Wednesday, November 03, 2021

EVO: OPERACIÓN RESCATE

Esta es la crónica del año más peligroso en la vida de Evo Morales, desde su forzada renuncia en noviembre de 2019 después de ganar una vez más las elecciones presidenciales hasta el regreso triunfante a su país en noviembre de 2020, una trama oculta de relaciones entre gobiernos, organismos internacionales, medios de comunicación y personas comunes. Aquí, un fragmento de "Evo: Operación rescate. Una trama geopolítica en 365 días" (Sudamericana, 2021), de Alfredo Serrano Mancilla.

A pocos minutos de las nueve de la noche de ese domingo 10 de noviembre del 2019, la Operación Rescate ya estaba en marcha. A México se le acababa de sumar la Argentina. Se conformaba una amalgama de relaciones internacionales que crecía de la misma manera que una niña avanza jugando a la rayuela. Se estaba gestando un hito histórico, con un enorme calado geopolítico. […]
El éxito de la operación de rescate con vida de Evo dependería de las características de cada Estado, de su historia y de sus tradiciones, de los rasgos ideológicos de los gobiernos participantes, de las personas que tomaban decisiones, de la valentía, del grado de solidaridad y humanismo de cada actor, y también de la “buena onda”. Y “buena onda” había a raudales.
Mi micromisión en ese momento era llamar a México, a la Secretaría de Relaciones Exteriores, para uno de los pedidos más descarados que hice en mi vida: solicitar si era posible que un avión oficial de la Fuerza Aérea mexicana se trasladara hacia Bolivia, más concretamente, a un aeropuerto que ningún oficial mexicano habría escuchado nombrar jamás: Chimoré (en el Chapare boliviano). ¿Quién era yo para hacer ese pedido tan impúdicamente, tan desfachatadamente? […]
Finalmente, lo hice. Lo llamé por WhatsApp. Le expliqué brevemente la situación extrema en la que nos encontrábamos; casi le repliqué con las mismas palabras la súplica que Álvaro me había hecho para salvar la vida de Evo; y aproveché para comentarle que Alberto [Fernández] también estaba en ello buscando otras vías alternativas después de la negativa de Macri. Efraín (de parte de México) me asombró, para bien... Sin mucha floritura, en forma muy ejecutiva, me dijo: “Déjame averiguar. Consultamos y te digo”.
La puerta no se había cerrado y eso, simplemente eso, ya era un buen augurio. Hasta el momento, el gobierno mexicano (su cancillería) había demostrado no solo buenas intenciones, sino también una gran dosis de efectividad. Hasta esa hora, las nueve de la noche, habían desfilado por la Residencia y la Embajada unas cuarenta personas en búsqueda de asilo (los hijos de Evo, ministros, servidores públicos). Eso me provocaba una ligera esperanza, que no quería aceptar del todo. Soy muy cabulero; imagino que es un mecanismo de protección por si la cosa no sale bien. Realmente en ese momento era prudente, porque sabía que la maniobra no era en absoluto sencilla.
Apenas pasado un cuarto de hora, llegó la llamada de respuesta de Efraín. Yo tenía la sensación de escuchar a un país en todo su esplendor. México al habla, México diciendo “sí”, México volviendo a querer hacer Historia. Efraín dijo cuatro palabras que quedarán para el recuerdo: “Estamos autorizados para ello”. Y a renglón seguido me pidió que reconfirmara antes de iniciar este gran operativo. La llamada no duró más de un par minutos, porque ambos sabíamos que lo importante ya se había dicho y ahora había que ponerlo en práctica, si es que finalmente esa iba a ser la decisión tomada. […]
Teníamos la autorización del vuelo mexicano, y ahora comenzaríamos a navegar entre marismas, ese terreno pantanoso en el que la letra pequeña aparece por todas partes con posibilidades de jugarte una mala pasada. Efraín me insistía en lo obvio: saber cuál era la contraparte en Bolivia para que nuestro avión pudiera aterrizar. Tan obvio como difícil de identificar. Las Fuerzas Armadas se habían sumado al golpe, pero no habían asumido la conducción del país, como sucedió en otros momentos de la Historia latinoamericana. […]
En ese tira y afloja para saber quién era el responsable de la torre de control de Chimoré que autorizaría el aterrizaje del avión, México decidió con gran tino enviar el vuelo cuanto antes a una zona lo más cercana posible a Bolivia: Perú, al aeropuerto internacional Jorge Chávez, en Lima. La mejor manera de ganarle tiempo al tiempo. La decisión mexicana me pareció de lo más atinada. De esta forma, se ampliaba el margen para la titánica tarea de encontrar algún aliado en el interior de un cuerpo que había sido copartícipe determinante del golpe de Estado.
¿Cómo hallar esa aguja en el pajar? Me preguntaba cómo el canciller boliviano Diego Pary y Álvaro darían con la persona que abriría la puerta de Bolivia, en pleno golpe de Estado, a un avión forastero para que entrara, buscara a Evo y volviera a salir como si nada. La cabeza de Evo ya tenía precio: cincuenta mil dólares de Estados Unidos de América. Otra traba no menor en esta carrera de obstáculos. […]
Faltaban pocos minutos para que formalmente finalizara aquel eterno domingo 10 de noviembre. Ese domingo que había comenzado muy temprano con el comunicado de la OEA de Almagro exigiendo la anulación de las elecciones, que siguió con la rueda de prensa de Evo Morales aceptando las nuevas elecciones sin ser él el candidato para evitar más muertes y más violencia, que continuó con la coacción de las Fuerzas Armadas solicitando la renuncia del presidente, que tuvo tiempo para que Evo Morales hiciera un segundo anuncio aceptando su renuncia para impedir un mayor derramamiento de sangre, un domingo que no terminaba a las doce de la noche porque había que conseguir que el vuelo mexicano estuviera en el aire camino a Lima, donde haría una parada previa antes del destino final, Chimoré. Ese domingo imperecedero aún tendría espacio para más cabos sueltos.
No recuerdo bien si antes o después, pero apareció otro asunto no resuelto. El avión tenía que contar con el mayor número de capas de seguridad como blindaje ante una potencial locura de los golpistas bolivianos. Se nos ocurrió que personal civil acompañase al piloto y al copiloto (militares mexicanos). Lo consulté por teléfono, separadamente, con Alberto Fernández y el vicecanciller mexicano Max Reyes. La opción de Alberto fue llevar a un representante de Naciones Unidas, y de ser posible vinculado con el Alto Comisionado de los Derechos Humanos, en línea con las características del operativo. Procuraría comunicarse con Michelle Bachelet, aunque el horario y la escasa disponibilidad de tiempo jugaban en contra (el avión saldría en cuestión de horas). La otra alternativa era acudir a algún otro organismo, como la Cruz Roja Internacional, como garante en este tipo de operativos.
Por su parte, Max encontró una solución muy directa: “Yo creo que lo mejor es que tengamos dentro del avión a un civil de cancillería, a una persona de mi extrema confianza; que además de mostrar que hay ciudadanos mexicanos en el avión también podamos tener una comunicación fluida con él”.
La segunda alternativa era “pájaro en mano”, y la primera, “cientos volando”. Si Alberto no lograba comunicarse con Bachelet a esas horas de la madrugada (de domingo a lunes), ya teníamos asegurado que en el avión viajaría personal civil de la cancillería mexicana. Un importante escudo disuasorio ante cualquier tentativa golpista contra ese avión humanitario.
Mientras apuntalábamos el plan, Diego Pary cruzaba la frontera por el río Desaguadero hacia Perú. Tiempo después me contó que utilizó su pasaporte común en vez del diplomático para no despertar sospechas. Una vez a salvo en el consulado boliviano de la ciudad de Puno, en la orilla peruana del lago Titicaca, podía sumarse plenamente a nuestro operativo. Su principal misión consistía en obtener un OK desde la torre de control de Chimoré que permitiera, primero, que un avión mexicano penetrara en el espacio aéreo boliviano y, segundo, que aterrizara en el lugar previsto. No lo tenía fácil, tal como evolucionaba el golpe. Los militares habían tenido un rol difuso hasta ese domingo, pero a partir de ahí se sumaron de lleno a la secuencia golpista. Era muy difícil que existiera una mínima rendija entre ellos que viabilizara el operativo. Sin embargo, Diego me decía que algunos miembros de las Fuerzas Armadas no estaban de acuerdo con la decisión tomada y que quizás ahí podríamos encontrar a ese “aliado” transitorio que nos abriera el pequeño hueco que necesitábamos en el cielo boliviano. […]
El avión ya estaba en Lima. Había aterrizado sin problemas, incluso un poco antes de lo previsto. Desde ese momento, para iniciar la segunda fase, se debía tener el dichoso “papel” que otorgaba el permiso de vuelo a la aeronave para llegar a Bolivia. Un papel que nos evocaba lo peor de la burocracia, la antipática burocracia, incómoda hasta en los momentos más inesperados.
Pero esta vez no se trataba de un trámite administrativo, de un papel cualquiera. Todos sabíamos que significaba un salvoconducto, un consentimiento por parte de algún sector de las Fuerzas Armadas para que Evo pudiera seguir con vida. La carta a favor era la presión internacional que significaba ese avión humanitario procedente de México que acudía en rescate de Evo Morales. Pero sabíamos que ese hecho podía no resultar suficiente para que se aceptara la maniobra. No habían pasado ni veinticuatro horas desde la consumación del golpe; todavía estaba el avispero muy agitado.
Había disputas entre los poderes fácticos económicos, la Iglesia, algunos medios de comunicación, la OEA de Almagro, algunos gobiernos extranjeros, la policía, Carlos Mesa, Tuto Quiroga, los representantes del Oriente del país —como Fernando Camacho y algún otro más— y el sector sedicioso de las Fuerzas Armadas. Había muchos cargos vacantes, algunos fundamentales para lo que se quería de la nueva Bolivia: desde la presidencia hasta el máximo responsable del nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE). El Estado de facto estaba por confeccionarse. Bolivia en construcción. O más apropiado: Bolivia en destrucción. […]
Con el avión estacionado y a la espera del “papel”, teníamos que comunicarnos con Álvaro para indicarle el horario preciso del vuelo de Lima a Chimoré, de modo que ellos preparasen cómo acercarse al avión acompañados de una marea humana.
Evo había planificado la única manera de lograr llegar con vida al avión en el caso de que este pudiera aterrizar: aglutinar y coordinar a miles de hombres y mujeres para formar un escudo humano de un tamaño suficiente como para disuadir cualquier intento de balacera en su contra. Una jugada arriesgada, pero no quedaba otra: Evo, Álvaro y Gabriela debían caminar hasta el aeropuerto calculando el tiempo preciso para coincidir con el aterrizaje del avión mexicano, y hacerlo rodeados y acompañados de una multitud que desaconsejara cualquier intento militar o policial con armas de fuego, lo que ocasionaría una masacre. Antes de las diez, le mandé un WhatsApp a Álvaro para actualizar el escenario.
Le mostraba las buenas noticias, pero le ocultaba las no tan buenas. No era necesario añadir más zozobra a la situación de ellos, escondidos en el monte, comiendo lo que podían y sabiendo que su vida corría un claro peligro. Lo mejor —decidí— era, sin mentirles, no abrumarlos con los peores titulares. Un equilibrio improvisado que tenía visos de desmoronarse en cualquier momento. Nada parecía estable a esas horas del lunes. […]
Continué empalmando llamada tras llamada. Lo siguiente era hablar con Alberto para contarle de primera mano que estábamos en el aire: “El vuelo ya está volando” (¡Qué hermosa redundancia!). Alberto había estado pendiente durante toda la mañana de cada uno de los pasos, obstáculos y detalles precisos que iban surgiendo en el fragor de la operación. Había hablado con Martín Vizcarra, presidente del Perú, para pedirle por favor que apoyara en todo lo que fuera necesario. Toda ayuda sumaba. La de Paraguay también. Había llamado a Mario Abdo Benítez para asegurarse de que la predisposición activa que este había mostrado la noche anterior siguiera intacta. Era importante garantizar que, además de México con su rol principal, también estuvieran involucrados otros gobiernos. […]
Y de repente se me vino encima un jarro de agua helada, casi congelada. Max me avisaba de lo siguiente: “Me dice el DG Fronteras que no dejaron entrar al avión a espacio boliviano”. Ese mensaje en privado, con extensión formato Twitter, significaba muchas cosas. Lo primero y primordial: el avión no puede entrar en cielo boliviano. Lo siguiente e inminente era avisar a Álvaro que debían abortar la operación de acercamiento a la pista de aterrizaje de Chimoré. Dada la extrema gravedad, decidí telefonearle para explicarle con mayor precisión que había que retroceder, que por ahora no sabíamos a ciencia cierta si el avión podría reintentarlo o no. Le dije que íbamos a seguir gestionando las diferentes alternativas, pero que lo aconsejable era frenar esa marcha humana hacia el aeropuerto. Álvaro entendió a la primera todo el peligro que entrañaba seguir caminando hacia adelante, y me dijo: “Nos detenemos, nos regresaremos un poco a lugar seguro, y nos cuentan”.
El entusiasmo mutaba en frustración. Pero en la voz de Álvaro percibía esa experiencia en administrar situaciones extremas, en las que no se gana a la primera, a veces tampoco a la segunda ni a la tercera, y hay que esperar a la cuarta, a la quinta o cuando toque. La perseverancia es imprescindible en la vida, y más cuando se trata de afrontar tiempos difíciles.
Estábamos enfrascados de nuevo. Ahora con un avión que revoloteaba en el cielo, cerca de la frontera aérea boliviana, pero sin poder entrar. Sabíamos que no podría permanecer mucho tiempo así. No entendíamos muy bien de qué se trataba: si de una orden política, o de otro trámite administrativo en medio del caos. El Diario de España (https://bit.ly/3byRaEN)
 
 
 
 
 
EVO MORALES Y RAFAEL CORREA LLEGARON A LA ARGENTINA PARA PARTICIPAR DE UN ACTO CON ALBERTO FERNÁNDEZ
 
Los ex mandatarios participarán en la Embajada de México de la presentación del libro “Evo: Operación Rescate”, que cuenta la versión del ex mandatario boliviano de su turbulenta salida del país en 2019
 
Infobae de Argentina (https://bit.ly/3bS4VP7)
 
Evo Morales fue el primero en llegar a Buenos Aires, anoche desde Bolivia, en un vuelo que aterrizó en Ezeiza. Y este miércoles, en un avión privado, arribó el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa. Ambos vienen a reunirse con Alberto Fernández luego de su gira por Roma, para el G20, y Glasgow, para la COP26.
De no haber cambios, el Presidente argentino, que llegó esta mañana de Europa, será el orador principal el jueves 4 de noviembre en la presentación del libro “Evo: Operación Rescate. Una trama geopolítica en 365 días”, de Alfredo Serrano Mancilla y editado por Sudamericana, que cuenta la turbulenta salida de Morales de su país el 10 de noviembre de 2019, cuando después de numerosas denuncias de fraude en las elecciones presidenciales, y una auditoría de la OEA en marcha para evaluar las irregularidades, el líder del Mas renunció a la presidencia.
El mandatario es el autor del prólogo del libro de Serrano Mancilla y asegura que se trata de la “crónica de un instante”. Pieza clave en la salida de Bolivia rumbo a México -aún no había asumido la presidencia argentina cuando Morales renunció-, Fernández cuenta intimidades de aquel día: con quién estaba, cómo se enteró de que el clima social en contra de su aliado político se agitaba y el diálogo telefónico que mantuvo con el boliviano.
“Todo ocurrió un mediodía de noviembre del 2019. En Buenos Aires almorzábamos junto a Dilma Rousseff, Ernesto Samper, Marco Enríquez-Ominami y otros muchos amigos de la patria latinoamericana dando clausura al encuentro del Grupo de Puebla. Cuando servían el plato principal, el autor de este libro me susurró algo al oído. Tengo a Evo en el teléfono… hay problemas en Bolivia’, me dijo”, revela Fernández en el prólogo.
El libro grafica la salida de Morales como un Golpe de Estado, califica de cinematográfico el periplo del avión mexicano que lo sacó de Bolivia, y brinda la visión de Morales sobre la actitud de Mauricio Macri - en ese momento presidente en funciones de Argentina-, el rol de los gobiernos de Paraguay, Perú y Ecuador, de la OEA y del Grupo de Puebla.
Además, cuenta los primeros días de Morales en México, cobijado por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y las negociaciones de Fernández para que finalmente se desplace a la Argentina, desde donde planificó toda la campaña electoral boliviana, e incluso nominó a Luis Arce como su candidato a la presidencia. “Con un estilo llano y ameno, con diálogos, llamadas, conversaciones por WhatsApp y anécdotas íntimas y desconocidas”, promete la invitación a la presentación.
En la presentación del jueves en la embajada mexicana también hablará Correa, otra pieza clave de la agenda latinoamericana del gobierno argentino. Como con Arce, Fernández también respaldó públicamente al candidato presidencial del correísmo en Ecuador, Andrés Arauz, pero la realidad fue otra por allí: el ex banquero Guillermo Lasso obtuvo una contundente victoria en el ballotage del 11 de abril pasado.
“Vengo a la presentación del libro de un gran amigo mío. Alfredo lo que hace es narrar las vicisitudes que tuvo que enfrentar Evo en Bolivia y cuando estaba volando. Luego, si todo sale bien, cenaremos con el presidente Alberto Fernández”, aseguró Correa en un breve contacto con Infobae esta mañana en Ezeiza.
No sorprende la elección del jefe de Estado para el prólogo del libro, ni que participe personalmente de la presentación. El ex presidente boliviano y Fernández tienen una relación estrecha. El argentino apoyó explícitamente a Morales cuando estaba en el país y también permitió que desde aquí motorizara la campaña política que logró llevar a su candidato Luis Arce al Palacio del Quemado.
“Por mi parte, sentí que mi tarea había culminado en el mismo momento en que abracé a Evo en la frontera que une Argentina con Bolivia y lo vi alejarse hasta desaparecer en los brazos de una multitud que lo esperaba en su patria”, escribió Fernández en el la introducción del libro que salió a la venta ayer.
El próximo sábado, el Frente de Todos hará el cierre de la campaña electoral. Correa, que le dijo a este medio que no estaba al tanto de este evento, se quedará en el país hasta el domingo. Evo no informó precisiones sobre su estadía en Buenos Aires. “No tenemos nada en agenda”, resumieron a Infobae desde el entorno de Cristina Fernández de Kirchner ante la consulta sobre si está previsto un evento para agasajar a los ex mandatarios más allá de la presentación del libro. Sin embargo, cuando Fernández apoyó al candidato correísta con una carta, la vicepresidenta lo recibió en el instituto Patria.
 
 
 
 
 
LATENTE EN BOLIVIA INTENTOS DESESTABILIZADORES DE LA OPOSICIÓN
 
Radio Bayamo de Cuba (https://bit.ly/3pZX9eb)
 
Los intentos desestabilizadores de sectores opositores en Bolivia permanecen hoy latentes, tras un nuevo llamado de paralizar el país la semana próxima, después de las fracasadas tentativas de hace unos días.
La convocatoria, denunciada aquí con claros intereses políticos, pretende dividir a los bolivianos, alterar el orden y deslegitimar los avances económicos en apenas un año del Gobierno de Luis Arce, según declaraciones de funcionarios y dirigentes gremiales.
En las últimas semanas, políticos y legisladores de la oposición promovieron una campaña para deslegitimar la Ley 1386 de Estrategia Nacional de Lucha Contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y el Financiamiento al Terrorismo.
La cruzada impactó en diferentes gremios obreros y el sector informal, confundidos por la propaganda opositora de que la normativa limitará su accionar, más el Ejecutivo convocó al diálogo para dar explicaciones y pospuso en forma temporal su aprobación definitiva.
Ayer transportistas del departamento de Santa Cruz, en el este del país, descartaron sumarse al paro convocado y mostraron la preocupación de los trabajadores por la situación económica.
Parar un día más es “dar gusto a personas que tienen un interés personal”, manifestó Bizmar Daza, responsable del transporte urbano en esa parte de la nación andina, considerada la más grande en extensión e importante del Estado Plurinacional en el orden económico.
“Para nosotros (la medida de fuerza) ya está fuera de lugar”, declaró Daza a una televisora local .
Más que parar “necesitamos reactivar la economía”, expresó el dirigente obrero y aseguró que en Santa Cruz no acatarán el paro ni el transporte público, el intermunicipal, ni el interprovincial.
El vocero de la Presidencia Jorge Richter denunció la víspera que la huelga del 8 de noviembre busca desestabilizar el país y causar daños económicos.
Asimismo, recordó que para evitar la confrontación entre los connacionales se decidió retirar de la Asamblea Legislativa el proyecto de ley.
Valoró que detrás de paralizar actividades hay una intencionalidad política que desestima el desarrollo de la economía y la producción, en momentos que el país muestra indicadores de recuperación tras el golpe de Estado de noviembre de 2019.
Richter consideró al diálogo como el camino para solventar las diferencias y expresó que las medidas de presión perturban la reactivación económica y la reconstrucción de los espacios productivos, por lo que estas movilizaciones no son otra cosa que políticas.
El domingo la ministra de la Presidencia María Nela Prada alertó sobre los intentos desestabilizadores y lamentó que algunos grupos busquen alianzas con dirigentes de sectores populares y pongan como excusa esa normativa.
La funcionaria aseguró que como Gobierno nunca atentarán contra los intereses populares, la clase trabajadora y el pueblo boliviano, “no lo vamos a hacer”, remarcó.
 
 
 
 
 
LAS AMENAZAS A LA PROPIEDAD PRIVADA ENCIENDEN LAS ALARMAS EN UNA BOLIVIA GOBERNADA POR ARCE
 
La Gaceta de España (https://bit.ly/3GLMl9y)
 
El asalto a la propiedad privada en Bolivia no es nuevo ni ha empezado con el régimen de Arce Catacora en el último año. Sin embargo, con los cambios que ha habido en el poder desde la caída de Morales en 2019, el Estado de Derecho está cada vez más cerca de desaparecer por completo, y esta semana se ha marcado un hito histórico en este sentido.
Las últimas y más intensas ocupaciones ilegales de tierras y estancias se vienen registrando aproximadamente desde el 10 de septiembre, por parte de grupos irregulares afines al Movimiento al Socialismo (MAS) en Guarayos, provincia de Santa Cruz.
Casi como si se tratara del cumplimiento de aquella promesa que Morales hizo desde Argentina a los militantes del MAS en enero de 2020, por medio de la radio Kausachun Coca, de que a su retorno al país organizaría “milicias armadas del pueblo como en Venezuela”, la pasada semana el país vio cómo un grupo irregular fuertemente armado capturó en Las Londras, Guarayos, a 17 personas (empresarios, trabajadores agropecuarios, periodistas, coroneles y sargentos de policía entre ellas).
Las tuvieron secuestradas y torturaron durante 12 horas, y debido a las graves heridas que sufrieron, algunas tuvieron que ser atendidas de manera urgente con intervención quirúrgica.
Por su lado, el ministro de Gobierno Eduardo del Castillo, envió al lugar un contingente de 200 policías armados 72 horas más tarde, que no encontraron más que un campamento clandestino abandonado.
Igualmente, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, también se hizo presente 72 horas más tarde en el lugar “para frenar” a los grupos irregulares.
Curiosamente hasta hoy -cinco días más tarde- no hay un solo detenido, y además el comandante de la Policía Nacional, Jhonny Aguilera, dijo sobre este hecho que no fue más que “un altercado”. Pero, lo que es peor aún, es que las Fuerzas Armadas ni siquiera se han pronunciado sobre el hecho.
Sobre las declaraciones de Aguilera, la Asociación de Periodistas de Santa Cruz ha salido al paso rechazándolas y afirmando que aquellos hechos constituyeron secuestro y tortura, y no un simple altercado. Además exigieron a la fiscalía que investigue a uno de los encapuchados, dado que las víctimas pudieron identificarlo.
Para mayor espanto, dicho grupo irregular armado -que dice pertenecer a la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) afín al MAS- ha ejercido presión hasta lograr la destitución de dos fiscales que habían iniciado investigaciones debido a las denuncias que hicieron las víctimas.
Entretanto, las tierras y estancias invadidas y que consiguieron a tiros, siguen en poder de estos grupos irregulares.
A todo esto, cabe preguntarse entonces, ¿Dónde puede refugiarse la ciudadanía, ¿Cómo se puede proteger la propiedad privada en el país si las instancias llamadas a intervenir en su defensa no sólo no interfieren, sino que incluso parecen encubrir?
No habrá que olvidar, pues, que durante meses se desarrolló una marcha de indígenas del oriente del país en reclamo por el avasallamiento de cocaleros del Chapare, que el régimen de Arce no atendió sino sólo sobre el final, y sin que hubiera acuerdos claros.
Asimismo, tampoco habrá que olvidar que hubo encapuchados del denominado «Ejército Guerrero Wila Lluch’us» (gorros rojos), que amenazaron con incendiar la casa de la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Amparo Carvajal, sobre lo que el ministro de Gobierno afirmó que se trataba de un montaje. Que el audio de los videos había sido modificado.
Todos estos hechos recientes han quedado impunes durante el régimen de Arce de la misma manera que quedaron muchos otros similares durante el régimen de 13 años de Morales.
En rigor, lo último que queda de la institucionalidad democrática de la otrora República de Bolivia está siendo aplastada por el Estado Plurinacional, a la misma velocidad en que al régimen de Arce cae en cuenta de que ha perdido todo el control sobre la gestión de la crisis económica -no consigue financiamiento- y la gestión de la crisis sanitaria –ha tenido que tirar a la basura 128.000 dosis AstraZeneca y otras de Johnson & Johnson-, y de que empieza a enfrentarse a mayores conflictos políticos por las denominadas “leyes malditas” que terminan con la presunción de inocencia en el país.
Esto es parte del cóctel explosivo del socialismo de Arce al que nos referimos recientemente, y que se intensifica de manera cada vez más acelerada.
Unos afirman que se trata de la construcción del escenario caótico ideal para el retorno de Morales al poder. Otros sostienen que es el pretexto para que Arce implemente el uso de la fuerza sobre la ciudadanía, pero no necesariamente para que Morales retorne.
Y finalmente, están quienes con más cautela interpretan este caos como la implosión inevitable del MAS. Aunque eso no signifique que el país vaya a vivir pronto mejores días.
Como sea, van por todo, y seguirán avanzando sobre los derechos individuales de propiedad privada en la medida que la sociedad civil organizada lo permita.
 
 
 
 
 
EL CASTROCHAVISMO EN PERÚ BAJO LA PRESIDENCIA DE CASTILLO
 
La República de Ecuador (https://bit.ly/3q00xWr)
 
En tres meses de gestión el Presidente de Perú Pedro Castillo ha dejado muy clara su pertenencia y dependencia al socialismo del siglo XXI o castrochavismo y la decisión de repetir el plan -ya aplicado en Bolivia- para destruir la “Nación Peruana” y suplantarla por un “estado plurinacional”, realizar expropiaciones comenzando con la “nacionalización de Camisea” e institucionalizar un “narcoestado” a partir de la producción de cocaína.
Inestabilidad, incertidumbre, inseguridad y confusión, parecen insuficientes para describir los tres primeros meses de Pedro Castillo como Presidente de Perú, pero sirven para demostrar con absoluta claridad que el país está en manos del mismo grupo trasnacional que detenta el poder en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua. La intervención pública del castrochavismo es abierta con Evo Morales y los operadores del Foro de Sao Paolo desde antes del proceso electoral y es discreta pero no secreta desde las embajadas de Cuba y Venezuela.
La prueba plena de que el Perú está en manos del castrochavismo, la da la más solida de las políticas ejecutadas por Castillo, la política exterior, con la que ha pasado al respaldo pleno a las dictaduras del socialismo del siglo XXI y ha integrado al Perú al grupo de países que junto con México de López Obrador y Argentina de Fernández-Kirchner respaldan los regímenes violadores de derechos humanos, encubren la existencia de presos, torturados y exiliados políticos y apoyan que detenten el poder con terrorismo de Estado.
La técnica castrochavistra en la primera etapa de sus gobiernos es dividir la oposición y la opinión pública nacional e internacional entre los que confían en el gobierno y los que no. Hacer creer que el gobierno no es una amenaza, que será “controlable” hasta que venza su mandato y que se lo puede educar e incluso ayudar.
La formación del gobierno de Castillo con su gabinete cuestionado, las crisis y renuncias e inestabilidad que esto ha producido, deben ser vistos como mecanismos que están midiendo la consistencia de la opinión pública y de un parlamento en manos de una oposición fraccionada. Se trata de provocar para paralizar al Poder Legislativo o hasta que Castillo como Presidente pueda usar la facultad constitucional de disolver el parlamento, evitando hasta tanto una mayoría que pueda declarar la vacancia presidencial.
El plan del castrochavismo para el Perú está confesado y es clarísimo, se trata de instalar en Perú el modelo impuesto en Bolivia. Castillo lo ha expresado sin lugar a dudas al plantear la “constituyente para establecer un estado plurinacional”, anunciar confiscaciones y expropiaciones de industrias como el gas con el aviso de la “nacionalización de Camisea” y empezar la apertura a los cultivos ilegales de coca que son la base para el incremento de la producción de cocaína.
La instalación de un estado plurinacional busca la “destrucción de la nación peruana” para reemplazarla por numerosas nacionalidades que permiten la división, la confrontación y la manipulación. Este modelo ha sido exitosamente ejecutado en Cuba. Bolivia y Venezuela, en el marco de la estrategia de multiplicación de los ejes de confrontación. En el caso peruano como en el boliviano se incentiva el indigenismo para fraccionar la base social.
Lo que denominan nacionalizaciones son confiscaciones o expropiaciones para pasar a control del gobierno industrias rentables que en el caso del Perú son el gas, eventualmente la pesquería y la minería. El resultado siempre ha sido la liquidación de la industria y más dependencia y pobreza para los pueblos. La dictadura de Cuba acabó la industria azucarera; la dictadura de Venezuela ha destruido la industria petrolera; la dictadura Bolivia ha deshecho la explotación de gas.
Los regímenes del socialismo del siglo XXI son constructores de narcoestados porque usan el poder político y el gobierno para hacer, favorecer, proteger y de cualquier forma participar en el narcotráfico. Fidel Castro lo hizo teniendo como socios al colombiano Pablo Escobar y al boliviano Roberto Suarez y para tapar sus crímenes llegó al fusilamiento del general Ochoa. Hoy Venezuela es el eje del narcotráfico que articula la producción de cocaína de Bolivia, las FARC y ELN de Colombia. Bolivia con el cocalero Evo Morales ha legalizado cultivos de coca destinados a la cocaína, ha expulsado a la DEA y aumentado la producción de droga.
Perú es el segundo productor de coca en el mundo. El primero es Colombia y el tercero Bolivia. Con la “legalización de los cultivos en las cuencas cocaleras” ya propuesta, Perú podría ser el primero y con la repetición de los sistemas de “lucha soberana contra el narcotráfico” impuestos en Bolivia, será en breve otro narcoestado.
 
 
 
 
 
LA CIDH INSTA A BOLIVIA A PROTEGER A LAS NIÑAS DE LA VIOLENCIA SEXUAL Y GARANTIZAR SUS DERECHOS REPRODUCTIVOS
 
Market Research Telecast (https://bit.ly/3BDt5ah)
 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lanzó este martes un comunicado instando a las autoridades bolivianas a “ cumplir con su obligación de proteger a las niñas y adolescentes de la violencia sexual y garantizar sus derechos sexuales y reproductivos”, dado el grave contexto que atraviesan. en el país multinacional.
El pronunciamiento de la entidad dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) se produce en medio de la polémica por el caso de una niña de 11 años que quedó embarazada y, por el momento, no se habría realizado un aborto.
La Defensoría del Pueblo de Bolivia también denunció una presunta intromisión de la Iglesia Católica , personal médico y autoridades del municipio de Yapacaní, incidiendo en el círculo íntimo de la víctima para evitar la interrupción del embarazo, producto de la violación.
En este contexto, la CIDH señaló que “el embarazo de niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual pone en riesgo su vida , salud física y mental, y afecta su autonomía integral. También destacó que las víctimas ”deben tener acceso rápido y oportuno a los servicios de salud, y a toda la información científica para que tanto ellos como sus familiares puedan tomar decisiones y dar su consentimiento sobre cualquier procedimiento, sin que esto represente un riesgo para sus vidas, o afectando a otros derechos ”.
En medio de la presentación que recibió el caso Yapacaní, la Comisión recordó que “el Estado también debe garantizar la confidencialidad y privacidad , resguardando a los mismos de cualquier tipo de opiniones y / o información no científica por parte de personas que laboran como funcionarios de instituciones públicas. y / o terceros, que puedan interferir en sus decisiones ”.
El flagelo del embarazo en la adolescencia
El organismo de derechos humanos destacó que “Bolivia tiene una de las tasas de embarazo adolescente más altas de la región”. Citando datos del Ministerio de Salud local, explicó que “entre enero y julio de 2021 hubo 22.221 embarazos adolescentes, con una proyección de aumento para el segundo semestre del año ”.
Ante este difícil escenario para muchas niñas bolivianas, instó al Estado a “hacer su mejor esfuerzo para erradicar la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes, fortaleciendo las instancias de atención oportuna y adecuada, garantizando el acceso a los servicios de salud e información”. . Todo ello, “en cumplimiento de su normativa interna y acuerdos internacionales ”. 
Además, destacó la importancia de “que los Estados desarrollen políticas y programas que faciliten el acceso a una educación sexual de calidad adaptada a la edad”.
 
 
 
 
 
QUEMADOS POR EL SOL: LAS TIERRAS ALTAS DE BOLIVIA SUFREN BAJO LOS FEROCES RAYOS ULTRAVIOLETA
 
Yahoo de España (https://bit.ly/3q3aIJY)
 
La ciudad boliviana de La Paz ha sido golpeada por una ola de calor inusual, con niveles de radiación ultravioleta (UV) fuera de lo común, exacerbados por niveles extraordinariamente bajos de cobertura de nubes que algunos expertos vinculan al cambio climático.
Los niveles de radiación ultravioleta han llegado, en ocasiones en las últimas semanas, a 21 en una escala que normalmente solo sube hasta 20. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un índice ultravioleta de 11 se considera "extremo", y se advierte a las personas que eviten la exposición al sol.
"El sol está quemando. Ya no es normal", dijo Segundina Mamani, residente de La Paz, mientras la gente de la ciudad ubicada a 3.600 metros sobre el nivel del mar trataba de mantenerse fresca comiendo hielo y manteniéndose en las sombras.
Las regiones andinas de gran altitud de América del Sur pueden ser afectadas por algunos de los niveles más peligrosos de radiación UV en el mundo, con números que a veces han alcanzado cifras récord de más de 40 en el índice.
"Literalmente en estos cinco días nos hemos cocinado en la ciudad de La Paz", dijo Juan Pablo Palma, funcionario de gestión de riesgos del gobierno municipal.
Mientras líderes mundiales se reúnen en Glasgow para la conferencia climática de la COP26 en medio de advertencias sobre el cambio climático, algunos científicos bolivianos dijeron que los cambios en los patrones de lluvia estaban agudizando los efectos de la radiación UV al reducir la cobertura de nubes.
"Hemos confirmado en realidad lo que muchos dicen: que la época de lluvias puede traer la misma cantidad de lluvia, pero en un periodo más corto", dijo Luis Blacutt, investigador del laboratorio de física atmosférica en La Paz, quien ha hecho modelos de cambio climático para estudiar la tendencia.
Mientras que algunas lluvias aliviaron el calor esta semana, el laboratorio espera que los altos niveles de UV duren al menos otra semana en noviembre.
"Eso quiere decir que el desarrollo de la nubosidad se retrasa, el ingreso de radiación ultravioleta se nota más. Ahora que hay ausencia de nubes, tenemos un ingreso de una gran cantidad de radiación ultravioleta que afecta a la población en general", explicó Blacutt.
 
 
 
 
RAPTÓ A SU HIJA EN MELCHOR ROMERO Y QUISO PASAR LA FRONTERA HACIA BOLIVIA
 
Editor Platense de Argentina (https://bit.ly/3k0SpBh)
 
Días de tensión para una madre, cuando el viernes notó que el padre de su hija se había llevado a la menor de año y medio sin su permiso. Lo que menos pensó es que estaría tan lejos de su casa, en la frontera con Bolivia.
La denuncia la hizo ese mismo día, cuando el hombre, de 26 años y de nacionalidad boliviana, se la llevó de su vivienda de 526 entre 163 y 164.
Se lo detuvo en la terminal de micros de Libertador San Martín, Jujuy. Tenía falsa documentación, tanto para él como para la menor.
Actuó la Comisaría 14ta, de Melchor Romero, como también Policía de Trata de Personas de la Provincia de Jujuy y personal de la Gendarmería Nacional.
Fue un móvil policial hacia la frontera con el país vecino, en donde además de los oficiales viajó la madre de la menor. Un viaje de casi un día, con el fin de reencontrarse con su hija tras tantos días de no saber dónde estaba.
La causa quedó caratulada como "Sustracción de menor", él imputado y a cargo de la Unidad Funcional en Turno UFI N° 5.
 
 
 
 
 
VIVIR EN COLOR A UN SOPLO DEL CIELO: AQUÍ ESTÁN LOS "CHOLETS", LAS NUEVAS CASAS DE LA BURGUESÍA BOLIVIANA
 
Los extraños edificios, cuyo nombre es una síntesis de las palabras "cholo" y "chalet", son el símbolo de la identidad aymara que ganó peso económico con la presidencia de Evo Morales.
 
La República de Italia (https://bit.ly/3EI96sS)
 
Mi pregunta toma desprevenido a Rene Calisai : “¿El baño? En realidad no sé dónde está ”, responde rascándose la cabeza con una risa nerviosa. Calisai, un hombre de negocios de 56 años con una cabellera negra por la que mataría la mitad de los hombres de su edad, está perdido en su casa, un edificio de cinco pisos de colores brillantes. Los salones tienen ventanas hasta el techo y candelabros de cristal. Casas como la de ella se llaman cholet y son el símbolo de la nueva burguesía indígena que ha surgido en Bolivia durante la última década. "Creo que hay uno detrás de esta columna", recuerda de repente mi anfitrión. De hecho está ahí, una habitación de treinta metros cuadrados con cuatro aseos y cuatro lavabos. Los "cholets" siempre te dejan sin palabras.
Los dueños de estas casas son ricos comerciantes que llegaron a El Alto , un pueblo cercano a La Paz ubicado a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, entre los años 70 y 80. Originarios de provincias donde la gente trabajaba en el campo o en las minas y padecía hambre, al principio llevaban aquí una vida modesta, viviendo en un pueblo dormitorio construido sobre suelo polvoriento y sufriendo el desprecio de los habitantes de la capital. A las cholas , las mujeres indígenas que visten los típicos bombines y faldas largas de colores, no se les permitió ingresar a los hoteles ni a los cines. Si querían tomar un avión, lo que rara vez era el caso, las aerolíneas los obligaban a usar pantalones.
Con el tiempo, se convirtieron en comerciantes, poniendo en práctica una habilidad que habían poseído durante siglos. El Alto está lleno de tiendas, talleres, mercados y pequeñas fábricas. Puedes encontrar de todo allí. Así, durante los gobiernos de Evo Morales (2006-2019) floreció una nueva clase social. Toda esta riqueza encuentra su expresión en el “cholet”, palabra que mezcla “cholo”, término que significa mestizo, utilizado hasta hace poco en sentido despectivo, con “chalet”, término que resume todas las aspiraciones. La ciudad se llenó de estos edificios decorados con diseños geométricos y colores vivos típicos de los tejidos del pueblo aymara.
El inventor de este estilo bastante excéntrico es Freddy Mamani, arquitecto de origen humilde, hijo de albañil. Esta mañana se suponía que iba a hacer una visita guiada al “cholet” de Calisai, pero está muy ocupado. Aparece en las revistas de arquitectura más prestigiosas del mundo y los festivales de diseño compiten por ella. Según algunas voces críticas, sus edificios son feos y extravagantes, pero los críticos son minoría. Calisai, que se enriqueció con el transporte pesado, caminó por la calle hace doce años y se encontró con una obra de Mamani y le llamó la atención. "Qué lindo", pensó. Él y su esposa tardaron un tiempo en ponerse en contacto con “el ingeniero”, como lo llaman, pero cuando lo hicieron, le hicieron una propuesta irresistible: le dieron carta blanca. Mamani podría haber construido lo que quería.
“Puedo decir con orgullo que los directores regionales de dos bancos diferentes han venido aquí para competir por el financiamiento del proyecto”, dice Calisai con una media sonrisa que deja al descubierto sus dientes de oro. Dice que tendrá que trabajar hasta el último de sus días para pagar la hipoteca de 350.000 dólares que sacó, pero es difícil de creer. Parece más bien que quiere hacer alarde de sus orígenes humildes y al mismo tiempo mantener alejados a los familiares que podrían pedirle un préstamo. El valor del edificio ha aumentado mucho, pero encontrar un comprador no parece una tarea fácil: “A menos que lo pongas a la venta al precio de un pollo muerto”, dice Calisai.
Detrás de él, a través de las ventanas, se puede ver a los trabajadores en un andamio. Sus intenciones son todo menos modestas. Están dibujando los brazos y los ojos de un robot naranja de la película Transformers en la fachada de un motel. Inspirándose en los “cholets”, otros arquitectos se han atrevido. La ciudad, una jungla de ladrillos, se llenó de repente de extravagantes edificios. No es raro ver una torre Eiffel en una fachada o una estatua de la libertad o un Titanic en una terraza. Hay quienes dicen haber visto edificios con formas muy extrañas y al principio les cuesta creerlo, pero después de unos días en El Alto, por la altura y el sol abrasador, comienzan a pensar que aquí todo es posible. .
Sin embargo, por extraños que sean, son edificios diferentes. En cholets reales, como en el que estoy, la planta baja se utiliza como local comercial y en el primer piso hay una gran sala de fiestas. Por una suma de entre $ 500 y $ 1000, se puede alquilar para una fiesta de boda, bautizo o cumpleaños número 15. "¿Lo usas alguna vez para tus ceremonias?" Yo le pregunto. “No, solo lo usamos para la inauguración, tuvimos 500 invitados”. “¿Hubo alguna celebridad? ¿Quizás el presidente? "No, la gente de El Alto no es tan importante, las celebridades no nos consideran". Varios candelabros en forma de pajarita cuelgan del techo y las columnas son decididamente barrocas. Los murales de las paredes reflejan motivos andinos.
Calisai, hijo de una pareja de campesinos pobres que tuvo ocho hijos, vive arriba con su esposa y dos hijos. Ha reservado un piso entero para su familia y abre los demás a los visitantes. La superficie total es de 2.800 metros cuadrados. Desde el último piso se puede disfrutar de una espléndida vista de los Andes, está lo más cerca del cielo que puede haber.
Los cholets no surgen en barrios exclusivos, porque en El Alto, ciudad de 950.000 habitantes, no hay ninguno. A su alrededor tienen casas modestas, vertederos y lotes baldíos. Calisai cuenta, de manera teatral, que a veces, cuando llega a casa, lo mira y tarda unos segundos en darse cuenta de que es suyo. “¿No se le habría ocurrido vivir en un palacio?”, Le pregunto. “Me honra que lo llames así. Gracias".
 
 
 
 
 
ALTO CONSUMO DE LITIO IMPACTA AL AGUA; SE REQUIEREN BILLONES DE LITROS PARA SU EXTRACCIÓN
 
El Heraldo de México (https://bit.ly/31rq40t)
 
La extracción del litio en México podría requerir el uso de hasta tres billones 400 mil litros de agua, cifra que equivale al consumo del líquido vital de una persona promedio durante 24.5 millones de años, de acuerdo con consultorías y expertos.
Esa cantidad de agua también sirve para producir 261 mil millones de tomates, 48 mil millones de manzanas, o 136 mil millones de papas, para los cuales se requieren 13, 70, y 25 litros, en promedio, por cada producto, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura. 
Se estima que en México hay un millón 700 mil toneladas de reservas de litio, en Zacatecas, Puebla, San Luis Potosí, Michoacán, Chihuahua y Sonora, según Caraiva y Asociados y datos del Servicio Geológico Mexicano.
En Argentina, Bolivia y Chile, la extracción del mineral se realiza a través del método de vaporización, en donde el material en bruto llamado salmuera se coloca en piletas de agua dulce y se deja evaporar para separar las impurezas del metal; luego el litio se transporta a plantas de purificación donde se le aplica carbonato de sodio, el cual termina limpiando todos los residuos del mineral.
Para obtener una tonelada del mineral se necesitan entre 1.5 y dos millones de litros de agua. Para los expertos, esta actividad puede tener un impacto considerable en el medio ambiente.
“No es solamente la cantidad de agua que se usa, sino los lodos que va a generar en el proceso; todos los lodos y residuos de las mineras son contaminantes”, dijo Maytoncé García, experto ambientalista.
Ramsés Pech, especialista de Caraiva y Asociados, explicó que generalmente se utilizan reservas de acuíferos porque en los lugares donde se encuentran las minas de litio no hay lagos o mares cerca.
Aclaró que en nuestro país, la industria de litio aún es incipiente, por lo que no está definido qué tipo de recursos y cómo se implementaría el método para extraer el denominado “oro blanco”.

Monday, November 01, 2021

LA DERECHA PERUANA PREPARA UN GOLPE PARLAMENTARIO. BUSCAN VOTOS PARA DESTITUIR A CASTILLO POR "INCAPACIDAD MORAL"

 

En su enfrentamiento con el gobierno de izquierda de Pedro Castillo, el Congreso controlado por la derecha maniobra para maniatar al presidente. El Legislativo ha dado un importante paso en esa dirección promulgando una ley que limita las facultades de Castillo y debilita al mandatario frente a un Parlamento opositor y en buena parte hostil y golpista. Esta ley, que es un ataque directo al presidente, ha sido promulgada cuando en el Congreso sectores radicales de la derecha encabezados por el fujimorismo, complotan para dar un golpe parlamentario. Para eso tienen la ambigua figura de la destitución del presidente por “incapacidad moral”, que puede aplicarse sumariamente en un proceso de pocos días sin necesidad de un juicio político y sin otro argumento que la fuerza de los votos. Se necesitan dos tercios del Congreso unicameral, 87 votos de 130. La derecha golpista todavía no alcanza esos votos, pero trabaja para sumarlos, con apoyo de un sector importante de los medios. La nueva ley le quita opciones al presidente para defender su gobierno.
El sistema político peruano es una combinación de presidencialismo con elementos de los modelos parlamentarios. Además de la posibilidad de destituir al presidente sin pasar por un impeachment, el Parlamento tiene la facultad de interpelar y censurar ministros, obligándolos a renunciar, y todo nuevo gabinete debe recibir el voto de confianza del Congreso, si la confianza le es negada el gabinete cae. El Ejecutivo, como contrapeso a esas facultades parlamentarias, puede pedir una cuestión de confianza si considera que el Congreso obstruye su trabajo y le impide llevar adelante sus políticas, y si el voto de confianza le es negado dos veces queda habilitado para disolver el Congreso y llamar a nuevas elecciones legislativas.
La cuestionada ley sacada por la derecha, aprobada por insistencia con 79 votos luego que el Ejecutivo la observara, limita las facultades del gobierno frente al Congreso, prohibiéndole utilizar el pedido del voto de confianza para lo que se considere “facultades del Congreso” y para defender reformas constitucionales. Entre otras limitaciones, ahora el gobierno no podrá utilizar el voto de confianza para defender su propuesta de una reforma constitucional para habilitar un referéndum para elegir una Asamblea Constituyente que cambie la Constitución heredada de la dictadura de Alberto Fujimori. Se limita la cuestión de confianza que puede pedir el Ejecutivo, pero se mantienen intocables todas las facultades del Congreso frente al gobierno, entre ellas la de destituir al mandatario por “incapacidad moral”. El equilibrio de poderes se ha roto, la cancha ha quedado inclinada a favor del Parlamento, donde la ultraderecha golpista tiene importante fuerza.
“Esta ley implica un debilitamiento de la presidencia, precariza la figura del presidente Castillo, lo hace más frágil. Esto se suma a otros problemas congénitos que tiene el sistema peruano, como el hecho que un presidente puede ser destituido en un proceso exprés de quince días porque aquí no existe juicio político. Esta ley se ha dado para mediatizar al presidente, a la presidencia de la república como institución, para neutralizar al gabinete y toda posibilidad de cambio, y es un aviso de la vacancia (destitución del presidente) que los sectores de la ultraderecha quieren presentar en el Congreso. Al restringir el criterio de amplitud del voto de confianza lo que se hace es empoderar al Parlamento sobre el presidente de la República y eso es una fractura histórica. Hay un fuego cruzado entre el Ejecutivo y el Congreso, con esta ley el Parlamento toma ventaja”, le señaló a Página 12 el abogado y politólogo Juan de la Puente, director del portal de análisis político Pata Amarilla.
“Esta ley -indica De la Puente- ya está teniendo efecto. Mi impresión es que Castillo está gobernando de cara al Parlamento, diría de cara a la enorme influencia que en el Congreso tiene la ultraderecha. La consecuencia de esto podría ser que Castillo tenga gabinetes menos suyos y más interesados en quedar bien con el Parlamento, caer en el juego que postula la derecha que quiere un consenso pero sin cambios, cuando el mandato de las elecciones es que haya consenso y cambio”.
En los últimos años, con estas figuras de la destitución del presidente por “incapacidad moral” y la disolución del Congreso, el país ha estado en permanente inestabilidad política. En el último quinquenio, antes que asuma Castillo en julio pasado, hubo cuatro presidentes y dos Congresos. En diálogo con Página 12, el abogado constitucionalista Luciano López, profesor de la Universidad Católica, opina sobre los efectos de esta ley en este escenario de inestabilidad.
“Si se quisiera dar estabilidad -señala López- se debería eliminar la posibilidad de disolver el Congreso y reemplazarla por la renovación parcial a mitad de mandato como existe en Argentina y otros países, y del otro lado eliminar también la destitución del presidente por incapacidad moral, que no se ha tocado, y establecer un juicio político con todas las garantías para una falta grave. Pero con esta ley no se ha querido dar estabilidad, sino debilitar al presidente. El trasfondo de esta ley es que el Congreso está tratando de neutralizar la posibilidad de su disolución al limitar la cuestión de confianza y está dejando abierta la puerta de la vacancia del presidente por una causal amplia como la incapacidad moral que se presta a la arbitrariedad. La Constitución le da un revolver al Ejecutivo para que le dispare al Parlamento disolviéndolo si se le niega dos veces la confianza, y le da otra pistola al Parlamento con la figura de la vacancia del presidente por incapacidad moral. Esta ley le quita ese revolver al Ejecutivo, pero le deja al Parlamento el revolver para que le dispare al Ejecutivo”.
El gobierno ha presentado una demanda ante el Tribunal Constitucional (TC) para que esta norma sea declarada inconstitucional por modificar irregularmente la Constitución. “La Constitución -precisa López- no pone límites a la cuestión de confianza que puede usar el Ejecutivo y así lo ha establecido el TC en dos sentencias, de 2018 y 2019. Esta ley es inconstitucional porque ha hecho una reforma de la Constitución limitando el pedido de confianza a través de una ley ordinaria que no es la vía para reformar la Constitución. Si el TC aprueba esta ley sería por razones políticas y no jurídicas”, señala López. El proceso en el TC, dice el constitucionalista, podría tomar unos cuatro o cinco meses, mientras tanto la ley sigue vigente.
Con un Congreso opositor que limita sus facultades, una derecha golpista con fuerza en el Parlamento y apoyo mediático y en sectores empresariales, y su frente interno dividido, Castillo se enfrenta a un panorama complicado. El analista Juan de la Puente señala que la respuesta del maestro rural y sindicalista que ha llegado a la presidencia debe pasar por movilizar las bases populares que votaron por él.
“Lo primero que puede hacer Castillo, que me parece está comenzando a hacer, es acudir al pueblo. En los últimos días la reacción del presidente ha sido volver a sus bases, viajar por el país, y está dejando que corra la idea que este es un Parlamento abusivo que está obstruyendo su trabajo. El principal sostén del presidente está en las calles, porque la coalición oficialista está muy deteriorada”, dice Juan de la Puente. (https://bit.ly/3w4Puma)
 
 
 
 
 
EL ALA IZQUIERDA DE LOS DEMÓCRATAS QUIERE INVESTIGAR LA MISIÓN DE LA OEA EN BOLIVIA
 
ABC de España (https://bit.ly/2Y4V4lF)
 
Un grupo de demócratas está condicionando parte de la financiación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a que su secretaría general implemente medidas de reducción de gasto, y además instan al Departamento de Estado a que investigue el papel de la OEA en el proceso de observación y verificación de las elecciones de Bolivia en 2019, tras el cual se produjo la caída del gobierno de Evo Morales, y huida de este, entre acusaciones de fraude.
El responsable de los presupuestos es el senador Patrick Leahy, demócrata de Vermont y presidente de la comisión de Presupuestos, que ha adoptado varias peticiones de la izquierda de su partido. La primera es que condiciona 10 millones de dólares a un recorte de gastos, llegando a sugerir la venta de activos en Washington. En 2019, el presupuesto de la OEA fue de 83 millones de dólares (71 millones de euros), de los que 51 vinieron de EE.UU.
Lo llamativo es que en un informe que incluye adjunto en el texto de la ley, bajo un apartado referente a Bolivia, la comisión de Presupuestos insta al secretario de Estado norteamericano a analizar «la transparencia y legitimidad de las elecciones solicitando información de expertos independientes, incluida una valoración del papel de la OEA». Dice esa misma comisión estar preocupada con «la equidad de las elecciones generales en Bolivia en 2019 y la crisis política posterior, y el rol de la misión de observación electoral de la OEA».
El asunto de las elecciones de Bolivia sigue generando polémica porque los aliados de Morales denunciaron desde un primer momento que no había fraude. El año pasado, dos investigadores expertos en datos del Massachusetts Institute of Technology publicaron en la prensa estadounidense un análisis en el que decían que no detectaban errores estadísticos en el recuento. Sin embargo, muchos otros investigadores respaldan las conclusiones de un detallado informe de la misión de observación de la OEA que detectó graves agujeros e inconsistencias en el recuento, y que fue presentado íntegro ante el Consejo Permanente de esa institución con sede en Washington. Almagro fue el receptor de ese informe, y ha defendido su rigor y valía.
La UE vio irregularidades
Una misión electoral de la Unión Europea halló «errores e irregularidades generalizadas» en las elecciones, y concluyó que el tribunal electoral aprobó actas electorales que deberían haber sido anuladas por fraudulentas. También respaldaron que hubo evidencias de fraude un informe de la universidad de Texas y el jefe de estadística del Banco Mundial.
Este es el primer año en que los demócratas tienen control del Senado de EE.UU., tras seis años de control republicano, cuatro de ellos bajo la presidencia de Donald Trump. Lo cierto es que el Gobierno de EE.UU. verificó y respaldó en su día los hallazgos de fraude de la misión electoral de la OEA en Bolivia, y pidió la renuncia de Morales a perpetuarse en el poder. Además, y según apuntó en su día EE.UU., Morales maniobró para eludir la limitación de mandatos, después de perder un referendo que en principio le denegaba presentarse esta última vez. Finalmente lo hizo gracias a un dictamen del Tribunal Electoral boliviano.
Con respecto a las medidas de recorte y austeridad, la comisión dice que le preocupa «la sostenibilidad financiera de la OEA, además de la integridad de sus mecanismos de resolución de disputas internas».
Los regímenes de Cuba y Venezuela llevan años tratando de descabalgar a la secretaria general a Luis Almagro, que fue reelegido, con el apoyo claro y expreso de EE.UU., el año pasado por un segundo mandato de cinco años. Almagro ha dicho que su prioridad es el avance de los principios democráticos y de equidad política en el continente americano. Bajo su mandato, la OEA reconoció a Juan Guaidó y los opositores al chavismo en la Asamblea Nacional Venezolana como representantes legítimos del pueblo venezolano. En esa posición ha sido un duro crítico de la dictadura cubana y sus injerencias en el resto del continente.
La parte más a la izquierda del Partido Demócrata, con una nutrida presencia en la Cámara de Representantes, defiende una política más apaciguadora con Nicolás Maduro y el resto del régimen chavista que la de la anterior Administración. Entre ellos está Gregory Meeks, quien preside la comisión de Exteriores de esa misma Cámara baja, y destacados legisladores como la diputada Alexandria Ocasio-Cortez o el senador Bernie Sanders.
Estos presupuestos no emanan de la comisión de Exteriores del Senado, sin embargo, donde existe un consenso sobre la necesidad de presionar a los regímenes de Cuba y Venezuela para obligarles a hacer mayores avances hacia la democratización. El senador demócrata Bob Menéndez, que preside la influyente comisión de Exteriores del Senado, mantiene una línea casi idéntica a la de Almagro en sus pronunciamientos públicos.
Los presupuestos además condicionan un 5% de las ayudas para combatir el narcotráfico en Colombia a que el Gobierno de ese país investigue de forma fidedigna las acusaciones de brutalidad policial en recientes protestas callejeras en su contra. Y requieren también informes sobre paramilitares en activo.
 
 
 
 
 
¿REVIVIR ALGUNA FORMA DE NUEVA CONFEDERACIÓN PERUANO BOLIVIANA?
 
Los gabinetes en pleno de los Gobiernos de Perú y Bolivia se han reunido en La Paz. Por primera vez en ambos países hay presidentes izquierdistas de raigambre popular
 
Diario Siglo XXI de España (https://bit.ly/3br487v)
 
Los gabinetes en pleno de los Gobiernos de Perú y Bolivia se han reunido en La Paz. Por primera vez en ambos países que ocupan la cuenca del Titicaca, el lago navegable más grande y también más alto de Sudamérica, hay presidentes izquierdistas de raigambre popular.
El Perú se denomina la tierra de los incas, pero la verdad es que ellos provienen del altiplano que hoy comparten ambas repúblicas, mientras que Bolivia es el único país en donde el Tahuantinsuyo se extendió en regiones de todos sus 9 departamentos. Según el gran lingüista Rodolfo Cerrón Palomino la lengua originaria de Manco Cápac fue el puquina, la cual se hablaba en las zonas limítrofes de Bolivia, Perú y Chile, mientras que el quechua y aimara (que hoy son habladas proporcionalmente más en Bolivia que en Perú) provienen del norte y del sur de la región de Lima, respectivamente.
Durante siglos no ha existido barreras entre ambos países. Las civilizaciones de Tiahuanaco y el Tahuantinsuyo se expandieron en ambos lados de lo que antes se llamó el gran Puquinacocha (lago Puquina). Los incas denominaron a la región más grande de su imperio en honor a los collas que habitaban el Titicaca (y de la cual descienden). Cuando los conquistadores llegaron al Collasuyo rebautizaron a la mayor parte de este como el Alto Perú. Las grandes insurrecciones quechuaymaras de los dos Túpac (Amaru y Katari) de 1780-81 se dieron simultáneamente en el Alto y "Bajo" Perú. Hace 196 años atrás, cuando en 1825 Bolívar llegó al Alto Perú, allí se decidió dejar de usar ese nombre para crear una nueva república con el nombre del libertador y poder separarla del resto del Perú.
Once años después de ello se creó la Confederación Peruano Boliviana, la cual duró casi 40 meses, desde mayo 1936 a agosto 1939. La superficie de dicho Estado bordeaba los 3 millones de kilómetros cuadrados, un área muy superior al de cualquier república hispanohablante actual, y ligeramente inferior a la India, la séptima nación del mundo en cuanto a superficie. En su momento fue, también, un Estado con tanta o mayor población que la del gigante brasileño.
Dicha confederación se dio el lujo de ganarle una guerra a Argentina e integró a su territorio zonas de las provincias gauchas de Salta y Jujuy. A pesar de que Bernardo O'Higgins, el fundador de Chile, apoyaba a dicha confederación fundada hace 185 años atrás, fuerzas chilenas aliadas con enemigos peruanos del Mariscal Santa Cruz lograron derrotar a este y dividir y anular la Confederación. Al dejar de ser un solo Estado Perú y Bolivia terminaron perdiendo territorios ante todos sus vecinos.
La posibilidad de que se reconstituya alguna forma de confederación o ente peruano-boliviano podría ayudar a los altoperuanos a tener una salida directa al mar a través de una unidad aduanera y un mercado común. Esta clase de bloque ayudaría a ambas naciones a vencer a los grandes intereses que buscan mantener en el atraso y en la opresión a las mayorías, particularmente a las de origen amerindio y africano.
Todos los bailes de los carnavales del altiplano boliviano se bailan también en Puno y en regiones aledañas. Los trajes, comidas y rasgos físicos de los pobladores de las dos márgenes del Titicaca son iguales.
El Perú puede aprender mucho del ejemplo boliviano, pues su indomable pueblo ha sido capaz de impulsar con sus grandes marchas (e incluso huelgas generales) la caída de terribles golpes y dictaduras de derecha (1952, 1978, 1979, 1982, 2004 y 2019-20). La única forma mediante la cual las masas bolivianas lograron acabar con el neoliberalismo impuesto con el shock de Paz Estenssoro (1985) fue mediante grandes movilizaciones y huelgas, las mismas que también fueron claves para evitar intentos golpistas y revertir el cuartelazo que puso a la senadora Añez en Palacio. El ejemplo de las movilizaciones de los altoperuanos debe servir a los "bajoperuanos" a prepararse frente a los cada vez más abiertos intentos de la ultraderecha y de este Congreso para hacer un golpe parlamentario que instaure una dictadura represiva similar a la hoy encarcelada Añez.
Para Castillo debe ser importante ver el tremendo peso de los sindicatos y las organizaciones populares en Bolivia. Desde 1952 hay una sola confederación sindical, la Central Obrera Boliviana (COB), además de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Capesinos de Bolivia (CSUCTB) y las juntas vecinales. Todas estas entidades, junto con las asambleas y los cabildos abiertos, han sido claves en lograr arrinbconar y pdorducir derrotas a la derecha golpista, la cualincluso ha querido dividir al país. En Perú el Gobierno requiere impulsar la sindicalización (cosa que hasta Biden plantea para EE.UU.) y la formación de asambleas populares y cabildos como la mejor vía de evitar un golpe parlamentario y lograr imponer que busque acabar con la pobreza en un país tan rico.
Cuando Castillo y sus ministros visiten la plaza mayor de La Paz van a ver un farol en el cual fue colgado un anterior Presidente nacionalista, Gualberto Villarroel, en julio 1946. Si su gobierno no quiere acabar igual no le queda otro camino que el de aprender de las masas bolivianas, para quienes sus marchas y sindicatos han sido esenciales en hacer frente al golpismo.
 
 
 
 
 
PERÚ FIRMA ACUERDO CON BOLIVIA PARA MASIFICAR EL GAS CUANDO ESTE PAÍS YA NO CUENTA CON MUCHOS RECURSOS
 
En estos momentos los campos de gas de Bolivia están en declinación y, si esto sigue así, la capacidad exportadora de Bolivia se acaba en 10 años y, en 20 años, Bolivia deba importar gas natural, explicó el exministro de Hidrocarburos de Bolivia, Mauricio Medinaceli Monrroy.
 
Gestión de Perú (https://bit.ly/3pVUWQI)
 
Durant el Encuentro Presidencial y VI Gabinete Binacional Perú-Bolivia, encabezado por los jefes de Estado de Perú, Pedro Castillo y de Bolivia, Luis Arce, se suscribieron cuatro convenios de cooperación para “agilizar la masificación del gas natural” así como “ofrecer precios accesibles de gas licuado de petróleo (GLP) a la población del sur, impulsar la electrificación rural en Puno y la formalización minera en ambos países, entre otros”.
¿Qué se firmó? En concreto, Eduardo González Toro ministro de Energía y Minas de Perú y su par Franklin Molina, firmaron el Convenio Interinstitucional de Cooperación para integración energética entre ambos países, poniendo énfasis en la industria del gas natural.
En tal sentido, “se desarrollará estudios para determinar la factibilidad técnica y económica de interconectar el proyecto para construir un gasoducto hacia el sur con un posible ducto de Bolivia”.
De esta forma, -dice el Minem- “el vecino país podrá desarrollar una planta de licuefacción de gas natural en el puerto de Ilo para exportarlo y abastecer al mercado peruano”.
Incluso el ministro Gonzales afirmó que el citado convenio beneficiaría al Perú “con la redundancia para el suministro de gas para el Nodo Energético del Sur, con una mayor disponibilidad de ese combustible, entre otros”.
-¿Bolivia tiene recursos para abastecer al Perú?-
Lo dicho por el ministro de Energía y Minas no se ajusta a la verdad. El exministro de Hidrocarburos de Bolivia, Mauricio Medinaceli Monrroy, explicó -a fines de setiembre- las consecuencias que sufrió su país cuando nacionalizó el gas natural, especialmente que en 20 años se quedarán sin recursos.
“Los operadores privados continuaron a cargo de la operación técnica de los campos, sin embargo, para fines contables la propiedad quedó para YPFB, que es la empresa estatal de Bolivia, esto ocasionó que todo el esfuerzo de inversión de los agentes privados se dedicara a la explotación y casi nada a sembrar (...) Por ese motivo, Bolivia pagó una multa de US$ 100 millones a Brasil por el incumplimiento en el envío de gas en el marco del contrato de gas”, explicó el exministro en Ampliación de Noticias de RPP.
Agregó que en 2019, Bolivia tuvo que firmar una adenda con Brasil para disminuir los volúmenes de entrega de gas y, en 2020, con el actual presidente, se firmó otra adenda con Argentina para también disminuir los volúmenes de entrega de gas.
El exministro estimó que Bolivia en 20 años se quedaría sin gas natural debido a la deficiente explotación de la empresa estatal, lo que los obligaría a importar.
“Estamos en el orden de 50 millones de m3 al día producidos. Hace algunos años llegábamos a 75 millones de m3. Cuando se nacionalizó se esperaba producir 80 millones de m3 y se propuso producir 100 millones de m3, pero en estos momentos los campos de gas están en declinación y, si esto sigue así, la capacidad exportadora de Bolivia se acaba en 10 años y, en 20 años, quizás Bolivia deba importar gas natural”, explicó.
-Otros acuerdos-
El Minem también dio cuenta que se firmó con Bolivia el Convenio Interinstitucional de Cooperación sobre la construcción y operación de redes de distribución de gas natural en Desaguadero y en otras poblaciones del sur peruano.
“En virtud al acuerdo, se desarrollará un proyecto de diseño, construcción y operación de redes de distribución de gas natural en las franjas fronterizas y otras zonas del Perú, lo que agilizará la masificación de ese combustible en esa parte del país, cumpliendo así uno de los objetivos del Gobierno de Pedro Castillo Terrones”, indicó la entidad estatal.
También se suscribió el Convenio Interinstitucional de Cooperación para la comercialización de GLP en poblaciones del Perú, por el cual se implementará un proyecto de comercialización de ese combustible que contribuirá al abastecimiento del sur y beneficiará a la población con precios más accesibles y competitivos.
En materia de minería, se suscribió el Convenio Interinstitucional de Cooperación para el intercambio de experiencias y el fortalecimiento institucional, con el Ministro de Minería y Metalurgia de Bolivia, Ramiro Villavicencio.
 
 
 
 
 
EDITORIAL: EN EL ESTRADO CHICO
 
La preferencia del presidente Castillo por visitar a su homólogo boliviano en vez de asistir a la cumbre climática más importante del mundo revela con claridad sus preferencias políticas.
 
El Comercio de Perú (https://bit.ly/3nQrlWx)
 
Ayer empezó en Glasgow, Escocia, uno de los eventos más significativos para el futuro del planeta. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 2021 –la COP26– es el principal esfuerzo de coordinación internacional para reducir emisiones de gases de efecto invernadero y preparar al mundo para enfrentar lo que es posiblemente el mayor desafío de la historia de la humanidad. La pandemia del COVID-19, comprensiblemente, ha quitado protagonismo global a la lucha contra el cambio climático en el último año y medio, pero eso no quiere decir que la amenaza sea menos seria. De hecho, según los últimos resultados del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), la amenaza no podría ser ya más grave.
Este año, la COP está revestida de especial importancia, pues es la primera luego de la implementación del Acuerdo de París (2015) y la finalización del Protocolo de Kioto, en diciembre del año pasado. Así, la cita congrega durante casi dos semanas a unas 25.000 personas, incluyendo líderes empresariales y a cerca de una centena de cabezas de Estado. Entra estas se cuentan a los máximos representantes de potencias como EE.UU., Francia, Reino Unido y Alemania, y también de diversos países latinoamericanos como Argentina, Colombia y Ecuador.
El jefe del Estado Peruano, sin embargo, decidió no asistir. En una clara demostración de sus prioridades políticas, el presidente Pedro Castillo dejó pasar una cita global de primer nivel donde se discute el asunto más apremiante del planeta para viajar, en su lugar, a La Paz, Bolivia, y reunirse con el presidente del país altiplánico, Luis Arce. El encuentro incluyó la realización del Gabinete Binacional Perú-Bolivia y la suscripción de “diez instrumentos de entendimiento y cooperación para beneficio de ambos países”.
Si bien las relaciones bilaterales con el país vecino son importantes, es difícil justificar que ese haya sido el viaje internacional prioritario del presidente. El Perú, como se sabe, es uno de los países más vulnerables a los efectos negativos del cambio climático y este es un asunto que el Estado Peruano siempre ha tenido muy presente. No por nada el Perú fue el organizador de la COP20 y desde hace algún tiempo venía ejerciendo una posición de liderazgo en materia ambiental en la región.
Con la negativa del presidente Castillo de asistir a la COP26 y ser parte de los acuerdos que ahí se toman, el mensaje que llega a las comunidades en riesgo por fenómenos climáticos, a inversionistas interesados en la huella de carbono y a la ciudadanía en general es que el Perú no tiene ya mayor interés en el asunto. De nada sirven los discursos políticos a favor del medio ambiente si se desaprovechan los pocos espacios que pueden hacer una diferencia real. La COP26 es uno de ellos.
En distintos aspectos, el Perú ha perdido parte del protagonismo internacional que logró construir con esfuerzo en los últimos años. El golpe de la actual administración al Grupo de Lima para retomar las relaciones diplomáticas con la dictadura venezolana fue un primer paso. Ahora se suma la ausencia de la máxima autoridad nacional en la cumbre climática más importante del mundo. Con esto, el Perú parece empeñado en bajar de los estrados globales grandes para entrar, nuevamente, en las ligas diplomáticas menores.
 
 
 
 
 
TRIBUTO A UN “HERMANO MAYOR” DE EVO MORALES
 
Redacción Rosario de Argentina (https://bit.ly/2ZCGxxR)
 
Lo conocí en Santa Cruz de la Sierra. Bolivia estaba en plena etapa de recuperación de su dignidad como país y de sus recursos naturales como los hidrocarburos.
Eran los primeros meses del Gobierno de Evo en el 2006. Las transnacionales que habían llegado a Bolivia en tiempos neoliberales, a través de sus voceros mediáticos locales, amenazaban con convertir al país en una isla si es que se nacionalizaba el gas y el petróleo que hasta entonces era de los privados y no del pueblo boliviano.
Evo nunca tuvo miedo. El pueblo lo había elegido con amplia mayoría para enterrar los estragos de los neoliberales autoproclamados administradores eficientes de la cosa pública y sembrar una nueva vida para los bolivianos.
En plena amenaza de los buitres económicos contra Bolivia, escuché decir a Néstor, en un masivo acto que se realizó en un campo deportivo de Santa Cruz de la Sierra: “¡Evo, si se van las transnacionales como están amenazando ante la inminente nacionalización, vengo a decirte que Argentina estará junto a Bolivia para defender su dignidad, su soberanía. Si es necesario, Argentina va a invertir lo que no quieren invertir las transnacionales!”
Néstor demostró, en los hechos, su gran amor por Bolivia.
Nunca dejó de apoyar a Evo en los momentos más difíciles, especialmente al principio de la Revolución Boliviana. Néstor y Chávez, fueron grandes compañeros, solidarios y militantes de la Patria Grande.
Seguramente por eso Evo decía que Néstor y Chávez eran sus hermanos mayores. Pero no sólo con Evo. Néstor también tuvo gestos de hermano latinoamericano con los bolivianos residentes en la Argentina. Fueron varias las veces que permitió la presencia de los ponchos, sombreros, música, danzas de Bolivia en la Casa Rosada. Tan así que se puso el sombrero de los bailarines de morenada boliviana y la bufanda tejida con lana de la andina vicuña. Estuve cerca de Néstor en la inauguración de viviendas junto a las Madres de Plaza de Mayo.
También en la Rosada o en Olivos, escuchando no sólo de gas sino de la Patria Grande que se construye, sobre todo, con sensibilidad, mirándose y abrazándose como hermanos y no como extranjeros.
En la vida y en la política, jamás hay que perder la memoria ni ser ingratos. Néstor y Cristina hicieron mucho por Bolivia, por la Patria Grande.
Al final de cuentas, nada es casual. La historia y la geografía siempre nos unió a bolivianos y argentinos. Muchos líderes de la Revolución de Mayo estudiaron y se hicieron rebeldes al imperialismo colonial en Sucre, la otrora Charcas, Bolivia.
El primer presidente de Argentina fue el boliviano Cornelio Saavedra. La gran Juana Azurduy, luchadora con Belgrano y Güemes, nació en tierras que hoy son del Estado Plurinacional de Bolivia.
Muchos bolivianos residentes en la Argentina se inscribieron para dar su vida en defensa de Las Malvinas argentinas. Néstor está en el corazón de Bolivia.
Y hace 6 años, Evo, con seguridad, sufrió mucho por la partida de un hermano.
 
 
 
 
 
TRES SOSPECHOSOS DE TRÁFICO EN LA FRONTERA CON BOLIVIA SON ARRESTADOS CON DROGAS ESCONDIDAS EN CAJAS DE BANANO EN MT
 
Un conductor dijo a la policía que tomó la droga en Bolivia, en la ciudad de San Matías, y la entregaría a Cáceres, por R $ 12.000.
 
Mato Grosso de Brasil (https://glo.bo/3btpwZw)
 
Tres hombres sospechosos de tráfico de drogas en la frontera entre Mato Grosso y Bolivia fueron arrestados por la Policía Federal con más de 50 tabletas de drogas escondidas en cajas de plátano, este sábado (30) en Cáceres, a 220 km de Cuiabá.
Según la Policía, durante el operativo Horus, el Grupo Especial Fronterizo (Gefron) y la Fuerza Táctica pasaban por la zona rural del municipio, cuando encontraron a los sospechosos en una camioneta pickup que transportaba una carga de plátanos.
Durante el acercamiento, la policía dijo que el conductor estaba nervioso y lo contradijo varias veces.
Luego, se realizaron registros en el vehículo, donde, según el PF, se ubicaron dos cajas de plátano con 54 tabletas de pasta a base de cocaína, otras tres con una sustancia análoga a la marihuana y una con clorhidrato de cocaína.
También según la policía, el conductor dijo que tomó la droga en Bolivia, en la ciudad de San Matías, y la entregaría a Cáceres, por R $ 12.000.
Los tres sospechosos que se encontraban en los vehículos fueron remitidos a la Policía Especial de Fronteras (Defron) para brindar aclaraciones. El material encontrado en el camión fue incautado.
 
 
 
 
 
SERVICIO CELULAR SIN RECARGOS ENTRE COLOMBIA, ECUADOR, PERÚ Y BOLIVIA
 
Desde enero de 2022, ciudadanos de los países de la CAN podrán comunicarse entre naciones sin recargos adicionales.
 
Portafolio de Colombia (https://bit.ly/3CAwoAu)
 
Los ciudadanos de los países miembros de la Comunidad Andina (CAN) podrán usar su servicio celular pospago sin recargos de itinerancia ("roaming") internacional desde enero de 2022, informó este sábado el Ministerio de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de Ecuador (MINTEL). "Desde el 1 de enero de 2022 no se aplicarán recargos por 'roaming' internacional pospago en la Comunidad Andina, es decir podrás comunicarte sin pagar más. Avanzamos en la integración digital y damos pasos firmes en beneficio de los ciudadanos andinos", publicó en su cuenta de Twitter.
En su cuenta de esa red social, el jefe de Estado, Guillermo Lasso, celebró la "buena noticia" y aseguró que se fortalece "la conectividad en la Presidencia Pro Tempore de Ecuador en la Comunidad Andina".
Según un comunicado del MINTEL, se deberán aplicar las mismas tarifas (precios) en voz, datos y SMS que en el país de origen, es decir "los usuarios no tendrán que abonar ningún recargo adicional por 'roaming' en los países de la CAN", insistió.
"La medida aplica para los usuarios internacionales el Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú", reza el escrito antes de apuntar que en el caso ecuatoriano "se beneficiará a 3,5 millones de ciudadanos aproximadamente que mantienen planes pospago".
El Comité Andino de Autoridades de Telecomunicaciones (CAATEL), organismo especializado en materia de telecomunicaciones de la CAN, presidido por el MINTEL, aprobó el viernes la resolución en cumplimiento a la decisión andina 854, indicó el Ministerio en el comunicado.
 
 
 
 
 
LOS 'CHOLETS', LAS CASAS DE LA NUEVA BURGUESÍA BOLIVIANA
 
Los coloridos edificios cuyos nombres mezclan las palabras 'cholo' y 'chalet' son el símbolo de la identidad aymara
 
El País de España (https://bit.ly/2ZFwW9w)
 
La pregunta toma por sorpresa a Rene Calisai: “¿Dónde está el baño? De hecho, ya no sé dónde está ”. El hombre se rasca la cabeza y ríe nerviosamente. Calisai, un empresario de 56 años con una gran cantidad de cabello negro en la cabeza por el que mataría a la mitad de la humanidad, se perdió en su propia casa, un edificio de cinco pisos de colores brillantes. Las habitaciones están decoradas con vidrieras hasta el techo y candelabros. Edificios como este son conocidos como cholets , símbolo de una nueva burguesía indígena surgida durante la última década en Bolivia . "Creo que hay uno detrás de esa columna", recuerda de repente el presentador. De hecho, ahí está, en un espacio de unos 30 metros cuadrados, con cuatro aseos y cuatro lavabos. Los cholets invitan continuamente a maravillarse.
Sus dueños son adinerados comerciantes que llegaron a El Alto , ciudad a más de 4.000 metros de distancia, junto a La Paz, en los años setenta y ochenta. Dejaron provincias donde el campo y la minería los hacían morir de hambre. Aquí comenzaron una vida modesta en tierras llenas de polvo como las ciudades dormitorio. Pronto se encontraron con el desprecio de los ciudadanos de la capital. Las cholas , mujeres indígenas que visten bombines y faldas largas de colores, no podían ingresar a hoteles ni cines. Si subían a un avión, algo inusual, las aerolíneas los obligaban a usar pantalones.
Con el tiempo encontraron su lugar en el comercio, un arte que han practicado durante siglos. El Alto está lleno de tiendas, talleres, mercados al aire libre y pequeñas fábricas. Es posible encontrar cualquier cosa. Así floreció una nueva clase social que surgió durante los mandatos presidenciales de Evo Morales (2006-2019) . La representación de esta bonanza se concreta en cholets , palabra que mezcla los términos cholo , despectivo hasta hace poco, y chalet [chalet en portugués], que resume las aspiraciones de sus propietarios. La ciudad está repleta de estos edificios con diseños geométricos y colores vivos que el pueblo aymara suele usar en sus tejidos.
El inventor de este estilo poco ortodoxo es Freddy Mamani, un arquitecto de origen humilde cuyo padre fue albañil. Mamani iba a mostrar el cholet Calisai esta mañana, pero está demasiado ocupado. Aparece en las revistas de arquitectura más reconocidas del mundo y los festivales de diseño compiten por su presencia. Algunos critican su excentricidad y fealdad, pero es minoría. El empresario, que hizo una fortuna transportando cargas pesadas, encontró una obra de Mamani en la calle hace 12 años y quedó encantado. "Qué hermoso", pensó. Él y su esposa tardaron mucho en conseguir los contactos del “ingeniero”, como él lo llama, pero cuando lo encontraron le propusieron un trato al artista: una hoja en blanco. Mamani podía construir lo que quisiera.
—Me enorgullece decir que los gerentes regionales de dos bancos vinieron aquí para disputar el financiamiento de la obra.
Calisai tiene una media sonrisa, revelando sus dientes dorados. Insiste en que tendrá que trabajar hasta el último día de su vida para pagar los $ 350.000 (unos 1.972 millones de reales) que costó el proyecto. La verdad es que cuesta creerle. Parece querer disipar el pudor inherente a sus humildes comienzos y, de paso, ahuyentar a los familiares que quieren pedirle un préstamo. El valor del edificio se ha multiplicado, aunque no está claro si podría encontrar un comprador: "A menos que lo pongas a un precio de pollo muerto".
construcción extravagante
Detrás de él, a través de las ventanas, se pueden ver trabajadores en andamios. Tus intenciones están lejos de ser modestas. Dibujan en la fachada de un hotel los brazos y los ojos de un robot naranja que aparece en la película Transformers . Los cholets instaron a los demás arquitectos a saltar al vacío. La ciudad, una jungla de ladrillos, se llenó de repente de edificios extravagantes. No es difícil ver la Torre Eiffel en una fachada, la Estatua de la Libertad o el Titanic en lo alto de un techo. La gente dice que veía los edificios de formas muy extrañas, y al principio cuesta creerlo, pero a medida que pasan los días en El Alto, atribuidos al mal de altura y al fuerte sol, se empieza a creer que todo es posible.
En cualquier caso, estos no pueden considerarse cholets . El real, como éste en el que nos encontramos, dedica la planta baja del edificio al comercio y el primer piso a un salón de baile. El espacio se alquila por $ 500 a $ 1,000 para bodas, bautizos y fiestas de cumpleaños número 15. ¿Lo usas a menudo para tus ceremonias? “No, solo para la inauguración vinieron 500 personas”. ¿Alguna celebridad? Evo? "No, la gente de El Alto no se preocupa por nosotros, somos de segundo nivel, jajaja". Del techo cuelgan luces en forma de corbata de gato y en el lateral aparecen columnas churriguerescas [del estilo arquitectónico inspirado en el barroco, utilizado por José Benito Churriguera y sus imitadores en el siglo XVIII, caracterizado por una exuberante ornamentación]. Las paredes están decoradas con murales con motivos andinos.
Hijo de una pareja de campesinos pobres con ocho hijos, Calisai vive arriba, en los pisos contiguos, con su esposa y dos hijos. Cerró por completo un piso y dedicó otro a los visitantes. En total 2800 metros cuadrados. El piso superior tiene una hermosa vista de la cordillera de los Andes. Es casi lo más cerca que puedes llegar al cielo.
Los cholets no están en barrios exclusivos porque no existen en El Alto, una ciudad de 950.000 habitantes. Están construidas junto a casas modestas, botaderos, lotes baldíos. Calisai cuenta, con sentido escénico, que a veces sale de la casa y cuando regresa contempla el edificio y se toma unos segundos para recordar que es suyo. ¿Nunca imaginaste que vivirías en un palacio? "Gracias por llamarlo así, hónrame".
 
 
 
 
 
 
GOBERNANZA DEL LITIO EN MÉXICO: LECCIONES DESDE OTROS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
 
Cepal Org. (https://bit.ly/3EOZaOD)
 
El objetivo de esta reunión es presentar las experiencias comparadas de los países del triángulo del litio (Bolivia, Chile, Argentina) y Perú sobre el rol del Estado y los actores privados en la extracción y procesamiento del litio, para aportar elementosque informen la discusión sobre la reforma constitucional en curso en México.
El litio es uno de los minerales que se consideran estratégicos para la transición energética, por lo que su demanda ha aumentado en los mercados globales y se espera que esta tendencia continúe en los próximos años de cara a la transición energética y la electromovilidad. América Latina es una de las regiones con mayores reservas de litio en el mundo. En este contexto, la iniciativa de reforma constitucional presentada por el poder Ejecutivo en México otorga carácter estratégico a las actividades relacionadas con el litio y exclusividad al Estado en su aprovechamiento. Esta iniciativa permite una discusión respecto a los retos regulatorios de minerales estratégicos, modelos de desarrollo y mecanismos para mejorar la gobernanza.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
Natural Resource Governance Institute (NRGI), la División de Recursos Naturales (DRN) de la CEPAL y la Cooperación Alemana (GIZ) organizan este evento para presentar las experiencias de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, el rol del Estado y los actores privados en la extracción y procesamiento del litio, y aportar elementos que informen la discusión sobre la reforma constitucional en curso en México.
 
 
 
 
 
LA MANKA FIESTA: UNA CELEBRACIÓN EN LA QUIACA DESDE FINES DEL SIGLO XIX
 
El evento se da anualmente entre el tercer y cuarto domingo de octubre, donde se reúnen mujeres y hombres dedicados a la producción agropecuaria y de artesanías del sur de Bolivia y del norte de Argentina.
 
Página 12 de Argentina (https://bit.ly/3jVEAE6)
 
Desde fines del siglo XIX, la ciudad de La Quiaca, al norte de Jujuy, celebra la Manka Fiesta, o Fiesta de la olla, tal como se traduciría del quechua. El evento se da anualmente entre el tercer y cuarto domingo de octubre, en el que se reúnen mujeres y hombres dedicados a la producción agropecuaria y de artesanías del sur de Bolivia y de las provincias de Jujuy y Salta.
La antropológa Lucila Bugallo hizo un recorrido histórico sobre su origen y contó a Salta/12 que la fiesta surgió principalmente como una feria donde antiguamente se intercambiaban productos y la unidad de medida era lo que entrara en las ollas. Si bien el  cambio era olla por olla, también con el tiempo se permitió que la permuta sea por otros productos. En sí, era una práctica sostenida de trueque, con la particularidad de que la mayoría de los olleros bajaban desde Bolivia.
Su realización está ligada íntimamente con la cosecha. Y por eso, se diferencian dos momentos importantes: las Pascuas y la Manka. En la primera, existe el intercambio de semillas, mayormente a mediados de abril, que marca el inicio a un nuevo período agrícola. Mientras que en la Manka, ya se da paso al cambio de lo cosechado.
Bugallo señaló que no se han encontrado fuentes oficiales que señalen el período exacto en que comenzó la feria estacional de la Manka.  Pero las reconstrucciones que pudieron darse, llevaron a suponer que "este tipo de ferias comenzaron en la colonia", y que consistían en "viajes de intercambios". "Hasta 1980 fueron sumamente importantes", manifestó, puesto que no existían grandes circuitos de comercialización como en la actualidad.
Por la Manka desde varias comunidades las familias viajan a encontrarse a La Quiaca. De ahí que uno de los paisajes que muchos ancianos recuerdan es la llegada de los productores con sus mulas y burros cargados de sus cosechas. Incluso, hasta los años 70 también se veían bajar llamas.
"Aún existen comunidades, como Agua Caliente (del departamento El Carmen), que utilizan sus burros cargueros para hacer sus viajes", relató. Se sabe que desde la comunidad salen dos o tres hombres llevando carne, sal o tejidos para intercambiarlos por papas o maíz.
Su lugar de realización fue cambiando con el correr de los años. Como antes llegaban los productores con sus animales, las ferias se daban en las afueras de La Quiaca; luego pasó a estar en la entrada del pueblo; y algún año se hizo detrás del cementerio municipal. Fue desde 2008, que la feria se lleva adelante en el predio abierto de la ex estación de ferrocarril. En el lugar hay techos de lona azul donde se colocan los puestos que se ven desde lejos.
En ese sentido, la antropológa señaló que "en la Manka es importante que participen las comunidades con sus productos". Por eso, aún se mantiene la unión con diferentes zonas del sur de Bolivia. Por ejemplo, en ese territorio está el pueblo de Sococha, que tiene una altitud de 2660 metros sobre el nivel del mar y está situada cerca de Tojo, en el departamento de Tarija. Los productores que se reúnen en La Quiaca, saben que desde allí llevarán una producción distinta de harina de maíz, plantas medicinales y frutas secas.
Si bien, en un principio toda la feria era a base del trueque, en las últimas décadas se introdujo el intercambio de dinero. Pero aún se conservan determinados puestos que mantienen la práctica del cambio directo. Por ello, Bugallo consideró que se sostiene el dicho popular de que "en la feria nadie gana y nadie pierde", porque "cuando uno cambia se asegura el producto", expresó.
Un detalle que se va notando año tras año, es que circula menos el intercambio de carnes, que en la mayoría de los casos, era provista desde la puna jujeña. "Muchos productores la venden para las desarrollos turísticos de la zona", explicó la antropológa. En la actualidad, también se han sumado números de canto y baile, encuentros de copleros y diferentes actividades artísticas. Este año el municipio de La Quiaca organizó un festival folclórico que contribuyó a darle el marco de fiesta durante el último fin de semana.
Puesto que la Manka es un momento de sociabilización central del pueblo; antes "las personas se conocían sólo en las ferias". Para ese entonces eran los únicos momentos de encuentros porque las familias que vivían alejadas se daban el tiempo de bajar. "La gente formaba parejas en las ferias", revisionó la antropológa.
Además, al ser ferias anteriores a la república, no existían los límites fronterizos, cuestión que en cierta manera se recrea hoy con la llegada de los productores bolivianos. Esto posibilitó también que en la Manka se consigan productos que no forman parte del mercado de alimentos industriales, como la harina de maíz elaborada únicamente por las comunidades. Eso lleva a que se sepa dónde y cuál fue su proceso de producción.
También al contar con varios años de antigüedad, la presencia de los productores de la Manka, pasó a ser una práctica que se transmite de generación en generación. "La gente recorre varios puestos y se dan estas relaciones con familias que ya se conocen", facilitando el intercambio más rápidamente. En ese proceso de cambio, Bugallo pudo notar la manera de llevar adelante tal acción. "La gente dice ´voy a cambiar con´, en vez de decir ´voy a cambiar por´; y me pareció muy significativo porque está marcando que se suma, se anuda una relación" ya existente, indicó.
La Manka se realiza de manera previa a la fiesta De todos los santos, a propósito de la celebración, justamente, del Día de Todos los Santos, cada 1 de noviembre. Por ello, en la feria también existen productos utilizados únicamente en la conocida Mesa de las almas; como la harina capi, que posibilita hacer un pan dulce típico para la festividad.
Acompañar a los productores
Con la gestión del actual intendente de La Quiaca, Blas Gallardo, por primera vez existe la Secretaría de Producción e Integración Regional. Esto posibilitó una mayor coordinación de trabajo con las comunidades indígenas y campesinas de la zona que se dedican a la producción.
Para la Manka Fiesta, la Secretaría tomó un papel notorio dado que además de organizar el evento en sí, dispuso una partida presupuestaria para traer a los distintos productores. Su secretario, Roberto Santos, la definió como "una fiesta ancestral donde prevalece el sentir de hermandad", por el fuerte lazo que aún se mantiene con productores de Bolivia y Salta, como los más cercanos.
"A los productores de nuestra región los hemos ido a traer en vehículos para que puedan venir con sus charqui, lanas, papas, quinoa", y cada producto que allí se haga. Sólo en La Quiaca existe 40 productores, a los que se suman más de 150 productores que llegan de otras localidades cercanas al municipio.
El municipio tuvo que suspender a último momento la Manka del año pasado, por un brote de covid en La Quiaca. Incluso para ese momento, todo el equipo de la Secretaría de Producción contrajo la enfermedad. Pero este año, la situación cambió pues "bajaron bastante los contagios", existe un mayor número de población vacunada y además, se contó con la colaboración propia de los productores.
 
 
 
 
 
LOS PUNTOS QUE MÁS SE CALIENTAN EN AMÉRICA CON EL CAMBIO CLIMÁTICO
 
El País de España (https://bit.ly/3pRT5N3)
 
Que el mundo se está calentando es una realidad comprobada por la ciencia climática. La aceleración de ese proceso en las últimas cuatro décadas es también común. Pero no toda la esfera terrestre está viendo sus temperaturas subir al mismo ritmo: en el continente americano, el norte ha visto un incremento mayor que el sur; los países ricos, más que los de ingreso medio; y las costas, particularmente la atlántica, más que el interior. Aunque algunas de esas tendencias pueden cambiar.
Respecto a la media de 1950 a 1980, las temperaturas en América del Norte, Centroamérica y el Caribe han aumentado casi 1,2 grados centígrados. Aproximadamente cuatro quintas partes del incremento tuvo lugar en solo una década: la de los noventa. Fue la de la concienciación definitiva sobre el calentamiento global, con el agujero en la capa de ozono (hoy en retroceso) y el ‘efecto invernadero’ como protagonistas. Pero un cambio paulatino en los patrones de consumo, especialmente energético, facilitado por el acceso a mejores tecnologías y la presencia de nuevos mecanismos regulatorios, así como tratados y protocolos internacionales, ha desacelerado (aunque sin frenarla) la subida en el siglo XXI, cuando América del Sur ha tomado el relevo: de 2003 a 2015, el aumento ha sido tan grande como en los 25 años anteriores. La velocidad del aumento de temperatura se ha duplicado.
Aún así, Norteamérica, Estados Unidos y especialmente Canadá, acumulan los mayores aumentos de temperatura media desde los años sesenta, a considerable distancia del resto de países. No es casual que se trate de las dos naciones con mayor grado de desarrollo económico del continente: los combustibles fósiles han sido imprescindibles para consolidar el crecimiento y el bienestar, y este es el resultado.
De igual manera, lo siguen siendo hoy, especialmente para aquellos países que aspiran a incorporarse al club de los de mayor ingreso. Estas naciones tienden a ver como cierto desequilibrio redistributivo el hecho de que sea precisamente ahora cuando se busca implantar límites transnacionales a las emisiones: cuando ya no son tan necesarias para quienes se han apoyado en ellas para alcanzar metas de crecimiento. A pesar de que el compromiso de París ya incorporó mecanismos de compensación para reequilibrar las oportunidades, la especificación de su implementación durante la cumbre del clima de Glasgow mantiene abierta la conversación en torno al peso que debe asumir cada país para frenar el calentamiento. En el continente americano, las derivadas políticas de esta brecha se expresan con particular claridad en el caso de los grandes países que, como México o Brasil, exigen mayor financiación con un enfoque transaccional.
Pero la mayor división que se aprecia sigue siendo de orden geográfico: los países andinos, independientemente de su nivel de ingresos, son los que han sufrido incrementos más modestos. La Paz (Bolivia), la capital más alta del continente, sube +0,64 grados. En niveles similares están Puno o Cusco, en el Perú montañoso. Pero basta con subir un poco al norte, acercarse a un entorno más templado o directamente cálido, para que las cifras se multipliquen por dos: es el caso de ciudades como Medellín (Colombia), Guayaquil (Ecuador) o la práctica totalidad de las capitales centroamericanas.
De hecho, la exposición costera, especialmente en las franjas templadas, y con más fuerza en su vertiente oriental (las costas hacia el Atlántico), determina subidas de temperatura más fuertes. Así, todo el frente marítimo urbano de Nueva Inglaterra, desde Edison hasta Boston, ha visto incrementos de +2,8 grados en los últimos sesenta años. Menos que Halifax, un poco más al norte pasando la frontera canadiense (+3,08 grados), Anchorage (capital de Alaska: +3,05 grados), o Winnipeg, en la provincia canadiense de Manitoba, que es la ciudad de todo el continente que ha sufrido un mayor incremento (+3,41 grados).
Como también lo hace la ubicación en zonas con climas más secos o, directamente, desérticos. La frontera mexicano-estadounidense (Phoenix, Arizona: +2,5 grados; Reynosa, Tamaulipas: +2,35) ofrece un buen ejemplo. También Brasil, donde la zona semiárida y la sabana nororiental se llevan los impactos más notables: las localidades de Juàzeiro o Timon han visto incrementos que superan en un 30% los observados en Rio de Janeiro o São Paulo.
El zoom en Brasil, bajando al nivel de estaciones metereológicas concretas, dibuja de manera más nítida el patrón general, pero también aparecen puntos más o menos oscuros de lo esperable en ciertas zonas, remarcando la variabilidad innata a las mediciones de un dato como la temperatura a ras de suelo.
Inevitablemente, cuanto más centremos el foco en un lugar concreto, más aumenta la probabilidad de encontrar datos que no parezcan consistentes con la tendencia de calentamiento. Pero estas desviaciones específicas no invalidan la tendencia global, que queda reflejada en las medias estadísticas. Solo expresan las inevitables particularidades de un fenómeno global.