Esta
es la crónica del año más peligroso en la vida de Evo Morales, desde su forzada
renuncia en noviembre de 2019 después de ganar una vez más las elecciones
presidenciales hasta el regreso triunfante a su país en noviembre de 2020, una
trama oculta de relaciones entre gobiernos, organismos internacionales, medios
de comunicación y personas comunes. Aquí, un fragmento de "Evo: Operación
rescate. Una trama geopolítica en 365 días" (Sudamericana, 2021), de
Alfredo Serrano Mancilla.A
pocos minutos de las nueve de la noche de ese domingo 10 de noviembre del 2019,
la Operación Rescate ya estaba en marcha. A México se le acababa de sumar la
Argentina. Se conformaba una amalgama de relaciones internacionales que crecía
de la misma manera que una niña avanza jugando a la rayuela. Se estaba gestando
un hito histórico, con un enorme calado geopolítico. […]
El
éxito de la operación de rescate con vida de Evo dependería de las
características de cada Estado, de su historia y de sus tradiciones, de los
rasgos ideológicos de los gobiernos participantes, de las personas que tomaban
decisiones, de la valentía, del grado de solidaridad y humanismo de cada actor,
y también de la “buena onda”. Y “buena onda” había a raudales.
Mi
micromisión en ese momento era llamar a México, a la Secretaría de Relaciones
Exteriores, para uno de los pedidos más descarados que hice en mi vida:
solicitar si era posible que un avión oficial de la Fuerza Aérea mexicana se
trasladara hacia Bolivia, más concretamente, a un aeropuerto que ningún oficial
mexicano habría escuchado nombrar jamás: Chimoré (en el Chapare boliviano).
¿Quién era yo para hacer ese pedido tan impúdicamente, tan desfachatadamente?
[…]
Finalmente,
lo hice. Lo llamé por WhatsApp. Le expliqué brevemente la situación extrema en
la que nos encontrábamos; casi le repliqué con las mismas palabras la súplica
que Álvaro me había hecho para salvar la vida de Evo; y aproveché para
comentarle que Alberto [Fernández] también estaba en ello buscando otras vías
alternativas después de la negativa de Macri. Efraín (de parte de México) me
asombró, para bien... Sin mucha floritura, en forma muy ejecutiva, me dijo:
“Déjame averiguar. Consultamos y te digo”.
La
puerta no se había cerrado y eso, simplemente eso, ya era un buen augurio.
Hasta el momento, el gobierno mexicano (su cancillería) había demostrado no
solo buenas intenciones, sino también una gran dosis de efectividad. Hasta esa
hora, las nueve de la noche, habían desfilado por la Residencia y la Embajada
unas cuarenta personas en búsqueda de asilo (los hijos de Evo, ministros,
servidores públicos). Eso me provocaba una ligera esperanza, que no quería
aceptar del todo. Soy muy cabulero; imagino que es un mecanismo de protección
por si la cosa no sale bien. Realmente en ese momento era prudente, porque
sabía que la maniobra no era en absoluto sencilla.
Apenas
pasado un cuarto de hora, llegó la llamada de respuesta de Efraín. Yo tenía la
sensación de escuchar a un país en todo su esplendor. México al habla, México
diciendo “sí”, México volviendo a querer hacer Historia. Efraín dijo cuatro
palabras que quedarán para el recuerdo: “Estamos autorizados para ello”. Y a
renglón seguido me pidió que reconfirmara antes de iniciar este gran operativo.
La llamada no duró más de un par minutos, porque ambos sabíamos que lo
importante ya se había dicho y ahora había que ponerlo en práctica, si es que
finalmente esa iba a ser la decisión tomada. […]
Teníamos
la autorización del vuelo mexicano, y ahora comenzaríamos a navegar entre
marismas, ese terreno pantanoso en el que la letra pequeña aparece por todas
partes con posibilidades de jugarte una mala pasada. Efraín me insistía en lo
obvio: saber cuál era la contraparte en Bolivia para que nuestro avión pudiera
aterrizar. Tan obvio como difícil de identificar. Las Fuerzas Armadas se habían
sumado al golpe, pero no habían asumido la conducción del país, como sucedió en
otros momentos de la Historia latinoamericana. […]
En
ese tira y afloja para saber quién era el responsable de la torre de control de
Chimoré que autorizaría el aterrizaje del avión, México decidió con gran tino
enviar el vuelo cuanto antes a una zona lo más cercana posible a Bolivia: Perú,
al aeropuerto internacional Jorge Chávez, en Lima. La mejor manera de ganarle
tiempo al tiempo. La decisión mexicana me pareció de lo más atinada. De esta
forma, se ampliaba el margen para la titánica tarea de encontrar algún aliado
en el interior de un cuerpo que había sido copartícipe determinante del golpe
de Estado.
¿Cómo
hallar esa aguja en el pajar? Me preguntaba cómo el canciller boliviano Diego
Pary y Álvaro darían con la persona que abriría la puerta de Bolivia, en pleno
golpe de Estado, a un avión forastero para que entrara, buscara a Evo y
volviera a salir como si nada. La cabeza de Evo ya tenía precio: cincuenta mil
dólares de Estados Unidos de América. Otra traba no menor en esta carrera de
obstáculos. […]
Faltaban
pocos minutos para que formalmente finalizara aquel eterno domingo 10 de
noviembre. Ese domingo que había comenzado muy temprano con el comunicado de la
OEA de Almagro exigiendo la anulación de las elecciones, que siguió con la
rueda de prensa de Evo Morales aceptando las nuevas elecciones sin ser él el
candidato para evitar más muertes y más violencia, que continuó con la coacción
de las Fuerzas Armadas solicitando la renuncia del presidente, que tuvo tiempo
para que Evo Morales hiciera un segundo anuncio aceptando su renuncia para
impedir un mayor derramamiento de sangre, un domingo que no terminaba a las
doce de la noche porque había que conseguir que el vuelo mexicano estuviera en
el aire camino a Lima, donde haría una parada previa antes del destino final,
Chimoré. Ese domingo imperecedero aún tendría espacio para más cabos sueltos.
No
recuerdo bien si antes o después, pero apareció otro asunto no resuelto. El
avión tenía que contar con el mayor número de capas de seguridad como blindaje
ante una potencial locura de los golpistas bolivianos. Se nos ocurrió que
personal civil acompañase al piloto y al copiloto (militares mexicanos). Lo
consulté por teléfono, separadamente, con Alberto Fernández y el vicecanciller
mexicano Max Reyes. La opción de Alberto fue llevar a un representante de
Naciones Unidas, y de ser posible vinculado con el Alto Comisionado de los
Derechos Humanos, en línea con las características del operativo. Procuraría
comunicarse con Michelle Bachelet, aunque el horario y la escasa disponibilidad
de tiempo jugaban en contra (el avión saldría en cuestión de horas). La otra
alternativa era acudir a algún otro organismo, como la Cruz Roja Internacional,
como garante en este tipo de operativos.
Por
su parte, Max encontró una solución muy directa: “Yo creo que lo mejor es que
tengamos dentro del avión a un civil de cancillería, a una persona de mi
extrema confianza; que además de mostrar que hay ciudadanos mexicanos en el
avión también podamos tener una comunicación fluida con él”.
La
segunda alternativa era “pájaro en mano”, y la primera, “cientos volando”. Si
Alberto no lograba comunicarse con Bachelet a esas horas de la madrugada (de
domingo a lunes), ya teníamos asegurado que en el avión viajaría personal civil
de la cancillería mexicana. Un importante escudo disuasorio ante cualquier
tentativa golpista contra ese avión humanitario.
Mientras
apuntalábamos el plan, Diego Pary cruzaba la frontera por el río Desaguadero
hacia Perú. Tiempo después me contó que utilizó su pasaporte común en vez del
diplomático para no despertar sospechas. Una vez a salvo en el consulado
boliviano de la ciudad de Puno, en la orilla peruana del lago Titicaca, podía
sumarse plenamente a nuestro operativo. Su principal misión consistía en
obtener un OK desde la torre de control de Chimoré que permitiera, primero, que
un avión mexicano penetrara en el espacio aéreo boliviano y, segundo, que
aterrizara en el lugar previsto. No lo tenía fácil, tal como evolucionaba el
golpe. Los militares habían tenido un rol difuso hasta ese domingo, pero a
partir de ahí se sumaron de lleno a la secuencia golpista. Era muy difícil que
existiera una mínima rendija entre ellos que viabilizara el operativo. Sin
embargo, Diego me decía que algunos miembros de las Fuerzas Armadas no estaban
de acuerdo con la decisión tomada y que quizás ahí podríamos encontrar a ese
“aliado” transitorio que nos abriera el pequeño hueco que necesitábamos en el
cielo boliviano. […]
El
avión ya estaba en Lima. Había aterrizado sin problemas, incluso un poco antes
de lo previsto. Desde ese momento, para iniciar la segunda fase, se debía tener
el dichoso “papel” que otorgaba el permiso de vuelo a la aeronave para llegar a
Bolivia. Un papel que nos evocaba lo peor de la burocracia, la antipática
burocracia, incómoda hasta en los momentos más inesperados.
Pero
esta vez no se trataba de un trámite administrativo, de un papel cualquiera.
Todos sabíamos que significaba un salvoconducto, un consentimiento por parte de
algún sector de las Fuerzas Armadas para que Evo pudiera seguir con vida. La
carta a favor era la presión internacional que significaba ese avión
humanitario procedente de México que acudía en rescate de Evo Morales. Pero
sabíamos que ese hecho podía no resultar suficiente para que se aceptara la
maniobra. No habían pasado ni veinticuatro horas desde la consumación del
golpe; todavía estaba el avispero muy agitado.
Había
disputas entre los poderes fácticos económicos, la Iglesia, algunos medios de
comunicación, la OEA de Almagro, algunos gobiernos extranjeros, la policía,
Carlos Mesa, Tuto Quiroga, los representantes del Oriente del país —como Fernando
Camacho y algún otro más— y el sector sedicioso de las Fuerzas Armadas. Había
muchos cargos vacantes, algunos fundamentales para lo que se quería de la nueva
Bolivia: desde la presidencia hasta el máximo responsable del nuevo Tribunal
Supremo Electoral (TSE). El Estado de facto estaba por confeccionarse. Bolivia
en construcción. O más apropiado: Bolivia en destrucción. […]
Con
el avión estacionado y a la espera del “papel”, teníamos que comunicarnos con
Álvaro para indicarle el horario preciso del vuelo de Lima a Chimoré, de modo
que ellos preparasen cómo acercarse al avión acompañados de una marea humana.
Evo
había planificado la única manera de lograr llegar con vida al avión en el caso
de que este pudiera aterrizar: aglutinar y coordinar a miles de hombres y
mujeres para formar un escudo humano de un tamaño suficiente como para disuadir
cualquier intento de balacera en su contra. Una jugada arriesgada, pero no
quedaba otra: Evo, Álvaro y Gabriela debían caminar hasta el aeropuerto
calculando el tiempo preciso para coincidir con el aterrizaje del avión
mexicano, y hacerlo rodeados y acompañados de una multitud que desaconsejara
cualquier intento militar o policial con armas de fuego, lo que ocasionaría una
masacre. Antes de las diez, le mandé un WhatsApp a Álvaro para actualizar el
escenario.
Le
mostraba las buenas noticias, pero le ocultaba las no tan buenas. No era
necesario añadir más zozobra a la situación de ellos, escondidos en el monte,
comiendo lo que podían y sabiendo que su vida corría un claro peligro. Lo mejor
—decidí— era, sin mentirles, no abrumarlos con los peores titulares. Un
equilibrio improvisado que tenía visos de desmoronarse en cualquier momento.
Nada parecía estable a esas horas del lunes. […]
Continué
empalmando llamada tras llamada. Lo siguiente era hablar con Alberto para
contarle de primera mano que estábamos en el aire: “El vuelo ya está volando”
(¡Qué hermosa redundancia!). Alberto había estado pendiente durante toda la
mañana de cada uno de los pasos, obstáculos y detalles precisos que iban
surgiendo en el fragor de la operación. Había hablado con Martín Vizcarra,
presidente del Perú, para pedirle por favor que apoyara en todo lo que fuera
necesario. Toda ayuda sumaba. La de Paraguay también. Había llamado a Mario
Abdo Benítez para asegurarse de que la predisposición activa que este había
mostrado la noche anterior siguiera intacta. Era importante garantizar que,
además de México con su rol principal, también estuvieran involucrados otros
gobiernos. […]
Y
de repente se me vino encima un jarro de agua helada, casi congelada. Max me
avisaba de lo siguiente: “Me dice el DG Fronteras que no dejaron entrar al
avión a espacio boliviano”. Ese mensaje en privado, con extensión formato
Twitter, significaba muchas cosas. Lo primero y primordial: el avión no puede
entrar en cielo boliviano. Lo siguiente e inminente era avisar a Álvaro que
debían abortar la operación de acercamiento a la pista de aterrizaje de
Chimoré. Dada la extrema gravedad, decidí telefonearle para explicarle con mayor
precisión que había que retroceder, que por ahora no sabíamos a ciencia cierta
si el avión podría reintentarlo o no. Le dije que íbamos a seguir gestionando
las diferentes alternativas, pero que lo aconsejable era frenar esa marcha
humana hacia el aeropuerto. Álvaro entendió a la primera todo el peligro que
entrañaba seguir caminando hacia adelante, y me dijo: “Nos detenemos, nos
regresaremos un poco a lugar seguro, y nos cuentan”.
El
entusiasmo mutaba en frustración. Pero en la voz de Álvaro percibía esa experiencia
en administrar situaciones extremas, en las que no se gana a la primera, a
veces tampoco a la segunda ni a la tercera, y hay que esperar a la cuarta, a la
quinta o cuando toque. La perseverancia es imprescindible en la vida, y más
cuando se trata de afrontar tiempos difíciles.
Estábamos
enfrascados de nuevo. Ahora con un avión que revoloteaba en el cielo, cerca de
la frontera aérea boliviana, pero sin poder entrar. Sabíamos que no podría
permanecer mucho tiempo así. No entendíamos muy bien de qué se trataba: si de
una orden política, o de otro trámite administrativo en medio del caos. El
Diario de España (https://bit.ly/3byRaEN)
EVO
MORALES Y RAFAEL CORREA LLEGARON A LA ARGENTINA PARA PARTICIPAR DE UN ACTO CON
ALBERTO FERNÁNDEZ
Los ex mandatarios
participarán en la Embajada de México de la presentación del libro “Evo:
Operación Rescate”, que cuenta la versión del ex mandatario boliviano de su
turbulenta salida del país en 2019
Infobae de Argentina
(https://bit.ly/3bS4VP7)
Evo
Morales fue el primero en llegar a Buenos Aires, anoche desde Bolivia, en un
vuelo que aterrizó en Ezeiza. Y este miércoles, en un avión privado, arribó el
ex presidente ecuatoriano Rafael Correa. Ambos vienen a reunirse con Alberto
Fernández luego de su gira por Roma, para el G20, y Glasgow, para la COP26.
De
no haber cambios, el Presidente argentino, que llegó esta mañana de Europa,
será el orador principal el jueves 4 de noviembre en la presentación del libro
“Evo: Operación Rescate. Una trama geopolítica en 365 días”, de Alfredo Serrano
Mancilla y editado por Sudamericana, que cuenta la turbulenta salida de Morales
de su país el 10 de noviembre de 2019, cuando después de numerosas denuncias de
fraude en las elecciones presidenciales, y una auditoría de la OEA en marcha
para evaluar las irregularidades, el líder del Mas renunció a la presidencia.
El
mandatario es el autor del prólogo del libro de Serrano Mancilla y asegura que
se trata de la “crónica de un instante”. Pieza clave en la salida de Bolivia
rumbo a México -aún no había asumido la presidencia argentina cuando Morales
renunció-, Fernández cuenta intimidades de aquel día: con quién estaba, cómo se
enteró de que el clima social en contra de su aliado político se agitaba y el
diálogo telefónico que mantuvo con el boliviano.
“Todo
ocurrió un mediodía de noviembre del 2019. En Buenos Aires almorzábamos junto a
Dilma Rousseff, Ernesto Samper, Marco Enríquez-Ominami y otros muchos amigos de
la patria latinoamericana dando clausura al encuentro del Grupo de Puebla.
Cuando servían el plato principal, el autor de este libro me susurró algo al
oído. Tengo a Evo en el teléfono… hay problemas en Bolivia’, me dijo”, revela
Fernández en el prólogo.
El
libro grafica la salida de Morales como un Golpe de Estado, califica de
cinematográfico el periplo del avión mexicano que lo sacó de Bolivia, y brinda
la visión de Morales sobre la actitud de Mauricio Macri - en ese momento
presidente en funciones de Argentina-, el rol de los gobiernos de Paraguay,
Perú y Ecuador, de la OEA y del Grupo de Puebla.
Además,
cuenta los primeros días de Morales en México, cobijado por el Gobierno de
Andrés Manuel López Obrador y las negociaciones de Fernández para que finalmente
se desplace a la Argentina, desde donde planificó toda la campaña electoral
boliviana, e incluso nominó a Luis Arce como su candidato a la presidencia.
“Con un estilo llano y ameno, con diálogos, llamadas, conversaciones por
WhatsApp y anécdotas íntimas y desconocidas”, promete la invitación a la
presentación.
En
la presentación del jueves en la embajada mexicana también hablará Correa, otra
pieza clave de la agenda latinoamericana del gobierno argentino. Como con Arce,
Fernández también respaldó públicamente al candidato presidencial del correísmo
en Ecuador, Andrés Arauz, pero la realidad fue otra por allí: el ex banquero
Guillermo Lasso obtuvo una contundente victoria en el ballotage del 11 de abril
pasado.
“Vengo
a la presentación del libro de un gran amigo mío. Alfredo lo que hace es narrar
las vicisitudes que tuvo que enfrentar Evo en Bolivia y cuando estaba volando.
Luego, si todo sale bien, cenaremos con el presidente Alberto Fernández”,
aseguró Correa en un breve contacto con Infobae esta mañana en Ezeiza.
No
sorprende la elección del jefe de Estado para el prólogo del libro, ni que
participe personalmente de la presentación. El ex presidente boliviano y
Fernández tienen una relación estrecha. El argentino apoyó explícitamente a
Morales cuando estaba en el país y también permitió que desde aquí motorizara
la campaña política que logró llevar a su candidato Luis Arce al Palacio del
Quemado.
“Por
mi parte, sentí que mi tarea había culminado en el mismo momento en que abracé
a Evo en la frontera que une Argentina con Bolivia y lo vi alejarse hasta
desaparecer en los brazos de una multitud que lo esperaba en su patria”,
escribió Fernández en el la introducción del libro que salió a la venta ayer.
El
próximo sábado, el Frente de Todos hará el cierre de la campaña electoral.
Correa, que le dijo a este medio que no estaba al tanto de este evento, se
quedará en el país hasta el domingo. Evo no informó precisiones sobre su
estadía en Buenos Aires. “No tenemos nada en agenda”, resumieron a Infobae
desde el entorno de Cristina Fernández de Kirchner ante la consulta sobre si
está previsto un evento para agasajar a los ex mandatarios más allá de la
presentación del libro. Sin embargo, cuando Fernández apoyó al candidato
correísta con una carta, la vicepresidenta lo recibió en el instituto Patria.
LATENTE
EN BOLIVIA INTENTOS DESESTABILIZADORES DE LA OPOSICIÓN
Radio Bayamo de Cuba
(https://bit.ly/3pZX9eb)
Los
intentos desestabilizadores de sectores opositores en Bolivia permanecen hoy
latentes, tras un nuevo llamado de paralizar el país la semana próxima, después
de las fracasadas tentativas de hace unos días.
La
convocatoria, denunciada aquí con claros intereses políticos, pretende dividir
a los bolivianos, alterar el orden y deslegitimar los avances económicos en
apenas un año del Gobierno de Luis Arce, según declaraciones de funcionarios y
dirigentes gremiales.
En
las últimas semanas, políticos y legisladores de la oposición promovieron una
campaña para deslegitimar la Ley 1386 de Estrategia Nacional de Lucha Contra la
Legitimación de Ganancias Ilícitas y el Financiamiento al Terrorismo.
La
cruzada impactó en diferentes gremios obreros y el sector informal, confundidos
por la propaganda opositora de que la normativa limitará su accionar, más el
Ejecutivo convocó al diálogo para dar explicaciones y pospuso en forma temporal
su aprobación definitiva.
Ayer
transportistas del departamento de Santa Cruz, en el este del país, descartaron
sumarse al paro convocado y mostraron la preocupación de los trabajadores por
la situación económica.
Parar
un día más es “dar gusto a personas que tienen un interés personal”, manifestó
Bizmar Daza, responsable del transporte urbano en esa parte de la nación
andina, considerada la más grande en extensión e importante del Estado Plurinacional
en el orden económico.
“Para
nosotros (la medida de fuerza) ya está fuera de lugar”, declaró Daza a una
televisora local .
Más
que parar “necesitamos reactivar la economía”, expresó el dirigente obrero y
aseguró que en Santa Cruz no acatarán el paro ni el transporte público, el
intermunicipal, ni el interprovincial.
El
vocero de la Presidencia Jorge Richter denunció la víspera que la huelga del 8
de noviembre busca desestabilizar el país y causar daños económicos.
Asimismo,
recordó que para evitar la confrontación entre los connacionales se decidió
retirar de la Asamblea Legislativa el proyecto de ley.
Valoró
que detrás de paralizar actividades hay una intencionalidad política que
desestima el desarrollo de la economía y la producción, en momentos que el país
muestra indicadores de recuperación tras el golpe de Estado de noviembre de
2019.
Richter
consideró al diálogo como el camino para solventar las diferencias y expresó
que las medidas de presión perturban la reactivación económica y la reconstrucción
de los espacios productivos, por lo que estas movilizaciones no son otra cosa
que políticas.
El
domingo la ministra de la Presidencia María Nela Prada alertó sobre los
intentos desestabilizadores y lamentó que algunos grupos busquen alianzas con
dirigentes de sectores populares y pongan como excusa esa normativa.
La
funcionaria aseguró que como Gobierno nunca atentarán contra los intereses
populares, la clase trabajadora y el pueblo boliviano, “no lo vamos a hacer”,
remarcó.
LAS
AMENAZAS A LA PROPIEDAD PRIVADA ENCIENDEN LAS ALARMAS EN UNA BOLIVIA GOBERNADA
POR ARCE
La Gaceta de España
(https://bit.ly/3GLMl9y)
El
asalto a la propiedad privada en Bolivia no es nuevo ni ha empezado con el
régimen de Arce Catacora en el último año. Sin embargo, con los cambios que ha
habido en el poder desde la caída de Morales en 2019, el Estado de Derecho está
cada vez más cerca de desaparecer por completo, y esta semana se ha marcado un
hito histórico en este sentido.
Las
últimas y más intensas ocupaciones ilegales de tierras y estancias se vienen
registrando aproximadamente desde el 10 de septiembre, por parte de grupos
irregulares afines al Movimiento al Socialismo (MAS) en Guarayos, provincia de
Santa Cruz.
Casi
como si se tratara del cumplimiento de aquella promesa que Morales hizo desde
Argentina a los militantes del MAS en enero de 2020, por medio de la radio
Kausachun Coca, de que a su retorno al país organizaría “milicias armadas del
pueblo como en Venezuela”, la pasada semana el país vio cómo un grupo irregular
fuertemente armado capturó en Las Londras, Guarayos, a 17 personas
(empresarios, trabajadores agropecuarios, periodistas, coroneles y sargentos de
policía entre ellas).
Las
tuvieron secuestradas y torturaron durante 12 horas, y debido a las graves
heridas que sufrieron, algunas tuvieron que ser atendidas de manera urgente con
intervención quirúrgica.
Por
su lado, el ministro de Gobierno Eduardo del Castillo, envió al lugar un
contingente de 200 policías armados 72 horas más tarde, que no encontraron más
que un campamento clandestino abandonado.
Igualmente,
el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, también se hizo presente 72
horas más tarde en el lugar “para frenar” a los grupos irregulares.
Curiosamente
hasta hoy -cinco días más tarde- no hay un solo detenido, y además el
comandante de la Policía Nacional, Jhonny Aguilera, dijo sobre este hecho que
no fue más que “un altercado”. Pero, lo que es peor aún, es que las Fuerzas
Armadas ni siquiera se han pronunciado sobre el hecho.
Sobre
las declaraciones de Aguilera, la Asociación de Periodistas de Santa Cruz ha
salido al paso rechazándolas y afirmando que aquellos hechos constituyeron
secuestro y tortura, y no un simple altercado. Además exigieron a la fiscalía
que investigue a uno de los encapuchados, dado que las víctimas pudieron
identificarlo.
Para
mayor espanto, dicho grupo irregular armado -que dice pertenecer a la
Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) afín
al MAS- ha ejercido presión hasta lograr la destitución de dos fiscales que
habían iniciado investigaciones debido a las denuncias que hicieron las
víctimas.
Entretanto,
las tierras y estancias invadidas y que consiguieron a tiros, siguen en poder
de estos grupos irregulares.
A
todo esto, cabe preguntarse entonces, ¿Dónde puede refugiarse la ciudadanía,
¿Cómo se puede proteger la propiedad privada en el país si las instancias
llamadas a intervenir en su defensa no sólo no interfieren, sino que incluso
parecen encubrir?
No
habrá que olvidar, pues, que durante meses se desarrolló una marcha de
indígenas del oriente del país en reclamo por el avasallamiento de cocaleros
del Chapare, que el régimen de Arce no atendió sino sólo sobre el final, y sin
que hubiera acuerdos claros.
Asimismo,
tampoco habrá que olvidar que hubo encapuchados del denominado «Ejército
Guerrero Wila Lluch’us» (gorros rojos), que amenazaron con incendiar la casa de
la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB),
Amparo Carvajal, sobre lo que el ministro de Gobierno afirmó que se trataba de
un montaje. Que el audio de los videos había sido modificado.
Todos
estos hechos recientes han quedado impunes durante el régimen de Arce de la
misma manera que quedaron muchos otros similares durante el régimen de 13 años
de Morales.
En
rigor, lo último que queda de la institucionalidad democrática de la otrora
República de Bolivia está siendo aplastada por el Estado Plurinacional, a la
misma velocidad en que al régimen de Arce cae en cuenta de que ha perdido todo
el control sobre la gestión de la crisis económica -no consigue financiamiento-
y la gestión de la crisis sanitaria –ha tenido que tirar a la basura 128.000
dosis AstraZeneca y otras de Johnson & Johnson-, y de que empieza a
enfrentarse a mayores conflictos políticos por las denominadas “leyes malditas”
que terminan con la presunción de inocencia en el país.
Esto
es parte del cóctel explosivo del socialismo de Arce al que nos referimos
recientemente, y que se intensifica de manera cada vez más acelerada.
Unos
afirman que se trata de la construcción del escenario caótico ideal para el
retorno de Morales al poder. Otros sostienen que es el pretexto para que Arce
implemente el uso de la fuerza sobre la ciudadanía, pero no necesariamente para
que Morales retorne.
Y
finalmente, están quienes con más cautela interpretan este caos como la
implosión inevitable del MAS. Aunque eso no signifique que el país vaya a vivir
pronto mejores días.
Como
sea, van por todo, y seguirán avanzando sobre los derechos individuales de
propiedad privada en la medida que la sociedad civil organizada lo permita.
EL
CASTROCHAVISMO EN PERÚ BAJO LA PRESIDENCIA DE CASTILLO
La República de Ecuador
(https://bit.ly/3q00xWr)
En
tres meses de gestión el Presidente de Perú Pedro Castillo ha dejado muy clara
su pertenencia y dependencia al socialismo del siglo XXI o castrochavismo y la
decisión de repetir el plan -ya aplicado en Bolivia- para destruir la “Nación
Peruana” y suplantarla por un “estado plurinacional”, realizar expropiaciones
comenzando con la “nacionalización de Camisea” e institucionalizar un
“narcoestado” a partir de la producción de cocaína.
Inestabilidad,
incertidumbre, inseguridad y confusión, parecen insuficientes para describir
los tres primeros meses de Pedro Castillo como Presidente de Perú, pero sirven
para demostrar con absoluta claridad que el país está en manos del mismo grupo
trasnacional que detenta el poder en Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua. La intervención
pública del castrochavismo es abierta con Evo Morales y los operadores del Foro
de Sao Paolo desde antes del proceso electoral y es discreta pero no secreta
desde las embajadas de Cuba y Venezuela.
La
prueba plena de que el Perú está en manos del castrochavismo, la da la más
solida de las políticas ejecutadas por Castillo, la política exterior, con la
que ha pasado al respaldo pleno a las dictaduras del socialismo del siglo XXI y
ha integrado al Perú al grupo de países que junto con México de López Obrador y
Argentina de Fernández-Kirchner respaldan los regímenes violadores de derechos
humanos, encubren la existencia de presos, torturados y exiliados políticos y
apoyan que detenten el poder con terrorismo de Estado.
La
técnica castrochavistra en la primera etapa de sus gobiernos es dividir la
oposición y la opinión pública nacional e internacional entre los que confían
en el gobierno y los que no. Hacer creer que el gobierno no es una amenaza, que
será “controlable” hasta que venza su mandato y que se lo puede educar e
incluso ayudar.
La
formación del gobierno de Castillo con su gabinete cuestionado, las crisis y
renuncias e inestabilidad que esto ha producido, deben ser vistos como
mecanismos que están midiendo la consistencia de la opinión pública y de un
parlamento en manos de una oposición fraccionada. Se trata de provocar para
paralizar al Poder Legislativo o hasta que Castillo como Presidente pueda usar
la facultad constitucional de disolver el parlamento, evitando hasta tanto una
mayoría que pueda declarar la vacancia presidencial.
El
plan del castrochavismo para el Perú está confesado y es clarísimo, se trata de
instalar en Perú el modelo impuesto en Bolivia. Castillo lo ha expresado sin
lugar a dudas al plantear la “constituyente para establecer un estado
plurinacional”, anunciar confiscaciones y expropiaciones de industrias como el
gas con el aviso de la “nacionalización de Camisea” y empezar la apertura a los
cultivos ilegales de coca que son la base para el incremento de la producción
de cocaína.
La
instalación de un estado plurinacional busca la “destrucción de la nación
peruana” para reemplazarla por numerosas nacionalidades que permiten la
división, la confrontación y la manipulación. Este modelo ha sido exitosamente
ejecutado en Cuba. Bolivia y Venezuela, en el marco de la estrategia de
multiplicación de los ejes de confrontación. En el caso peruano como en el
boliviano se incentiva el indigenismo para fraccionar la base social.
Lo
que denominan nacionalizaciones son confiscaciones o expropiaciones para pasar
a control del gobierno industrias rentables que en el caso del Perú son el gas,
eventualmente la pesquería y la minería. El resultado siempre ha sido la
liquidación de la industria y más dependencia y pobreza para los pueblos. La dictadura
de Cuba acabó la industria azucarera; la dictadura de Venezuela ha destruido la
industria petrolera; la dictadura Bolivia ha deshecho la explotación de gas.
Los
regímenes del socialismo del siglo XXI son constructores de narcoestados porque
usan el poder político y el gobierno para hacer, favorecer, proteger y de
cualquier forma participar en el narcotráfico. Fidel Castro lo hizo teniendo
como socios al colombiano Pablo Escobar y al boliviano Roberto Suarez y para
tapar sus crímenes llegó al fusilamiento del general Ochoa. Hoy Venezuela es el
eje del narcotráfico que articula la producción de cocaína de Bolivia, las FARC
y ELN de Colombia. Bolivia con el cocalero Evo Morales ha legalizado cultivos
de coca destinados a la cocaína, ha expulsado a la DEA y aumentado la
producción de droga.
Perú
es el segundo productor de coca en el mundo. El primero es Colombia y el
tercero Bolivia. Con la “legalización de los cultivos en las cuencas cocaleras”
ya propuesta, Perú podría ser el primero y con la repetición de los sistemas de
“lucha soberana contra el narcotráfico” impuestos en Bolivia, será en breve
otro narcoestado.
LA
CIDH INSTA A BOLIVIA A PROTEGER A LAS NIÑAS DE LA VIOLENCIA SEXUAL Y GARANTIZAR
SUS DERECHOS REPRODUCTIVOS
Market Research Telecast
(https://bit.ly/3BDt5ah)
La
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lanzó este martes un
comunicado instando a las autoridades bolivianas a “ cumplir con su obligación
de proteger a las niñas y adolescentes de la violencia sexual y garantizar sus
derechos sexuales y reproductivos”, dado el grave contexto que atraviesan. en
el país multinacional.
El
pronunciamiento de la entidad dependiente de la Organización de Estados
Americanos (OEA) se produce en medio de la polémica por el caso de una niña de
11 años que quedó embarazada y, por el momento, no se habría realizado un
aborto.
La
Defensoría del Pueblo de Bolivia también denunció una presunta intromisión de
la Iglesia Católica , personal médico y autoridades del municipio de Yapacaní,
incidiendo en el círculo íntimo de la víctima para evitar la interrupción del
embarazo, producto de la violación.
En
este contexto, la CIDH señaló que “el embarazo de niñas y adolescentes víctimas
de abuso sexual pone en riesgo su vida , salud física y mental, y afecta su
autonomía integral. También destacó que las víctimas ”deben tener acceso rápido
y oportuno a los servicios de salud, y a toda la información científica para
que tanto ellos como sus familiares puedan tomar decisiones y dar su
consentimiento sobre cualquier procedimiento, sin que esto represente un riesgo
para sus vidas, o afectando a otros derechos ”.
En
medio de la presentación que recibió el caso Yapacaní, la Comisión recordó que
“el Estado también debe garantizar la confidencialidad y privacidad ,
resguardando a los mismos de cualquier tipo de opiniones y / o información no
científica por parte de personas que laboran como funcionarios de instituciones
públicas. y / o terceros, que puedan interferir en sus decisiones ”.
El
flagelo del embarazo en la adolescencia
El
organismo de derechos humanos destacó que “Bolivia tiene una de las tasas de
embarazo adolescente más altas de la región”. Citando datos del Ministerio de
Salud local, explicó que “entre enero y julio de 2021 hubo 22.221 embarazos
adolescentes, con una proyección de aumento para el segundo semestre del año ”.
Ante
este difícil escenario para muchas niñas bolivianas, instó al Estado a “hacer
su mejor esfuerzo para erradicar la violencia contra las mujeres, niñas y
adolescentes, fortaleciendo las instancias de atención oportuna y adecuada,
garantizando el acceso a los servicios de salud e información”. . Todo ello,
“en cumplimiento de su normativa interna y acuerdos internacionales ”.
Además,
destacó la importancia de “que los Estados desarrollen políticas y programas
que faciliten el acceso a una educación sexual de calidad adaptada a la edad”.
QUEMADOS
POR EL SOL: LAS TIERRAS ALTAS DE BOLIVIA SUFREN BAJO LOS FEROCES RAYOS
ULTRAVIOLETA
Yahoo de España
(https://bit.ly/3q3aIJY)
La
ciudad boliviana de La Paz ha sido golpeada por una ola de calor inusual, con
niveles de radiación ultravioleta (UV) fuera de lo común, exacerbados por
niveles extraordinariamente bajos de cobertura de nubes que algunos expertos
vinculan al cambio climático.
Los
niveles de radiación ultravioleta han llegado, en ocasiones en las últimas
semanas, a 21 en una escala que normalmente solo sube hasta 20. Según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), un índice ultravioleta de 11 se
considera "extremo", y se advierte a las personas que eviten la
exposición al sol.
"El
sol está quemando. Ya no es normal", dijo Segundina Mamani, residente de
La Paz, mientras la gente de la ciudad ubicada a 3.600 metros sobre el nivel
del mar trataba de mantenerse fresca comiendo hielo y manteniéndose en las
sombras.
Las
regiones andinas de gran altitud de América del Sur pueden ser afectadas por
algunos de los niveles más peligrosos de radiación UV en el mundo, con números
que a veces han alcanzado cifras récord de más de 40 en el índice.
"Literalmente
en estos cinco días nos hemos cocinado en la ciudad de La Paz", dijo Juan
Pablo Palma, funcionario de gestión de riesgos del gobierno municipal.
Mientras
líderes mundiales se reúnen en Glasgow para la conferencia climática de la
COP26 en medio de advertencias sobre el cambio climático, algunos científicos
bolivianos dijeron que los cambios en los patrones de lluvia estaban agudizando
los efectos de la radiación UV al reducir la cobertura de nubes.
"Hemos
confirmado en realidad lo que muchos dicen: que la época de lluvias puede traer
la misma cantidad de lluvia, pero en un periodo más corto", dijo Luis
Blacutt, investigador del laboratorio de física atmosférica en La Paz, quien ha
hecho modelos de cambio climático para estudiar la tendencia.
Mientras
que algunas lluvias aliviaron el calor esta semana, el laboratorio espera que
los altos niveles de UV duren al menos otra semana en noviembre.
"Eso
quiere decir que el desarrollo de la nubosidad se retrasa, el ingreso de
radiación ultravioleta se nota más. Ahora que hay ausencia de nubes, tenemos un
ingreso de una gran cantidad de radiación ultravioleta que afecta a la
población en general", explicó Blacutt.
RAPTÓ
A SU HIJA EN MELCHOR ROMERO Y QUISO PASAR LA FRONTERA HACIA BOLIVIA
Editor Platense de
Argentina (https://bit.ly/3k0SpBh)
Días
de tensión para una madre, cuando el viernes notó que el padre de su hija se
había llevado a la menor de año y medio sin su permiso. Lo que menos pensó es
que estaría tan lejos de su casa, en la frontera con Bolivia.
La
denuncia la hizo ese mismo día, cuando el hombre, de 26 años y de nacionalidad
boliviana, se la llevó de su vivienda de 526 entre 163 y 164.
Se
lo detuvo en la terminal de micros de Libertador San Martín, Jujuy. Tenía falsa
documentación, tanto para él como para la menor.
Actuó
la Comisaría 14ta, de Melchor Romero, como también Policía de Trata de Personas
de la Provincia de Jujuy y personal de la Gendarmería Nacional.
Fue
un móvil policial hacia la frontera con el país vecino, en donde además de los
oficiales viajó la madre de la menor. Un viaje de casi un día, con el fin de
reencontrarse con su hija tras tantos días de no saber dónde estaba.
La
causa quedó caratulada como "Sustracción de menor", él imputado y a
cargo de la Unidad Funcional en Turno UFI N° 5.
VIVIR
EN COLOR A UN SOPLO DEL CIELO: AQUÍ ESTÁN LOS "CHOLETS", LAS NUEVAS
CASAS DE LA BURGUESÍA BOLIVIANA
Los extraños edificios,
cuyo nombre es una síntesis de las palabras "cholo" y
"chalet", son el símbolo de la identidad aymara que ganó peso
económico con la presidencia de Evo Morales.
La República de Italia
(https://bit.ly/3EI96sS)
Mi
pregunta toma desprevenido a Rene Calisai : “¿El baño? En realidad no sé dónde
está ”, responde rascándose la cabeza con una risa nerviosa. Calisai, un hombre
de negocios de 56 años con una cabellera negra por la que mataría la mitad de
los hombres de su edad, está perdido en su casa, un edificio de cinco pisos de
colores brillantes. Los salones tienen ventanas hasta el techo y candelabros de
cristal. Casas como la de ella se llaman cholet y son el símbolo de la nueva
burguesía indígena que ha surgido en Bolivia durante la última década.
"Creo que hay uno detrás de esta columna", recuerda de repente mi
anfitrión. De hecho está ahí, una habitación de treinta metros cuadrados con
cuatro aseos y cuatro lavabos. Los "cholets" siempre te dejan sin
palabras.
Los
dueños de estas casas son ricos comerciantes que llegaron a El Alto , un pueblo
cercano a La Paz ubicado a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, entre los
años 70 y 80. Originarios de provincias donde la gente trabajaba en el campo o
en las minas y padecía hambre, al principio llevaban aquí una vida modesta,
viviendo en un pueblo dormitorio construido sobre suelo polvoriento y sufriendo
el desprecio de los habitantes de la capital. A las cholas , las mujeres
indígenas que visten los típicos bombines y faldas largas de colores, no se les
permitió ingresar a los hoteles ni a los cines. Si querían tomar un avión, lo
que rara vez era el caso, las aerolíneas los obligaban a usar pantalones.
Con
el tiempo, se convirtieron en comerciantes, poniendo en práctica una habilidad
que habían poseído durante siglos. El Alto está lleno de tiendas, talleres,
mercados y pequeñas fábricas. Puedes encontrar de todo allí. Así, durante los
gobiernos de Evo Morales (2006-2019) floreció una nueva clase social. Toda esta
riqueza encuentra su expresión en el “cholet”, palabra que mezcla “cholo”,
término que significa mestizo, utilizado hasta hace poco en sentido despectivo,
con “chalet”, término que resume todas las aspiraciones. La ciudad se llenó de
estos edificios decorados con diseños geométricos y colores vivos típicos de
los tejidos del pueblo aymara.
El
inventor de este estilo bastante excéntrico es Freddy Mamani, arquitecto de
origen humilde, hijo de albañil. Esta mañana se suponía que iba a hacer una
visita guiada al “cholet” de Calisai, pero está muy ocupado. Aparece en las
revistas de arquitectura más prestigiosas del mundo y los festivales de diseño
compiten por ella. Según algunas voces críticas, sus edificios son feos y
extravagantes, pero los críticos son minoría. Calisai, que se enriqueció con el
transporte pesado, caminó por la calle hace doce años y se encontró con una
obra de Mamani y le llamó la atención. "Qué lindo", pensó. Él y su
esposa tardaron un tiempo en ponerse en contacto con “el ingeniero”, como lo
llaman, pero cuando lo hicieron, le hicieron una propuesta irresistible: le
dieron carta blanca. Mamani podría haber construido lo que quería.
“Puedo
decir con orgullo que los directores regionales de dos bancos diferentes han
venido aquí para competir por el financiamiento del proyecto”, dice Calisai con
una media sonrisa que deja al descubierto sus dientes de oro. Dice que tendrá
que trabajar hasta el último de sus días para pagar la hipoteca de 350.000
dólares que sacó, pero es difícil de creer. Parece más bien que quiere hacer
alarde de sus orígenes humildes y al mismo tiempo mantener alejados a los
familiares que podrían pedirle un préstamo. El valor del edificio ha aumentado
mucho, pero encontrar un comprador no parece una tarea fácil: “A menos que lo
pongas a la venta al precio de un pollo muerto”, dice Calisai.
Detrás
de él, a través de las ventanas, se puede ver a los trabajadores en un andamio.
Sus intenciones son todo menos modestas. Están dibujando los brazos y los ojos
de un robot naranja de la película Transformers en la fachada de un motel.
Inspirándose en los “cholets”, otros arquitectos se han atrevido. La ciudad,
una jungla de ladrillos, se llenó de repente de extravagantes edificios. No es
raro ver una torre Eiffel en una fachada o una estatua de la libertad o un
Titanic en una terraza. Hay quienes dicen haber visto edificios con formas muy
extrañas y al principio les cuesta creerlo, pero después de unos días en El
Alto, por la altura y el sol abrasador, comienzan a pensar que aquí todo es
posible. .
Sin
embargo, por extraños que sean, son edificios diferentes. En cholets reales,
como en el que estoy, la planta baja se utiliza como local comercial y en el
primer piso hay una gran sala de fiestas. Por una suma de entre $ 500 y $ 1000,
se puede alquilar para una fiesta de boda, bautizo o cumpleaños número 15.
"¿Lo usas alguna vez para tus ceremonias?" Yo le pregunto. “No, solo
lo usamos para la inauguración, tuvimos 500 invitados”. “¿Hubo alguna
celebridad? ¿Quizás el presidente? "No, la gente de El Alto no es tan
importante, las celebridades no nos consideran". Varios candelabros en
forma de pajarita cuelgan del techo y las columnas son decididamente barrocas.
Los murales de las paredes reflejan motivos andinos.
Calisai,
hijo de una pareja de campesinos pobres que tuvo ocho hijos, vive arriba con su
esposa y dos hijos. Ha reservado un piso entero para su familia y abre los
demás a los visitantes. La superficie total es de 2.800 metros cuadrados. Desde
el último piso se puede disfrutar de una espléndida vista de los Andes, está lo
más cerca del cielo que puede haber.
Los
cholets no surgen en barrios exclusivos, porque en El Alto, ciudad de 950.000
habitantes, no hay ninguno. A su alrededor tienen casas modestas, vertederos y
lotes baldíos. Calisai cuenta, de manera teatral, que a veces, cuando llega a
casa, lo mira y tarda unos segundos en darse cuenta de que es suyo. “¿No se le
habría ocurrido vivir en un palacio?”, Le pregunto. “Me honra que lo llames
así. Gracias".
ALTO
CONSUMO DE LITIO IMPACTA AL AGUA; SE REQUIEREN BILLONES DE LITROS PARA SU
EXTRACCIÓN
El Heraldo de México
(https://bit.ly/31rq40t)
La
extracción del litio en México podría requerir el uso de hasta tres billones
400 mil litros de agua, cifra que equivale al consumo del líquido vital de una
persona promedio durante 24.5 millones de años, de acuerdo con consultorías y
expertos.
Esa
cantidad de agua también sirve para producir 261 mil millones de tomates, 48
mil millones de manzanas, o 136 mil millones de papas, para los cuales se
requieren 13, 70, y 25 litros, en promedio, por cada producto, según la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura.
Se
estima que en México hay un millón 700 mil toneladas de reservas de litio, en
Zacatecas, Puebla, San Luis Potosí, Michoacán, Chihuahua y Sonora, según
Caraiva y Asociados y datos del Servicio Geológico Mexicano.
En
Argentina, Bolivia y Chile, la extracción del mineral se realiza a través del
método de vaporización, en donde el material en bruto llamado salmuera se
coloca en piletas de agua dulce y se deja evaporar para separar las impurezas
del metal; luego el litio se transporta a plantas de purificación donde se le
aplica carbonato de sodio, el cual termina limpiando todos los residuos del
mineral.
Para
obtener una tonelada del mineral se necesitan entre 1.5 y dos millones de
litros de agua. Para los expertos, esta actividad puede tener un impacto
considerable en el medio ambiente.
“No
es solamente la cantidad de agua que se usa, sino los lodos que va a generar en
el proceso; todos los lodos y residuos de las mineras son contaminantes”, dijo
Maytoncé García, experto ambientalista.
Ramsés
Pech, especialista de Caraiva y Asociados, explicó que generalmente se utilizan
reservas de acuíferos porque en los lugares donde se encuentran las minas de
litio no hay lagos o mares cerca.
Aclaró
que en nuestro país, la industria de litio aún es incipiente, por lo que no
está definido qué tipo de recursos y cómo se implementaría el método para
extraer el denominado “oro blanco”.

En
su enfrentamiento con el gobierno de izquierda de Pedro Castillo, el Congreso
controlado por la derecha maniobra para maniatar al presidente. El Legislativo
ha dado un importante paso en esa dirección promulgando una ley que limita las
facultades de Castillo y debilita al mandatario frente a un Parlamento opositor
y en buena parte hostil y golpista. Esta ley, que es un ataque directo al
presidente, ha sido promulgada cuando en el Congreso sectores radicales de la
derecha encabezados por el fujimorismo, complotan para dar un golpe
parlamentario. Para eso tienen la ambigua figura de la destitución del
presidente por “incapacidad moral”, que puede aplicarse sumariamente en un
proceso de pocos días sin necesidad de un juicio político y sin otro argumento
que la fuerza de los votos. Se necesitan dos tercios del Congreso unicameral,
87 votos de 130. La derecha golpista todavía no alcanza esos votos, pero
trabaja para sumarlos, con apoyo de un sector importante de los medios. La
nueva ley le quita opciones al presidente para defender su gobierno.
El
sistema político peruano es una combinación de presidencialismo con elementos
de los modelos parlamentarios. Además de la posibilidad de destituir al
presidente sin pasar por un impeachment, el Parlamento tiene la facultad de
interpelar y censurar ministros, obligándolos a renunciar, y todo nuevo
gabinete debe recibir el voto de confianza del Congreso, si la confianza le es
negada el gabinete cae. El Ejecutivo, como contrapeso a esas facultades
parlamentarias, puede pedir una cuestión de confianza si considera que el
Congreso obstruye su trabajo y le impide llevar adelante sus políticas, y si el
voto de confianza le es negado dos veces queda habilitado para disolver el
Congreso y llamar a nuevas elecciones legislativas.
La
cuestionada ley sacada por la derecha, aprobada por insistencia con 79 votos
luego que el Ejecutivo la observara, limita las facultades del gobierno frente
al Congreso, prohibiéndole utilizar el pedido del voto de confianza para lo que
se considere “facultades del Congreso” y para defender reformas
constitucionales. Entre otras limitaciones, ahora el gobierno no podrá utilizar
el voto de confianza para defender su propuesta de una reforma constitucional
para habilitar un referéndum para elegir una Asamblea Constituyente que cambie
la Constitución heredada de la dictadura de Alberto Fujimori. Se limita la
cuestión de confianza que puede pedir el Ejecutivo, pero se mantienen
intocables todas las facultades del Congreso frente al gobierno, entre ellas la
de destituir al mandatario por “incapacidad moral”. El equilibrio de poderes se
ha roto, la cancha ha quedado inclinada a favor del Parlamento, donde la
ultraderecha golpista tiene importante fuerza.
“Esta
ley implica un debilitamiento de la presidencia, precariza la figura del
presidente Castillo, lo hace más frágil. Esto se suma a otros problemas congénitos
que tiene el sistema peruano, como el hecho que un presidente puede ser
destituido en un proceso exprés de quince días porque aquí no existe juicio
político. Esta ley se ha dado para mediatizar al presidente, a la presidencia
de la república como institución, para neutralizar al gabinete y toda
posibilidad de cambio, y es un aviso de la vacancia (destitución del
presidente) que los sectores de la ultraderecha quieren presentar en el
Congreso. Al restringir el criterio de amplitud del voto de confianza lo que se
hace es empoderar al Parlamento sobre el presidente de la República y eso es
una fractura histórica. Hay un fuego cruzado entre el Ejecutivo y el Congreso,
con esta ley el Parlamento toma ventaja”, le señaló a Página 12 el abogado y
politólogo Juan de la Puente, director del portal de análisis político Pata
Amarilla.
“Esta
ley -indica De la Puente- ya está teniendo efecto. Mi impresión es que Castillo
está gobernando de cara al Parlamento, diría de cara a la enorme influencia que
en el Congreso tiene la ultraderecha. La consecuencia de esto podría ser que
Castillo tenga gabinetes menos suyos y más interesados en quedar bien con el
Parlamento, caer en el juego que postula la derecha que quiere un consenso pero
sin cambios, cuando el mandato de las elecciones es que haya consenso y
cambio”.
En
los últimos años, con estas figuras de la destitución del presidente por
“incapacidad moral” y la disolución del Congreso, el país ha estado en
permanente inestabilidad política. En el último quinquenio, antes que asuma
Castillo en julio pasado, hubo cuatro presidentes y dos Congresos. En diálogo
con Página 12, el abogado constitucionalista Luciano López, profesor de la
Universidad Católica, opina sobre los efectos de esta ley en este escenario de
inestabilidad.
“Si
se quisiera dar estabilidad -señala López- se debería eliminar la posibilidad
de disolver el Congreso y reemplazarla por la renovación parcial a mitad de
mandato como existe en Argentina y otros países, y del otro lado eliminar
también la destitución del presidente por incapacidad moral, que no se ha
tocado, y establecer un juicio político con todas las garantías para una falta
grave. Pero con esta ley no se ha querido dar estabilidad, sino debilitar al
presidente. El trasfondo de esta ley es que el Congreso está tratando de
neutralizar la posibilidad de su disolución al limitar la cuestión de confianza
y está dejando abierta la puerta de la vacancia del presidente por una causal
amplia como la incapacidad moral que se presta a la arbitrariedad. La
Constitución le da un revolver al Ejecutivo para que le dispare al Parlamento
disolviéndolo si se le niega dos veces la confianza, y le da otra pistola al
Parlamento con la figura de la vacancia del presidente por incapacidad moral.
Esta ley le quita ese revolver al Ejecutivo, pero le deja al Parlamento el
revolver para que le dispare al Ejecutivo”.
El
gobierno ha presentado una demanda ante el Tribunal Constitucional (TC) para
que esta norma sea declarada inconstitucional por modificar irregularmente la
Constitución. “La Constitución -precisa López- no pone límites a la cuestión de
confianza que puede usar el Ejecutivo y así lo ha establecido el TC en dos
sentencias, de 2018 y 2019. Esta ley es inconstitucional porque ha hecho una
reforma de la Constitución limitando el pedido de confianza a través de una ley
ordinaria que no es la vía para reformar la Constitución. Si el TC aprueba esta
ley sería por razones políticas y no jurídicas”, señala López. El proceso en el
TC, dice el constitucionalista, podría tomar unos cuatro o cinco meses,
mientras tanto la ley sigue vigente.
Con
un Congreso opositor que limita sus facultades, una derecha golpista con fuerza
en el Parlamento y apoyo mediático y en sectores empresariales, y su frente
interno dividido, Castillo se enfrenta a un panorama complicado. El analista
Juan de la Puente señala que la respuesta del maestro rural y sindicalista que
ha llegado a la presidencia debe pasar por movilizar las bases populares que
votaron por él.
“Lo
primero que puede hacer Castillo, que me parece está comenzando a hacer, es acudir
al pueblo. En los últimos días la reacción del presidente ha sido volver a sus
bases, viajar por el país, y está dejando que corra la idea que este es un
Parlamento abusivo que está obstruyendo su trabajo. El principal sostén del
presidente está en las calles, porque la coalición oficialista está muy deteriorada”,
dice Juan de la Puente. (https://bit.ly/3w4Puma)
EL
ALA IZQUIERDA DE LOS DEMÓCRATAS QUIERE INVESTIGAR LA MISIÓN DE LA OEA EN
BOLIVIA
ABC de
España (https://bit.ly/2Y4V4lF)
Un
grupo de demócratas está condicionando parte de la financiación de la
Organización de los Estados Americanos (OEA) a que su secretaría general
implemente medidas de reducción de gasto, y además instan al Departamento de
Estado a que investigue el papel de la OEA en el proceso de observación y
verificación de las elecciones de Bolivia en 2019, tras el cual se produjo la
caída del gobierno de Evo Morales, y huida de este, entre acusaciones de
fraude.
El
responsable de los presupuestos es el senador Patrick Leahy, demócrata de
Vermont y presidente de la comisión de Presupuestos, que ha adoptado varias
peticiones de la izquierda de su partido. La primera es que condiciona 10
millones de dólares a un recorte de gastos, llegando a sugerir la venta de
activos en Washington. En 2019, el presupuesto de la OEA fue de 83 millones de
dólares (71 millones de euros), de los que 51 vinieron de EE.UU.
Lo
llamativo es que en un informe que incluye adjunto en el texto de la ley, bajo
un apartado referente a Bolivia, la comisión de Presupuestos insta al secretario
de Estado norteamericano a analizar «la transparencia y legitimidad de las
elecciones solicitando información de expertos independientes, incluida una
valoración del papel de la OEA». Dice esa misma comisión estar preocupada con
«la equidad de las elecciones generales en Bolivia en 2019 y la crisis política
posterior, y el rol de la misión de observación electoral de la OEA».
El
asunto de las elecciones de Bolivia sigue generando polémica porque los aliados
de Morales denunciaron desde un primer momento que no había fraude. El año
pasado, dos investigadores expertos en datos del Massachusetts Institute of
Technology publicaron en la prensa estadounidense un análisis en el que decían
que no detectaban errores estadísticos en el recuento. Sin embargo, muchos
otros investigadores respaldan las conclusiones de un detallado informe de la
misión de observación de la OEA que detectó graves agujeros e inconsistencias
en el recuento, y que fue presentado íntegro ante el Consejo Permanente de esa
institución con sede en Washington. Almagro fue el receptor de ese informe, y
ha defendido su rigor y valía.
La
UE vio irregularidades
Una
misión electoral de la Unión Europea halló «errores e irregularidades
generalizadas» en las elecciones, y concluyó que el tribunal electoral aprobó
actas electorales que deberían haber sido anuladas por fraudulentas. También
respaldaron que hubo evidencias de fraude un informe de la universidad de Texas
y el jefe de estadística del Banco Mundial.
Este
es el primer año en que los demócratas tienen control del Senado de EE.UU.,
tras seis años de control republicano, cuatro de ellos bajo la presidencia de
Donald Trump. Lo cierto es que el Gobierno de EE.UU. verificó y respaldó en su
día los hallazgos de fraude de la misión electoral de la OEA en Bolivia, y
pidió la renuncia de Morales a perpetuarse en el poder. Además, y según apuntó
en su día EE.UU., Morales maniobró para eludir la limitación de mandatos,
después de perder un referendo que en principio le denegaba presentarse esta
última vez. Finalmente lo hizo gracias a un dictamen del Tribunal Electoral
boliviano.
Con
respecto a las medidas de recorte y austeridad, la comisión dice que le
preocupa «la sostenibilidad financiera de la OEA, además de la integridad de
sus mecanismos de resolución de disputas internas».
Los
regímenes de Cuba y Venezuela llevan años tratando de descabalgar a la
secretaria general a Luis Almagro, que fue reelegido, con el apoyo claro y
expreso de EE.UU., el año pasado por un segundo mandato de cinco años. Almagro
ha dicho que su prioridad es el avance de los principios democráticos y de
equidad política en el continente americano. Bajo su mandato, la OEA reconoció
a Juan Guaidó y los opositores al chavismo en la Asamblea Nacional Venezolana
como representantes legítimos del pueblo venezolano. En esa posición ha sido un
duro crítico de la dictadura cubana y sus injerencias en el resto del
continente.
La
parte más a la izquierda del Partido Demócrata, con una nutrida presencia en la
Cámara de Representantes, defiende una política más apaciguadora con Nicolás
Maduro y el resto del régimen chavista que la de la anterior Administración.
Entre ellos está Gregory Meeks, quien preside la comisión de Exteriores de esa
misma Cámara baja, y destacados legisladores como la diputada Alexandria
Ocasio-Cortez o el senador Bernie Sanders.
Estos
presupuestos no emanan de la comisión de Exteriores del Senado, sin embargo,
donde existe un consenso sobre la necesidad de presionar a los regímenes de
Cuba y Venezuela para obligarles a hacer mayores avances hacia la
democratización. El senador demócrata Bob Menéndez, que preside la influyente
comisión de Exteriores del Senado, mantiene una línea casi idéntica a la de
Almagro en sus pronunciamientos públicos.
Los
presupuestos además condicionan un 5% de las ayudas para combatir el
narcotráfico en Colombia a que el Gobierno de ese país investigue de forma
fidedigna las acusaciones de brutalidad policial en recientes protestas
callejeras en su contra. Y requieren también informes sobre paramilitares en
activo.
¿REVIVIR
ALGUNA FORMA DE NUEVA CONFEDERACIÓN PERUANO BOLIVIANA?
Los
gabinetes en pleno de los Gobiernos de Perú y Bolivia se han reunido en La Paz.
Por primera vez en ambos países hay presidentes izquierdistas de raigambre
popular
Diario Siglo
XXI de España (https://bit.ly/3br487v)
Los
gabinetes en pleno de los Gobiernos de Perú y Bolivia se han reunido en La Paz.
Por primera vez en ambos países que ocupan la cuenca del Titicaca, el lago
navegable más grande y también más alto de Sudamérica, hay presidentes
izquierdistas de raigambre popular.
El
Perú se denomina la tierra de los incas, pero la verdad es que ellos provienen
del altiplano que hoy comparten ambas repúblicas, mientras que Bolivia es el
único país en donde el Tahuantinsuyo se extendió en regiones de todos sus 9
departamentos. Según el gran lingüista Rodolfo Cerrón Palomino la lengua
originaria de Manco Cápac fue el puquina, la cual se hablaba en las zonas
limítrofes de Bolivia, Perú y Chile, mientras que el quechua y aimara (que hoy
son habladas proporcionalmente más en Bolivia que en Perú) provienen del norte
y del sur de la región de Lima, respectivamente.
Durante
siglos no ha existido barreras entre ambos países. Las civilizaciones de
Tiahuanaco y el Tahuantinsuyo se expandieron en ambos lados de lo que antes se
llamó el gran Puquinacocha (lago Puquina). Los incas denominaron a la región
más grande de su imperio en honor a los collas que habitaban el Titicaca (y de
la cual descienden). Cuando los conquistadores llegaron al Collasuyo
rebautizaron a la mayor parte de este como el Alto Perú. Las grandes
insurrecciones quechuaymaras de los dos Túpac (Amaru y Katari) de 1780-81 se
dieron simultáneamente en el Alto y "Bajo" Perú. Hace 196 años atrás,
cuando en 1825 Bolívar llegó al Alto Perú, allí se decidió dejar de usar ese
nombre para crear una nueva república con el nombre del libertador y poder
separarla del resto del Perú.
Once
años después de ello se creó la Confederación Peruano Boliviana, la cual duró
casi 40 meses, desde mayo 1936 a agosto 1939. La superficie de dicho Estado
bordeaba los 3 millones de kilómetros cuadrados, un área muy superior al de
cualquier república hispanohablante actual, y ligeramente inferior a la India,
la séptima nación del mundo en cuanto a superficie. En su momento fue, también,
un Estado con tanta o mayor población que la del gigante brasileño.
Dicha
confederación se dio el lujo de ganarle una guerra a Argentina e integró a su
territorio zonas de las provincias gauchas de Salta y Jujuy. A pesar de que
Bernardo O'Higgins, el fundador de Chile, apoyaba a dicha confederación fundada
hace 185 años atrás, fuerzas chilenas aliadas con enemigos peruanos del
Mariscal Santa Cruz lograron derrotar a este y dividir y anular la
Confederación. Al dejar de ser un solo Estado Perú y Bolivia terminaron
perdiendo territorios ante todos sus vecinos.
La
posibilidad de que se reconstituya alguna forma de confederación o ente
peruano-boliviano podría ayudar a los altoperuanos a tener una salida directa
al mar a través de una unidad aduanera y un mercado común. Esta clase de bloque
ayudaría a ambas naciones a vencer a los grandes intereses que buscan mantener
en el atraso y en la opresión a las mayorías, particularmente a las de origen
amerindio y africano.
Todos
los bailes de los carnavales del altiplano boliviano se bailan también en Puno
y en regiones aledañas. Los trajes, comidas y rasgos físicos de los pobladores
de las dos márgenes del Titicaca son iguales.
El
Perú puede aprender mucho del ejemplo boliviano, pues su indomable pueblo ha
sido capaz de impulsar con sus grandes marchas (e incluso huelgas generales) la
caída de terribles golpes y dictaduras de derecha (1952, 1978, 1979, 1982, 2004
y 2019-20). La única forma mediante la cual las masas bolivianas lograron
acabar con el neoliberalismo impuesto con el shock de Paz Estenssoro (1985) fue
mediante grandes movilizaciones y huelgas, las mismas que también fueron claves
para evitar intentos golpistas y revertir el cuartelazo que puso a la senadora
Añez en Palacio. El ejemplo de las movilizaciones de los altoperuanos debe
servir a los "bajoperuanos" a prepararse frente a los cada vez más
abiertos intentos de la ultraderecha y de este Congreso para hacer un golpe
parlamentario que instaure una dictadura represiva similar a la hoy encarcelada
Añez.
Para
Castillo debe ser importante ver el tremendo peso de los sindicatos y las
organizaciones populares en Bolivia. Desde 1952 hay una sola confederación
sindical, la Central Obrera Boliviana (COB), además de la Confederación
Sindical Única de Trabajadores Capesinos de Bolivia (CSUCTB) y las juntas
vecinales. Todas estas entidades, junto con las asambleas y los cabildos
abiertos, han sido claves en lograr arrinbconar y pdorducir derrotas a la
derecha golpista, la cualincluso ha querido dividir al país. En Perú el
Gobierno requiere impulsar la sindicalización (cosa que hasta Biden plantea
para EE.UU.) y la formación de asambleas populares y cabildos como la mejor vía
de evitar un golpe parlamentario y lograr imponer que busque acabar con la
pobreza en un país tan rico.
Cuando
Castillo y sus ministros visiten la plaza mayor de La Paz van a ver un farol en
el cual fue colgado un anterior Presidente nacionalista, Gualberto Villarroel,
en julio 1946. Si su gobierno no quiere acabar igual no le queda otro camino
que el de aprender de las masas bolivianas, para quienes sus marchas y
sindicatos han sido esenciales en hacer frente al golpismo.
PERÚ
FIRMA ACUERDO CON BOLIVIA PARA MASIFICAR EL GAS CUANDO ESTE PAÍS YA NO CUENTA
CON MUCHOS RECURSOS
En estos
momentos los campos de gas de Bolivia están en declinación y, si esto sigue
así, la capacidad exportadora de Bolivia se acaba en 10 años y, en 20 años,
Bolivia deba importar gas natural, explicó el exministro de Hidrocarburos de Bolivia,
Mauricio Medinaceli Monrroy.
Gestión de
Perú (https://bit.ly/3pVUWQI)
Durant
el Encuentro Presidencial y VI Gabinete Binacional Perú-Bolivia, encabezado por
los jefes de Estado de Perú, Pedro Castillo y de Bolivia, Luis Arce, se
suscribieron cuatro convenios de cooperación para “agilizar la masificación del
gas natural” así como “ofrecer precios accesibles de gas licuado de petróleo
(GLP) a la población del sur, impulsar la electrificación rural en Puno y la
formalización minera en ambos países, entre otros”.
¿Qué
se firmó? En concreto, Eduardo González Toro ministro de Energía y Minas de
Perú y su par Franklin Molina, firmaron el Convenio Interinstitucional de
Cooperación para integración energética entre ambos países, poniendo énfasis en
la industria del gas natural.
En
tal sentido, “se desarrollará estudios para determinar la factibilidad técnica
y económica de interconectar el proyecto para construir un gasoducto hacia el
sur con un posible ducto de Bolivia”.
De
esta forma, -dice el Minem- “el vecino país podrá desarrollar una planta de
licuefacción de gas natural en el puerto de Ilo para exportarlo y abastecer al
mercado peruano”.
Incluso
el ministro Gonzales afirmó que el citado convenio beneficiaría al Perú “con la
redundancia para el suministro de gas para el Nodo Energético del Sur, con una
mayor disponibilidad de ese combustible, entre otros”.
-¿Bolivia
tiene recursos para abastecer al Perú?-
Lo
dicho por el ministro de Energía y Minas no se ajusta a la verdad. El
exministro de Hidrocarburos de Bolivia, Mauricio Medinaceli Monrroy, explicó -a
fines de setiembre- las consecuencias que sufrió su país cuando nacionalizó el
gas natural, especialmente que en 20 años se quedarán sin recursos.
“Los
operadores privados continuaron a cargo de la operación técnica de los campos,
sin embargo, para fines contables la propiedad quedó para YPFB, que es la
empresa estatal de Bolivia, esto ocasionó que todo el esfuerzo de inversión de
los agentes privados se dedicara a la explotación y casi nada a sembrar (...)
Por ese motivo, Bolivia pagó una multa de US$ 100 millones a Brasil por el incumplimiento
en el envío de gas en el marco del contrato de gas”, explicó el exministro en
Ampliación de Noticias de RPP.
Agregó
que en 2019, Bolivia tuvo que firmar una adenda con Brasil para disminuir los
volúmenes de entrega de gas y, en 2020, con el actual presidente, se firmó otra
adenda con Argentina para también disminuir los volúmenes de entrega de gas.
El
exministro estimó que Bolivia en 20 años se quedaría sin gas natural debido a
la deficiente explotación de la empresa estatal, lo que los obligaría a
importar.
“Estamos
en el orden de 50 millones de m3 al día producidos. Hace algunos años
llegábamos a 75 millones de m3. Cuando se nacionalizó se esperaba producir 80
millones de m3 y se propuso producir 100 millones de m3, pero en estos momentos
los campos de gas están en declinación y, si esto sigue así, la capacidad
exportadora de Bolivia se acaba en 10 años y, en 20 años, quizás Bolivia deba
importar gas natural”, explicó.
-Otros
acuerdos-
El
Minem también dio cuenta que se firmó con Bolivia el Convenio
Interinstitucional de Cooperación sobre la construcción y operación de redes de
distribución de gas natural en Desaguadero y en otras poblaciones del sur
peruano.
“En
virtud al acuerdo, se desarrollará un proyecto de diseño, construcción y
operación de redes de distribución de gas natural en las franjas fronterizas y
otras zonas del Perú, lo que agilizará la masificación de ese combustible en
esa parte del país, cumpliendo así uno de los objetivos del Gobierno de Pedro
Castillo Terrones”, indicó la entidad estatal.
También
se suscribió el Convenio Interinstitucional de Cooperación para la
comercialización de GLP en poblaciones del Perú, por el cual se implementará un
proyecto de comercialización de ese combustible que contribuirá al
abastecimiento del sur y beneficiará a la población con precios más accesibles
y competitivos.
En
materia de minería, se suscribió el Convenio Interinstitucional de Cooperación
para el intercambio de experiencias y el fortalecimiento institucional, con el
Ministro de Minería y Metalurgia de Bolivia, Ramiro Villavicencio.
EDITORIAL:
EN EL ESTRADO CHICO
La
preferencia del presidente Castillo por visitar a su homólogo boliviano en vez
de asistir a la cumbre climática más importante del mundo revela con claridad
sus preferencias políticas.
El Comercio
de Perú (https://bit.ly/3nQrlWx)
Ayer
empezó en Glasgow, Escocia, uno de los eventos más significativos para el
futuro del planeta. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático 2021 –la COP26– es el principal esfuerzo de coordinación
internacional para reducir emisiones de gases de efecto invernadero y preparar
al mundo para enfrentar lo que es posiblemente el mayor desafío de la historia
de la humanidad. La pandemia del COVID-19, comprensiblemente, ha quitado
protagonismo global a la lucha contra el cambio climático en el último año y
medio, pero eso no quiere decir que la amenaza sea menos seria. De hecho, según
los últimos resultados del Panel Intergubernamental del Cambio Climático
(IPCC), la amenaza no podría ser ya más grave.
Este
año, la COP está revestida de especial importancia, pues es la primera luego de
la implementación del Acuerdo de París (2015) y la finalización del Protocolo
de Kioto, en diciembre del año pasado. Así, la cita congrega durante casi dos
semanas a unas 25.000 personas, incluyendo líderes empresariales y a cerca de
una centena de cabezas de Estado. Entra estas se cuentan a los máximos
representantes de potencias como EE.UU., Francia, Reino Unido y Alemania, y
también de diversos países latinoamericanos como Argentina, Colombia y Ecuador.
El
jefe del Estado Peruano, sin embargo, decidió no asistir. En una clara
demostración de sus prioridades políticas, el presidente Pedro Castillo dejó
pasar una cita global de primer nivel donde se discute el asunto más apremiante
del planeta para viajar, en su lugar, a La Paz, Bolivia, y reunirse con el
presidente del país altiplánico, Luis Arce. El encuentro incluyó la realización
del Gabinete Binacional Perú-Bolivia y la suscripción de “diez instrumentos de
entendimiento y cooperación para beneficio de ambos países”.
Si
bien las relaciones bilaterales con el país vecino son importantes, es difícil
justificar que ese haya sido el viaje internacional prioritario del presidente.
El Perú, como se sabe, es uno de los países más vulnerables a los efectos
negativos del cambio climático y este es un asunto que el Estado Peruano
siempre ha tenido muy presente. No por nada el Perú fue el organizador de la
COP20 y desde hace algún tiempo venía ejerciendo una posición de liderazgo en
materia ambiental en la región.
Con
la negativa del presidente Castillo de asistir a la COP26 y ser parte de los
acuerdos que ahí se toman, el mensaje que llega a las comunidades en riesgo por
fenómenos climáticos, a inversionistas interesados en la huella de carbono y a
la ciudadanía en general es que el Perú no tiene ya mayor interés en el asunto.
De nada sirven los discursos políticos a favor del medio ambiente si se
desaprovechan los pocos espacios que pueden hacer una diferencia real. La COP26
es uno de ellos.
En
distintos aspectos, el Perú ha perdido parte del protagonismo internacional que
logró construir con esfuerzo en los últimos años. El golpe de la actual
administración al Grupo de Lima para retomar las relaciones diplomáticas con la
dictadura venezolana fue un primer paso. Ahora se suma la ausencia de la máxima
autoridad nacional en la cumbre climática más importante del mundo. Con esto,
el Perú parece empeñado en bajar de los estrados globales grandes para entrar,
nuevamente, en las ligas diplomáticas menores.
TRIBUTO
A UN “HERMANO MAYOR” DE EVO MORALES
Redacción
Rosario de Argentina (https://bit.ly/2ZCGxxR)
Lo
conocí en Santa Cruz de la Sierra. Bolivia estaba en plena etapa de
recuperación de su dignidad como país y de sus recursos naturales como los
hidrocarburos.
Eran
los primeros meses del Gobierno de Evo en el 2006. Las transnacionales que
habían llegado a Bolivia en tiempos neoliberales, a través de sus voceros
mediáticos locales, amenazaban con convertir al país en una isla si es que se
nacionalizaba el gas y el petróleo que hasta entonces era de los privados y no
del pueblo boliviano.
Evo
nunca tuvo miedo. El pueblo lo había elegido con amplia mayoría para enterrar
los estragos de los neoliberales autoproclamados administradores eficientes de
la cosa pública y sembrar una nueva vida para los bolivianos.
En
plena amenaza de los buitres económicos contra Bolivia, escuché decir a Néstor,
en un masivo acto que se realizó en un campo deportivo de Santa Cruz de la
Sierra: “¡Evo, si se van las transnacionales como están amenazando ante la
inminente nacionalización, vengo a decirte que Argentina estará junto a Bolivia
para defender su dignidad, su soberanía. Si es necesario, Argentina va a
invertir lo que no quieren invertir las transnacionales!”
Néstor
demostró, en los hechos, su gran amor por Bolivia.
Nunca
dejó de apoyar a Evo en los momentos más difíciles, especialmente al principio
de la Revolución Boliviana. Néstor y Chávez, fueron grandes compañeros,
solidarios y militantes de la Patria Grande.
Seguramente
por eso Evo decía que Néstor y Chávez eran sus hermanos mayores. Pero no sólo
con Evo. Néstor también tuvo gestos de hermano latinoamericano con los
bolivianos residentes en la Argentina. Fueron varias las veces que permitió la
presencia de los ponchos, sombreros, música, danzas de Bolivia en la Casa
Rosada. Tan así que se puso el sombrero de los bailarines de morenada boliviana
y la bufanda tejida con lana de la andina vicuña. Estuve cerca de Néstor en la
inauguración de viviendas junto a las Madres de Plaza de Mayo.
También
en la Rosada o en Olivos, escuchando no sólo de gas sino de la Patria Grande
que se construye, sobre todo, con sensibilidad, mirándose y abrazándose como
hermanos y no como extranjeros.
En
la vida y en la política, jamás hay que perder la memoria ni ser ingratos.
Néstor y Cristina hicieron mucho por Bolivia, por la Patria Grande.
Al
final de cuentas, nada es casual. La historia y la geografía siempre nos unió a
bolivianos y argentinos. Muchos líderes de la Revolución de Mayo estudiaron y
se hicieron rebeldes al imperialismo colonial en Sucre, la otrora Charcas,
Bolivia.
El
primer presidente de Argentina fue el boliviano Cornelio Saavedra. La gran
Juana Azurduy, luchadora con Belgrano y Güemes, nació en tierras que hoy son
del Estado Plurinacional de Bolivia.
Muchos
bolivianos residentes en la Argentina se inscribieron para dar su vida en
defensa de Las Malvinas argentinas. Néstor está en el corazón de Bolivia.
Y
hace 6 años, Evo, con seguridad, sufrió mucho por la partida de un hermano.
TRES
SOSPECHOSOS DE TRÁFICO EN LA FRONTERA CON BOLIVIA SON ARRESTADOS CON DROGAS
ESCONDIDAS EN CAJAS DE BANANO EN MT
Un conductor
dijo a la policía que tomó la droga en Bolivia, en la ciudad de San Matías, y
la entregaría a Cáceres, por R $ 12.000.
Mato Grosso
de Brasil (https://glo.bo/3btpwZw)
Tres
hombres sospechosos de tráfico de drogas en la frontera entre Mato Grosso y
Bolivia fueron arrestados por la Policía Federal con más de 50 tabletas de
drogas escondidas en cajas de plátano, este sábado (30) en Cáceres, a 220 km de
Cuiabá.
Según
la Policía, durante el operativo Horus, el Grupo Especial Fronterizo (Gefron) y
la Fuerza Táctica pasaban por la zona rural del municipio, cuando encontraron a
los sospechosos en una camioneta pickup que transportaba una carga de plátanos.
Durante
el acercamiento, la policía dijo que el conductor estaba nervioso y lo
contradijo varias veces.
Luego,
se realizaron registros en el vehículo, donde, según el PF, se ubicaron dos
cajas de plátano con 54 tabletas de pasta a base de cocaína, otras tres con una
sustancia análoga a la marihuana y una con clorhidrato de cocaína.
También
según la policía, el conductor dijo que tomó la droga en Bolivia, en la ciudad
de San Matías, y la entregaría a Cáceres, por R $ 12.000.
Los
tres sospechosos que se encontraban en los vehículos fueron remitidos a la
Policía Especial de Fronteras (Defron) para brindar aclaraciones. El material
encontrado en el camión fue incautado.
SERVICIO
CELULAR SIN RECARGOS ENTRE COLOMBIA, ECUADOR, PERÚ Y BOLIVIA
Desde enero
de 2022, ciudadanos de los países de la CAN podrán comunicarse entre naciones
sin recargos adicionales.
Portafolio
de Colombia (https://bit.ly/3CAwoAu)
Los
ciudadanos de los países miembros de la Comunidad Andina (CAN) podrán usar su
servicio celular pospago sin recargos de itinerancia ("roaming")
internacional desde enero de 2022, informó este sábado el Ministerio de
Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de Ecuador (MINTEL).
"Desde el 1 de enero de 2022 no se aplicarán recargos por 'roaming'
internacional pospago en la Comunidad Andina, es decir podrás comunicarte sin
pagar más. Avanzamos en la integración digital y damos pasos firmes en
beneficio de los ciudadanos andinos", publicó en su cuenta de Twitter.
En
su cuenta de esa red social, el jefe de Estado, Guillermo Lasso, celebró la
"buena noticia" y aseguró que se fortalece "la conectividad en
la Presidencia Pro Tempore de Ecuador en la Comunidad Andina".
Según
un comunicado del MINTEL, se deberán aplicar las mismas tarifas (precios) en
voz, datos y SMS que en el país de origen, es decir "los usuarios no
tendrán que abonar ningún recargo adicional por 'roaming' en los países de la
CAN", insistió.
"La
medida aplica para los usuarios internacionales el Bolivia, Colombia, Ecuador y
Perú", reza el escrito antes de apuntar que en el caso ecuatoriano
"se beneficiará a 3,5 millones de ciudadanos aproximadamente que mantienen
planes pospago".
El
Comité Andino de Autoridades de Telecomunicaciones (CAATEL), organismo
especializado en materia de telecomunicaciones de la CAN, presidido por el
MINTEL, aprobó el viernes la resolución en cumplimiento a la decisión andina
854, indicó el Ministerio en el comunicado.
LOS
'CHOLETS', LAS CASAS DE LA NUEVA BURGUESÍA BOLIVIANA
Los
coloridos edificios cuyos nombres mezclan las palabras 'cholo' y 'chalet' son
el símbolo de la identidad aymara
El País de
España (https://bit.ly/2ZFwW9w)
La
pregunta toma por sorpresa a Rene Calisai: “¿Dónde está el baño? De hecho, ya
no sé dónde está ”. El hombre se rasca la cabeza y ríe nerviosamente. Calisai,
un empresario de 56 años con una gran cantidad de cabello negro en la cabeza
por el que mataría a la mitad de la humanidad, se perdió en su propia casa, un
edificio de cinco pisos de colores brillantes. Las habitaciones están decoradas
con vidrieras hasta el techo y candelabros. Edificios como este son conocidos
como cholets , símbolo de una nueva burguesía indígena surgida durante la
última década en Bolivia . "Creo que hay uno detrás de esa columna",
recuerda de repente el presentador. De hecho, ahí está, en un espacio de unos
30 metros cuadrados, con cuatro aseos y cuatro lavabos. Los cholets invitan continuamente
a maravillarse.
Sus
dueños son adinerados comerciantes que llegaron a El Alto , ciudad a más de
4.000 metros de distancia, junto a La Paz, en los años setenta y ochenta.
Dejaron provincias donde el campo y la minería los hacían morir de hambre. Aquí
comenzaron una vida modesta en tierras llenas de polvo como las ciudades
dormitorio. Pronto se encontraron con el desprecio de los ciudadanos de la
capital. Las cholas , mujeres indígenas que visten bombines y faldas largas de
colores, no podían ingresar a hoteles ni cines. Si subían a un avión, algo
inusual, las aerolíneas los obligaban a usar pantalones.
Con
el tiempo encontraron su lugar en el comercio, un arte que han practicado
durante siglos. El Alto está lleno de tiendas, talleres, mercados al aire libre
y pequeñas fábricas. Es posible encontrar cualquier cosa. Así floreció una
nueva clase social que surgió durante los mandatos presidenciales de Evo
Morales (2006-2019) . La representación de esta bonanza se concreta en cholets
, palabra que mezcla los términos cholo , despectivo hasta hace poco, y chalet
[chalet en portugués], que resume las aspiraciones de sus propietarios. La
ciudad está repleta de estos edificios con diseños geométricos y colores vivos
que el pueblo aymara suele usar en sus tejidos.
El
inventor de este estilo poco ortodoxo es Freddy Mamani, un arquitecto de origen
humilde cuyo padre fue albañil. Mamani iba a mostrar el cholet Calisai esta
mañana, pero está demasiado ocupado. Aparece en las revistas de arquitectura
más reconocidas del mundo y los festivales de diseño compiten por su presencia.
Algunos critican su excentricidad y fealdad, pero es minoría. El empresario,
que hizo una fortuna transportando cargas pesadas, encontró una obra de Mamani
en la calle hace 12 años y quedó encantado. "Qué hermoso", pensó. Él
y su esposa tardaron mucho en conseguir los contactos del “ingeniero”, como él
lo llama, pero cuando lo encontraron le propusieron un trato al artista: una
hoja en blanco. Mamani podía construir lo que quisiera.
—Me
enorgullece decir que los gerentes regionales de dos bancos vinieron aquí para
disputar el financiamiento de la obra.
Calisai
tiene una media sonrisa, revelando sus dientes dorados. Insiste en que tendrá
que trabajar hasta el último día de su vida para pagar los $ 350.000 (unos
1.972 millones de reales) que costó el proyecto. La verdad es que cuesta
creerle. Parece querer disipar el pudor inherente a sus humildes comienzos y,
de paso, ahuyentar a los familiares que quieren pedirle un préstamo. El valor
del edificio se ha multiplicado, aunque no está claro si podría encontrar un
comprador: "A menos que lo pongas a un precio de pollo muerto".
construcción
extravagante
Detrás
de él, a través de las ventanas, se pueden ver trabajadores en andamios. Tus
intenciones están lejos de ser modestas. Dibujan en la fachada de un hotel los
brazos y los ojos de un robot naranja que aparece en la película Transformers .
Los cholets instaron a los demás arquitectos a saltar al vacío. La ciudad, una
jungla de ladrillos, se llenó de repente de edificios extravagantes. No es
difícil ver la Torre Eiffel en una fachada, la Estatua de la Libertad o el
Titanic en lo alto de un techo. La gente dice que veía los edificios de formas
muy extrañas, y al principio cuesta creerlo, pero a medida que pasan los días
en El Alto, atribuidos al mal de altura y al fuerte sol, se empieza a creer que
todo es posible.
En
cualquier caso, estos no pueden considerarse cholets . El real, como éste en el
que nos encontramos, dedica la planta baja del edificio al comercio y el primer
piso a un salón de baile. El espacio se alquila por $ 500 a $ 1,000 para bodas,
bautizos y fiestas de cumpleaños número 15. ¿Lo usas a menudo para tus
ceremonias? “No, solo para la inauguración vinieron 500 personas”. ¿Alguna
celebridad? Evo? "No, la gente de El Alto no se preocupa por nosotros,
somos de segundo nivel, jajaja". Del techo cuelgan luces en forma de
corbata de gato y en el lateral aparecen columnas churriguerescas [del estilo
arquitectónico inspirado en el barroco, utilizado por José Benito Churriguera y
sus imitadores en el siglo XVIII, caracterizado por una exuberante
ornamentación]. Las paredes están decoradas con murales con motivos andinos.
Hijo
de una pareja de campesinos pobres con ocho hijos, Calisai vive arriba, en los
pisos contiguos, con su esposa y dos hijos. Cerró por completo un piso y dedicó
otro a los visitantes. En total 2800 metros cuadrados. El piso superior tiene
una hermosa vista de la cordillera de los Andes. Es casi lo más cerca que
puedes llegar al cielo.
Los
cholets no están en barrios exclusivos porque no existen en El Alto, una ciudad
de 950.000 habitantes. Están construidas junto a casas modestas, botaderos,
lotes baldíos. Calisai cuenta, con sentido escénico, que a veces sale de la
casa y cuando regresa contempla el edificio y se toma unos segundos para
recordar que es suyo. ¿Nunca imaginaste que vivirías en un palacio?
"Gracias por llamarlo así, hónrame".
GOBERNANZA
DEL LITIO EN MÉXICO: LECCIONES DESDE OTROS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
Cepal Org.
(https://bit.ly/3EOZaOD)
El
objetivo de esta reunión es presentar las experiencias comparadas de los países
del triángulo del litio (Bolivia, Chile, Argentina) y Perú sobre el rol del
Estado y los actores privados en la extracción y procesamiento del litio, para
aportar elementosque informen la discusión sobre la reforma constitucional en
curso en México.
El
litio es uno de los minerales que se consideran estratégicos para la transición
energética, por lo que su demanda ha aumentado en los mercados globales y se
espera que esta tendencia continúe en los próximos años de cara a la transición
energética y la electromovilidad. América Latina es una de las regiones con
mayores reservas de litio en el mundo. En este contexto, la iniciativa de
reforma constitucional presentada por el poder Ejecutivo en México otorga
carácter estratégico a las actividades relacionadas con el litio y exclusividad
al Estado en su aprovechamiento. Esta iniciativa permite una discusión respecto
a los retos regulatorios de minerales estratégicos, modelos de desarrollo y
mecanismos para mejorar la gobernanza.
INFORMACIÓN
PRÁCTICA
Natural
Resource Governance Institute (NRGI), la División de Recursos Naturales (DRN)
de la CEPAL y la Cooperación Alemana (GIZ) organizan este evento para presentar
las experiencias de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, el rol del Estado y los
actores privados en la extracción y procesamiento del litio, y aportar
elementos que informen la discusión sobre la reforma constitucional en curso en
México.
LA
MANKA FIESTA: UNA CELEBRACIÓN EN LA QUIACA DESDE FINES DEL SIGLO XIX
El evento se
da anualmente entre el tercer y cuarto domingo de octubre, donde se reúnen
mujeres y hombres dedicados a la producción agropecuaria y de artesanías del
sur de Bolivia y del norte de Argentina.
Página 12 de
Argentina (https://bit.ly/3jVEAE6)
Desde
fines del siglo XIX, la ciudad de La Quiaca, al norte de Jujuy, celebra la
Manka Fiesta, o Fiesta de la olla, tal como se traduciría del quechua. El
evento se da anualmente entre el tercer y cuarto domingo de octubre, en el que
se reúnen mujeres y hombres dedicados a la producción agropecuaria y de
artesanías del sur de Bolivia y de las provincias de Jujuy y Salta.
La
antropológa Lucila Bugallo hizo un recorrido histórico sobre su origen y contó
a Salta/12 que la fiesta surgió principalmente como una feria donde
antiguamente se intercambiaban productos y la unidad de medida era lo que
entrara en las ollas. Si bien el cambio
era olla por olla, también con el tiempo se permitió que la permuta sea por
otros productos. En sí, era una práctica sostenida de trueque, con la
particularidad de que la mayoría de los olleros bajaban desde Bolivia.
Su
realización está ligada íntimamente con la cosecha. Y por eso, se diferencian
dos momentos importantes: las Pascuas y la Manka. En la primera, existe el
intercambio de semillas, mayormente a mediados de abril, que marca el inicio a
un nuevo período agrícola. Mientras que en la Manka, ya se da paso al cambio de
lo cosechado.
Bugallo
señaló que no se han encontrado fuentes oficiales que señalen el período exacto
en que comenzó la feria estacional de la Manka.
Pero las reconstrucciones que pudieron darse, llevaron a suponer que
"este tipo de ferias comenzaron en la colonia", y que consistían en
"viajes de intercambios". "Hasta 1980 fueron sumamente
importantes", manifestó, puesto que no existían grandes circuitos de
comercialización como en la actualidad.
Por
la Manka desde varias comunidades las familias viajan a encontrarse a La
Quiaca. De ahí que uno de los paisajes que muchos ancianos recuerdan es la
llegada de los productores con sus mulas y burros cargados de sus cosechas.
Incluso, hasta los años 70 también se veían bajar llamas.
"Aún
existen comunidades, como Agua Caliente (del departamento El Carmen), que
utilizan sus burros cargueros para hacer sus viajes", relató. Se sabe que
desde la comunidad salen dos o tres hombres llevando carne, sal o tejidos para
intercambiarlos por papas o maíz.
Su
lugar de realización fue cambiando con el correr de los años. Como antes
llegaban los productores con sus animales, las ferias se daban en las afueras
de La Quiaca; luego pasó a estar en la entrada del pueblo; y algún año se hizo
detrás del cementerio municipal. Fue desde 2008, que la feria se lleva adelante
en el predio abierto de la ex estación de ferrocarril. En el lugar hay techos
de lona azul donde se colocan los puestos que se ven desde lejos.
En
ese sentido, la antropológa señaló que "en la Manka es importante que
participen las comunidades con sus productos". Por eso, aún se mantiene la
unión con diferentes zonas del sur de Bolivia. Por ejemplo, en ese territorio
está el pueblo de Sococha, que tiene una altitud de 2660 metros sobre el nivel
del mar y está situada cerca de Tojo, en el departamento de Tarija. Los
productores que se reúnen en La Quiaca, saben que desde allí llevarán una
producción distinta de harina de maíz, plantas medicinales y frutas secas.
Si
bien, en un principio toda la feria era a base del trueque, en las últimas
décadas se introdujo el intercambio de dinero. Pero aún se conservan
determinados puestos que mantienen la práctica del cambio directo. Por ello,
Bugallo consideró que se sostiene el dicho popular de que "en la feria
nadie gana y nadie pierde", porque "cuando uno cambia se asegura el
producto", expresó.
Un
detalle que se va notando año tras año, es que circula menos el intercambio de
carnes, que en la mayoría de los casos, era provista desde la puna jujeña.
"Muchos productores la venden para las desarrollos turísticos de la
zona", explicó la antropológa. En la actualidad, también se han sumado
números de canto y baile, encuentros de copleros y diferentes actividades
artísticas. Este año el municipio de La Quiaca organizó un festival folclórico
que contribuyó a darle el marco de fiesta durante el último fin de semana.
Puesto
que la Manka es un momento de sociabilización central del pueblo; antes
"las personas se conocían sólo en las ferias". Para ese entonces eran
los únicos momentos de encuentros porque las familias que vivían alejadas se
daban el tiempo de bajar. "La gente formaba parejas en las ferias",
revisionó la antropológa.
Además,
al ser ferias anteriores a la república, no existían los límites fronterizos,
cuestión que en cierta manera se recrea hoy con la llegada de los productores
bolivianos. Esto posibilitó también que en la Manka se consigan productos que
no forman parte del mercado de alimentos industriales, como la harina de maíz
elaborada únicamente por las comunidades. Eso lleva a que se sepa dónde y cuál
fue su proceso de producción.
También
al contar con varios años de antigüedad, la presencia de los productores de la
Manka, pasó a ser una práctica que se transmite de generación en generación.
"La gente recorre varios puestos y se dan estas relaciones con familias
que ya se conocen", facilitando el intercambio más rápidamente. En ese
proceso de cambio, Bugallo pudo notar la manera de llevar adelante tal acción.
"La gente dice ´voy a cambiar con´, en vez de decir ´voy a cambiar por´; y
me pareció muy significativo porque está marcando que se suma, se anuda una
relación" ya existente, indicó.
La
Manka se realiza de manera previa a la fiesta De todos los santos, a propósito
de la celebración, justamente, del Día de Todos los Santos, cada 1 de
noviembre. Por ello, en la feria también existen productos utilizados
únicamente en la conocida Mesa de las almas; como la harina capi, que
posibilita hacer un pan dulce típico para la festividad.
Acompañar
a los productores
Con
la gestión del actual intendente de La Quiaca, Blas Gallardo, por primera vez
existe la Secretaría de Producción e Integración Regional. Esto posibilitó una
mayor coordinación de trabajo con las comunidades indígenas y campesinas de la
zona que se dedican a la producción.
Para
la Manka Fiesta, la Secretaría tomó un papel notorio dado que además de
organizar el evento en sí, dispuso una partida presupuestaria para traer a los
distintos productores. Su secretario, Roberto Santos, la definió como "una
fiesta ancestral donde prevalece el sentir de hermandad", por el fuerte
lazo que aún se mantiene con productores de Bolivia y Salta, como los más
cercanos.
"A
los productores de nuestra región los hemos ido a traer en vehículos para que
puedan venir con sus charqui, lanas, papas, quinoa", y cada producto que
allí se haga. Sólo en La Quiaca existe 40 productores, a los que se suman más
de 150 productores que llegan de otras localidades cercanas al municipio.
El
municipio tuvo que suspender a último momento la Manka del año pasado, por un
brote de covid en La Quiaca. Incluso para ese momento, todo el equipo de la
Secretaría de Producción contrajo la enfermedad. Pero este año, la situación
cambió pues "bajaron bastante los contagios", existe un mayor número
de población vacunada y además, se contó con la colaboración propia de los
productores.
LOS
PUNTOS QUE MÁS SE CALIENTAN EN AMÉRICA CON EL CAMBIO CLIMÁTICO
El País de
España (https://bit.ly/3pRT5N3)
Que
el mundo se está calentando es una realidad comprobada por la ciencia
climática. La aceleración de ese proceso en las últimas cuatro décadas es
también común. Pero no toda la esfera terrestre está viendo sus temperaturas
subir al mismo ritmo: en el continente americano, el norte ha visto un
incremento mayor que el sur; los países ricos, más que los de ingreso medio; y
las costas, particularmente la atlántica, más que el interior. Aunque algunas
de esas tendencias pueden cambiar.
Respecto
a la media de 1950 a 1980, las temperaturas en América del Norte, Centroamérica
y el Caribe han aumentado casi 1,2 grados centígrados. Aproximadamente cuatro
quintas partes del incremento tuvo lugar en solo una década: la de los noventa.
Fue la de la concienciación definitiva sobre el calentamiento global, con el
agujero en la capa de ozono (hoy en retroceso) y el ‘efecto invernadero’ como
protagonistas. Pero un cambio paulatino en los patrones de consumo,
especialmente energético, facilitado por el acceso a mejores tecnologías y la
presencia de nuevos mecanismos regulatorios, así como tratados y protocolos
internacionales, ha desacelerado (aunque sin frenarla) la subida en el siglo
XXI, cuando América del Sur ha tomado el relevo: de 2003 a 2015, el aumento ha
sido tan grande como en los 25 años anteriores. La velocidad del aumento de
temperatura se ha duplicado.
Aún
así, Norteamérica, Estados Unidos y especialmente Canadá, acumulan los mayores
aumentos de temperatura media desde los años sesenta, a considerable distancia
del resto de países. No es casual que se trate de las dos naciones con mayor
grado de desarrollo económico del continente: los combustibles fósiles han sido
imprescindibles para consolidar el crecimiento y el bienestar, y este es el
resultado.
De
igual manera, lo siguen siendo hoy, especialmente para aquellos países que
aspiran a incorporarse al club de los de mayor ingreso. Estas naciones tienden
a ver como cierto desequilibrio redistributivo el hecho de que sea precisamente
ahora cuando se busca implantar límites transnacionales a las emisiones: cuando
ya no son tan necesarias para quienes se han apoyado en ellas para alcanzar
metas de crecimiento. A pesar de que el compromiso de París ya incorporó
mecanismos de compensación para reequilibrar las oportunidades, la
especificación de su implementación durante la cumbre del clima de Glasgow
mantiene abierta la conversación en torno al peso que debe asumir cada país
para frenar el calentamiento. En el continente americano, las derivadas
políticas de esta brecha se expresan con particular claridad en el caso de los
grandes países que, como México o Brasil, exigen mayor financiación con un
enfoque transaccional.
Pero
la mayor división que se aprecia sigue siendo de orden geográfico: los países
andinos, independientemente de su nivel de ingresos, son los que han sufrido
incrementos más modestos. La Paz (Bolivia), la capital más alta del continente,
sube +0,64 grados. En niveles similares están Puno o Cusco, en el Perú
montañoso. Pero basta con subir un poco al norte, acercarse a un entorno más
templado o directamente cálido, para que las cifras se multipliquen por dos: es
el caso de ciudades como Medellín (Colombia), Guayaquil (Ecuador) o la práctica
totalidad de las capitales centroamericanas.
De
hecho, la exposición costera, especialmente en las franjas templadas, y con más
fuerza en su vertiente oriental (las costas hacia el Atlántico), determina
subidas de temperatura más fuertes. Así, todo el frente marítimo urbano de
Nueva Inglaterra, desde Edison hasta Boston, ha visto incrementos de +2,8
grados en los últimos sesenta años. Menos que Halifax, un poco más al norte
pasando la frontera canadiense (+3,08 grados), Anchorage (capital de Alaska:
+3,05 grados), o Winnipeg, en la provincia canadiense de Manitoba, que es la
ciudad de todo el continente que ha sufrido un mayor incremento (+3,41 grados).
Como
también lo hace la ubicación en zonas con climas más secos o, directamente,
desérticos. La frontera mexicano-estadounidense (Phoenix, Arizona: +2,5 grados;
Reynosa, Tamaulipas: +2,35) ofrece un buen ejemplo. También Brasil, donde la
zona semiárida y la sabana nororiental se llevan los impactos más notables: las
localidades de Juàzeiro o Timon han visto incrementos que superan en un 30% los
observados en Rio de Janeiro o São Paulo.
El
zoom en Brasil, bajando al nivel de estaciones metereológicas concretas, dibuja
de manera más nítida el patrón general, pero también aparecen puntos más o
menos oscuros de lo esperable en ciertas zonas, remarcando la variabilidad
innata a las mediciones de un dato como la temperatura a ras de suelo.
Inevitablemente,
cuanto más centremos el foco en un lugar concreto, más aumenta la probabilidad
de encontrar datos que no parezcan consistentes con la tendencia de
calentamiento. Pero estas desviaciones específicas no invalidan la tendencia
global, que queda reflejada en las medias estadísticas. Solo expresan las
inevitables particularidades de un fenómeno global.