



El canciller Rogelio Mayta manifestó
que entre los logros más importantes a favor de Bolivia con el fallo de la
Corte Internacional de Justicia (CIJ), respecto a las aguas del Silala, se
tiene que Chile reconoce soberanía sobre las canalizaciones artificiales, pues
de ese modo acepta el derecho boliviano de desmantelarlas cuando considere
oportuno.
“La Corte ha considerado que,
Bolivia, en función de las propias declaraciones de Chile, a lo largo del
proceso, tiene el derecho de desmantelarlas cuando considere oportuno”,
manifestó Mayta, en conferencia de prensa dictada desde La Haya, sede de la
CIJ.
El jefe de la diplomacia boliviana
también destacó que Chile acusó a Bolivia de incumplir obligaciones de derecho
internacional, pero esta pretensión fue rechazada por todo el tribunal, pues
sus miembros consideran que el Estado Plurinacional nunca incumplió esas
obligaciones.
“La Corte también ha expresado, en
sus consideraciones, que Chile no tiene ningún derecho adquirido al uso total
de las aguas del Silala, como pretendía en su demanda, aunque es prudente
apuntar que a lo largo del desarrollo del proceso, y en particular en la fase
de los alegatos orales, Chile se ha visto en la necesidad de aclarar esta su
pretensión”, resaltó.
En ese marco, subrayó el hecho de que
se haya impuesto la estrategia boliviana, dirigida a que el caso se dirima en
base a criterios científicos y al derecho internacional. “Ha sido importante que,
con base en investigaciones de campo, realizadas por una importante institución
internacional, se haya verificado que las aguas del Silala se originan en
manantiales que están ubicados en territorio boliviano, pero que discurren y
cruzan la frontera con Chile”, señaló.
Estudios del Instituto de Hidráulica
Danés (DHI) afirman que las canalizaciones y obras de drenaje y tuberías,
ejecutadas en territorio boliviano para aumentar el caudal de agua hacia Chile,
incrementó a 160 litros por segundo la cantidad del recurso hídrico que se
mueve hacia el vecino país, afirmó el equipo jurídico boliviano citado por la
ABI en abril de este año.
Dichos estudios señalan que si
Bolivia desmantela esas obras y restituye los bofedales que las originan a su
estado natural, la proporción del agua podría bajar entre 11 a 33 litros por
segundo, de acuerdo con datos citados por La Razón, en una columna publicada en
su suplemento Animal Político.
Relaciones con Chile
El Ministro de Relaciones Exteriores
aclaró que el fallo no constituye un escenario para retomar relaciones con
Chile, toda vez que el Estado Plurinacional de Bolivia desarrolla una política
de continuidad con el vecino país y por lo tanto el relacionamiento bilateral
no se alteró.
“No hay que olvidar que somos países
vecinos, y eso nos lleva incluso a una relación necesaria; y, producto de eso,
quiero recordar que el año 2021 nos pusimos una hoja de ruta entre Chile y
Bolivia, más allá que inclusive como gobiernos pudiéramos tener diferencias
ideológicas en lo interno, pues, la relación internacional, nos obligó a tener
esta hoja de ruta, para tratar temas tan importantes para Bolivia como el libre
tránsito y temas preocupantes como el contrabando”, afirmó.
https://bit.ly/3Vpic6B
PRESIDENTE SEÑALA QUE FALLO EN LA
HAYA FACULTA A BOLIVIA PARA DECIDIR SOBRE EL DESMANTELAMIENTO DE LOS CANALES
ARTIFICIALES EN EL SILALA
El presidente de Bolivia, Luis Arce
Catacora, se pronunció sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia
(CIJ), respecto a las aguas del Silala, y destacó que el dictamen ratifica el
derecho del país para desmantelar los canales artificiales construidos en ese
sector, en el marco de su soberanía.
“La Corte Internacional de Justicia
ratifica nuestros derechos sobre las aguas del #Silala y nuestra soberanía
sobre el desmantelamiento de los canales artificiales”, señala el mensaje
escrito por el Jefe de Estado boliviano, difundido en sus redes sociales.
En el párrafo 145 del fallo emitido
hoy en La Haya, la CIJ señala que: “Chile ha aceptado los siguientes puntos
presentados por Bolivia: soberanía sobre los canales y mecanismos de drenaje;
el derecho soberano de Bolivia a mantener o desmantelar dichos canales y
mecanismos de drenaje; el derecho soberano de Bolivia a restaurar los
humedales; y el hecho de que estos derechos deben ejercerse en cumplimiento de
las obligaciones consuetudinarias aplicables con respecto al daño
transfronterizo significativo”.
Por tanto, el fallo manifestó que:
“La Corte concluye que con respecto a estos puntos ya no existe ningún
desacuerdo entre las partes”.
En ese marco, el presidente Arce
destacó el dictamen de la Corte Internacional de Justicia, toda vez que
estableció una resolución a la controversia sostenida con Chile, con base en
estudios científicos, que fueron la base de la estrategia adoptada por el
Estado boliviano.
“Bolivia resolvió la controversia con
un pueblo hermano gracias al trabajo basado en estudios científicos y a nuestra
estrategia de relaciones internacionales. Continuaremos esta labor en beneficio
de los pueblos”, concluyó el Presidente boliviano.
El 2016, Chile presentó una demanda
contra Bolivia ante la CIJ, sobre el estatus y uso de las aguas del Silala.
El 2018, Bolivia contrademandó a
Chile y pidió que la corte establezca la soberanía del país sobre los canales
artificiales y de drenaje construidos en su territorio, para conducir un mayor
flujo de agua hacia el vecino país.
RODRÍGUEZ VELTZÉ AFIRMA QUE NO HAY
‘NI GANADORES NI VENCIDOS’
La Corte Internacional de Justicia
(CIJ), con sede en La Haya, estableció que Bolivia y Chile tienen “derecho al
uso equitativo y razonable” de las aguas del Silala.
Con ese fallo se puso fin a la
disputa legal entre ambos países.
El expresidente Eduardo Rodríguez
Veltzé, tras conocer el fallo, señaló en su cuenta de Twitter que en ese fallo
“ni ganadores ni vencidos”.
Y apuntó que a lo que se insta es a
mejorar políticas sobre recursos hídricos transfronterizos.
El exmandatario agregó también que la
“CIJ reconoce coincidencias en aplicación del Derecho Internacional, estudios
científicos y alienta acuerdos” entre las partes.
Rodríguez Veltzé se desempeñó como
agente de Bolivia ante la CIJ en el caso Silala en 2016.
Sin embargo, renunció en medio de la
crisis política que se vivió en noviembre de 2019.
Un hecho peculiar de este caso fue
que se trató de dos procesos en uno: la demanda de Chile contra Bolivia
(iniciada en 2016) y la contrademanda de Bolivia contra Chile (2018).
En otro tuit, respondió algunos
comentarios e indicó que el fallo también favorece a Bolivia por el
allanamiento de Chile a varios puntos de la contrademanda. “Las coincidencias
eliminaron los objetos de las demandas, hoy son desafíos para acuerdos sobre
los recursos transfronterizos”, acotó.
La presidenta de la Corte
Internacional de Justicia (CIJ), la jueza estadounidense Joan E. Donoghue,
también convocó a ambos países a mantener “consultas de manera continua” para
garantizar sus derechos sobre las aguas del Silala y promover su protección.
“La Corte invita a las partes a tener
en cuenta la necesidad de realizar consultas de manera continua con un espíritu
de cooperación, a fin de garantizar el respeto de sus respectivos derechos y la
protección y preservación del Silala y su medioambiente”, señaló Donoghue al
concluir la lectura de la sentencia de la Corte, que fue recogido por la
agencia ABI.
La disputa legal entre Bolivia y
Chile llegó a la CIJ en 2016.
El país vecino pidió a la Corte de La
Haya que declarase al Silala como un curso de agua internacional, sujeto a
normas específicas, para garantizar sus derechos sobre el uso de ese recurso
hídrico en su territorio.
El país respondió en 2018 con una
contrademanda para que la Corte le reconozca sus derechos sobre el flujo
artificial del río, por el sistema de canales construidos.
Además, exigió que se pague una
indemnización por el uso de las aguas.
MORALES POR EL SILALA: ESTE FALLO QUE
RECONOCE NUESTRA SOBERANÍA ES PRODUCTO DE UNA POLÍTICA DE ESTADO
"El tribunal más alto de
justicia del mundo también determina el uso equitativo y razonable de las aguas
dentro el marco de la cooperación continua entre ambos países", expuso el
exmandatario boliviano. También dijo que el tribunal estableció que su país
"tiene el derecho soberano de desmantelar esa infraestructura y cualquier
reducción en el flujo de las aguas hacia Chile no constituirá una
violación".
Radio Cooperativa de Chile
(https://bit.ly/3VrlhTQ)
El expresidente boliviano Evo Morales
destacó que las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La
Haya sobre el litigio con Chile por el Silala reconocen la soberanía de su país
sobre esas aguas y que esto fue "producto de una política de Estado".
"Saludamos la sentencia de la CIJ
que reconoce y consolida el derecho soberano de Bolivia sobre las Aguas del
Silala y los canales artificiales. Chile, según el fallo, "no reclama
ningún derecho adquirido" sobre el uso de ese recurso natural",
señaló Morales en un hilo en Twitter.
El exgobernante también aseguró que
el alto tribunal de Naciones Unidas estableció que su país "tiene el
derecho soberano de desmantelar esa infraestructura y cualquier reducción en el
flujo de las aguas del Silala hacia Chile no constituirá una violación"
boliviana a sus obligaciones internacionales.
"El tribunal más alto de
justicia del mundo también determina el uso equitativo y razonable de las aguas
dentro el marco de la cooperación continua entre ambos países. Este fallo que
reconoce nuestra soberanía sobre las Aguas del Silala es producto de una
política de Estado", añadió Morales.
También agradeció a exembajadores,
excancilleres, exministros y expertos internacionales "que trabajaron con
dedicación y patriotismo en esta causa".
En marzo de 2016, siendo presidente,
Morales anunció que iba a presentar una demanda en la CIJ por lo que
consideraba un uso abusivo del recurso hídrico del Silala por parte de Chile.
No obstante, Chile se adelantó e interpuso en junio de ese año una demanda en
el mismo tribunal para defender su teoría de que se trata de un curso
internacional de aguas que deben ser compartidas, a lo que Bolivia respondió
con tres contrademandas.
La CIJ subrayó este jueves en su
sentencia que "no está llamada a tomar ninguna decisión" sobre la
disputa entre Bolivia y Chile por las aguas del Silala, ya que las partes están
de acuerdo en que se trata de un cauce internacional, y consideró que la
mayoría de las reclamaciones y cuestiones quedaron resueltas durante el
proceso.
REACCIONES DISPARES EN BOLIVIA POR LA
SENTENCIA
Las reacciones políticas en Bolivia
fueron dispares, ya que para algunos supuso una derrota y mostró
improvisaciones del Gobierno de Luis Arce, mientras que otros opinaron que no
hubo triunfadores ni vencidos. "La decisión de la CIJ sobre el Silala,
muestra la debilidad de la política exterior boliviana y devela la
improvisación, irresponsabilidad y sobre todo opacidad por parte del Estado en
un tema tan importante", tuiteó el expresidente Carlos Mesa (2003-2005).
Para Mesa, que también lidera a la
principal fuerza opositora en el Parlamento, Comunidad Ciudadana (CC), el
Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Arce y del
expresidente Evo Morales "debe una explicación clara y urgente al país".
"Silala: CIJ reconoce
coincidencias en aplicación del Derecho Internacional, estudios científicos y
alienta acuerdos. Ni ganadores ni vencidos, a mejorar políticas sobre recursos
hídricos transfronterizos", expresó el exmandatario Eduardo Rodríguez Veltzé
(2005-2006), quien fue designado durante el Gobierno de Morales como agente de
Bolivia ante la CIJ para atender la demanda contra Chile por un acceso soberano
al mar.
LA HAYA FALLA A FAVOR DE CHILE EN UN
DIFERENDO CON BOLIVIA POR EL USO DE LAS AGUAS DEL RÍO SILALA
Santiago no debe compensar a La Paz
por la utilización histórica que ha hecho del recurso natural
El País de España (https://bit.ly/3XNQaU2)
La Corte Internacional de Justicia de
Naciones Unidas (CIJ) le ha dado la razón este jueves a los argumentos
presentados por Chile en su demanda contra Bolivia sobre el río Silala, que
nace en el municipio boliviano de Potosí y cruza la frontera hacia la región
chilena de Antofagasta. En 2016, el entonces presidente boliviano, Evo Morales,
amenazó con demandar a su país vecino ante La Haya por “robar” las aguas del
río altiplánico, negando que fuese un río internacional, y frenar su afluente
hacia Chile. Antes de que esos escenarios ocurriesen, el segundo Gobierno de
Michelle Bachelet demandó a La Paz ante la CIJ en busca de certeza jurídica
sobre el carácter internacional de las aguas del río y el derecho de ambos
países al uso equitativo y razonable de estas.
Durante el juicio, Bolivia reconoció
el curso internacional de las aguas del Silala y el derecho de su uso
equitativo y razonable desde su territorio y también del chileno. Lo que hizo
la ofensiva boliviana fue derivar su argumentación en la supuesta existencia de
un “flujo artificial” versus un “flujo natural”. Alegaban que el flujo
artificial, producto de canales construidos en 1928 por la empresa británica
Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB) habría mejorado el volumen de las aguas
al territorio chileno y reclamaban la soberanía de este.
Como explicó en EL PAÍS el
excanciller del Gobierno de Bachelet, Heraldo Muñoz, no existe en el derecho
internacional una distinción entre “flujo natural” y “flujo artificial”, y
Bolivia no contaba con una base jurídica para reclamar una soberanía exclusiva
en la supuesta parte artificial del caudal, como lo que confirmó esta mañana La
Haya. En la lectura del fallo, la CIJ sostuvo que las modificaciones que
aumentan el flujo superficial de un curso de agua no guardan relación con su
caracterización como curso de agua internacional. “La Corte indica a este
respecto que los expertos nombrados por ambas partes concuerdan en que las
aguas del Silala, ya sean superficiales o subterráneas, constituyen un conjunto
unitario que fluye desde Bolivia hacia Chile y hacia una desembocadura común”.
El cambio de postura de Bolivia durante
los seis años de litigio provocaron que la CIJ dejara “sin objeto” los
principales aspectos de la demanda, ya que actualmente no existen discrepancias
respecto a que el Silala es un curso de agua internacional. La Corte constató
que ambas partes están de acuerdo en que Chile tiene un derecho a un uso
equitativo y razonable de las aguas del Silala, independiente de si se trata de
aguas naturales o artificiales. Además, “Bolivia no declara en este
procedimiento que Chile deba compensación a Bolivia por los usos del pasado del
agua del Silala”, afirmó la jueza Joan Donoghue, presidenta de la Corte.
Chile logró que Bolivia aceptara
cuatro de sus cinco demandas. Sobre la petición de que La Paz deba cooperar y
notificar oportunamente las medidas sobre el Silala que puedan tener efectos
adversos en los recursos hídricos compartidos, la Corte ha señalado que esta
obligación aún no es parte del derecho internacional consuetudinario, por lo
que no puede ser aún reclamada como tal.
El presidente chileno, Gabriel Boric,
celebró esta tarde desde La Moneda el “sólido, fundamentado y categórico” fallo
a favor de Chiole. “Nuestro país puede estar tranquilo con la sentencia de la
Corte, hemos obtenido la certeza jurídica que fuimos a buscar y los temas en
disputa han quedado resueltos de manera definitiva bajo el derecho
internacional conforme a la pretensiones de Chile”, ha asegurado el mandatario.
Sin relaciones diplomáticas desde
1962, Bolivia demandó a Chile en 2014 ante la Corte Internacional de Justicia
(CIJ) por una salida soberana al Pacífico. En 2018, por 12 votos a favor y 3 en
contra, los jueces fallaron que Santiago “no está jurídicamente obligado a
hacerlo, porque ninguno de los acuerdos o tratados firmados por ambos países a
lo largo de los años así lo indica; tampoco lo indican otras resoluciones
internacionales”.
DOS EPISODIOS DESCONOCIDOS DEL CASO
SILALA: UN VIAJE SECRETO Y UNA PROPUESTA DE ACUERDO QUE BOLIVIA DESECHÓ
En junio de 2016, el Gobierno de
Michelle Bachelet sorprendió a Evo Morales con la demanda ante La Haya. Y en
junio de 2019, Sebastián Piñera buscó un acuerdo con el mismo Morales para
suspender un litigio que ya se veía favorable a Chile.
Ex-Ante de Chile (https://bit.ly/3VNFuDg)
Viaje. Al menos desde 1999 que los
gobiernos bolivianos habían acusado a Chile de un uso inadecuado del río
Silala, que surge en el departamento de Potosí, en Bolivia, y cruza la frontera
hasta la Región de Antofagasta, en Chile.
A inicios de 2016, el presidente de
Bolivia, Evo Morales, había intensificado las declaraciones que planteaban que
Chile había “usurpado” esas aguas, cuyo caudal -sostenía La Paz- era exclusivo
de ese país. En ese entonces, el argumento del gobierno boliviano es que la
trayectoria del río había sido alterada en forma artificial por empresas para
conducir las aguas a Chile. Y advertían con demandar a Chile.
Lo que no se esperó Morales fue que
Chile pasara a la contraofensiva. Ocurrió que Santiago se enteró de que Bolivia
había iniciado consultas muy preliminares a especialistas en derecho de aguas
internacionales y científicos. Entonces, la Cancillería -encabezada por Heraldo
Muñoz- calculó los riesgos de presentar la demanda antes. Podía ser política y
diplomáticamente costoso, sobre todo porque ese mismo año ya existía un litigio
entre los dos países que se ventilaba en la Corte Internacional de Justicia
(CIJ) de La Haya: la demanda de Bolivia para obligar a Chile a negociar una
salida soberana al mar (que Bolivia terminaría perdiendo).
En la Cancillería de la época se
adelantaron, desclasifica ahora Heraldo Muñoz: “Conseguimos a los abogados y
científicos top en temas hídricos”.
Ximena Fuentes, entonces directora de
la Difrol, se había especializado en la materia y tenía también numerosos
contactos en otros países.
Y en un episodio desconocido, Muñoz
revela: “Fuimos con algunos de ellos secretamente al Silala antes de interponer
la demanda. No queríamos que Bolivia se enterara. Después de la subida al
Silala, nos reunimos con los abogados y expertos hidrólogos reservadamente en
un hotel de Santiago, no en la Cancillería. Ahí me quedó claro que teníamos un
caso sólido. Al día siguiente fuimos a ver a la Presidenta en La Moneda y se
decidió demandar”.
El El 6 de junio de 2016, Chile presentó
una demanda contra Bolivia ante La Haya para que se declare que el Silala es un
curso de agua internacional y que Chile, como Estado ribereño, tiene derecho al
uso de sus aguas.
El excanciller dice que Evo Morales
no creía que fuese cierto. “No atinaron a responder durante más de 24 hrs
después de presentada la demanda . No lo podían creer. Creían que era
declaración de prensa más, y no se daban cuenta de que habíamos presentado la
‘aplicación’ con nuestras peticiones a la Corte, físicamente en La Haya”, dice.
Fue tal el nivel de sorpresa, que los
abogados y científicos que trabajaron con Chile recibieron después solicitudes
de los bolivianos para trabajar con ellos. Ya era muy tarde.
Propuesta de acuerdo. Bolivia
presentó una contrademanda contra Chile en 2018. Pero con los meses, en sus
alegatos escritos y orales La Paz fue desarticulando sus acusaciones originales
y, de hecho, concordó con Chile con que el Silala era un río internacional
sobre el cual ambos países usaban sus aguas en forma racional y equitativa.
Entre medio, en octubre de 2018 La
Haya le dio la razón a Chile sobre la demanda marítima boliviana. La única
controversia pendiente era el caso Silala, pero La Paz ya no sostenía sus
reclamos iniciales en ese tema.
Con la nueva posición boliviana, el
Gobierno de Sebastián Piñera consideró que no tenía sentido continuar con el
litigio ante La Haya. En junio de 2019 Piñera le hizo una propuesta a Evo
Morales: firmar un acuerdo, abandonar el litigio y darle un nuevo impulso a la
agenda bilateral. “Le ofrecimos un acuerdo porque no tenía ningún sentido
seguir adelante, porque habían reconocido todo lo que Chile sostenía. ¿Para qué
íbamos a ir a los alegatos orales? Pero no contestaron nunca”, dice Carolina
Valdivia, coagente chilena del caso Silala y entonces subsecretaria de
Relaciones Exteriores.
El acuerdo se hizo en absoluta
reserva y nunca se filtró su existencia. Hubo pocas personas involucradas.
Bolivia continuó hasta el final. Y
este jueves 1 de diciembre la corte determinó el triunfo de Chile.
CHILE Y BOLIVIA SELLAN EL FIN DEL
CONFLICTO EN LA HAYA SOBRE EL RÍO SILALA
Se cierra un capítulo conflictual
entre Chile y Bolivia, sobre el estatuto de las aguas del río Silala. La Corte
Internacional de Justicia (CIJ) emitió un fallo este jueves. Decretó que se
trata de aguas territoriales internacionales y que por lo tanto ambos países
tienen acceso.
Radio Francia Internacional
(https://bit.ly/3VHMDoq)
El río Silala se origina en Bolivia y
pasa por Chile. La Corte Internacional de Justicia en La Haya declaró que
"no hay dudas" de que el Silala es un curso de agua internacional y
no de propiedad boliviana y que ambas se pusieron de acuerdo.
EL fallo es inapelable y la sentencia
aporta lo que ambos países pedían: un marco legal internacional claro para
sellar el conflicto entre Santiago y La Paz.
En el terreno, la situación seguirá
siendo la misma. Chile seguirá operando como lo ha hecho en el río Silala
durante años, sin tener que cambiar ni una coma, tras dos años de negociaciones
diplomáticas o de ataques verbales entre ambos países.
“Bolivia durante 100 años, entre 1904
a 1999, reconoció que el Silala era un curso internacional y por razones
políticas del presidente Morales anunció que iba a demandar a Chile por el uso
de las aguas”, recuerda Alfonso Silva embajador y coagente chileno en La Haya.
“En consecuencia, iniciaron este
procedimiento de establecer la posibilidad de una demanda que Chile anticipó
con el objeto de obtener certeza jurídica y, en consecuencia, no tenemos temas
pendientes que pudieran generar una situación muy controvertida entre Bolivia y
Chile. Esperemos que no surjan nuevamente situaciones de esta naturaleza”,
afirma Silva y agrega que hubiera podido evitarse este costoso pleito para
ambos países.
Un giro inesperado
Bolivia apoya el fallo. Según el
abogado boliviano Arturo Yáñez, expresidente del Colegio Nacional de Abogados,
existe un punto oscuro en la gestión del conflicto por parte del gobierno
boliviano. Se pregunta por qué hubo un cambio de posición en pleno juicio de La
Haya que le fue favorable a Chile.
“Bolivia, en la contrademanda que
planteó inicialmente señalaba que las aguas del Silala no eran de curso
compartido, más bien eran bofedales que estaban en Bolivia y que habían sido
incluso artificialmente modificadas para llegar a Chile. Si nos atenemos a eso,
muy a pesar nuestro como bolivianos tenemos que reconocer que Bolivia perdió
ante La Haya. Creo que ese es el elemento fundamental que al menos desde el
punto de vista jurídico nos llama la atención”, apunta Yáñez.
Según Bolivia, los canales
construidos sobre el Silala aumentan artificialmente el caudal y por ello Chile
puede alegar derechos adquiridos para su beneficio. Chile argumentó que Bolivia
carece de base legal para llegar a esa conclusión.
La CIJ decretó que Chile no debe
ninguna indemnización y determinó también que Bolivia tiene libertad sobre los
canales.
LA DERROTA DE BOLIVIA Y EVO MORALES
EN LA HAYA EN LA DISPUTA POR EL RÍO SILALA
La Corte Internacional de Justicia
respondió a una demanda planteada por el ex mandatario en 2016 sobre un curso
de agua que nace en territorio boliviano y desde 1908 es canalizado hacia
territorio chileno
Infobae de Argentina (https://bit.ly/3VMRvbO)
Por Humberto Vacaflor Ganam.- Bolivia
y Chile tienen muchas diferencias referidas al agua, comenzando por la salida boliviana
al Pacífico que el ejército chileno ocupó en 1879, además de disputas sobre
ríos fronterizos de agua dulce que amargan sus relaciones.
Este jueves 1 de diciembre, la Corte
Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) respondió a una demanda planteada
por Evo Morales en 2016 sobre un río que nace en Bolivia y desde 1908 es
canalizado hacia territorio chileno. “Vamos a demostrar que el Silala no es un
río”, prometió.
Por eso mismo, ahora la CIJ se excusa
de fallar porque, dice el documento entregado en La Haya, ambos países están de
acuerdo en que se trata de un “río de curso internacional”, aunque su caudal
sea de solamente 0,16 metros cúbicos por segundo. Los litigantes habían
coincidido.
Es decir que Bolivia presentó la
demanda pero, extrañamente, admitió al mismo tiempo que se trataba de un “río
internacional”, favoreciendo la postura chilena. Cometió autogol.
El presidente Luis Arce y su homólogo
de Chile, Gabriel Boric, se han declarado conformes con la palabra de la CIJ,
pero en Bolivia se habían anticipado las exigencias de un juicio de
responsabilidades contra Evo Morales, a quien acusan de no haber preparado una
buena defensa de la causa boliviana, que aspira a que se corte el paso del agua
hacia Chile.
El Comité Cívico de Potosí denuncia
al ex gobernante y lo acusa de haber conducido al país, en los últimos cinco
años, a dos derrotas en la corte de La Haya.
La primera derrota, en 2018, cuando
la CIJ dictaminó que Chile no tiene ninguna obligación de conceder a Bolivia
una salida al Pacífico en compensación por lo que perdió en la guerra de 1879.
Fue el fin del famoso “lamento boliviano”.
El caso de los ríos que corren por
los territorios de ambos países tiene historias conflictivas.
Hace sesenta años, Chile desvió las
aguas del río internacional Lauca cortando su curso que iba hacia territorio
boliviano, lo que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre los dos
países, que se mantienen rotas.
Chile defendió su decisión con el
argumento de que el río nace en su territorio, en unas vertientes o
“bofedales”, y que tiene el derecho de retener sus aguas y no compartirlas con
Bolivia.
El caso Silala es parecido, pero al
revés. Las vertientes están en Bolivia, en unos 90 “bofedales”, y fue el
prefecto del departamento de Potosí que, en 1908, autorizó a una empresa
ferroviaria chilena hacer obras de canalización de las aguas hacia territorio
chileno.
En este caso, Bolivia no hizo ningún
esfuerzo por construir represas que impidan el paso del agua hacia Chile, como
había hecho ese país con el río Lauca.
En 1962, cuando se produjo el
conflicto por el Lauca, Bolivia no acudió a tribunales internacionales y Chile
consolidó el desvío de las aguas para que no penetren en territorio boliviano.
Ahora, el gobierno boliviano tiene
que hacer malabarismos para convencer a los ciudadanos que no se trató de una
derrota en el caso del Silala, y que no todo está perdido.
El canciller boliviano, Rogelio
Mayta, preocupado por la sensación de derrota que existe en Bolivia, llegó a
decir que ahora se podrían destruir las obras de canalización hechas por Chile,
lo que parece imposible, porque ambos países admitieron ante la CIJ que se
trata de un río internacional.
Y toda la protesta boliviana se
estrella contra Evo Morales. Se le acusa de haber gastado muchos millones de
dólares para el juicio sobre la reivindicación marítima, y haber puesto en
manos de ineptos funcionarios bolivianos la defensa del Silala.
También se le reprocha el haber
rechazado la oferta chilena, hecha en 2009, de pagar cada año 6,2 millones de
dólares anuales por el agua de esos manantiales. Ahora, esa oferta no podría
cumplirse porque ambos países admiten que se trata de un río de curso
internacional, una actitud generosa de parte de Bolivia.
En las redes sociales de habla de
“traición a la patria”, de juicios de responsabilidades a Morales y a todos los
funcionarios que hubieran tenido algo que ver con el caso.
Luis Arce mira el conflicto y se
mantiene en silencio. Desde su círculo más íntimo surgen alusiones a la
posibilidad de que, con esta otra derrota, las relaciones con Chile entren en
una nueva etapa, que podría ser beneficiosa para Bolivia.
Confían en el gobierno de Arce que
Gabriel Boric mantenga su postura favorable a un acuerdo con Bolivia sobre el
tema marítimo.
PROMUEVEN UN JUICIO A EVO MORALES
ANTE UNA NUEVA DERROTA LEGAL DE BOLIVIA EN EL PLANO INTERNACIONAL
La Gaceta de España (https://bit.ly/3FlQUZu)
La política internacional de Bolivia
desde que Evo Morales asumió el máximo cargo en el país en 2006 hasta hoy,
nunca ha tenido de qué presumir. Más aún, ha sido verdaderamente funesta. No se
recuerda un solo juicio internacional que el Estado Plurinacional haya ganado,
y ahora con Arce Catacora como presidente, el caso por las aguas del río Silala
por el que se ha desafiado a Chile a dirimir el asunto ante la Corte
Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya desde 2016, no es distinto.
Cuando el jefe cocalero fue
presidente de Bolivia, llevó adelante una serie de juicios por distintos
motivos, entre los que destacan las expropiaciones (mal llamadas
“nacionalizaciones”) a empresas extranjeras, o el haber decidido emprender una
maniobra judicial con el histórico conflicto marítimo con Chile ante La Haya, y
que perdió estrepitosamente en 2018: por 12 votos contra 3, la CIJ determinó
que “la República de Chile no contrajo la obligación de negociar un acceso
soberano al mar para el Estado Plurinacional de Bolivia».
En ese entonces, Morales decidió
asistir al anuncio del fallo en Países Bajos junto a una nutrida comitiva de su
Gobierno y asesores legales internacionales, y a medida que se daba lectura a
las determinaciones, se le fue desfigurando el rostro. El problema fue que el
juicio en sí mismo fue mal planteado desde un inicio, con la ayuda y asesoría
-dicho sea de paso- de los expresidentes Carlos Mesa y Rodríguez Veltzé,
quienes nunca han dudado en oxigenar el proyecto político del jefe cocalero
cada vez que lo ha necesitado.
Pues luego de un proceso de seis
años, ahora acaba de suceder algo comparable. Después de que Morales decidiera
politizar otro conflicto histórico con Chile ante La Haya, la CIJ acaba de
pronunciarse en favor de Chile determinando que ambas partes reconocieron
previamente que las aguas del río Silala son internacionales, y que, por tanto,
su uso está sujeto al derecho consuetudinario internacional, ya ni siquiera
tiene objeto que se pronuncie al respecto.
Este fallo no ha representado
sorpresa alguna para Bolivia, mucho menos para la ciudadanía de Potosí y las
comunidades aledañas al Silala. Ricardo Ramos, presidente del Comité Cívico
Potosinista, afirmó un día antes del fallo: “La irresponsabilidad del expresidente,
el señor Evo Morales, ha hecho que el Estado chileno nos demande y estemos en
una situación muy complicada. Fue mal planteada la contrademanda, la aceptación
de la demanda y sobre todo la puesta en juicio de nuestra soberanía. El único
responsable es el señor Evo Morales por su incapacidad y su traición a la
patria por haber otra vez entregado nuestros recursos estratégicos”.
Sucede que, además, fue el propio
Morales quien reconoció en 2018, en pleno juicio, que parte del curso de las
aguas del Silala eran internacionales. Esto fue algo que también Karen
Longaric, ex ministra de Relaciones Exteriores durante el gobierno de la
expresidenta Jenine Áñez (2019-2020), advirtió en febrero de 2020: “El gobierno
del MAS perdió la demanda marítima ante la CIJ, (que nunca debió haber
interpuesto). Luego afirmó que una parte del agua del Silala fluye de manera
natural a Chile. Con gusto explicaré al diputado Borda las consecuencias de la
improvisada política exterior del MAS”.
Entonces, claramente, lo que ahora corresponde
ante la incuestionable derrota, es llevar a Evo Morales y al equipo que encaró
la defensa del Silala, a asumir un juicio de responsabilidades, como afirma el
exdiplomático y actual diputado opositor paceño, Gustavo Aliaga.
De igual manera, Lissa Claros,
diputada potosina, aseguró que llevará adelante procesos legales contra
Morales, su asesor Rodríguez Veltzé y el equipo judicial a cargo: “Nos han
pedido acciones en contra los responsables, en caso de que la demanda salga
negativa, estamos trabajando eso. Si la sentencia es negativa, corresponde un
juicio de responsabilidades contra Evo Morales y quienes fueron parte de este
proceso”.
Por su parte -quién sabe si a modo de
consuelo-, Rodríguez Veltzé escribió en sus redes sociales ante el fallo claramente
desfavorable para Bolivia, que aspiraba a ser redimida si acaso se reconocía
soberanía de Bolivia sobre el Silala: “Silala: CIJ reconoce coincidencias en
aplicación del Derecho Internacional, estudios científicos y alienta acuerdos.
Ni ganadores ni vencidos, a mejorar políticas sobre recursos hídricos
transfronterizos.” En definitiva, esta es solamente un caso más de otros
incontables sobre el fracaso de las políticas de Estado durante el gobierno de
Morales, el Movimiento al Socialismo, y ahora también de Arce Catacora y David
Choquehuanca (ex canciller del jefe cocalero), quienes no se ha pronunciado aún
al respecto. Es de esperarse que las acciones legales hasta que los juicios de
responsabilidades anunciados por la oposición en el país prosigan, y den cuenta
de las responsabilidades de cada uno de sus actores con el mayor detalle
posible.
CONTRATOS INADECUADOS Y ACUERDOS
SECRETOS ESTIMULAN LA EXTRACCIÓN DE ORO EN LA AMAZONÍA BOLIVIANA
En las regiones del norte del
departamento de La Paz, Bolivia, la extracción de oro ha llevado a la
deforestación generalizada y la contaminación por mercurio. La Amazonía
boliviana, incluidas áreas protegidas como el Parque Nacional Madidi, se
enfrenta a un riesgo cada vez mayor de destrucción ambiental en los próximos
años. Mongabay visitó minas , entrevistó a inversionsitas y revisó sus
contratos laborales para entender mejor cómo funciona la industria en zonas
aisladas de la Amazonía. Los mineros aprovechan la falta de recursos del
gobierno y la lentitud de los trámites burocráticos para evitar rendir cuentas
por el daño que hacen al entorno. En otros casos, dependen de acuerdos ilegales
y secretos con inversores extranjeros que cuentan con recursos para maximizar
la producción.
Revista Mongabay de España (https://bit.ly/3H5jYFN)
El oro es la segunda exportación más
importante de Bolivia, que representa más de mil millones de dólares anuales y
la creación de cientos de miles de puestos de trabajo para el país. Sin
embargo, gran parte de ese oro tiene orígenes inciertos, viene de algún lugar
en las profundidades de la selva del Amazonas en donde no se aplican las
regulaciones ambientales.
Las empresas mineras montan sus
campamentos en zonas aisladas de la selva y realizan sus excavaciones a horas o
incluso días del pueblo más cercano. Obstruyen los caminos con excavadoras o,
en otros casos, trabajan en dragas en medio de los ríos, lo que dificulta el
rastreo de su producción. Algunos mineros también son cada vez más violentos:
lanzan piedras y explosivos a barcos desconocidos y amenazan con tomar como
rehenes a los visitantes.
Tanto funcionarios gubernamentales
como medios de comunicación locales han reconocido las dificultades para
acceder a los focos de la extracción de oro y para regular su impacto
ambiental. La zona de mayor preocupación es el Parque Nacional Madidi, área
protegida de casi 19 000 km² con algunos de los índices de biodiversidad más
altos de América. El área se ha convertido en el núcleo de la extracción de oro
en Bolivia. Cada año, las operaciones mineras se extienden en el interior del
parque.
“Te da pena, porque el cambio es
total”, dijo Jairo Gómez, funcionario ambiental en la pequeña ciudad minera de
Guanay. “Es inmenso, es un trabajo monstruo. Deshacen extensiones sin fin… Lo
único que te dejan son piedras y escombros”.
Mongabay consiguió visitar varias
minas, entrevistó a inversores y revisó sus contratos laborales para entender
mejor cómo funciona la industria en zonas aisladas del Amazonas. Este trabajo
reveló negligencia gubernamental generalizada y la presencia de una red de
intereses internacionales que tala el bosque y contamina los ríos con
impunidad.
Contratos a terceros y falta de
licencias
Durante la última década, Bolivia ha
creado una serie de normativas nacionales —como registros de derechos y
permisos de trabajo— pensadas para controlar la actividad minera. Sin embargo,
la falta de recursos gubernamentales y la burocracia facilitan el camino a las
empresas mineras para que manipulen el sistema.
Muchos de esas empresas obtienen la
autorización inicial del gobierno para estudiar la viabilidad del terreno, pero
no esperan los otros permisos que se necesitan para empezar a excavar con
maquinaria pesada, según varios funcionarios locales e inversores de la minería
que hablaron con Mongabay. En cambio, se aprovechan de una ambigüedad legal que
les permite tener su documentación en proceso de tramitación y, por lo tanto,
no atraer visitas de funcionarios gubernamentales.
En la provincia de Franz Tamayo, en
el departamento de La Paz, solo una decena de derechos mineros habían recibido
autorización plena en un área de 25 hectáreas, mientras que varias decenas de
derechos mineros a su alrededor todavía estaban en proceso de ser evaluados. No
obstante, ya había empezado la excavación en toda la zona, de acuerdo con una
revisión realizada por Mongabay.
“Por ley, si solicitas una zona, no
la autorizan de inmediato”, explicó a Mongabay un inversionista en minería que
solicitó permanecer en anonimato debido a su participación en la actividad
ilegal. “Durante ese tiempo, se supone que no puedes entrar con maquinaria
pesada. No puedes hacer nada, puedes trabajar de manera artesanal, pero no
puedes extraer al máximo. Generalmente no esperas por los permisos. Los
permisos son caros y algunos han tardado hasta 10 años en ser aprobados”.
Datos del consejo municipal en
Teoponte, ciudad minera a las afueras del parque, indican que en la zona hay
más de cien operaciones mineras y que solo unas pocas operan legalmente.
Obtener un permiso puede llevar hasta
una década, es por ello que muchos operadores mineros prefieren no realizar el
proceso completo, o bien, «pedir un favor» a funcionarios del gobierno
nacional, indica una fuente consultada. “Hay que buscar la forma de tener
amistades en la ciudad para poder acceder al tipo de trámite que uno hace con
el Ministerio de Minería”, dijo Milton Pinto Pimentel, responsable de la
Cooperativa del Oro 19 de Marzo Wituponte.
La ley señala que solo los bolivianos
pueden solicitar permisos para extraer oro. Los antecedentes de la colonización
española y los malos negocios con empresas extranjeras llevaron al gobierno a nacionalizar
la industria minera con la esperanza de que la riqueza se quedara en el país.
Las empresas extranjeras tienen prohibido participar en el proceso, excepto en
circunstancias muy especiales.
Como lo explica el Ministerio de
Minería y Metalurgia de Bolivia, en una nota de prensa publicada el 29 de junio
de este año, «las cooperativas mineras no pueden delegar la explotación de
minerales en las áreas que la AJAM les autorizó, ni arrendar o transferir sus
derechos mineros y menos asociarse con terceros». Esa es la razón por la que
una jueza dictó medidas legales contra 22 personas asiáticas, colombianas y
bolivianas intervenidas el 26 de junio en el río kaká, en la zona de Confucio,
«al haberse evidenciado de manera flagrante la actividad minera ilegal».
Sin embargo, las cooperativas
mineras, que funcionan como sindicatos que representan a los trabajadores
locales, según las versiones recogidas de distintas fuentes en territorio, han
aprendido cómo burlar la ley para tener inversionistas internacionales, muchos
de ellos colombianos y chinos, indica un documento del Servicio de Áreas
Protegidas de Bolivia (Sernap).
“Los chinos tienen bastante
maquinaria”, dijo la directora de operaciones de una mina en Guanay, quien
solicitó que solo se le identificara como Rocío, debido al carácter sensible de
su trabajo. “Cuando tienes bastante maquinaria —destacó— puedes hacer muchas
cosas en el trabajo minero”.
Una operadora minera china, que
también tiene una tienda de piezas de repuesto de maquinaria en la ciudad de
Guanay, dijo a Mongabay que ella y su marido llegaron a Bolivia hace siete años
con la intención de aprovechar el auge de la minería. Ahora importan y venden
piezas de repuesto a otros mineros a la vez que supervisan una operación ilegal
en la pequeña aldea de Mariapu.
Según varios testimonios recogidos en
territorio, a menudo, las empresas extranjeras se asocian con cooperativas que
ya tienen asignados terrenos en forma legal. Firman subcontratos a terceros
para ayudar a financiar la excavación, incluido el suministro de herramientas
para la minería, gasolina, mercurio, así como dragas para excavar los ríos.
El gobierno no tiene registros de los
contratos que han concertado las cooperativas, señalan las mismas fuentes, por
lo que es casi imposible rastrear la actividad de los inversionistas o hacerlos
responsables de su impacto ambiental.
En algunos casos, según las versiones
de las fuentes entrevistadas en territorio, los funcionarios locales son conscientes
de la presencia de las empresas, porque estas se inscriben para obtener una
“licencia de funcionamiento” que les permite existir legalmente en el país. Sin
embargo, la patente no siempre especifica qué tipo de trabajo están realizando
esas empresas.
Uno de los contrato ilegales
obtenidos por Mongabay reveló que una empresa minera era la responsable de
establecer los parámetros del yacimiento, extraer el oro y gestionar las tareas
administrativas en la zona. El contrato también autorizaba a la empresa a traer
sus propias excavadoras, palas cargadoras, camiones de basura, cribas y tolvas,
así como motores, bombas y otras herramientas para extraer oro durante un
periodo de tres años, con la posibilidad de renovar el contrato una vez
vencido.
A cambio, la cooperativa prometió
mantener las licencias de la mina al día, y presentar la documentación
necesaria para asegurar la entrega de gasolina. Según lo acordado, el 40 % de
los beneficios iban a la empresa minera y el 60 % a la cooperativa.
Funcionarios en las ciudades mineras
de Guanay, Teoponte y Mayaya dijeron a Mongabay que habían contratos que daban
a las empresas un mayor porcentaje de los beneficios. “Las cooperativas no
tienen la inversión para obtener la maquinaria necesaria para la extracción de
oro, por lo que tienen que llegar a acuerdos o contratos temporales con
empresas que les dan el 50 %, el 60 % y hasta el 80 %”, dijo Jairo Gómez,
funcionario ambiental en Guanay.
Los beneficios solo se dividen una
vez que se vende el oro a compradores intermediarios, muchos de los cuales,
según fuentes consultadas, han establecido tiendas en las ciudades mineras. Los
trabajadores de la empresa Royal Bol, en Guanay, dijeron a Mongabay que compran
oro en función del precio de mercado de los Estados Unidos y luego lo envían en
camiones a la capital La Paz, de ahí se transporta a Estados Unidos, India, Emiratos Árabes Unidos y otros países.
La Dirección General de Desarrollo
Productivo Agrícola de Guanay, así como varios inversores mineros y la
Corporación Minera de Bolivia (Comibol) confirmaron que estos son destinos
internacionales populares para el oro.
Cooperativas poderosas, supervisión
deficiente
El contrato minero que revisó
Mongabay también especificaba que es responsabilidad de la cooperativa
gestionar cualquier reacción negativa por parte de las comunidades locales,
dice que “concurrirá materialmente y asumirá la defensa del yacimiento en casos
de incursión, invasión o perturbación de los trabajos por parte de grupos
sociales y comunarios del sector, así como resolver cualquier conflicto con
autoridades locales o cooperativas vecinas del lugar”.
En un párrafo separado, la
cooperativa prometió “mantener relaciones cordiales con las comunidades
vecinas”.
Inversores, residentes y funcionarios
locales confirmaron a Mongabay que poderosos intereses mineros trabajan
arduamente para mantener el control sobre las comunidades en donde excavan,
tanto con regalos como amenazándoles con violencia.
Muchas comunidades indígenas, ante un
territorio ancestral cada vez más reducido y ríos contaminados de los cuales
dependían para la pesca y el agua potable, sufren las consecuencias del
desplazamiento, enfermedades y luchas internas. Algunos integrantes de estas
comunidades señalan que no tienen otra opción que trabajar con los mineros para
sobrevivir.
Alejandro Machado, fundador del grupo
Pueblo Indígena Leco y Comunidades Originarias de Larecaja (PILCOL), dijo: “Nos
quitaban, nos botaban, pues entonces nos veíamos sin trabajo, sin de dónde
ganarse el pan del día”.
Al dirigirse al norte hacia la ciudad
de Apolo, ubicada a solo cinco kilómetros al sur del Parque Nacional Madidi, el
control de los mineros en la vida local se vuelve cada vez más violenta, con
algunas cooperativas que bloquean carreteras con maquinaria pesada, confiscan
teléfonos móviles de las personas ajenas al lugar y celebran reuniones para
votar quién puede o no tener acceso a distintas partes del parque.
Para fortalecer su influencia,
algunas cooperativas se unen para formar coaliciones más grandes conocidas como
centrales. Una de ellas, llamada Central Local de Cooperativas Mineras
Auríferas de Apolo (Celcomap), está formada por al menos 20 cooperativas y
coordina asistencia médica, tareas administrativas, así como “vigilancia” de la
zona, según la agenda de una reunión que obtuvo Mongabay. Celcomap no estuvo
disponible para hacer algún comentario.
Un guardaparques de Madidi dijo a
Mongabay que habían perdido el control de la zona cerca de Apolo y no podían
llevar a cabo iniciativas de conservación en áreas con actividad minera
intensa.
A principios de este año, la senadora
de La Paz Cecilia Requena hizo una serie de viajes en secreto a yacimientos
cerca de Apolo con la esperanza de documentar el daño que se ha causado al
parque y a las comunidades indígenas. Sin embargo, se vio forzada a huir,
después de que unas personas empezaran a tirar piedras a su barco. Otros
levantaron barricadas para retrasar su vuelta a la ciudad, según su oficina.
Uno de los hombres “gritó a los que
estaban alrededor, que eran muchos comunarios, para que nos bloquearan el
bote”, dijo Cecilia Requena a Mongabay. “Y eso sí hubiera sido muy
preocupante”.
Requena, presidenta de la comisión
senatorial sobre tierra y territorio, recursos naturales y medio ambiente,
reconoció que la minería en el parque podría empeorar en los siguientes años,
ya que muchas operaciones trabajan hacia el norte a través de los ríos de la
región. Según funcionarios locales en Guanay, el oro en algunas partes de los
ríos Tipuani y Mapiri ya se ha agotado y los mineros se desplazan ahora hacia
el cercano río Challana.
En otras ciudades, como Teoponte, el
oro está en proceso de agotarse, así que los mineros buscan nuevos territorios.
Muchos de ellos se han establecido en Mayaya, localidad ubicada a solo 16
kilómetros de Madidi. La comunidad es tan pequeña que no tiene carreteras
asfaltadas o su propio edificio gubernamental, aun así, su plaza central está
llena de operadores chinos que conducen camionetas pickup nuevas.
“Se ha vuelto una economía ilegal,
muy parecida a la economía del narcotráfico”, dijo Requena. “No tan violenta
por el momento, pero sí impositiva”.
Las operaciones mineras deben
someterse a inspecciones del Ministerio de Minería y Metalurgia y de la
Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM). Sin embargo, los
inspectores de estas agencias casi nunca las visitan, dijeron funcionarios
locales en Teoponte y Guanay. “El Ministerio de Minería nunca ha bajado”, dijo
Víctor Ticona, alcalde de Guanay.
Tanto funcionarios de la AJAM como
del ministerio declinaron responder a varias solicitudes de entrevista. El
Sernap, que participa en la concesión de licencias de derechos de explotación
minera en zonas de uso múltiple de Madidi, también declinó a realizar
comentarios.
Los gobiernos locales aseguran que han intentado desarrollar sus
propias estrategias para controlar el impacto ambiental de la minería. En
Guanay, Ticona lanzó un programa este año para crear un registro de las
cooperativas en la zona, con el objetivo de entender mejor sus operaciones.
“Hay que trabajar profundamente el
tema de la regulación de las cooperativas para que nos podamos adecuar a cuidar
la madre Tierra”, dijo Víctor Ticona.
Sin embargo, muchas de las
cooperativas se han resistido al proyecto. Durante una visita a una draga en el
río Mapiri, trabajadores colombianos apagaron sus máquinas y se retiraron al
interior del barco, decididos a esperar hasta que los funcionarios en la orilla
se diesen por vencidos.
“Hemos tenido que rogar para que nos
entreguen (información)… es el único modo que vamos a poder llegar con ellos”,
dijo María Verónica, ingeniera agrícola en la oficina del alcalde de Guanay.
Completar el proyecto sería más fácil
si participase el gobierno nacional, dijo el alcalde Ticona. “Si este
ministerio coordina con el gobierno municipal con mucha más fuerza y con mucha
más responsabilidad, estas cooperativas van a cumplir todo lo que tienen que
cumplir”, dijo Ticona, “y así vamos a tener una minería sana, responsible y una
minería que genere economía que no dañe a la Madre Tierra”.
ANÁLISIS. CENSO, POLARIZACIÓN Y
FASCISMO EN BOLIVIA. 36 DÍAS DE PARO EN SANTA CRUZ
El censo de población tiene profundas
implicaciones políticas y económicas para Bolivia, puesto que determina el
equilibrio de poder de los territorios y las posibilidades de optar a recursos
del Estado. En el departamento de Santa Cruz, controlado por la reacción, se ha
levantado en una protesta por la postergación del censo.
El Salto Diario de España (https://bit.ly/3XPTBJW)
Durante 36 días —del 22 de octubre al
26 de noviembre— la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra y algunas zonas
aledañas, fueron tomadas por un “paro indefinido”, un eufemismo utilizado por
las élites políticas de la región para nombrar a un conjunto de medidas,
principalmente bloqueos de calles y carreteras, que afectaron con violencia y
amenazas a la actividad cotidiana de importantes sectores de la población
cruceña.
Este paro fue impulsado por el Comité
Interinstitucional de Santa Cruz, una instancia de la sociedad civil que
aglutina a los segmentos más conservadores y reaccionarios de la élite política
y económica de esta región.
Es un grupo de poder que ha logrado
relanzar su proyecto político de derecha radical durante los últimos años (en
especial luego de la crisis política de 2019), en el marco de la exacerbación
de la polarización que aqueja al país. Apoyando activamente a este paro se
encuentra la Gobernación del departamento, a la cabeza de Luis Fernando
Camacho.
El argumento que dio forma a esta
medida es la postergación del Censo de Población y Vivienda, que debía
realizarse el 16 de noviembre de 2022, según lo que el propio gobierno de Luis
Arce Catacora decretó en 2021, ya que la Constitución Política del Estado
establece que la encuesta censal deben realizarse cada 10 años.
Sin embargo, luego de una serie de
situaciones poco regulares en los primeros meses del presente año, incluida la
renuncia del presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), el pasado
julio, el gobierno decidió postergar la realización de dicho empadronamiento
hasta “mayo o junio” de 2024, pese a que un mes antes había vuelto a garantizar
su realización en 2022 e, incluso, se habían aprobado millonarios préstamos con
dicho objetivo.
Inmediatamente después de esta
postergación, a nivel nacional, muchas instituciones de la sociedad civil,
juntas barriales, municipios y gobernaciones se pusieron en alerta y amenazaron
con medidas de presión para revertir este aplazamiento. Entre las principales
instituciones estaba el Comité Interinstitucional de Santa Cruz.
¿Por qué un censo es un tema tan
delicado?
Según la normativa de Bolivia, dos
hechos fundamentales suceden —entre muchos otros— a partir de los datos que
emergen de un censo. Primero, se definen los porcentajes de distribución de los
recursos públicos que se destinarán a diferentes entidades políticas, que van
desde las Organizaciones Territoriales de Base (OTB) —una forma de organización
barrial— hasta los gobiernos departamentales. Más población en una entidad
significa más recursos económicos.
Por otro lado, el censo permite que
el Órgano Electoral Plurinacional reformule el nuevo rompecabezas de
circunscripciones electorales que define la distribución de representantes a la
Asamblea Legislativa Plurinacional. Más población relativa implica tener un
número mayor de representantes respecto a otros departamentos.
Es decir, el censo tiene profundas
implicaciones políticas y económicas para el país.
Por ejemplo, entre otros sectores, se
conoce que están muy interesados en este empadronamiento los barrios más pobres
y nuevos de las ciudades. Una OTB que no tenga más de nueve o diez años de
creación pero que ha tenido un rápido crecimiento poblacional, probablemente,
en el presente, no se beneficie de ninguna transferencia de recursos debido a que
su población no está empadronada. El censo se convierte, así, en una
oportunidad para contar con recursos para alcantarillado, construcción de
calles y otras medidas necesarias para el barrio. Lo mismo sucede con
municipios y gobernaciones que, en términos relativos, han tenido un
crecimiento poblacional superior a la media nacional.
Así, la reivindicación en torno al
Censo de Población y Vivienda tiene una dimensión de legitimidad que no puede
ser desconocida. Responde a un principio básico de redistribución de recursos
económicos y representación política en el marco de un Estado que se rige por
un régimen democrático.
Sin embargo, en Bolivia existe una
gran susceptibilidad respecto a esta temática. Hace 10 años se realizó un
controvertido censo que fue duramente cuestionado por no haber cumplido una
serie de criterios técnicos imprescindibles para garantizar la rigurosidad de
una encuesta de esta naturaleza. Recientemente, el propio presidente Arce
confirmó que aquel censo fue realizado sin una actualización cartográfica, lo
que pone en duda su credibilidad.
Estos cuestionamientos técnicos, sin
embargo, tienen un trasfondo político, ya que se acusó al gobierno de Evo
Morales de generar un manto de opacidad sobre el censo de 2012 con el fin de
beneficiar a municipios y gobernaciones en los que este partido tenía más apoyo
electoral.
Por este precedente, distintos
actores sociales reaccionaron inmediatamente frente a la postergación de la
fecha del censo que debía realizarse este 2022, ya que no quedaba claro si los
resultados censales finales estarían disponibles con suficiente antelación para
modificar la distribución de los escaños electorales en las elecciones
generales de 2025, lo que podría entenderse como una medida de manipulación
electoral. Además, se retrasaría la redistribución de recursos económicos para
las entidades políticas por más de dos años.
Es en este contexto que el Comité
Interinstitucional de Santa Cruz logró sintetizar un reclamo en torno al
proceso censal, lo que le permitió monopolizar la demanda e instrumentalizarla
en función del poder de las élites regionales.
El paro promovido por la derecha
cruceña
El lunes 8 y martes 9 de agosto de
2022, Santa Cruz paró por 48 horas. Esta medida se presentó como una amenaza de
lo que vendría después: un “paro indefinido” si es que el gobierno no fijaba la
fecha del censo, a más tardar, antes de finalizar el año 2023.
Eso no sucedió, y durante dos meses
las grescas entre el gobierno y quienes estaban a la cabeza del paro en Santa
Cruz escalaron. En ese periodo, el gobierno no hizo ningún esfuerzo real por
desarmar esta medida que se presentaba inminente.
Esta situación acrecentó la sensación
de polarización política que se ha establecido con mucha claridad en el país
desde 2019, luego de la caída de Evo Morales en la crisis poselectoral y de la
configuración de un escenario político regido por el discurso binario de
golpe/fraude, que ha sido capitalizado, por un lado, por el gobierno de Morales
y, por el otro, por todas las facciones liberales y de derecha del país, entre
ellas la élite de Santa Cruz.
El día 4 de octubre, en un cabildo
convocado por el Comité Interinstitucional, cientos de miles de personas se
congregaron a los pies de la estatua del cristo en la ciudad de Santa Cruz, en
respaldo a la propuesta de dicho comité, para iniciar un “paro indefinido”
desde el 22 de octubre, con la consigna de que el censo se realice el año 2023.
Si bien estos cabildos no son
espacios reales de deliberación, ya que las decisiones son tomadas de manera
previa por las cúpulas que dirigen el Comité Interinstitucional, se convierten
en una puesta en escena del músculo político que, en este caso, tenía este
comité y los sectores allegados.
Desde los primeros días del paro,
distintos sectores seguidores del Comité Interinstitucional —principalmente
“clases medias” hacia arriba— tomaron las calles, avenidas y rotondas de la
ciudad de Santa Cruz y de varias regiones en las que este comité ejerce algún
tipo de influencia.
En muchos casos estas medidas se
impusieron con violencia, improperios racistas y amenazas hacia los peatones,
ciclistas y motociclistas. Algunos puestos de bloqueo se convirtieron en
espacios de fiesta o rezos colectivos, mientras que muchos otros, con el pasar
de los días, degeneraron en lugares de extorsión, que cobraban por el paso de
vehículos y personas.
También se conoce que, en barrios
residenciales, los vecinos encargados de sostener los puntos de bloqueo pagaban
a otras personas —probablemente muchas de ellas sin trabajo por el mismo paro—
para que se hagan cargo de estos bloqueos durante la noche, y así poder
descansar.
Como era de esperar, los sectores
populares fueron los más golpeados, ya que su actividad laboral se ha visto
afectada de manera significativa. La gente se ha encontrado en la obligación de
trasladarse hasta sus fuentes laborales a pie o simplemente ha visto disminuir
dramáticamente sus ingresos.
Por otro lado, es importante destacar
que durante el paro operaron muchas actividades económicas destinadas a la
dispersión de clases medias-altas, como cafés, restaurantes y otros
establecimientos de este tipo.
También, las grandes empresas de
Santa Cruz, así como la agroindustria, continuaron operando con bastante
normalidad, muchas de éstas contaban con permisos específicos para ello, además
que muchas de las zonas productivas están situadas fuera de las áreas de
bloqueo. Así pues, los grandes intereses de las élites se han visto afectadas
en menor medida.
Cuando el paro se levantó, la ciudad
estaba devastada. No solo por las calles llenas de basura y obstáculos que
sirvieron para los bloqueos, sino por la desesperación debido a las condiciones
económicas que dejaron esos 36 días.
El paro terminó principalmente por la
gran presión popular. Era insostenible. El Comité Interinstitucional no logró
que el censo sea en 2023, aunque sí se aprobó en la cámara de diputados una
normativa que establece que, aunque el censo será en 2024, se garantiza una
redistribución de escaños antes de las próximas elecciones generales, así como
una pronta reorganización del esquema de distribución de recursos económicos
para las entidades políticas.
La actualización la derecha fascista
de Santa Cruz
Este paro tuvo un trasfondo que va
mucho más allá del censo: su impronta fascista. En estos últimos años, y en
especial estos meses que pasaron, el poder económico de Santa Cruz se ha
actualizado en torno al núcleo político más rancio de las élites cruceñas. Un
núcleo que muchos pensaban como debilitado y/o marginado.
Luis Fernando Camacho y Rómulo Calvo
(presidente del Comité Interinstitucional), que representan la veta más
conservadora de estos grupos de poder, hasta hace unos años eran actores
insignificantes en el escenario público nacional. Las dirigencias más
“moderadas” –muchas aliadas explicitas del Movimiento Al Socialismo– habían
ganado terreno.
Por tanto, vale la pena comprender
cómo estas élites más conservadoras se han recreando y actualizando en los
últimos tiempos, adquiriendo una dimensión fascista acorde al escenario de las
derechas que emergen en toda la región latinoamericana
Las luchas sociales que se suscitaron
a principio de este siglo debilitaron a la élite del oriente del país, una
élite blanca, gamonal [cacique] y latifundista que operaba en una región de la
cual se sentían dueños absolutos, y así lo hicieron hasta muy entrado el siglo
XX. Luego, desde los años 80 y 90 mutaría hacia el gran desarrollo
agroindustrial y a un conjunto de actividades derivadas de ella.
Para ello, estos grupos produjeron un
discurso autonomista —e, incluso, secesionista—, promocionando una identidad
camba-oriental, que articulaba también a las élites del departamento de Pando y
Beni y, en menor medida, de Tarija.
Pero el ciclo de luchas populares que
entre 2000 y 2005 cimbró el escenario nacional frente al neoliberalismo,
también arrinconó a estas élites y devaluó su legitimidad simbólica en el interior
de la sociedad boliviana.
Luego, en el marco de la negociación
y disputa por la Asamblea Constituyente, en 2008, el sector más pragmático del
empresariado cruceño pactó con el gobierno, desplazando a los sectores más
ideologizados de esta derecha conservadora.
Este pacto con el MAS, que se
consolidó progresivamente, marcó un punto de inflexión, ya que determinó que el
partido de gobierno asumió como suyos los intereses de este sector, como se
hizo evidente en la Cumbre Agropecuaria “Sembrando Bolivia” en 2015.
Aunque ya desde antes el gobierno
venía aprobando una serie de normativas que beneficiaron a este sector, como la
postergación de la Función Económica y Social de la tierra (que garantiza el
latifundio en el país), o la legalización de desmontes ilegales (lo que
convierte a Bolivia en uno de los países con la mayor tasa de deforestación per
cápita del mundo), pasando por una serie de leyes y decretos contrarios a las
aspiraciones históricas de los pueblos indígenas y sectores populares, así como
contra los ecosistemas del país.
Era el momento en que el gobierno fue
totalmente complaciente con la agroindustria oriental y se dirigía a ésta de la
siguiente manera: “díganos que hay que hacer, que ley hay que cambiar, que
procedimiento hay que modificar, que decreto hay que corregir”. No por nada,
Julio Roda, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), en 2016,
señalaba que Evo Morales había favorecido más a Santa Cruz que el mismo
exdictador Hugo Banzer Suárez.
Sin embargo, por el otro lado, en un
plano discursivo y en la búsqueda de legitimidad, el gobierno del MAS ha
propiciado un juego peligroso. Desde el pacto con estas élites, recreó un
discurso antagónico ante ellas, evocando heridas históricas, lo que le ha
servido para reproducir imaginarios de lucha que, a su vez, han sido anulados
y/o devaluados por el propio gobierno en ese momento.
Esta es la base de la polarización
política sobre la que se ha sostenido la conflictividad social del país en los
últimos años, y en especial en Santa Cruz. Ya que es en la acentuación de estos
ataques discursivos –de ida y vuelta– que el núcleo conservador de Santa Cruz
encontró la posibilidad de actualizarse y reafirmarse en el escenario local. Es
decir, un juego de dos polos que se hostigan mutuamente frente a sus
seguidores, pero que en el plano económico pactan sistemáticamente, recreándose
estos extremos políticos como una estrategia de poder.
Pero lo anterior no sería posible sin
la desarticulación de las resistencias y luchas populares.
Frente a la alianza del gobierno con
las élites regionales de Santa Cruz, era de esperar que organizaciones como la
Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) o la Central de Pueblos
Étnicos de Santa Cruz (CPESC), entre otras, impugnaran estos pactos. Es por
ello por lo que el gobierno arremetió contra las formas orgánicas de estas
organizaciones. Lo hizo a través de la represión o de la generación de
estructuras paralelas, como sucedió con la CIDOB luego del conflicto por el
Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). Con ello, el
gobierno no solo se quitó un peso de encima, sino también se lo quitó a las
élites del oriente boliviano que se habían visto presionadas por las luchas de
estos sectores.
Con un poder económico creciente, con
la desarticulación de las fuerzas populares que oponían resistencia y con la
actualización simbólica y discursiva de un núcleo político que, finalmente,
tiene rasgos fascistas y que se mantuvo latente gracias a la misma estrategia
del gobierno del MAS, era de esperar que cuando el gobierno perdiese
legitimidad —como sucedió cuando desconoció el referéndum de 2016, en el que
ganó el No a la reelección indefinida—, este núcleo comenzaría a desplegarse
paulatinamente y a capitalizar el malestar que fue generando el creciente
autoritarismo del MAS. Ya para 2019 logró capitalizar la crisis política
derivada de las fallidas elecciones generales.
Esta es una derecha cuyos rasgos
fascistas tienen que ver con distintos elementos, que van desde el hecho de que
sus seguidores enaltecen símbolos y prácticas nazis, hasta la misoginia, el
clasismo y el racismo con el que desprecian a los que consideran “collas”.
Pasando por un conjunto de prácticas autoritarias y violentas.
Llama la atención, además, cómo
utilizan la religión como mecanismo de cohesión social. Desde pastores
evangelistas hasta las vertientes más conservadoras de los grupos católicos, se
unen a los cabildos y azuzan a la población a participar activamente de los
mismos y de los bloqueos y actos promovidos por el Comité Interinstitucional,
que, dicho sea de paso, también se auto considera como un “Gobierno Moral” de
los cruceños.
Por otro lado, también se debe tener
en cuenta que este comité, en medio del paro por el censo, ha renovado la
noción de federalismo o secesionismo, a partir de reposicionar la idea de que
el departamento de Santa Cruz, al igual que Beni y Pando, han sido
históricamente abandonados y menospreciados por el resto del país.
Es esta derecha, para nada
democrática y profundamente violenta, la que se ha apropiado y posicionado
sobre una demanda que tiene razón de ser y legitimidad social, pero que ha
instrumentalizado con el fin de fortalecer la postura más conservadora de las
élites cruceñas.
Para ello, nada le sirve más que la
exacerbación del clima de polarización. Ya que eso también le permitió alargar
este paro más allá de la demanda inicial de la fecha del censo. Eso es lo que
ha venido sucediendo en las últimas semanas, cuando de una demanda se pasó a
otras, dando continuidad a un clima de violencia y confrontación.
El cálculo político del MAS y su
disputa interna
Durante las semanas previas al inicio
del “paro indefinido”, el MAS no hizo otra cosa que agravar el clima de
confrontación. Por un lado, no dio ninguna respuesta técnicamente aceptable que
explicase por qué el censo debía realizarse en 2024 y menos por qué se
garantizó un censo en 2022 que no podía ser realizado. Tampoco aclaró que la
redistribución de recursos económicos sería rápida y menos que la nueva
repartición de escaños se concretaría antes de las elecciones generales de
2025.
Es más, después de unas semanas, el
propio expresidente Evo Morales confirmó que en su partido se consideraba
problemática la redistribución de escaños antes del 2025, politizando un tema
que debería ser considerado estrictamente técnico, lo que generó más tensión.
De la misma manera, llama la atención
como, en distintos momentos, el MAS apostó por acentuar la confrontación a
través de la movilización de sectores sociales afines al gobierno, para
enfrentarse a quienes organizaban los bloqueos del paro. La policía operó como
una instancia complementaria, que apoyó a estos sectores afines al partido de
gobierno.
Esta es una estrategia utilizada por
el gobierno del Movimiento Al Socialismo en varias oportunidades, propiciando
enfrentamientos entre sectores de la sociedad civil o no haciendo nada por
evitarlos, como lo sucedido en Cochabamba en enero de 2007, en El Porvenir
(Pando) en 2008 y en varias regiones del país en 2019. O lo que pasó con el
asesinato del viceministro Illanes, en 2016, cuando mineros cooperativistas lo
secuestraron en medio de una movilización de dicho sector.
En estos casos, el gobierno ha
buscado victimizar a algún movimiento social afín –aunque ello haya implicado
muchos muertos– o victimizarse a sí mismo, para utilizar ese hecho como una
excusa de intervención militar y policial, o como moneda de cambio para una
negociación posterior.
Un día antes del paro indefinido (21
de octubre), sectores afines al MAS convocaron al “Cabildo del Pueblo”, que
rechazaba las resoluciones del cabildo convocado por el Comité
Interinstitucional y llamaba a la movilización social para enfrentar en las
calles a los bloqueos. Al día siguiente, ni bien empezó el paro, los
enfrentamientos civiles ya habían dejado un muerto en la localidad cruceña de
Puerto Quijarro
Asimismo, el 25 de octubre, tres días
después de iniciarse el paro indefinido, sectores cercanos al gobierno
realizaron un cerco a Santa Cruz, es decir, un bloqueo a los bloqueadores, lo
que incrementó aún más la tensión y los episodios de violencia, además que
principalmente afectó al abastecimiento de los sectores más empobrecidos.
De la misma manera, cuando el paro ya
venía desinflándose, el 11 de noviembre, grupos de choque afines al gobierno se
enfrentaron con los bloqueadores del paro en zonas céntricas de Santa Cruz.
Esta situación derivó en una gran escalada de violencia, incrementando los
ánimos beligerantes del bando afín al Comité Interinstitucional, que se
volcaron con mucha violencia a las calles e incendiaron las oficinas de la
Federación Sindical de Campesinos de Santa Cruz.
Así pues, la violencia ha sido
resultado también de la postura asumida por el gobierno central, que no intentó
resolver este conflicto, sino instrumentalizarlo, mostrándose como la única
opción contestataria a la postura de las élites cruceñas. De esta manera, sus
acciones también pueden asumirse en muchas ocasiones como procesos de
fascistización social, ya que se sostienen en la exacerbación de la violencia
civil como un recurso de legitimación y gestión política.
Pero hay otro elemento con el MAS y
que tuvo repercusiones importantes en este conflicto: la disputa al interior de
este partido.
Es evidente que dentro del Movimiento
Al Socialismo existen importantes contradicciones entre el bloque cercano al
expresidente Morales y el otro que es afín al actual presidente, Luis Arce, y a
su vicepresidente, David Choquehuanca.
Sin mucha claridad de lo que está en
juego y cómo se están moviendo las fichas al interior del partido de gobierno,
las acusaciones van en ambos sentidos, señalando que la “otra” facción habría
negociado con la “derecha camachista”, además de otras acusaciones, como la que
ambos bandos estarían vinculados al narcotráfico. Es decir, se observa una
lucha intestina con una importante descomposición interna.
El problema es que el “paro
indefinido” de Santa Cruz se ha convertido en una ficha más de esta disputa, lo
que ha significado que, al interior del MAS, se antepongan los intereses
partidarios a la situación de zozobra que afecta a la gente que vive las
consecuencias del paro en su día a día.
Una situación política que busca
silenciar voces críticas
Lo que hace la polarización política
es producir una ilusión y una sensación de que la realidad se reduce únicamente
a dos polos aparentemente antagónicos e irreconciliables entre sí.
Es un reduccionismo violento, que
intenta obligar a que toda lectura sobre lo que sucede deba interpretarse desde
un tamiz relativo a uno de los dos polos. Así, se silencian las voces que
critican está lógica binaria, se las trata de situar en uno de los polos y
cuando no logran hacerlo, se las oprime.
Complejizar el análisis permite
comprender que lo que sucede en realidad es una situación de violencia y
polarización derivada de la disputa por el poder estatal entre partidos y
grupos de poder. A ellos, en realidad, lo último que les importa es lo que les
pasa a las personas en su diario vivir.
Al final de cuentas —como la historia
lo demuestra—, son los sectores más empobrecidos quienes ponen la vida y el
hambre, mientras que quienes toman las decisiones terminan pactando sobre los
muertos, heridos y la pobreza de la gente.
Lo llamativo ha sido cómo muchas
voces críticas, gran parte de ellas cercanas al MAS, han perdido fuerza debido
a la propia disputa interna de este partido. En muchos casos, solo han atinado
a criticar al paro y al Comité Interinstitucional, sin nombrar la
responsabilidad que tiene el Movimiento Al Socialismo en todo este conflicto.
Ahora bien, se debe tener en cuenta
que una vez que el paro fue levantado, el núcleo fascista de las élites de
Santa Cruz ha retomado mucho terreno y se encuentra con más vigor que hace unos
meses atrás.
Este motivo de preocupación va mucho
más allá de la miope disputa interna del MAS y de sus aspiraciones electorales.
Este partido está jugando a ganar una elección en 2025 y a posicionar a un
candidato –cualquiera que sea–, pero lo hace sobre la base de que el pueblo
boliviano pague un alto precio: el reposicionamiento de una derecha rancia cada
vez más fuerte que va tomando forma no solo en el departamento cruceño, sino
también en el resto del país.
RED ESTATAL DE PROMOTORAS
COMUNITARIAS EN BOLIVIA
Las lideresas Gladys Bolívar Baltazar
y Toribia Flores Willca han sido invitadas por Alianza por la Solidaridad para
participar en el encuentro “Visibles de Sur a Norte: Mujeres liderando la
agenda de cambio”.
Revista SEM de México (https://bit.ly/3uk2Q7G)
Gladys Bolívar Baltazar se convirtió
en lideresa hace 10 años cuando creó el “Club de Madres Barrial” en Bolivia,
para ayudar a otras mujeres a formarse y conocer sus derechos. Hoy forma parte
de una red estatal de promotoras comunitarias municipales, una figura legal
recogida en la Constitución de Bolivia cuya finalidad es la de constituir una
red de apoyo y protección a mujeres que viven cualquier situación de violencia.
“Somos mujeres comunes y corrientes de barrios que informamos y acompañamos a
las mujeres para hacer las denuncias.”
La violencia de género y en concreto
la violencia sexual contra mujeres y niñas en Bolivia alcanza cifras
espeluznantes. Se contabilizan 28 casos de violencia sexual por día, más de uno
por hora. Según un estudio realizado por UNICEF, al menos 7,5 de cada 10
mujeres sufren algún hecho de violencia a lo largo de su vida, mientras que más
de 100 mujeres en promedio son asesinadas cada año por su condición de mujer.
Además, según datos de la Coordinadora de la Mujer y la Fiscalía General del
Estado de Bolivia los datos de feminicidios en los hogares se han incrementado
un 30 por ciento respecto al año anterior.
En el año 2013, tras una intensa
lucha de las organizaciones de mujeres se logró aprobar la Ley 348 para
garantizar a las mujeres una vida libre de violencias. A pesar de esta
cobertura legal, la falta de conocimiento por parte de la población general, la
naturalización de la violencia, la insuficiencia de recursos, la escasa
formación y también ausencia de interés de las autoridades, genera una brecha
entre los avances normativos y su implementación. Por eso es necesario la
existencia de la figura de las promotoras comunitarias: “Nosotras nos ocupamos
de apoyar a las víctimas y fiscalizamos la ley para que se cumpla, vamos a las
instancias de denuncia de violencia y vemos por qué no se ha tomado la
denuncia, por qué no se investiga, por qué no se está protegiendo a las
mujeres.”
Para realizar este importante
trabajo, las mujeres han de formarse durante cinco años en distintos ámbitos
-derechos humanos, atención a víctimas, tener empatía y sororidad, conocer la
ley 348 en su totalidad- y pasar un examen realizado por el Ministerio de
Educación. Casi todas las integrantes de la red son mujeres que han sido
maltratadas. “Es una forma de sanar las heridas mientras te formas y ayudando a
otras mujeres que están en la misma situación”. “Además, sus hijos y sus
maridos nos ven y se empiezan a unir a nosotras, tienen sus grupos de
masculinidad, aunque todavía son pocos. Han visto que en algún momento han
tratado de apartarnos de nuestra labor activista, pero como no lo han logrado,
ahora se están uniendo”.
Para muchas mujeres acceder a la
justicia es difícil. “Muchas no tienen recursos ni para ir a denunciar. Desde
algunos lugares hacerlo puede suponer tres o cuatro horas de caminata cargadas
con sus bebés hasta el centro policial más cercano. Los hombres las controlan y
no las dejan ir a denunciar”. Además, “en las comunidades, las normas se
desconocen y la violencia está naturalizada”.
“La normalidad es que las mujeres
sufran gritos, insultos, puñetazos y patadas. Las organizaciones sociales son
las que impulsan las leyes y animan a las mujeres a no aceptar la violencia, a
denunciar, a pedir que se cumplan las leyes. La mayoría de las veces, ni las
autoridades dan credibilidad cuando las víctimas denuncian y las culpan a
ellas”.
Violencia política
Gladys Bolívar Baltazar está en
Madrid junto a otra lideresa, Toribia Flores Willca. Ambas han sido invitadas
por Alianza por la Solidaridad, en el marco del 25 de noviembre, Día
Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y de cara
al proyecto “Garantizando el ejercicio del derecho a una vida libre de
violencias de las mujeres desde el empoderamiento personal, social, económico y
político en La Paz y Chuquisaca”, con el objetivo de llevar a cabo acciones de
sensibilización en las Comunidades de Madrid y Valencia.
Justo en los días de la visita y la
realización de esta entrevista el tema de la violencia y acoso que reciben las
mujeres que participan en la vida política está en el centro de la agenda
mediática en España, con motivo de los insultos desde la propia tribuna del
Congreso a la ministra de Igualdad, Irene Montero. En países como Bolivia, el
asesinato de la concejala aimara Juana Quispe en 2012 terminó por impulsar la
promulgación de la Ley Nº 243 contra el Acoso y la Violencia Política contra
las Mujeres, convirtiendo al país en el primero en tipificar y vetar esta
discriminación. En efecto, desde enero a septiembre de 2018 se han registrado
un total de 71 denuncias por acoso y violencia política en todo el país; pero,
según explica Gladys, “desde que se aprobara la normativa solo ha habido dos
sentencias ejecutadas”.
Y es que la naturalización de la
violencia contra las mujeres impregna todos los ámbitos, también el del
activismo y la participación política. “Hemos avanzado en el acceso a la
educación, las mujeres ya estamos en la universidad, pero todavía no alcanzamos
la paridad y cuando una adolescente se queda embarazada, por ejemplo, se acabó
todo”, explica la lideresa, antes de describir las resistencias y el acoso que
tienen que enfrentar las mujeres en el entorno más inmediato cuando deciden
participar en el espacio público: “los propios maridos y las familias nos
critican por participar en reuniones con hombres, nos atacan especialmente
cuando asumimos un cargo y esta violencia puede llegar a ser física e incluso
llegar al feminicidio”.
“A pesar de la existencia de la ley,
para una mujer es muy difícil estar en los espacios de poder. Nos han preparado
para estar en la casa, ser obedientes, no generar conflictos, así que no
quieres ocupar cargos en ninguna organización, tenemos baja autoestima. Tenemos
que enfrentarnos al entorno, a las familias. Y cuando entras, los hombres
también nos presionan para que abandonemos los cargos y nos presionan con
violencia”.
Pero las cosas están cambiando.
Gladys, que no tuvo acceso a la educación en su niñez, estudia, poco a poco,
una carrera universitaria y se ocupa de que sus hijas puedan ir a la
universidad. Se ha cualificado en distintas materias, ayuda a muchas mujeres,
es defensora de los derechos humanos y con su acción construye un tejido social
de mujeres activas que fueron decisivas en momentos complicados como la pandemia
y que hoy son una red de cuidados que las sostiene. Es una referencia y no es
la única.
El Gobierno enviará camiones cisterna
de manera urgente
FUERTE SEQUÍA EN BOLIVIA: HAY MÁS DE
2000 COMUNIDADES AFECTADAS
Página 12 de Argentina (https://bit.ly/3EZBjgA)
Bolivia atraviesa una sequía que
afecta a más de 100 mil familias. Según informó el gobierno de Luis Arce, la
escasez de agua dañó más de 140 mil hectáreas de cultivos en siete de sus nueve
regiones. Las autoridades ambientales también advirtieron sobre el aumento de
incendios forestales en ecorregiones como Los Yungas, ubicada en La Paz.
Miles de comunidades bolivianas
enfrentan una intensa sequía en su territorio. "Son 2.020 comunidades y
estamos hablando de 102.440 familias afectadas y una superficie de 140.852
hectáreas" dañadas por la sequía, precisó el ministro de Desarrollo Rural
y Tierras, Remmy Gonzales.
Además, 153 municipios hicieron un
pedido urgente de agua y 84 localidades informaron que la sequía está afectando
la producción agrícola. Gonzales aseguró que el requerimiento de agua será
atendido de manera inmediata y que los agricultores recibirán apoyo con
semillas y fertilizantes.
Las regiones afectadas por la sequía
son La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz.
La situación ambiental fue expuesta
en la presentación del "Plan Plurinacional de Respuesta Inmediata a la
Sequía" en la que también participaron los ministros de Medio Ambiente y
Agua, Juan Santos, y el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.
El plan presentado por las
autoridades ambientales cuenta con 17,5 millones de dólares de presupuesto, de
los cuales 3,9 millones serán canalizados para la primera fase de respuesta
inmediata.
La primera fase estará enfocada en
garantizar el suministro de agua para consumo humano, riego y ganadería a
través de tanques de PVC, camiones cisternas y pozos, confirmó el ministro de
Medio Ambiente y Agua, Juan Santos. Para el funcionario esta intervención
también contribuirá a reducir los impactos de los incendios forestales
registrados por la sequía.
Incendios forestales
El ministro de Desarrollo Rural
indicó que el fenómeno climatológico La Niña trajo “bastante adversidad y
problemas” debido a las heladas en algunas zonas y actualmente por la sequía
que además contribuye al incremento de incendios en el país.
El incremento de incendios forestales
preocupa a las autoridades que indicaron que en parte se debe a la falta de
lluvia y al incremento de temperatura. Aunque, el director general de Gestión y
Desarrollo Forestal, Omar Tejerina, precisó que en algunos casos los incendios
son consecuencia de la quema que realizan los productores para preparar los
terrenos para el cultivo y que pueden salirse de control. Según Tejerina,
actualmente existe un alerta por siete incendios forestales, tres de ellos en
la zona subtropical de Los Yungas de La Paz.
"OPERACIÓN ETILOX":
HISTÓRICA INCAUTACIÓN DE 690 TONELADAS DE QUÍMICOS USADOS PARA PRODUCIR COCAÍNA
EN ARICA
El operativo de brigadas
especializadas de la PDI con el Servicio de Aduanas, en conjunto con la policía
de Bolivia, permitió sacar de circulación elementos avaluados US$9,6 millones.
24 Horas de Chile (https://bit.ly/3OW89U7)
En un operativo coordinado entre la Policías
de Investigaciones (PDI), Servicio de Aduanas y el Ministerio Público, sumado a
la cooperación de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narco Tráfico (FELCN)
de Bolivia, se logró la histórica incautación de 690 toneladas de químicos
usados para producir cocaína en Arica.
En concreto, desde el país vecino
proporcionaron información a la Brigada Investigadora de Sustancias Químicas
Controladas (Brisuq) la presencia de 46 contendores en el puerto de Arica con
precursores químicos al interior de barriles que permitirían elaborar en su
conjunto cerca de 60 toneladas de clorhidrato de cocaína
En detalle fueron hallados los
siguientes componentes avaluados en US$9,6 millones:
576 toneladas de Acetato de Etilo
64 toneladas de Cloruro de calcio
26 toneladas de Hidróxido de Sodio
24 toneladas de Metabisulfito de
Sodio
De acuerdo con información de
Aduanas, los contenedores eran procedentes de China y tenían como destino final
Bolivia, siendo catalogadas como "mercancía en tránsito" y "un
golpe histórico al crimen organizado
transnacional".
Al respecto, el fiscal Raúl Arancibia
destacó que "este es un gran golpe para las organizaciones criminales
vinculadas a la producción de drogas y su posterior comercialización que operan
no sólo en los países vecinos, sino también en Chile".
En tanto, el subprefecto Marcelo
Atala, jefe de la Prefectura Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado
Norte, destacó que la indagatoria "data desde fines de 2020" y que
fue un "trabajo interagencial" que logró "concretar un
procedimiento exitoso de alrededor de 700 toleladas de sustancias químicas
controladas. En su origen, es un hecho inédito".





DW: Obispo
Coter, usted llega ahora de la región boliviana de la Amazonía. ¿Se vuelve a
garantizar la protección de la región amazónica en Brasil, luego de que
perdiera las elecciones Jair Bolsonaro, bajo cuyo Gobierno la deforestación de
la Amazonía alcanzó niveles récord?
Obispo
Eugenio Coter: El resultado de las elecciones en Brasil nos da cierta esperanza
para el Amazonas. Pero la experiencia demuestra que la destrucción de la selva
amazónica no depende en concreto de la persona del presidente. Se trata de
intereses estatales y económicos. Eso valía para Bolsonaro, en Brasil, pero
también para Evo Morales, en Bolivia. Ambos permitieron la quema de la selva
amazónica, y eso continúa. En estos días, volvió a suceder una vez más que los
aviones comerciales no pudieron aterrizar en el sur de Bolivia porque el humo
era demasiado denso. Es decir que los bosques de la Amazonía siguen ardiendo. Y
el tiempo se acaba.
En Brasil
se han dado casos en que las personas que se comprometen con la protección de
la naturaleza y los derechos de los indígenas son asesinadas. ¿Hay casos
similares en Bolivia?
La mayoría
de los asesinatos de defensores de la naturaleza y de los derechos humanos se
cometen en Colombia y Brasil. En Bolivia, más bien se persigue judicialmente a
los activistas, y estos son desacreditados también por los dirigentes
políticos, que los califican de un "nuevo movimiento
neocolonialista". Nuestras esperanzas están puestas en los jóvenes. Ellos
piensan diferente sobre el ecosistema y la protección de la creación.
Bolivia es
rica en recursos naturales, y, sin embargo, es uno los países más pobres de
América Latina. ¿Por qué?
La clase
política del país buscó siempre sus propios intereses y no se guió por el bien
común. Otro obispo dijo alguna vez que la razón por la cual el país es tan
pobre es su riqueza. Esa frase da en el clavo. Solo un ejemplo: en una
localidad se trataba de reducir los desechos. La gente comprometida con ese
objetivo habló con el alcalde, y este preguntó: "¿Y qué hay para mí?"
Cuando se trata de problemas como ese, las personas a menudo son corruptas y se
dejan sobornar.
Desde hace
nueve meses —a partir del ataque de Rusia a Ucrania— hay guerra en Europa.
¿Está disminuyendo desde entonces la atención de la clase política europea
hacia Latinoamérica?
Ese no es
el problema principal para nosotros. Sobre todo, sentimos las consecuencias de
la guerra. Ucrania es uno de los principales productores de granos. Y Bolivia
depende de las importaciones desde Ucrania. Necesitamos grano para las
gallinas, que a menudo son el sustento, el capital de la gente común. La crisis
del mercado mundial de granos como consecuencia del bloqueo ruso provocará,
luego de Navidad, un aumento de precios en Bolivia. Entonces, en algún momento
faltará abastecimiento de carne, y todos van a sentirlo.
Usted se
reunió esta semana con diputados alemanes en Berlín y también visitó proyectos
de Caritas dedicados al cuidado médico de personas pobres o que viven en la
calle. ¿Con qué fin?
En
Bolivia, respaldamos proyectos en el área de salud. Incluso llevamos ayuda
médica con un barco a las personas que viven en el Amazonas. Adveniat, la
organización de ayuda para América Latina de los obispos de la Iglesia Católica
en Alemania, asume los costos personales y los medicamentos que muchas personas
no pueden pagar porque son demasiado caros. Lo importante es sensibilizar
acerca del derecho a la salud. Ese derecho es un elemento en la lucha contra la
pobreza. Aquí en Berlín, volví a aprender cómo integrar el trabajo voluntario
como organización. Es decir, que nuestro Gobierno no debe temer intensificar el
trabajo en el servicio de salud para el pueblo, apoyándose también en las
fuerzas de la sociedad civil.
En vista
del escándalo de los abusos sexuales de menores, la Iglesia Católica de
Alemania está ocupada elaborando reformas. ¿Se ocupa demasiado de sí misma?
Es
importante tratar esa cuestión. También para nosotros el abuso sexual de
menores por parte de clérigos es uno de los grandes temas. Ese problema nos
afecta también a nosotros. Hemos elaborado normas para la prevención, y
trabajamos con y por las víctimas de abuso. Pero tenemos que hacer todo lo
posible para prevenirlo. Y por eso es tan importante tratar las cuestiones
sistémicas. No podemos responder a problemas actuales con respuestas formuladas
en 1965, al finalizar el Segundo Concilio Vaticano, o incluso anteriores a él.
Para los temas actuales, la Iglesia no solo puede apelar a respuestas
obsoletas. Por eso, vemos con interés el Camino Sinodal.
En 2019,
ya se realizó un Sínodo para la Amazonía. Pero muchas de las esperadas reformas
eclesiásticas no se implementaron.
Para
nosotros, el Sínodo aún no ha terminado. La Iglesia se compromete mucho más que
antes con la conservación de la creación, en el área de la ecología, de los
derechos humanos, de la valoración de las antiguas culturas tradicionales…
¿Y qué
pasa con las reformas internas de la Iglesia? El Sínodo para la Amazonía abrió
la puerta a la ordenación como sacerdotes para viri probati, hombres casados
probos...
Hace dos
años, establecimos una Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA). En ella
participan indígenas laicos, sacerdotes y religiosos, tanto hombres como
mujeres. Allí, lo importante es la Iglesia, no los obispos, así como la
presencia eclesiástica, no la presencia episcopal. Y trabajamos en un rito
litúrgico amazónico propio, hay nuevos servicios, y también debatimos sobre un
diaconado para mujeres. El tema de los viri probati no está resuelto aún. Pero,
en realidad, la cuestión de los sacramentos quedó fuera del Sínodo. Y el papa
Francisco nos ha animado a pensar más allá de eso y a echar un vistazo a
nuestras necesidades. La CEAMA está trabajando en ello. Estamos trabajando en
nuevos caminos en la Iglesia.
Nacido en
Italia, Eugenio Coter (65) fue a Bolivia a trabajar como sacerdote en 1991. En
2013, fue llamado a ser obispo en la región amazónica. Tiene su sede en Pando y
se ocupa de muchos asentamientos remotos. Es responsable en Bolivia de la Red
Eclesial Panamazónica (Repam), que trabaja para proteger la selva tropical,
entre otras cosas. Actualmente, se encuentra de visita en Alemania como
invitado de la organización de ayuda a América Latina Adveniat. (https://bit.ly/3B0GLPe)
EMBAJADORA
DE PETRO EN BOLIVIA NO TIENE TÍTULOS CONVALIDADOS EN COLOMBIA
Sindicato
advierte que no hay razón para designar personas que no cumplen los requisitos.
De los 20 nombramientos en embajadas que ha hecho el presidente, solo 7 cuentan
con experiencia.
Cuestión
Pública de Colombia (https://bit.ly/3iqayKI)
Recién
posesionado en el cargo, el canciller Álvaro Leyva anunció ante sus
funcionarios que le iba a dar preferencia a la carrera diplomática en las
designaciones en el exterior. “Esto no es para la clase política”, les dijo el
19 de agosto. Con lo que no se contaba era que esas labores terminarían en
manos de gente sin experiencia ni formación universitaria, y con la sola
cercanía con el primer mandatario y sus aliados.
Cuestión
Pública pudo constatar que sobre Elizabeth García Carrillo, actual embajadora
de Colombia en Bolivia, existe una hoja de vida ante la Cancillería que la
presenta como graduada de un pregrado de Derecho, con 6 semestres aprobados. En
este documento no se puede confirmar la institución en la que culminó ni su
número de tarjeta profesional.
Al buscar
por su cédula en el Registro Nacional de Abogados no se logró obtener la
certificación de su calidad de abogada.
Se
consultó a la embajadora García Carrillo sobre este tema y afirmó que ella no
ha convalidado en Colombia los estudios universitarios que hizo en Canadá, que
tiene dos años para ello. Por lo tanto, aún no son válidos en el país. Aseguró
que cumple los requisitos de manera amplia, “por lo cual no fue necesario que
mi hoja de vida fuera evaluada por la Comisión de Servicio Civil”.
Cuando se
le preguntó en qué universidad habría finalizado sus estudios de pregrado, la
diplomática respondió que hizo un “Baccalauréat en Droit”, de la Universidad
Laval en Québec. Según la página de la institución, se trata de un programa de
licenciatura de tres años que prepara para asistencias jurídicas, lo cual no es
equivalente a la graduación como abogado en ese país.
Elizabeth
García Carrillo es indígena Arhuaca por
descendencia materna y
Kankuama por descendencia
paterna. Ha sido víctima de la violencia y por ello se refugió en Canadá desde el 2009.
Según el
decreto 1083 de 2015 para ser embajador(a) “podrán acreditar como requisito
título profesional en una disciplina académica, título de posgrado en cualquier
modalidad“. Esto se encuentra ratificado por la Resolución 1580, que reglamenta
el manual de funciones del sector diplomático.
María
Angélica García, presidenta de la Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática
y Consular de Colombia (Unidiplo) es conocedora de las normas que regulan el
servicio exterior en Colombia. Afirmó que “no existe legislación que faculte el
nombramiento de embajadores sin título”. Agregó que el artículo 11 del decreto
770 de 2005 señala que el presidente podrá autorizar la compensación de
los requisitos
señalados en la ley, pero solo por posible experiencia sobresaliente en el
desempeño de una disciplina, previa recomendación de la Comisión Evaluadora de
los Méritos del Departamento Administrativo de la Función Pública.
Según este
artículo “el Ministro [en este caso el canciller] del sector interesado en la
provisión del empleo, solicitará a la comisión el estudio pertinente, en
escrito debidamente motivado”. Si la comisión considera procedente la
compensación de requisitos, informa al Ministro quien tramitará ante el
presidente la autorización.
Es
necesario recordar que esa comisión está presidida por el director del
Departamento Administrativo de la Función Pública, Cesar Manrique. Según la
revista Cambio, es un viejo aliado del hoy presidente de Colombia y además está
acusado en un caso relacionado a la fallida compra de motos eléctricas durante
la alc8aldía de Gustavo Petro, en Bogotá.
La falta
de títulos o experiencia de los embajadores
El
presidente Gustavo Petro afirmó el pasado 15 de noviembre, que viene creciendo
el número de embajadores con experiencia en el servicio exterior.
Veamos.
La W Radio
ya había revelado que el embajador designado para México, Álvaro Moisés Ninco
Daza, no cuenta con título profesional. Apenas con 28 años, pasó de militante
de la Colombia Humana a representante de Colombia en ese país. Una situación
que ha despertado discusión sobre el requisito de tener un pregrado o no, para
ocupar esta alta designación en cualquier país.
Eduardo
Ávila Navarrete, un empresario boyacense, director comercial en Setronics
Colombia por más de 15 años, es ahora embajador en España. No se conoce que
haya ocupado algún cargo público, pero lo que sí se supo fue su aparición en
los ‘Petrovideos’ haciendo parte de las reuniones de campaña del hoy presidente
Petro. De experiencia diplomática, nada.
Lo mismo
ocurre con Ligia Margarita Quessep Bitar, hoy embajadora en Italia. Según
informó La Silla Vacía, ella fue compañera del colegio de la primera dama
Verónica Alcocer. Quessep ha trabajado como asesora jurídica en derecho
internacional migratorio en ese país, pero tampoco cuenta con experiencia en
algún cargo público.
Otro
nombramiento que generó malestar en el servicio exterior fue el del ex general
de la Policía William René Salamanca como Cónsul General en Miami. Sobre este
hecho el sindicato Unidiplo criticó en un comunicado la práctica de designar a
militares y policías retirados en cargos de la cancillería.
Según el
decreto Ley 274 del 2000, para que una persona con carrera diplomática en
Colombia pueda ascender y convertirse en embajador, por mérito, se necesitan:
3 años
como tercer secretario, después de aprobado el período de prueba.
4 años
como segundo secretario,
4 años
como primer secretario, luego 4 años como consejero, 4 años como Ministro
Consejero y finalmente
5 años
como Ministro Plenipotenciario.
Un total
de 24 años de experiencia para ocupar el puesto de embajador.
En ese
decreto está claro que el 20% de los líderes de misión deben ser de carrera, es
decir de los 63 embajadores que tiene Colombia, al menos 13 deben tener
experiencia diplomática. Duvan Ocampo, líder sindical de Unidiplo, aseguró que
Gustavo Petro prometió en campaña que en su gobierno sería de 50%. Ni lo uno,
ni lo otro.
Para este
representante sindical el gobierno de Gustavo Petro “fue un gobierno que llegó
con una promesa de cambio (…) y lo que estamos viendo en la realidad es que no
[lo] hay”. Ocampo agregó: “Cuando se nombra a un embajador que es político, el
Estado realmente termina pagando por dos, [el sin experiencia y el que sí la
tiene] cuando podría pagar por uno solo si se nombrara a alguien de carrera”
León Fredy
Muñoz, actual embajador en Nicaragua, le dijo a Cuestión Pública que, la
experiencia diplomática “se construye en la cotidianidad cuando has ejercido
puestos, la diplomacia no es otra cosa que saber hacer amigos”.
La
experiencia pa’ que: lo que dice el gobierno
El
Gobierno Nacional ha anunciado más designaciones que aún no se han concretado,
lo que sí es cierto es que tampoco tienen la experiencia diplomática.
El
cineasta Sergio Cabrera, director de la ‘Estrategia el caracol’ fue anunciado
desde agosto, para ser el embajador de Colombia en China. No tiene experiencia
diplomática.
Laura
Guillen, fue candidata para ser la nueva líder de misión en Francia. Ella es
esposa del abogado Alex Vernot, condenado por intentar comprar testigos en el
caso Mattos. El gobierno de ese país declinó en ofrecerle el beneplácito a la
señora Guillén.
Finalmente
el periodista Andrés Camilo Hernández Ramirez, ex jefe de prensa del presidente
Petro y de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) ha sido anunciado para ser
Cónsul en Ciudad de México. Trabajaría junto a Moisés Ninco y tampoco tiene
experiencia en el servicio exterior.
La deuda
de algunos embajadores con la justicia
Los
embajadores Armando Benedetti en Venezuela, Camilo Romero en Argentina y León
Fredy Muñoz en Nicaragua, tienen dos cosas en común: ninguno de ellos cuenta
con experiencia en el servicio exterior y tienen procesos en la Corte Suprema
de Justicia.
Este medio
consultó con el ministro Alvaro Leyva por el nombramiento de los embajadores en
el gobierno de Gustavo Petro, sin embargo el canciller afirmó que no contestaría
sin coordinar con el jefe de prensa del ministerio.
Ni su jefe
de prensa ni el funcionario han querido responder las preguntas formuladas por
Cuestión Pública.
Además de
la inexperiencia de los designados, silencio.
EL LAGO
TITICACA: PARAÍSO DE CONTRABANDISTAS ENTRE PERÚ Y BOLIVIA
Insight
Crime.org (https://bit.ly/3EUqsVm)
El lago
Titicaca, que reposa en lo alto de la cordillera andina entre Perú y Bolivia,
tiene diversos significados para muchas personas. El centro del cosmos, la
legendaria cuna del imperio Inca y el lago de agua dulce más grande del mundo.
Hoy, el
lago es un caleidoscopio de diferentes economías criminales, desde el tráfico
de narcóticos hasta el de ranas.
Los
gobiernos de ambos países han tenido poco éxito en contener los crecientes
volúmenes de carga ilegal después de la pandemia de COVID-19. Las autoridades
de los dos lados de la frontera se enfrentan a duras condiciones por la
dificultad de eliminar la condición histórica del lago como paso de
contrabando.
Lo más
sorprendente no es tanto la cantidad de mercancía ilegal que pasa de un lado
para otro, sino la variedad. Desde combustible, mercurio, vida silvestre
capturada ilegalmente, productos agrícolas de contrabando y hasta personas,
todas son llevadas ilegalmente por el lago y sus mal vigiladas orillas.
InSight
Crime da una mirada a las economías ilícitas claves en el lago Titicaca y las
rutas que trazan entre los dos países.
Narcotráfico
a orillas del lago
En la
población fronteriza de Desaguadero confluyen los cargamentos de cocaína y
pasta base de coca para pasar de Perú a Bolivia. En el extremo sur del lago, la
población queda dividida hacia la mitad de la frontera por el río Desaguadero.
Una
investigación realizada en septiembre de 2022 por el diario boliviano El Deber
reveló el papel que juegan decenas de muelles ilegales que rodean el lago en la
recepción de drogas y más. Muchos de estos, como el gran muelle de La
Carroñera, son utilizados día y noche por los contrabandistas. Muchos de estos
están cerca de Desaguadero y están construidos en áreas cubiertas por la planta
conocida como la totora, un junco acuático que puede alcanzar alturas de 20
pies y proporcionar una cobertura ideal.
En agosto,
por ejemplo, se informó que las autoridades bolivianas decomisaron 27 kilos de
cocaína en Desaguadero. Un decomiso similar se dio en julio, y otro en febrero.
Aunque la cantidad confiscada sigue siendo baja, la innegable escalada de la
frecuencia de alijos de droga en Desaguadero tiene preocupadas a las
autoridades.
Muelles
ilegales como el de La Carroñera reciben una variedad de contrabando
diariamente, pero los cargamentos de cocaína han aumentado desde la pandemia de
COVID-19, según comenta Iván Paredes Tamayo, experto en economías ilegales en
el lago Titicaca y la región fronteriza aledaña. Paredes explicó a InSight
Crime cómo los contrabandistas amarran la droga a pequeños botes de madera en
contenedores herméticos, que permiten el paso sumergido de los paquetes para
evitar la detección de los pocos agentes que patrullan el lago.
La coca,
producto base para la cocaína, también está en continuo movimiento desde Perú.
Muchas veces parte de Sandia, en el departamento de Puno, sobre la ribera oeste
del lago. El cultivo ilícito se abre camino por vía fluvial hasta Copacabana y
Puerto Acosta en la parte boliviana. De allí, transportadores jóvenes reciben
la coca para llevarla a ciudades más grandes, como La Paz, según Público.
El hecho
de que la coca peruana se venda por un precio mucho más alto al otro lado de la
frontera lleva a que ya sea tradición el flujo oeste-este de las hojas base y
del producto elaborado, y Paredes confirmó que la pandemia generó un repunte
del uso de estas rutas, pues ambos países tuvieron problemas para disponer
efectivos para los controles fronterizos.
Aunque
ambos gobiernos han intentado ofensivas de seguridad en el lago Titicaca para
detener el flujo de narcóticos, las economías ilícitas del lago tienen un poder
de permanencia que les permite resurgir cuando las fuerzas de seguridad salen
de la zona.
Contrabando
de comestibles
Aunque la
cocaína, y su base, la coca, muchas veces sale de La Carroñera, fuentes del
ejército mencionaron productos agrícolas, como papas y cebollas de contrabando
como los principales bienes que salen del muelle, como informó El Deber en
septiembre.
Las papas
se han convertido en un pilar del contrabando en la zona, según Paredes.
“Entran cada día a todas horas. Pueden verse en los mercados de La Paz,
Cochabamba, en todos lados”, afirmó.
Paredes
atribuye una vez más las diferencias de precio como el factor que incide en el
contrabando de papas. Las papas peruanas son mucho más baratas que el tubérculo
boliviano, lo cual ha permitido un crecimiento constante del tráfico más allá
de las papas. Esta no es una nueva amenaza, ya que Bolivia se queja con
frecuencia del riesgo que el contrabando peruano de alimentos representa para
su sector agrícola. En 2022, las fuerzas militares apostadas en Titicaca
incautaron una amplia gama de alimentos de contrabando por agua o por
carretera, incluyendo papas, fresas, aguacates y más. Un camión incautado en
septiembre contenía más de 100 cajas de alimentos de contrabando de Perú,
valoradas en más de US$10.000, según un comunicado de prensa del Ejército de
Bolivia.
Y es que,
según el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria
(Senasag), entre enero y marzo de 2022, se incautaron 387 toneladas de
alimentos que iban a ingresar a Bolivia de forma ilegal.
Los
productos agrícolas de contrabando se dirigen por lo general desde Perú hacia
mercados del extremo este, aunque algunos terminan en mercados de contrabando
bien establecidos, como Virupaya en Puerto Acosta. En la zona también se ha
incautado carne de res y cordero, lo que muestra la variadísima gama de
mercancías de contrabando que atraviesa el lago, como dijo a La Razón el
viceministro de lucha contra el contrabando.
Histórico
contrabando de combustible
En este
caso el flujo se revierte. Los contrabandistas locales han usado por años estas
rutas para el tráfico de diésel y gasolina de contrabando desde Bolivia a Perú,
aprovechando los grandes subsidios sobre los precios de los combustibles en el
primer país.
En octubre
de 2022, la Marina boliviana decomisó 200 litros de gasolina, junto con una
variedad de dos barcos veleros y 10 cabezas de ganado, según información de El
Día Digital. Las operaciones ocurrieron en la orilla este del lago, en Bolivia,
y señalan la continuación de operaciones de contrabando tradicionales en el
lago. En 2014, La Razón documentó la existencia de rutas de contrabando de
combustible que salían de La Paz y terminaban en las poblaciones fronterizas de
Virupaya, Jankho Jankho y Patacaile.
Cada uno
de estos mercados sigue en operación hasta el día de hoy, y se dice que
atienden cada miércoles y sábado, con una amplia gama de productos ilícitos.
Según El Deber, varias familias “trabajan exclusivamente en el contrabando de
combustible, por lo general contenedores de diésel y gas licuado”. Paredes
comentó a InSight Crime que la total falta de control en la zona permite que
estas pequeñas mafias operen con libertad, tal como lo han hecho por años.
La
prevalencia del contrabando de combustible no solo se debe a la falta de
control fronterizo, sino nuevamente a un sencillo principio económico. Paredes
dijo a InSight Crime que las garrafas de gasolina que salen de Bolivia pueden
venderse en tres veces su precio original en Perú, y más en algunos lugares. En
Desaguadero, por ejemplo, “una garrafa de gasolina puede costar hasta US$14,42
y aquí [en Bolivia] puedes conseguirla por US$3,17”, señaló Paredes.
Además, el
contrabando de combustible permite a otros traficantes evitar el riesgo de
lavado de dinero por su alto precio en Perú. Paredes citó ejemplos de trueque
en la zona aledaña al lago Titicaca, donde se cambian drogas por combustible de
contrabando. Este tráfico no es posible con todos los productos ilícitos que
circulan en el lago, pero tanto la cocaína como la gasolina son lo
suficientemente costosos para facilitar este intercambio y permiten a las
organizaciones criminales evitar los riesgos del lavado de dinero.
El nexo
entre la trata de personas y la minería ilegal
Las rutas
de trata desde Bolivia no se limitan a la exportación de combustible. Al
parecer desde Puerto Acosta, las mafias locales llevan a mujeres y menores de
edad bolivianas hasta la frontera con Perú. En el extremo noroeste del lago, la
vía Juliaca-Moho ofrece una ruta para los camiones que llevan las víctimas al
otro lado de la frontera hacia la población de Juliaca.
Estas
mujeres y niñas menores de edad son enviadas, a veces en contra de su voluntad
o bajo falsos pretextos, para ser explotadas sexualmente en puntos ilegales de
minería de oro como Madre de Dios y Puno en Perú.
Los cruces
fronterizos son fáciles para los tratantes de personas por los controles
mínimos en la parte boliviana. Según el reporte de El Deber, los vehículos
cruzan sin pasar por la Oficina de Migración y en cuestión de 15 minutos ya
están en Perú. De este lado, hay más control, pero sigue siendo escaso.
De acuerdo
con las cifras de la Defensoría del Pueblo de Bolivia, las denuncias de trata y
tráfico de personas en el país se han incrementando en un 8,1% entre 2021 y
septiembre de 2022. El mismo comunicado cita cifras de la Policía Boliviana
Nacional, que señalan que, del total de personas que caen en estas redes, el
63% son mujeres y de estas, el 43% están entre los 11 y 20 años.
Una nueva
investigación del medio de investigación peruano OjoPúblico también ha revelado
la magnitud del tráfico de mercurio desde Bolivia a las minas ilegales en Perú.
En 2021, el Ministerio de Minas y Metalurgia de Bolivia estimó que el 26,9% de
todo el mercurio, o unas 52 toneladas, enviado al Perú, estaba destinado a la
extracción ilegal de oro. Una vez más, Desaguadero está en el corazón de este
comercio, con los contrabandistas de mercurio utilizando muelles cerca de la
ciudad, en el lago, o cruzando hacia Perú a través del río Desaguadero. Las
autoridades de Perú dijeron a OjoPúblico que habían encontrado mercurio de
contrabando por personas que lo llevaban en mochilas o en maletas.
Ranas y
peces bajo amenaza
El lago
Titicaca también es la región de la Rana Gigante, una especie que se encuentra
en la lista de especies amenazadas y que está protegida por la ley en Perú. Sin
embargo, según reportan los medios locales, la rana se usa en todo Perú “para
la preparación de caldos, brebajes y extractos debido a que se le atribuyen
propiedades medicinales no comprobadas científicamente”, como escribió
Inforegión, medio especializado en medio ambiente.
Aunque el
tráfico de ranas no parece tener una escala comparable al tráfico de alimentos
o narcóticos, sí goza de amplia difusión en todo Perú. Se han reportado
decomisos de ranas gigantes del lago Titicaca en Arequipa, Puno, Ate e incluso
en vías a abastecer mercados internacionales de mascotas, como detalló
Extinción Animal.
En mayo
pasado, se confiscó un camión lleno de 1.750 ranas cuando se dirigía a Lima.
Embutidos en cajas de madera, los anfibios fueron hallados por funcionarios de
aduanas antes de ser entregados al Servicio Nacional Forestal y de Fauna
Silvestre (Serfor) para su rehabilitación. El Serfor estima que entre 2012 y
2019, se decomisó un total de 15.000 ranas traficadas ilegalmente, mientras que
el Ministerio de Medio Ambiente de Perú confirmó que, en el mismo periodo de
tiempo, la rana gigante fue uno de los animales más traficados del país.
Las poblaciones
de peces en el lago también han sido presa de la depredación desbordada
llegando o acercándose a la extinción, según informó El País. Aunque se aplican
vedas de pesca por temporadas, estas son ignoradas por pescadores desesperados
por extraer poblaciones de peces cada vez más escasos en un círculo vicioso. El
problema se agrava, al parecer, por el hecho de que las restricciones de tamaño
implementadas para favorecer los ciclos reproductivos y prevenir la merma de
las poblaciones también se han ignorado por años.
LA
PERFORACIÓN DE PLATA Y ESTAÑO ISKA ISKA DE ELORO EN BOLIVIA APUNTA A UN
PROBABLE CRECIMIENTO DE LOS RECURSOS
Mining
Com. De Canadá (https://bit.ly/3OQYf6k)
Eloro
Resources (TSXV: ELO) podría estar buscando un descubrimiento polimetálico
gigante de "estilo bonanza" en su depósito de plata y estaño Iska
Iska en el sur de Bolivia, dijo la compañía. Al publicar los últimos resultados
de ocho perforaciones diamantinas en Iska Iska, el director ejecutivo Tom
Larson dijo que una serie de perforaciones extendieron la longitud de rumbo de
la zona de alimentación de alta ley del depósito.
Los
agujeros de reconocimiento DSB-38, -39 y -40 agregaron 500 metros, para una
longitud total de rumbo de 1,5 kilómetros.
El
ejecutivo de la empresa con domicilio en Toronto dijo que los resultados
deberían agregar "tonelaje sustancial a nuestro modelo de recursos".
Los tres
pozos probaron la extensión en rumbo de la zona de alimentación en el prospecto
de Santa Bárbara hacia el sur-sureste.
Larson
espera que la perforación de relleno posterior mejore y amplíe aún más las
zonificaciones de mayor valor del metal que se habían vuelto características
del sistema Iska Iska.
“Dada la
orientación de nuestra geofísica, si se trazara una línea desde Huayra Kasa en
el norte de la Caldera Iska Iska al suroeste hasta Mina Casiterita, se puede
suponer razonablemente hasta una longitud de mineralización potencial de 3
kilómetros dados los datos magnéticos. hasta la fecha”, dijo Larsen en un
comunicado de prensa.
"La
longitud, el ancho y la profundidad de la huelga actual del complejo de Santa
Bárbara, que aún está abierto en todas las direcciones, apunta a la gran
posibilidad de que Iska Iska se convierta en un descubrimiento polimetálico
boliviano gigante del 'estilo bonanza'".
La
compañía también informó datos de un tercer pozo metalúrgico perforado en el
sitio en el suroeste del Departamento de Potosí. Devolvió una intercepción
destacada de 122,3 gramos de equivalente de plata por tonelada desde la
superficie a 210,7 metros, con impactos de mayor grado que arrojaron valores de
hasta 272,9 gramos de equivalente de plata sobre 16,57 metros desde 101,7
metros de profundidad y 200 gramos de equivalente de plata sobre 13,1 metros
desde 171,9 metros de profundidad.
Según el
vicepresidente ejecutivo de exploración de la compañía, el Dr. Bill Pearson,
los datos geofísicos sugieren que la zona de alimentación de alta ley podría
extenderse otros 500 metros a 2000 metros, que los pozos de perforación finales
probaron inicialmente en el programa 2022. Los resultados están pendientes.
“El ancho
de la zona mineralizada de Santa Bárbara es ahora de hasta 1.000 metros de
ancho con una profundidad de al menos 800 metros”, dijo Pearson. "La zona
mineralizada permanece abierta en todas las direcciones, así como en
profundidad".
La
compañía completó 84 495 metros de perforación diamantina en 122 pozos de
perforación desde que comenzó el programa en septiembre de 2020. Con la
perforación ahora completada, el equipo se enfoca en trabajar con Micon
International para completar la primera estimación de recursos de Iska Iska.
Eloro
puede adquirir una participación del 99% en la propiedad Iska Iska de 9
kilómetros cuadrados.
Las
acciones del explorador que cotizan en Toronto subieron casi un 6 % el martes
por la mañana a 3,65 dólares canadienses, antes de caer a 3,55 dólares
canadienses por acción. Tiene una capitalización de mercado de C $ 247,4
millones.
CONTRAPARTE
- 'MUJERES CREANDO' EN BOLIVIA
Abrimos
las puertas de una de las organizaciones más activas, intensas e importantes de
Bolivia dedicada a la defensa de los derechos de la mujer. La radio y el arte
son las armas políticas de Mujeres Creando.
Onda Cero
de España (https://bit.ly/3OOkVUQ)
'Mujeres
Creando' es una organización que ha logrado transformar sus esfuerzos en un
movimiento feminista imparable en el país andino de Bolivia. Se trata de un
colectivo que afronta numerosos retos. Suma más de 25 años defendiendo los
derechos de las mujeres bolivianas y denunciando las vulneraciones que sufren.
Proponen una política de acción concreta que dé respuesta a los problemas y
transforme la realidad machista en la que se encuentran las mujeres. Utilizan
el arte como instrumento de lucha, siendo sus graffitis una de sus acciones más
reconocidas en la sociedad boliviana, y una radio propia (Radio Deseo) como
medio imprescindible para hablar de sus luchas y de las violencias hacia las
mujeres.
Feminismo
Bolivia
Para
alcanzar diversos objetivos, este proyecto social dispone de un equipo de
mujeres muy comprometidas e infatigables como Raiza Zeballos, Mayra Rojas y
Emiliana Quispe. Las tres se encuentran en España, exponiendo la realidad de su
lucha en comunidades del norte como Galicia o del sur como Andalucia, gracias
al esfuerzo de la ONG Solidaridad Internacional Galicia y Andalucia.
LA TRISTE
HISTORIA DE DOS HERMANITAS QUE DEAMBULABAN TRAS SER ECHADAS POR SU MAMÁ
El hecho
ocurrió en Bolivia. Las pequeñas fueron encontradas con solo una bolsa donde
tenían algunas prendas de vestir y un cartón para resguardarse del frío.
Revista
Semana de Colombia (https://bit.ly/3OTiG2k)
Una dolosa
historia genera indignación en Bolivia luego de que unas hermanitas de tan solo
8 y 10 años de edad se encontraran deambulando por las calles debido a que su
propia madre las había expulsado del hogar, dejándolas a su suerte.
El hecho
se presentó en El Alto, Bolivia, y según el reporte de las autoridades, las
pequeñas fueron encontradas con solo una bolsa donde tenían algunas prendas de
vestir y un cartón para resguardarse del penetrante frío boliviano.
Las
desprotegidas menores llegaron a una tienda en horas de la noche para pedirle a
la propietaria del lugar que las dejara pasar la noche en el establecimiento.
Ante el doloroso escenario, la mujer llamó a las autoridades para que les
prestaran la ayuda correspondiente a las vulnerables hermanitas.
“Las
menores estaban buscando donde pasar la noche. La madre fue arrestada y
reaccionó de una manera violenta cuando fue intervenida. Bajo ninguna
circunstancia podría ser un castigo haber echado a las dos menores”, reportó el
jefe policial de la unidad policial Satélite, Pavel Vásquez.
El relato
entregado por los vecinos de la madre involucrada señala que el hecho de dejar a
sus hijas durmiendo en la calle es un castigo frecuente en ese hogar, según
reportó Unitel.
Las niñas
fueron llevadas a un hogar de protección, donde se les garantizarán sus
derechos, mientras que la madre fue arrestada por las autoridades, luego de que
reaccionara de forma agresiva cuando se le requirió por lo sucedido.
Horas
después increíblemente la mujer fue liberada debido a que no se le encontraron
delitos penales. Mientras tanto, un juzgado de familia será el encargado de
definir el futuro de las menores, quienes por ahora se encuentran recibiendo
atención psicológica.
Mujer con
cáncer es adicta a las cámaras de bronceo
Julie
Elrod, de 56 años, de Tampa (Florida, Estados Unidos), comenzó a usar las
cámaras de bronceo porque se sentía “más sexy” y “más hermosa” bronceada, según
cuenta el medio británico Daily Mail, que reporta el caso.
Cuando era
adolescente se bronceaba por tiempos muy prolongados, pero con un poco más de
20 años empezó a recurrir a las cámaras de bronceo, bastante comunes en Europa
y en Estados Unidos.
Elrod
comenzó a usar este tipo de cámaras dos veces por semana desde sus 24 años y se
considera adicta.
Después de
12 años de rutina en este tipo de cámaras, dos veces por semana, Elrod fue
diagnosticada con cáncer de piel, a los 36 años. La mujer notó que se le había
formado una costra en la frente y que no desaparecía. Tras el estudio le fueron
diagnosticados dos tipos diferentes de cáncer de piel: carcinoma de células
basales y carcinoma de células escamosas.
“Tenía una
pequeña mancha en la frente que no desaparecía. Era como una pequeña costra y
cuando intentaba rasparla volvía a salir, así que me la hice revisar”, dijo la
mujer al Daily Mail.
En algún
momento Elrod pasó por una cirugía para tratar el cáncer, y pronto después de
esto volvió a usar los salones de bronceado, algo que ella misma dice ahora, es
como “la definición de estupidez”.
Actualmente
se ha sometido a 12 cirugías y se ha visto obligada a usar una crema de
quimioterapia profundamente dolorosa en su aplicación, que la hacía sentir
“como si su cuerpo estuviera siendo “quemado por un soplete”, era como “ácido
en la cara”, según sus propias palabras.
LILIANA
COLANZI: “MIS CUENTOS SON UNA MEZCLA DE HORROR Y LUMINOSIDAD”
Milenio de
México (https://bit.ly/3gOpCRR)
“Si el
premio y el libro sirven para que más gente conozca la literatura boliviana… yo
estaría muy contenta de que sucediera”, dijo en entrevista Liliana Colanzi,
quien presentó Ustedes brillan en lo oscuro.
En el
marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la escritora
boliviana comentó que “me alegra que el libro de cuentos pueda alcanzar a
tantos lectores de muchos países. Uno no escribe para ganar premios, pero
cuando ocurren, es muy satisfactorio”.
El libro
fue ganador de la séptima edición del Premio Internacional Ribera del Duero,
dotado con 25 mil euros, y se hizo una presentación en la FIL Guadalajara con
la autora y Guadalupe Nettel.
Rosa
Montero, miembro del jurado del premio, señaló que “es una obra de gran
originalidad y potencia expresiva que construye mundos extraños aunando las
claves de ciencia ficción y realismo para llevar a cabo una crítica que nos
sitúa ante el desconsuelo y la inquietud de la vida”.
La autora
aseguró que “fue una sorpresa, pensé que cualquiera de los otros finalistas me
iba a ganar. Participo creyendo que no va a suceder, para que cuando suceda, me
sorprenda… y así fue”.
Los
cuentos de Liliana Colanzi suceden en espacios latinoamericanos que no han sido
tan abordados o conocidos como Bolivia o un lugar perdido en Oaxaca, en un
tiempo que se expande y se contrae, en medio de la fantasía y la ciencia ficción.
“Mis
cuentos son una mezcla entre el horror, lo extraño y lo luminoso. Uno ocurre en
una cueva a lo largo de los siglos, otro tiene elementos futuristas o el de una
comunidad donde dos hermanas viven entre la curiosidad y el deseo, en un lugar
que se resiste a la modernidad de forma extraña”.
Liliana
Colanzi aseguró que el cuento “Ustedes brillan en lo oscuro”, que da nombre al
libro, “se encuentra basado en un accidente en Goiânia, Brasil, en 1987, en el
que dos recolectores de chatarra entraron a un hospital, robaron piezas
radiactivas sin saberlo y contagiaron a todo un pueblo; enfermaron a cientos y
mató a otros algunos, y me impactó cuando conocí la historia”.
La autora,
ganadora del Premio Internacional de Literatura Aura Estrada 2015, aseguró que
la literatura boliviana pasa por un buen momento y espera que cada vez más
lectores se acerquen a ella. “Tenemos autores muy importantes. Se han publicado
varios libros fuera de Bolivia, pero hay muchas voces por descubrir”.
Finalmente, Liliana Colanzi, quien, en su momento, fue seleccionada entre los
39 mejores escritores latinoamericanos menores de 40 años por el Hay Festival,
adelantó que ya escribe un nuevo libro. “Soy muy supersticiosa, luego adelanto
cosas y no me salen. Pero sí quiero decir que estoy muy contenta de estar en la
FIL y saber que mi libro puede llegar a muchos lugares con el apoyo de Páginas
de Espuma”.
CHUFLAY,
EL GIN DEL ALTIPLANO: UNA BEBIDA BOLIVIANA QUE SE PRODUCE EN SALTA Y QUIERE
DESEMBARCAR EN BUENOS AIRES
Revista
Bichos de Campo de Argentina (https://bit.ly/3VYXAlR)
Al final
era cierto: todo pero todo, de algún modo, tiene que ver con el amor… hasta el
chuflay made in Argentina. José Lecuona vivía en Salta Capital y tenía su novia
en Cafayate, por lo tanto recorría muy a menudo el trayecto que separaba (o
unía) ambos lugares. Ese transitar tenía pasada obligada por La Viña, un pueblo
de 3.000 habitantes, muy poco conocido pero que a él le gustaba mucho, tanto
que desde 2010 tiene allí su bodega.
“Casi
nadie entra a La Viña porque no es turístico, es un lugar como detenido en el
tiempo, tranquilo, hay mucho gauchaje”, describe José. “La finca está a unos
kilómetros del centro y a mí me gustar darme una vuelta a la hora de la oración
y más de una vez, en el medio del silencio, escucho cascos sobre el empedrado
porque mucha gente va a caballo a hacer las compras”.
Ahora
bien: José trabajaba en el rubro transporte y hoy tiene una viña y bodega (5
hectáreas en total), donde además de producir vino, elabora chuflay, una bebida
típica boliviana en la que se fusiona el destilado de Torrontés con ginger ale,
y se lo combina con hielo y limón para lograr el trago clásico de Bolivia.
“Mi suegro
tenía una finca abandonada en Tolombón y yo en ese momento tenía un poco de tiempo
de sobra y me entusiasmé con la idea de hacer vino”, recuerda. “Siempre me
gustó el campo y en algún momento quería dedicarme a lo productivo y me lancé
de curioso… No soy ingeniero ni nada de eso, solo un poco ingenioso, nomás”.
Con esta idea en mente empezó, en 2003, a preparar la finca para dedicarse a la
vitivinicultura, lo cual no resulta fácil porque es una zona muy seca, ya que
llueven apenas unos 350 milímetros al año.
“Yo nunca
había hecho vino en mi vida, solo lo había tomado mucho”, dice entre risas,
“pero apenas empecé este mundo me atrapó y además me gustan me gustan los
desafíos, creo que están para enfrentarlos”. Luego de esa experiencia en
Tolombón, en 2010 José se instaló con la finca y bodega en el pueblo de La
Viña, donde produce unos 10.000 litros de vino (malbec, cabernet sauvignon y
torrontés) y “apenas 100 de chuflay”.
-¿Y cómo
surge la idea de elaborar chuflay?
-Conocí
esta bebida en Jujuy, en la casa de mi amigo Horacio Macedo, ex embajador
argentino en Bolivia, quien me lo hizo probar y realmente me encantó. Era un
gusto que no se comparaba con ningún otro trago conocido. Es originario de
Tarija, Bolivia.
-Le gustó
mucho, pero de ahí a ponerse a producirlo…
-Es que en
la pandemia comencé a destilar unos torrontés que tenía en la bodega para que
no se pusieran viejos. Y esa idea, que nació para un consumo personal,
finalmente se transformó en algo comercial.
-¿Dónde lo
elabora?
-En la
bodega hacemos el vino con uvas propias y luego destilamos en Tolombón, con la
idea de tener próximamente una destilería en La Viña.
-¿Quiénes
son sus clientes y qué le dicen?
-La
respuesta de la gente es muy buena, habida cuenta de que se trata de algo
totalmente nuevo y con un sabor muy particular. La venta es principalmente en
la bodega y tengo también un par de clientes en la ciudad de Salta. La Casona
del Molino y la cadena de hostels de alta gama Selina son los principales: dan
chuflay como trago de bienvenida y si bien algunos turistas primero ponen cara
fiera, luego les gusta tanto que compran botellas.
-¿El
objetivo es llegar con el chuflay a Buenos Aires?
-Es la
idea. La semana pasada hicimos una degustación en una peña de CABA y mi hijo se
está encargando de todo eso… pero Buenos Aires es difícil, sobre todo para
cantidades tan chicas como las nuestras.
-¿Por los
costos?
-Eso
primero que nada: los fletes son imposibles de pagar, al igual que un lugar
para almacenar productos, por eso está todo en el departamento de mi hijo
(risas). También comprar insumos se complica, por ejemplo las botellas: como me
costaba comprar pocas cantidades me inventé una máquina para lavarlas en
profundidad, me manejo con botellas recicladas y con eso nos va bien. Y por
último hay que explicar bien todo el tiempo qué es el chuflay porque nadie
tiene ni idea. Pero eso es la parte más divertida.
-¿Ya se
preparan para 2023?
-Este año,
con la helada tardía que tuvimos, seguramente el rendimiento será mucho menor.
Este fenómeno no será un Bicho de Campo, pero perjudica bastante.
LA RUTA DE
LA LUZ VUELVE A BOLIVIA, CON LA FUNDACIÓN OJOS DEL MUNDO, PARA MEJORAR LA
VISIÓN DE NIÑOS
Comunica e
de España (https://bit.ly/3VqPum6)
Los
proyectos de salud visual en aquel país son especialmente importantes, puesto
que, de acuerdo al estudio Evaluación Rápida de la Ceguera Evitable o RAAB por
sus siglas en inglés, la principal causa de deficiencia visual en Bolivia,
tanto grave como moderada, son los errores de refracción. De 10 personas con
baja visión, 6 lo son por errores refractivos, los que pueden ser corregidos
fácilmente con el uso de gafas.
Dos
ópticos-optometristas, Luis Andrés Bravo y Marta Victori, han realizado
revisiones visuales en colegios de comarcas cerca de Oruro (Bolivia),
concretamente en 23 escuelas de 2 municipios (Huayllamarca y Machacamarca), en
ambos casos a casi 4.000 metros de altitud.
Allí, han
llevado a cabo 310 revisiones visuales, prescribiendo un total de 290 gafas. En
las poblaciones rurales donde han trabajado los ópticos de la Ruta de la Luz,
es imposible el acceso a unas gafas desde el sistema de salud público. Muchos
estudiantes utilizan gafas proporcionadas por campañas de ópticas privadas,
pero no se hace ningún seguimiento sobre su utilización, ni sobre la evolución
de sus defectos refractivos. Además, también existe un problema cultural
importante. En poblaciones rurales, los estudiantes evitan el uso de gafas por
el bullying que propicia. La última misión óptica de la Ruta de la Luz, ha
contribuido en ambos sentidos.
Los dos
ópticos han encontrado, mayoritariamente, una altísima incidencia de
astigmatismos miópicos elevados y directos, muy frecuentemente compensados con
hipermetropías. "Esto nos ha llamado mucho la atención, ya que son casos
que vemos en España 2 o 3 veces al año. Parece ser que la suma de distintos
factores, como es el alto índice de radiación ultravioleta, unido a la falta de
elementos de protección (gafa de sol) hacen que la población permanezca
constantemente guiñando los ojos, de manera que la presión palpebral bien
pudiera provocar este tipo de astigmatismos", indica Luis. "También
hay un alto índice de ojo rojo y ojo seco, provocados en este caso por las
condiciones ambientales, unidas a la altura, cerca de 4.000 metros, el polvo y
el viento", añade Marta.
El
proyecto se ha llevado a cabo en colaboración con la contraparte local, Ojos
del Mundo, que mostró una gran eficiencia logística, antes y durante la
estancia de los ópticos sobre el terreno, algo que les permitió aprovechar cada
segundo de permanencia sobre el terreno de la misión óptica en Bolivia.
"Nos recibieron en el aeropuerto y han estado en todo momento pendientes
de nosotros. Se ocuparon de dejarnos y recogernos en el hotel a diario,
llevarnos a los colegios para hacer las revisiones visuales y acercarnos al
aeropuerto el día de nuestro regreso a Madrid", señala Luis.
Ojos del
Mundo contaba allí con materiales como autorefractómetro y cajas de pruebas,
mientras que los ópticos, desde Madrid,
llevaron retinoscopios y oftalmoscopios, gafas de prueba, test visuales
y todo tipo de punteros, reglas y otros materiales, así como gafas premontadas
con graduaciones habituales y gafas de sol.
De manera
previa, Ojos del Mundo ya había realizado un cribado de agudeza visual en las
escuelas. "Esto ha sido de gran ayuda y nos ha permitido trabajar de
manera más eficiente, ya que no hemos tenido que perder tiempo en graduar a
escolares con buena agudeza visual, centrándonos en quienes realmente lo
necesitaban. Por este motivo, casi el 100% de las graduaciones efectuadas han
necesitado corrección", explica Luis.
Además,
nuestros ópticos han tenido tiempo también para formar a otros profesionales.
El último día de la expedición, ya en La Paz, la capital de Bolivia tuvo lugar
una formación con profesores de la Escuela de Optometría, un centro nuevo en el
que solo se ha dado un curso de Optometría. El éxito del proyecto, y la
necesidad de salud visual, hace que se pueda plantear volver de manera
periódica al lugar.
Para Luis
ha sido su primera experiencia en cooperación, y para Marta, la segunda.
"Ha sido mi primera salida, pero estoy seguro de que no va a ser la
última. Creo que no hay nada que te haga sentir lo que sientes cuando ayudas a
los demás de esta manera. Ver las caras de satisfacción y las sonrisas, y
sentir que tienes la forma de poner solución a sus problemas y lograr hacer su
vida mejor es muy satisfactorio. Merece la pena el esfuerzo físico, el horario
cambiado y el trabajar a casi 4000 metros de altitud. Todo pasa a un segundo
plano y solo queda el hacer las cosas bien, y llegar a más niños y más
colegios, y ayudar en lo que puedas", cuenta Luis.
"En
mi caso ha sido mi segunda experiencia y la verdad que Bolivia va a costar de
olvidar. La cara de agradecimiento de los niños atendidos es una enorme
recompensa y nos recuerda el por qué un día decidimos estudiar
Optometría", termina Marta.
Los
talleres solidarios de Ojos del Mundo ya han realizado las gafas y la entrega
de las mismas a los beneficiarios.