. UU.
          A enorme distancia, también tienen superávits Costa Rica, Ecuador, Venezuela y Nicaragua.
          Si se excluye a México, Latinoamérica tendría un déficit colectivo de USD 30.000 millones con EE. UU.
          Así, el saldo comercial con EE. UU. resulta más favorable entre los países más próximos a EE. UU. La vecindad tiene premio.
Hay más países superavitarios con China que con EE. UU.
          Los países que consiguen ser superavitarios con China, tienen un saldo superavitario con las dos potencias.
          Once países son deficitarios con China y 12 son deficitarios con EE. UU.
          Solo dos países son superavitarios con las dos potencias, Ecuador y Costa Rica,
          Ocho países son deficitarios con las dos (cuadro 1).
          México, Venezuela y Nicaragua son superavitarios con EE. UU. y deficitarios con China.
          Bolivia, Brasil, Chile y Perú, son deficitarias con EE. UU. y superavitarias con China.
Concentración del comercio con las potencias
El comercio de la región con EE. UU. está altamente concentrado con México.
          El 66% de las importaciones latinoamericanas se explica por México, seguido por Brasil (9%) y Chile (4%).
          El 77% de las exportaciones a EE. UU. son mexicanas, seguidas por Brasil (7%) y Colombia (3%).
El comercio latinoamericano con China está menos concentrado que en el comercio con EE. UU.
          El 67% de las importaciones desde China se concentra en 3 países: México (34% del total regional), Brasil (25%) y Chile (8%).
          El 79% de las exportaciones está explicado por Brasil (51%), Chile (18%) y Perú (11%).
Apertura comercial con las potencias
El grado de apertura de nuestra región con estas dos potencias es del 22%, pero es muy variable y fluctúa en un rango que va del 50,5% que tiene México -la economía más abierta- al mínimo de 5,5% que tiene Argentina, la economía más cerrada de acuerdo a este indicador.
Los países más próximos a EE. UU., los de Centroamérica y el Caribe, tienen los mayores grados de apertura, del 30,5% en promedio; los países del Cono Norte tienen aproximadamente la mitad de apertura (17,2%) y los del Cono Sur apenas 12,9%.
Con la excepción de Chile, el país más abierto del Cono Sur, la mayoría de los países de dicha región tiene indicadores de apertura en torno al 10% o inferiores.
A grandes rasgos, el grado de apertura comercial va reduciéndose a medida que aumenta la distancia geográfica con EE. UU. En los extremos, México -el país colindante- tiene el indicador más alto y Argentina, el más distante, el más bajo. Los países de Centroamérica y el Caribe tienen el indicador más alto; los del Cono Sur tienen el indicador más bajo y los del Norte de Sudamérica tienen grados de apertura intermedios.
Las diferencias en el grado de apertura del comercio con China son mucho menores que las que tiene el comercio con EE. UU. y varían entre el 18,6% de Chile y el 2,7% de Bolivia.
Vemos pocas diferencias de apertura entre los países del Cono Sur, los de Centroamérica y el Caribe y los del norte de Sudamérica.
En cambio, las diferencias de apertura con EE. UU. son muy marcadas y se muestra en plenitud el impacto de la proximidad geográfica. Los países más cercanos a Washington de Centroamérica y el Caribe tienen una apertura promedio del 25% del PIB de esta subregión, liderados por México -cuyo comercio con EE. UU. representa el 50% de su PIB-. En el extremo más distante del Cono Sur, la apertura es la tercera parte que en Centroamérica y el Caribe, mientras que, en el Norte de Sudamérica, la apertura es de aproximadamente la mitad (17%).
Diversificación y complejidad del comercio con las dos potencias
La composición de las exportaciones de México, Brasil, Argentina, Chile y Perú a EE. UU. (ver gráficos) es más diversificada y tiene más complejidad productiva y valor agregado que el comercio con China, basado casi exclusivamente en el comercio de commodities.
En los gráficos que mostramos en el Anexo, elaborados por el Observatorio de Complejidad Económica (OEC), mostramos la composición de las exportaciones de México, Brasil, Argentina, Perú, Chile y Colombia a nivel de cuatro dígitos del Código Armonizado (HS).
          El tamaño de los cuadros de cada código representa el peso porcentual de cada código en el total de las exportaciones hacia EE. UU. y China.
          Mientras mayores (menores) sean los cuadros, mayor (menor) será la diversificación exportadora.
Naturalmente las exportaciones desde México a EE. UU. están explicadas en su mayor parte por las manufacturas, mientras que sus exportaciones a China se explican por minerales y petróleo.
Las exportaciones de Brasil hacia EE. UU., si bien no están tan diversificadas como las mexicanas y también tienen un componente mayor de materias primas, son definitivamente más diversas y tienen más valor agregado que sus exportaciones a China, que en tres cuartas partes están compuestas por materias primas: soja, hierro y combustibles.
Todos los países muestran el mismo patrón: más diversidad y complejidad productiva y valor agregado en las exportaciones hacia EE. UU. que en las exportaciones hacia China. Ello se da tanto en los países más integrados a China, como Brasil, Chile y Perú, en países más integrados con EE. UU. -como México y Colombia-, como en aquéllos integrados por igual a las dos economías, como Argentina. 
Conclusiones
AméricaLatina navega entre dos corrientes de comercio: una históricamente anclada en EE.UU., más diversificada y con contenido industrial, y otra emergente con China, basada en recursos naturales, que reedita la vieja inserción internacional como enclave exportador de materias primas.
AméricaLatina importa y exporta más con EstadosUnidos que con China importa casi el doble y exporta casi el triple -, pero cinco países (Bolivia, Brasil, Chile, Perú y Uruguay) ya comercian más con China que con EE.UU. Hay una superioridad cuantitativa de EE.UU., pero un rol creciente de China. La influencia de China entra por el sur: podría decirse que, a mayor distancia de Washington, mayor proximidad a Pekín. A la proximidad se unen los tratados comerciales entre EE. UU. y Centroamérica que aportan su grano de arena, explicando el mayor comercio entre esta región y EE. UU.
El superávit regional neto con EE.UU. (USD133.000millones) es 11veces mayor que con China (USD12.400millones). Si bien la región tiene un superávit neto con las dos potencias, la realidad es que el superávit está muy concentrado en pocos países: México, que tiene un gran superávit con EE. UU., y Brasil, Perú y Chile, que tienen importantes superávits con China. Del resto de países, la mayoría tiene un saldo comercial deficitario con los dos países (Argentina, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Paraguay y Uruguay son deficitarios con los dos países, Venezuela es deficitario con China, y Bolivia es deficitario con EE. UU. Ecuador y Costa Rica obtienen superávits con los dos países).
Los gráficos de complejidad del OEC confirman que las exportaciones a EE.UU. están más diversificadas y aportan mayor valor agregado que las que van a China, donde predominan los commodities. Por eso, el proteccionismo de Trump y las compras chinas especializadas en commodities representan un serio desafío a las ambiciones desarrollistas de Latinoamérica, que enfrenta una especie de plan LLAHSRAM para profundizar su subdesarrollo. Entre una alianza con China, como parece ser la apuesta de Brasil y Perú, que profundizaría el modelo exportador primario, y el proteccionismo de Trump, difícilmente la región podrá contar con otra cosa que no sea con sigo misma y no parecen estar tomándose medidas al respecto. Para avanzar por la senda del desarrollo, nuestros países deberán equilibrar volúmenes (commodities) con contenido (manufacturas) en su vínculo tanto con Washington como con Pekín.
 
 
 
 
 
TODO SOBRE EL LITIO: EL LIBRO QUE BRINDA UN ANÁLISIS CRÍTICO SOBRE EL IMPACTO TERRITORIAL Y SOCIAL DE SU EXPLOTACIÓN EN LA REGIÓN
 
¿Extraerlo? ¿Cómo, cuánto, para qué y para quién? Esos son algunos de los interrogantes que intenta responder esta obra publicada por Siglo XXI.
 
El Economista de Argentina (https://n9.cl/k1j7u)
 
El tablero geopolítico del litio se desenvuelve con fluidez en América Latina. China, así como Rusia, su aliado estratégico, ha logrado una presencia sólida en Bolivia, en la mayor reserva del mundo, pero también participa en la propiedad y la tenencia de proyectos en la Argentina y en Chile, y puja por no perder su lugar en el yacimiento de Sonora, en México. Por su parte, los Estados Unidos presionan a México para conseguir que este último reservorio pase a estar bajo su órbita de control, generando un resquicio por el cual se colaron los anuncios soberanos del gobierno progresista de López Obrador.
A su vez, también presiona al gobierno de derecha de Javier Milei en la Argentina para dominar el entero campo minero, dejando afuera al país "comunista". Por su parte, Australia, Canadá y los países europeos se reparten tenencias puntuales diseminadas por el conjunto del subcontinente, en Perú, en Brasil y sobre todo en la Argentina, donde la pluralidad de salares, la existencia de más de una empresa en cada uno de ellos y la liviandad de los controles y requisitos dejan el camino abierto para su instalación. El corolario de la situación no deja de mostrar que en esta década y media, en la que el litio fue adquiriendo centralidad en la escena latinoamericana, el predominio de las empresas transnacionales se acrecentó, con pujas variables en relación con los márgenes de autonomía, soberanía y control por parte de las naciones latinoamericanas, lo que en última instancia delata la exportación de naturaleza en un marco asimétrico que cimienta el "colonialismo blanco".
En efecto, a contramano de la actuación cada vez más articulada y en bloque de los países centrales, los recurrentes intentos de crear una suerte de Organización de Países Exportadores de Petróleo pero del litio regional se han disuelto. Más allá de una serie de anuncios sobre colaboraciones científicas y del objetivo menor de pactar un precio de la tonelada de carbonato de litio equivalente o de incidir en su precio final, ninguna de estas iniciativas ha llegado a buen puerto.
La fluida producción de Australia, que se dirige centralmente a China e incluso la extracción de litio en el mismo terreno chino, redunda en que nuestra región todavía no tenga un porcentaje del mercado que le permita ejercer cierto control, al tiempo que la tenencia general en manos extranjeras dificulta aún más una eventual cartelización. Además, el pendular cambio de signo del Poder Ejecutivo en los regímenes presidencialistas de la región no facilita las cosas, y nuevamente fueron los gobernadores de las provincias argentinas -quienes, como hemos visto, controlan los recursos locales por el régimen federal vigente en el país- los que anunciaron expresamente que no contribuirían a ninguna tentativa de articulación regional. Sin duda, tener una perspectiva regional común para crear un tipo de política realmente autónoma es una tarea pendiente.
Ahora bien, resulta central crecer en la cadena de valor o participar en productos terminados, estimulando las capacidades tecnológicas regionales.
En este punto, las estrategias han sido también diferentes. Bolivia afirmó desde un inicio su intención de sortear el intercambio interindustrial y producir celdas y baterías, incluso electromovilidad. Ha desarrollado esa capacidad en su planta de Palca, en una escala semiindustrial, importando componentes de China pero creciendo en conocimiento, en un estado de latencia que ansía participar en mayores desarrollos tecnológicos regionales.
Chile, por su parte, ha mutado levemente su tradicional expertise de servicio al inicio y final de la cadena -en el circuito directo de la comercialización de productos terminados-, y trata ahora de crecer en la producción de material catódico, esto es, la electroquímica que conforma la batería (cátodos, ánodos, electrolito), que representa una parte medular de su valor. Para llevarlo a cabo, durante 2023 rubricó acuerdos con dos empresas chinas: por un lado, con China Yongqing Technology, que avanza lentamente; por el otro, se instaló la planta de cátodos de litio BYD Chile, que hasta 2025 no ha avanzado.
 En cambio, la Argentina es un caso paradójico. Pese a contar con un sistema científico nutrido que ha venido desarrollándose durante más de una década, lejos de apuntar a su coordinación, a un plan nacional e integral, se privilegió un espacio vinculado a la Universidad de La Plata asociado con YTEC, una empresa mixta del Conicet e YPF, a través de la cual se pretende desarrollar todo el tránsito desde el salar hasta la batería. Se trata, principalmente, de una iniciativa de la universidad en consonancia con los intereses del exministro de ciencia Roberto Salvarezza, que se ocupó de financiar la planta mientras era funcionario y pasó a dirigirla cuando dejó de serlo. Vale acotar aquí que desde aquel intento inicial de Bolivia, el escenario ha cambiado en los últimos quince años: con el mundo innovando y produciendo celdas de baterías a millones, el intento de pasar "del salar a la batería" y dominar todo el proceso amenaza con emplazar una maquinaria obsoleta más temprano que tarde. Lo cierto, en este ítem, es que ninguno de los tres países ha logrado aún gestar un camino promisorio.
Ciertamente, en el contexto de la disputa global por el dominio de la electromovilidad, en el último tiempo han comenzado a aterrizar fábricas dedicadas a la producción directa de automóviles eléctricos. Sobresalen aquí las dos grandes economías de Latinoamérica.
En México, las ventas de automóviles eléctricos e híbridos alcanzaron un 6% del total en 2023, número en apariencia menor, pero un 40% más alto que el año anterior. Las firmas estadounidenses Ford y Chevrolet ya producen modelos eléctricos, y el plan general "Sonora Sustentable", vinculado al anuncio de Tesla de instalar una megafábrica de baterías en el estado de Nuevo León, pre-figura un destino maquilador del norte mexicano aggiornado a los tiempos que corren. En efecto, se instala la perspectiva del nearshoring, que aún a los intereses mexicanos, canadienses y estadounidenses bajo la égida de este último.
Pero, por otro lado, el deseo de Trump es que todas las plantas industriales retornen a los Estados Unidos. Difícilmente persista el contento de México por haber exportado durante 2023 más a los Estados Unidos que la misma China, situación que, en realidad, oculta la entrada de productos asiáticos por vía de México para evitar impuestos. Por su parte, la firma asiática BYD comercializa múltiples modelos en México, augurando fricciones a raíz de la política estadounidense de impedir la competencia china.
Todo lo cual no quita que el gobierno de Claudia Sheinbaum haya creado un proyecto interesante: el lanzamiento del auto eléctrico popular Olinia, que en náhuatl significa "moverse", lo que supone el ensamblaje de piezas chinas para obtener precios finales que van desde los US$ 4.500 a los US$ 7.000, según el modelo "personal", "de barrio" o "furgoneta de última milla". En concreto, el país latinoamericano bascula entre recrear su papel de proveedor industrial a los Estados Unidos sobre la base de mano de obra barata y recursos naturales, y aspirar a mayores márgenes de autonomía, en medio de una situación geopolítica altamente inestable y cambiante.
Por su parte, Brasil lanzó en 2023 una política de estímulos para fomentar inversiones generales en el área automotriz, con cierto acento en la electromovilidad: aranceles a la importación de vehículos eléctricos e híbridos y beneficios impositivos para las empresas que fabriquen en el país.
De los US$ 20.000 millones que se anuncian, provenientes de diversas automotrices, destaca la llegada de la primera planta fuera de China del gigante de la electromovilidad BYD, destinada a producir automóviles, camiones y ómnibus eléctricos e híbridos y a procesar litio y fosfato de hierro para baterías, tras comprarle a Ford su planta en desuso en Bahía.
Desde hace tiempo, la empresa brasileña Eletra produce ómnibus eléctricos, y amplió su planta para estar en condiciones de lanzar 1800 unidades por año. La posesión de litio en el estado de Minas Gerais promete dejar atrás el mote de "Misery Valley" para estimular la concreción de una suerte de "Lithium Valley", en palabras de sus promotores.
Brasil se apresta así a continuar con su tradicional apertura al arribo industrial de firmas transnacionales que, a su vez, se asienten y densifiquen la robustez de su entramado económico general para constituirse como centro productivo de Sudamérica, ahora en el nuevo patrón de la electromovilidad.
Una mirada sobre el litio a escala latinoamericana también genera nuevas problemáticas y perspectivas. ¿Podrá Brasil, país que posee más condiciones tecnoindustriales que ningún otro en la región, superar el vacío que se abre entre la pura extracción de la materia prima y la producción extranjera de productos terminados? ¿Será una alternativa real el intento de México de generar un automóvil popular ensamblando ahora para el mercado interno?
Pero fundamentalmente: ¿podrá la región llevar adelante un crecimiento tecnológico integral, nacional y regional que dirija sus fuerzas a encarar una transición socioeco-lógica fuerte y logre mayores grados de autonomía en el marco de las relaciones internacionales? En rigor, la pregunta real es si existen la voluntad y la fuerza política mancomunada de un Estado transformador y de la sociedad civil organizada para concretar proyectos de país sustancialmente independientes, igualitarios y encaminados hacia una transición ecosocial. El litio, así, solo adquiriría su valor y sentido al ser parte de modelos de posdesarrollo de más escala.
Transitamos una época lejana al modelo exportador de los regímenes oligárquicos de fines del siglo XIX, en el que las élites locales eran propietarias del suelo y de su renta; también lejana, por supuesto, de las experiencias nacional-populares que procuraban encontrar las vías de un "desarrollo nacional" tras la crisis de 1929. Pero incluso más, el arcaísmo de los mecanismos tributarios y de fiscalización del régimen colonial, típico de las formaciones socioeconómicas precapitalistas, derivaba en que una parte sustancial de la plata potosina o de Nueva España circulara por las Américas, una de las causas que brindó fuerza a las élites independentistas del siglo XIX.
La externalización de la riqueza natural, viva, energética, de Latinoamérica es hoy infecunda como nunca. Así, las salidas a las condiciones actuales no encontrarían otra vía más que cuestionar el poder ubicuo de las corporaciones globales, respaldadas por potencias centrales en competencia y en pleno avance neocolonial, pero que delatan márgenes de negociaciones diferenciales.
Entre tanto, si los proyectos de derecha representan el despliegue autónomo del capital, el productivismo extractivo con derrame social, greenwashing y dominio empresarial, que ha sido la tónica progresista dominante, tampoco parece llegar a conformar un destino sólidamente distinto para nuestros países.
En todo caso, el litio diseña bien el haz de dimensiones que se abren para pensar con claridad y rigurosidad el problema de cómo crear proyectos que trasciendan la neodependencia y el colonialismo, en un mundo ciertamente marcado por la desigualdad, la crisis ecológica y la guerra integral.