Thursday, May 05, 2022

ORO BLANCO: LA EMERGENCIA GEOPOLÍTICA DEL LITIO

 

“Llegué al salar de Uyuni, al sur de Bolivia, tras una parada de dos días en Potosí, la mítica capital de la fiebre conquistadora de la plata, a cuatro mil metros sobre el nivel del mar”. Así comienza el capítulo dedicado al litio de Oro, petróleo y aguacates, el libro con el que el periodista británico Andy Robinson pretende continuar Las venas abiertas de América Latina. Cincuenta años después de la primera edición del mítico texto de Eduardo Galeano, Robinson trata de demostrar que una docena de materias primas pueden explicar la mayor parte de las crisis, injerencias e inestabilidad que desde entonces han afectado a esta parte del mundo. El litio, en ese contexto, hace las veces de recién llegado.
Pero ¿qué es y por qué está adquiriendo tanta notoriedad?
Se trata de un metal que suele encontrarse vinculado a la sal. Procesado, tiene un enorme potencial para el aprovechamiento de las energías renovables. Sirve, más que para producir, para almacenar energía en baterías de gran capacidad y larga duración. Esas pilas son capaces de acumular energía eólica y solar, además de proporcionarle vida (y autonomía) a toda clase de aparatos electrónicos y vehículos eléctricos. Sus usos potenciales van desde lo civil hasta lo militar. Además, en tiempos de cambio climático, se trata de una alternativa real (y barata) a las energías fósiles que (como el petróleo) estaríamos abandonando.
El mercado global que regula su precio, primer detalle estratégico por subrayar, funciona en yuanes. El año pasado, su producción global creció un 21 %. Simultáneamente, su cotización se ha revalorizado un 254 % en los últimos cinco años y ha llegado a frisar, en marzo de 2022, los 80 000 dólares por tonelada. El petróleo, que cotiza en dólares, se revalorizó –durante ese mismo periodo– menos de la mitad (un 108 %). Hoy, una tonelada de salmuera de litio sin procesar cuesta unas 20 veces menos que el carbonato de litio ya refinado y unas 200 veces menos que el litio metálico, que es lo que se utiliza en las baterías. Último y definitivo dato: para 2040, según la Agencia Internacional de Energía (IEA), la demanda global de litio se multiplicará por 42.
¿Se comprende ahora por qué, el metal en cuestión, llama cada vez más la atención?
Una de las claves geopolíticas consiste en saber dónde están sus yacimientos. La respuesta no es necesariamente sencilla, pues la distribución del litio, tal como sucede con otras materias primas, no es uniforme. Además, antes de mencionar lugares concretos, lo primero que se debe saber es que las reservas, de nuevo como las de cualquier otro recurso natural, deben pasar por un costoso y garantista proceso de certificación técnica internacional que les permita acceder al estatus de “probadas”. En el caso del litio, como su comercialización a gran escala es reciente, todavía faltan muchas reservas por descubrir y por “probar”.
Bolivia es, hasta ahora, el país donde oficialmente hay más litio. China, país de referencia tecnológica, el que tiene una demanda más elevada y, también, el que concentra más empresas productoras. Aquí en América Latina existen reservas considerables, especialmente en el punto de convergencia entre Chile, Argentina y Bolivia, aunque se sabe que también hay litio en países como Perú y Brasil. Y en México donde, si los recientes descubrimientos en la norteña Sonora acaban confirmándose, podríamos estar hablando casi de tantas reservas como en Bolivia, a menos de 300 km de Estados Unidos.
Dicho panorama, a reserva de que posteriormente vayan siendo descubiertos nuevos yacimientos en otras partes del mundo, pone a nuestra región en una posición estratégica privilegiada. Por enésima vez en la historia, América Latina parece estar bien ubicada ante un ciclo económico ascendente, vinculado a una commodity global (existen los precedentes históricos del azúcar, la plata, el café, el cacao, el oro, el guano, el caucho, etc.). Problema principal: en todos los casos citados, la dependencia política y tecnológica ha solido propiciar, simultáneamente, la exportación de materia prima y la importación de bienes manufacturados. Ese esquema reproduce el rentismo económico, la desigualdad social y la dependencia exterior.
Ahora mismo, a pesar de los avances, todavía estamos hablando de un metal que, aunque parece tener un futuro promisorio, aún no está siendo producido ni comercializado a pleno rendimiento. Elon Musk, el hombre más rico del mundo y dueño de Tesla, declaró recientemente que su empresa podría comenzar a minar y a refinar litio a gran escala. Existen precedentes: entre 1927 y 1945, el pionero automovilístico Henry Ford hizo un intento (fallido) de producir caucho, en plena Amazonia, para los neumáticos de sus automóviles.
En América Latina, por ahora, prima la diversidad de enfoques y de prácticas. Por una parte, está Bolivia donde, durante la presidencia de Evo Morales (2006-2019) se exploraron y se certificaron recursos, se reguló la explotación del litio, se creó uno de los primeros monopolios públicos del mundo y se llegó a un acuerdo con una empresa alemana para comenzar a extraer y a procesar. México, donde acaba de ser aprobada una ley que define al litio como recurso estratégico, parece compartir perspectiva. Pero ese no es el caso de todos: muchos Gobiernos ya han otorgado concesiones a consorcios privados, nacionales y extranjeros de países como China, Australia, Canadá, Japón, Estados Unidos, Corea del Sur, etc.
En el terreno práctico, la comercialización es el área donde ahora mismo hay más obstáculos: básicamente, se trata de discretas presiones del lobby de los hidrocarburos y de sutiles escaramuzas político-mercantiles orientadas hacia la toma de posiciones. Las críticas que se le han hecho a Bolivia deben ser contextualizadas en un marco como el descrito: han ido desde la “falta de experiencia” hasta una supuesta insuficiencia de las inversiones, pasando por objeciones ambientales, cuestionamientos relacionados con transporte y menciones a la debilidad estructural de la demanda internacional. En ese contexto, también debieran ser contempladas abruptas rupturas como la sucedida durante el “interinato” de Jeanine Áñez.
Pero ¿cómo dar un golpe de timón? La actual coyuntura internacional, con el cambio climático y la guerra de Ucrania como trasfondo, parece propicia: los hidrocarburos se evaporan. En ese contexto, Bolivia está promoviendo, a través de la concertación multilateral, iniciativas estratégicas más seguras. Recientemente La Paz, apoyada por la Cepal, promovió un foro virtual de alto nivel que funcionó como antesala de un congreso presencial, mucho más amplio y participativo, que debiera celebrarse antes de que acabe el año. En el aire, una idea: que se cree, como con el petróleo, un cártel de países productores de litio. ¿Se llegará a eso? (O) El Universal de México (https://bit.ly/3yej4Co)
 
 
 
 
 
¿PRESIDENTE ACCIDENTAL O GOLPISTA? JUICIO DEJA AL DESNUDO LA POLARIZACIÓN DE BOLIVIA
 
Jeanine Áñez asumió el poder después de que el presidente Evo Morales fuera destituido; ahora enfrenta hasta 15 años de prisión.
 
The Guardian de Londres (https://bit.ly/38VVOOM)
 
Con su entorno estéril y el personal en bata, parece la transmisión de video de la sala de espera de un hospital, pero la escena capturada en la pantalla es el juicio virtual de Jeanine Áñez, la expresidenta de Bolivia, que está transmitiendo las sesiones desde la prisión.
Áñez está acusada de asumir la presidencia por medios inconstitucionales y podría enfrentar hasta 15 años de prisión. Pero el juicio se desarrolla en medio de acusaciones de que el gobernante Movimiento al Socialismo (Mas) persigue a sus opositores a través del sistema de justicia.
El presente caso examina tres días tumultuosos entre la renuncia del presidente Evo Morales el 10 de noviembre de 2019 y la juramentación de Áñez.
Tres semanas antes, Morales había ganado un cuarto mandato consecutivo , a pesar de una promesa previa de irse al final de su tercer mandato según lo estipulado por la constitución boliviana de 2009. Las disputadas acusaciones de fraude electoral provocaron protestas en todo el país. Finalmente , la policía se amotinó y los militares sugirieron que Morales dejara el poder.
Bolivia estuvo dos días sin presidente, hasta que asumió el cargo Áñez, una senadora poco conocida de un partido menor de derecha .
Prometió nuevas elecciones, que finalmente se llevaron a cabo en octubre de 2020. El Mas, encabezado por Luis Arce, el exministro de Hacienda, volvió al poder de manera aplastante.
Áñez fue detenida en marzo de 2021 y desde entonces se encuentra en prisión preventiva.
El juicio actual se centra en cómo Áñez saltó de vicepresidenta segunda del Senado a presidenta, un camino que se abrió cuando el vicepresidente y los líderes de las dos cámaras siguieron a Morales en su renuncia. Por otra parte, el gobierno pretende juzgar a Áñez por dos masacres cometidas por las fuerzas de seguridad durante su presidencia, en Senkata y Sacaba.
La acusación afirma que la sucesión de Añez fue inconstitucional y que contó con el apoyo de las fuerzas de seguridad. Numerosos generales están siendo juzgados con ella.
La defensa de Áñez afirma que hubo un vacío de poder y la presidencia recayó en ella. “Fui el producto o la consecuencia de esta situación”, dijo en su testimonio oral. “Ese fue mi crimen: traer la paz al país, asumir el poder por sucesión constitucional”.
La fiscalía ha dicho que espera que se dicten sentencias en breve, pero pocos esperan que el veredicto ponga fin a la marcada polarización política de Bolivia.
Mas y sus partidarios creen que hubo un golpe de Estado, mientras que la oposición argumenta que Áñez estaba cumpliendo con su deber, y que este juicio es tanto ilegítimo como político, diseñado para encubrir el fraude electoral en las elecciones de 2019.
La situación se ha visto agravada por la aparente falta de garantías procesales.
En Bolivia, los expresidentes deberían en teoría enfrentar un “juicio de responsabilidades”, autorizado por una mayoría de dos tercios en la asamblea legislativa. Pero la fiscalía optó por juzgar a Áñez como ciudadana, ya que el juicio se refiere a hechos anteriores a su llegada a la presidencia.
Otras dudas sobre el juicio incluyen la extensa detención preventiva de Áñez, la falta de atención que ha recibido por problemas médicos y el hecho de que el caso se haya visto virtualmente, en lugar de presencial, a pesar de que los juicios presenciales se reanudaron en Bolivia. Hace meses.
El proceso le ha pasado factura a Áñez, quien parecía tener un ataque de ansiedad y desmayarse en la pantalla durante los primeros días del juicio. La hija de Áñez y sus abogados han dado entre lágrimas conferencias de prensa para argumentar que su trato es inhumano, incluso compartiendo sus lecturas de presión arterial.
Estas dudas son contestadas, pero sin embargo han socavado el juicio a los ojos de muchos.
“El gobierno está bajo la lupa y debería hacerlo perfectamente”, dijo Thomas Becker, un abogado que trabaja con las víctimas de las masacres de Senkata y Sacaba. “Y creo que ha habido problemas de procedimiento”.
En términos más generales, algunos ven el caso contra Áñez como parte de un patrón de persecución política. Numerosos miembros de su administración y algunos simpatizantes de la sociedad civil han sido arrestados o han huido del país.
Pero esto no es exclusivo del gobierno actual, señala María Teresa Zegada, socióloga boliviana. el gobierno de Áñez persiguió a miembros del gobierno de Morales; El gobierno de Morales también persiguió a sus opositores. “Es un círculo vicioso de ajuste de cuentas”, dijo Zegada.
Esto refleja la flexibilidad del sistema de justicia de Bolivia para quienes están en el poder -algo ampliamente reconocido en el país, así como por Human Rights Watch y el relator especial de la ONU que visitó el país este año- y solo hace que sea menos probable que la oposición y la sociedad en su conjunto, aceptará el resultado del juicio como imparcial.
“Bolivia sigue siendo un país polarizado y no hay mucha confianza entre las divisiones políticas”, dijo Carwil Bjork-James, antropóloga. “Luego hay un problema recurrente, que es la falta de confianza en la independencia del aparato judicial. Y eso hace que cualquier juicio sea un desafío en este momento”.
 
 
 
 
 
LAMENTO BOLIVIANO: VUELVE EL FANTASMA DE LOS CORTES DE GAS EN LAS FÁBRICAS
 
A pesar del acuerdo de Fernández con su par Arce, el abastecimiento no alcanzaría para cubrir la demanda en los picos invernales. El plan B de las empresas.
 
La Letra P de Argentina (https://bit.ly/3sdimBD)
 
Las empresas avanzaron en planes de emergencia para enfrentar la crisis energética. Sucede que, a pesar del acuerdo anunciado por el presidente Alberto Fernández, con su par de Bolivia, Luis Arce, y las negociaciones del ministro de Economía, Martín Guzmán, con la administración de Brasil de Jair Bolsonaro para destinar mayor volumen de gas desde la cuenca boliviana cedidos ante la baja importadora brasileña, en el sector privado hicieron cuentas y los números mantienen un rojo de, al menos, 30 millones de metros cúbicos al día en la etapa más cruda del invierno, que dejarán sin provisión a las industrias argentinas.
El fantasma del desabastecimiento resurgió en los últimos días ante la ausencia de un plan de crisis que permita enfrentar un conflicto que "es inevitable", según advirtieron fuentes empresarias consultadas por Letra P. Es por eso que los industriales desempolvaron los borradores que habían confeccionado para llevar a una mesa de diálogo, en donde proponían esquemas de trabajo con parates en las fábricas para evitar que el apagón energético llegue "de sorpresa" y deje sin alimentación a hornos de actividad continua, lo que generaría pozos en la producción y pérdidas millonarias.
"Después de los anuncios, nadie del Gobierno volvió a trazar un escenario actualizado. Pero la situación sigue siendo de crisis, porque no alcanzará el gas que se necesita para sostener la actividad industrial en el ritmo que tiene. Eso, más los faltantes de insumos y materias primas, pueden golpear el ritmo de producción. Y está claro que la falta de dólares es la causa de todo este problema", le dijo a este medio un empresario industrial, con plantas en Buenos Aires.
Fuentes de empresas energéticas confiaron a Letra P que ya mantienen contactos "informales" con industriales para alertar de posibles cortes en la provisión de gas y, de esa manera, poder trazar esquemas de planificación conjunta para que el impacto sea "el menos dañino posible para la producción". "Esperemos que el invierno no sea crudo y que las condiciones contextuales permitan afrontar la necesidad de abastecimiento, pero ante un pico de demanda, la prioridad es el consumo de hogares", admitió una comercializadora.
En la Unión Industrial Argentina (UIA), comandada por Daniel Funes de Rioja, confirmaron que "los números muestran que la situación está muy delicada", aunque buscaron desactivar una alerta, al sostener que se puede dar un escenario que combine buenas señales: temperaturas que no superen el récord de frío, mayores lluvias que requieran menor uso de gas para la generación eléctrica, y el envío máximo de gas Bolivia a la Argentina, entre otros puntos.
"Nosotros pedimos una mesa de energía porque veíamos el panorama muy sombrío para la industria. El Gobierno no quería instalar una sensación de crisis, pero propusimos plantear formas de reacción ante un peor escenario posible, de modo de programar tareas y que de esa manera afecte lo menos posible a la actividad", contaron fuentes industriales consultadas por Letra P. Lo cierto es que aún esperan por la conformación de una mesa de trabajo que integren el Ministerio de Desarrollo Productivo y la Secretaría de Energía con el objetivo de que de ahí surja un "sistema de alerta temprana".
En esa combinación de áreas existe tensión política. Sucede que Energía, a cargo de Darío Martínez, está dirigida casi en su totalidad por funcionarios que responden a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y al Instituto Patria, desde donde surgieron fuertes cuestionamientos a la política de ajuste de subsidios que impactarían en fuertes aumentos en los costos domiciliarios de la energía. Dentro de diez días comenzarán las audiencias públicas y desde el kirchnerismo más duro, a quien se sumó el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, alertaron de la imposibilidad de afectar a los bolsillos de la clase media con incrementos en la facturación. También se jugará el destino de la segmentación.
Pero el foco está puesto en el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, que mantiene un encono con el ministro Guzmán. Pero también talla en la interna el interventor del Enargas, Federico Bernal, otra punta de lanza del Instituto Patria. En esa mesa, según quiere la UIA, se tiene que sentar el ministro Matías Kulfas, quien volvió a los cuestionamientos del kirchnerismo desde el lanzallamadas del camporista Andrés Larroque.
"Estamos atravesados por una crisis de peleas internas que nos pone en juego la actividad de la producción. Todos los problemas que tenemos con la actividad se agravan por la falta de coordinación. Hay medidas que se deben tomar ahora, antes de que estalle la crisis. En las fábricas creemos que está más cerca de lo que se admite en el Gobierno", se quejó el dueño de una empresa consultado por Letra P.
 
 
 
 
 
ARGENTINA: “GASODUCTO DE LA ESPERANZA” EN SU HORA DECISIVA
 
Álvaro Rios, Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual socio director de Gas Energy Latin América. En su nueva entrega editorial, el autor nos presenta una perspectiva de cómo el momento complicado que se vive en el sector energético mundial y acelerado por la guerra de Rusia en Ucrania, mercados energéticos regionales tienen que adelantar decisiones ya impostergables y que implican inversiones cuantiosas. Es el caso de Argentina y del conjunto de Sudamérica con respecto a la extracción y abasto de gas natural. China atenta ante cualquier posibilidad de incrementar su inversión en la región.
 
PV-Magazine-Mexico (https://bit.ly/3kJwa2t)
 
El inicio de construcción del Sistema de Gasoductos Transport.Ar (Etapas I y II) y el desarrollo pleno de Vaca Muerta es de fundamental trascendencia para el futuro económico del país del tango y también para el Cono Sur, por muchísimas razones que citamos más adelante.
Recordemos que Argentina posee recursos geológicos para multiplicar por varias veces la producción actual de petróleo y gas natural, gracias a las características del yacimiento (Vaca Muerta con recursos ya descubiertos) y al avance tecnológico de muchas empresas que han experimentado exitosamente en la zona. La inversión en los gasoductos se estima en aproximadamente 3,600+ MMMUS.
Tan así de importante, que mientras escribimos la presente entrega, el mismísimo Ministro de Economía, se juega posiblemente su última carta política, respaldado por el presidente Alberto Fernandez. Tendrá unos días de acción claves para someter al ala Kishnerista de la coalición gobernante, sobre un sector vital para el dominio de la economía y de la gobernabilidad del país. Está considerando otorgar libertad y así poder acceder a los tan ansiados y faltantes dólares en el sector de hidrocarburos, de manera que las inversiones puedan materializarse.
Pero como es de esperarse, la noticia generó airosos reclamos en otros rubros como el químico, automotriz, alimentos, etc. y, fundamentalmente en la agroindustria, que ahora espera medidas similares de liberalización cambiaria para acceder a los tan anhelados dólares. Vamos a ver como termina todo esto, en un país dominado por la regulación y escases de dólares desde hace muchísimos años.
Los beneficios de avanzar con el “Gasoducto de la Esperanza” y de lograr inversiones masivas en Vaca Muerta son innumerables no sólo para Argentina, sino para el Cono Sur. Con datos y proyecciones de la consultora GELA, podemos puntualizar:
1) Substituir importaciones cuantiosas de GNL y gas de Bolivia ambas con proyecciones de precios muy altos en los próximos años.
2) Reemplazar combustibles líquidos actualmente utilizados en las centrales térmicas con gas natural.
3) Confrontar la muy fuerte declinación de gas natural en la cuenca nor oeste de Argentina y los campos productores de Bolivia, que pueden generar además desabastecimiento.
4) Llegar con capacidad para abastecer a los grandes centros de consumo en Argentina, incluyendo el complejo petroquímico de Bahía Blanca.
5) Reemplazar la caída de produccion de gas natural de las cuencas de Santa Cruz y Tierra del Fuego
6) Viabilizar la exportación de gas natural a países limítrofes (Chile, Uruguay y Brasil) con infraestructura existente y poder reemplazar carbón y cuantiosas importaciones de GNL.
7) Lograr escala y poder producir GNL para mercado interno y de exportaciones regionales y mundiales, tan apetecidas en los próximos años.
8) Gestar produccion adicional de líquidos asociados al gas natural que pueden destinarse al mercado interno y la exportación, generando importantes divisas.
9) Generación de miles de puestos de trabajo.
10) Beneficios de regalías para las provincias productoras.
11) Podríamos seguir con la lista, pero el espacio no es insuficiente.
Varias empresas que operan en Vaca Muerta han proyectado cuantiosas inversiones para producir gas natural y líquidos asociados. Según los datos de GELA, Pan American Energy en Aguada Pichana pretende aumentar producción en 8 MMM/d, Pluspetrol en La Calera otros 10 MMM3/D, Tecpetrol en Fortín de Piedra entre 15/20 MMM3/d. Falta sumar producción incremental que podrían lograr empresas como YPF, Pampa Energía, Wintershall DEA, Shell, Phoenix Resources y otras.
Pero el “Gasoducto de la Esperanza” requiere de un marco regulatorio para la operación del mismo. ¿Lo operará la empresa estatal IEASA o será concesionado a una empresa privada? ¿Cuáles serán las tarifas de transporte y bajo qué condiciones va a competir con los ductos existentes operados por TGN y TGS? ¿Como se van a asignar las capacidades de transporte y quienes serán los tomadores del gas transportado? ¿Si se exporta GNL, cómo y con qué precio se va a remunerar la molécula? ¿Bajo qué modalidad se va a comercializar el gas: precio spot, contratos a largo y mediano plazo, ¿en firme o interrumpible? Hay mucho más, pero el espacio también es insuficiente.
Y finalmente muchísima incertidumbre respecto al financiamiento. Hasta ahora solamente se cuentan con 965 MMUSD (aporte de grandes fortunas) y otros 520 MMUSD (Ley 27.605 de IEASA). El saldo aún no está definido. Se escucha de la intención del gobierno chino de financiar a cambio de que le sea adjudicada la obra a una empresa de ese país. Que las petroleras compren un bono de deuda para financiar el gasoducto.
Podemos aseverar que al paso que van las cosas el próximo invierno (2023) volverá a ser tormentoso en materia de importaciones de gas natural y líquidos en Argentina. Además, los tiempos corren en contra también de los países del Cono Sur, que se verán expuestos a importar importantes cantidades de GNL y a precios muy elevados.
 
 
 
 
 
BOLIVIA PARECE INMUNE A LA INFLACIÓN, PERO ¿HASTA CUÁNDO?
 
Según los expertos, la baja inflación está sostenida por el cambio fijo del dólar que rige desde 2011 y los subsidios a los combustibles y a algunos alimentos.
 
VOA de Estados Unidos (https://bit.ly/3LPjovd)
 
Mientras otros países pasan apuros por la presión inflacionaria que se agravó con la guerra en Ucrania, Bolivia es una isla en el continente con la inflación más baja desde hace 14 años gracias a una política de subvenciones y control de precios. Pero los expertos piden cautela y temen que la fórmula esté en su límite.
La tasa anual más alta se registró en 2008, cuando alcanzó 11,8% respecto del año anterior. En el primer trimestre de este año la tasa acumulada fue de 0,39%, según el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE), y de 0,77% en marzo comparada con el mismo mes de 2021.
Según los expertos, la baja inflación está sostenida por el cambio fijo del dólar que rige desde 2011 y los subsidios a los combustibles y a algunos alimentos básicos vigentes desde el gobierno de Evo Morales (2006-2019) y que su heredero político Luis Arce ha continuado.
Pero la pregunta es cuánto tiempo más podrá mantenerse esta política económica.
“La fecha de expiración fue 2014 cuando los precios altos de las materias primas cayeron. El modelo económico se basó en el boom de precios para redistribuir el ingreso a través de bonos y subsidios.
Ahora esos precios han sido reemplazados por mayor endeudamiento y un creciente déficit fiscal. El principal pilar del modelo se ha caído, pero el gobierno lo mantiene porque el costo sería muy alto”, afirmó el analista financiero y profesor universitario Jaime Dunn.
Esos altos precios y una “política macroeconómica prudente” permitieron que la economía boliviana creciera a un promedio anual de 4,9% entre 2004 y 2014 y que la redistribución del ingreso redujera la pobreza del 59% al 39%. Pero ahora Bolivia recurre a un “elevado gasto público y un creciente crédito interno que están aumentando la deuda pública y reduciendo los ahorros fiscales acumulados en la bonanza”, dijo el Banco Mundial en un reciente informe.
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, aseguró que la política se mantendrá porque permite un déficit bajo. “Hemos demostrado que el modelo ha dado resultados concretos en temas de bienestar, reducción de la pobreza e inclusión social”, dijo en un reciente informe en la Asamblea Legislativa.
El viceministro de Industrialización, Willan Donaire, señaló que la subvención a los carburantes “es manejable” incluso con los precios actuales del petróleo. El Estado subvenciona en torno al 50% del precio de mercado de la gasolina y diésel. “Los subsidios no son malos, la gente reinvierte y reactiva la economía”, dijo.
Durante el auge de las materias primas Bolivia llegó a acumular en 2014 más de 15.000 millones de dólares en reservas internacionales, la mitad de su Producto Bruto Interno. Ahora se encuentran en torno a los 4.752 millones, según informes oficiales. En tanto, la deuda creció desde los 4.935 millones de dólares en el año de la asunción de Morales a los actuales 26.000 millones, según la privada Fundación Jubileo.
 
 
 
 
 
DOS MUJERES BOLIVIANAS EN BUSCA DE EMPRENDIMIENTOS TECNOLÓGICOS
 
América Retail de Perú (https://bit.ly/3LUbMba)
 
Bajo la premisa de que “ningún talento se vaya”, Viviana Angulo (CEO de Pista 8) y Claudia Requejo (CEO de Tech4) se han puesto un objetivo: encontrar las mejores ideas y proyectos de base tecnológica del país. Y están a punto de lograrlo.
La convocatoria lanzada el 17 de marzo en Santa Cruz de la Sierra ya tiene alrededor de 100 postulantes, pero ellas quieren más. Es por eso que en la última semana han recorrido ciudades como Cochabamba y La Paz para encarar los últimos días de la convocatoria, la cual pretende poner al país en el mapa del emprendimiento escalable internacional.
La convocatoria está dirigida a emprendedores y emprendedoras  de toda Bolivia que tengan ideas de soluciones y startups en las áreas de alimentos, agro, salud, finanzas, educación, nuevas formas de trabajo, soluciones desde la perspectiva de la mujer, transporte, proyectos verdes (medio ambiente) y azules (agua). Se tiene prevista la selección de seis ideas en fase de incubación y ocho en aceleración. Las postulaciones pueden realizarse a través del enlace: https://www.convocatoria2022.pista8.com/
Las propuestas seleccionadas serán parte de un programa fast-track en verticales que son esenciales para el desarrollo de ciudades inteligentes; este irá desde la idea hasta su aceleración.
La operativización del fast-track estará a cargo de TECH4 en la fase de incubación y de Pista 8 en la fase de aceleración. Ambas organizaciones tienen un fuerte compromiso con el ecosistema emprendedor boliviano y las startups que pasaron por ellas (como Enviospet, tuGerente, Minkedu, entre otros) accedieron a competencias internacionales, y empiezan a levantar fondos especializados dentro y fuera del país.
En esta ocasión, Pista 8 y TECH4 cuentan con la participación de Microsoft y la Fundación Coca-Cola, que se han sumado a la tarea de encontrar e impulsar aquellas ideas innovadoras que “quieren poner a Bolivia en el mapa del emprendimiento escalable internacional”.
 
 
 
 
 
BOLIVIA: DECOMISAN USD 29 MILLONES EN MERCADERÍA DE CONTRABANDO ENTRE ENERO Y ABRIL DE 2022
 
Portal Portuario de Chile (https://bit.ly/3w2E10x)
 
En el primer cuatrimestre de 2022, diferentes entidades del Estado boliviano comisaron USD 29.906.306 en mercadería de contrabando mediante 3.477 operativos (47,9% más que en 2021), según informó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro.
Bajo este contexto, la autoridad boliviana comentó que “en el primer cuatrimestre de 2022 se han monetizado USD 29 millones en distintas mercaderías que son comisadas por la actividad ilegal del contrabando, lo que ha significado un incremento porcentual del valor en 32,8%, respecto a la gestión 2021”.
En este sentido, explicó también que ese valor de productos de contrabando fue comisado mediante operativos realizados por la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) y otras entidades del Estado, en coordinación con el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando.
De los más de USD 29 millones, alrededor de USD 18 millones 400 mil corresponde a vehículos, automóviles, tractores y demás motorizados terrestres; USD 1.602.234 a refrigeradores, televisores, celulares; USD 1.238.089 a artículos textiles confeccionados; USD 1.005.041 a semillas y frutos oleaginosos; USD 728.291 a bebidas alcohólicas y vinagres; USD 684.595 a aeronaves, vehículos espaciales y sus partes; USD 597.200 a prendas y complementos de vestir; y USD 466.107 a máquinas y artefactos mecánicos, entre otros.
Finalmente, se reportó la incautación de un total de 904 vehículos en el primer cuatrimestre de 2022, en base a lo indicado por el propio ministro.
 
 
 
 
 
ESCENARIO AGRAVANTE: ALZA DE LOS PRECIOS DEL POLLO Y CERDO EN BOLIVIA
 
América Retail de Perú (https://bit.ly/3seO4yd)
 
La escasez de maíz y escalada del precio de este grano -se cotiza hasta en Bs 120 el quintal- en los mercados tradicionales de Santa Cruz comprometen la producción avícola, porcina y lechera y golpea los bolsillos de los consumidores. Porcicultores suben Bs 2 el precio del kilo vivo en sus establecimientos productivos, en las últimas dos semanas el costo del kilo de pollo aumentó en Bs 4 y, para rematar, el sector lechero reporta el cierre de 36 lecherías en el departamento.
En febrero, estos tres sectores productivos se declararon en emergencia y alertaron el recorte en la venta de maíz por parte de la estatal Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). Además, pidieron al Gobierno importar o liberar la compra de ‘grano amarillo’ de países vecinos para garantizar la seguridad alimentaria de la población nacional. En aquella ocasión, también pidieron la adopción de biotecnología en maíz para cubrir el déficit estimado en 400.000 toneladas y garantizar la provisión del grano esencial y transversal para la producción de carne de pollo y cerdo, leche y así también de huevo.
A la par, dio cuenta de que los precios de las vitaminas y minerales que se requieren para complementar la nutrición animal también registran un alza, en promedio, del 35%. “Encima hay que pensar en el incremento del 3% al salario de los trabajadores decretados días atrás y en junio, es casi seguro, que subirá el precio de los derivados de la soya por los precios históricos que alcanzan los mercados globales, indicó el dirigente.
 
 
 
 
EN BOLIVIA, 7 DE CADA 10 HOGARES SON POBRES MULTIDIMENSIONALES, DICE ESTUDIO
 
YAHOO  Noticias de España (https://bit.ly/3w8G8Qe)
 
La disminución de ingresos, el aumento del trabajo por cuenta propia junto al acceso a la salud o a la educación a distancia son algunos de los aspectos analizados en un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) sobre el impacto de la pandemia en Bolivia en 2021.
Para el "Informe Pobreza Multidimensional y efectos de la crisis del COVID-19 en Bolivia 2021" se efectuaron consultas presenciales a mayores de 18 años de 878 hogares en los 9 departamentos entre mayo y julio del año pasado, informó a Efe este miércoles la investigadora del Cedla Giovanna Hurtado.
La pobreza multidimensional no solo se refiere a la pobreza monetaria relacionada a la insuficiencia de ingresos sino que toma en cuenta el "acceso desigual de recursos, monetarios o no, servicios, protección social, acceso al poder y la voz o seguridad humana, entre otras dimensiones", explicó.
El estudio establece que en promedio siete de cada diez hogares tiene un ingreso que llega hasta los 460 dólares al mes, equivalente a 1,5 salarios mínimos en Bolivia, esto difiere a seis y ocho según se tome como referencia la ciudad o el campo, respectivamente.
"Siete de cada diez hogares son pobres multidimensionalmente", indicó Hurtado.
Además, "el 60 % de los hogares han visto disminuir sus ingresos monetarios (...) y a 8 de cada 10 diez no les alcanzaba para llegar a fin de mes", remarcó la experta.
La investigadora también mencionó que en 2021, en relación al tiempo previo a la pandemia, hubo un "predominio de contrataciones temporales" y "tercerización", que muchos tuvieron que renunciar a algunos beneficios laborales mientras que otros "se han incorporado al trabajo independiente".
En otros aspectos como la salud, el estudio arrojó que uno de cada tres entrevistados dijo haberse contagiado con la covid-19 y que "un porcentaje muy reducido dice haber recibido atención en una caja de salud o seguro público" y que tuvo que curarse en su casa.
Por su parte, en cuanto a la educación, Hurtado mencionó que tanto maestros como alumnos "no tenían ni los medios ni las capacidades para hacer frente a una educación virtual".
Otro aspecto notorio es que "dos de cada diez hogares enfrentaron la falta de alimentos para desayunar, almorzar o cenar, y otros tres de cada diez disminuyeron el consumo de alimentos nutritivos".
La investigación también muestra que uno de cada cuatro consultados aseguraron que no pertenecen a una organización sindical o gremial y que esto puede deberse a "falta de interés", "tiempo" o que "estas instituciones no representan sus intereses y no les resulta útiles", aseguró Hurtado.
También se establece que el trabajo doméstico, no remunerado, está a cargo mayoritariamente de mujeres y que esto aumentó tras el cierre de escuelas y centros de educación inicial.
Aunque el estudio no establece una medición general de la población boliviana, Hurtado señaló que podrían haber "niveles más altos" a los que se encontró en un estudio anterior que estableció que el 62 % en Bolivia era "pobre multidimensional".
Hurtado concluyó mencionando que uno de los hallazgos principales es que "la economía de los hogares ha sido la más afectada" en el segundo año de la pandemia.





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