Tuesday, August 13, 2013

¿QUÉ DIJERON LOS PRESIDENTES DE CHILE FRENTE AL TEMA MARÍTIMO CON BOLIVIA?

La cantaleta de “no tenemos temas pendientes con Bolivia”, es una creación reciente de las administraciones post dictadura, que comenzaron desde Patricio Aylwin en adelante. No obstante, no siempre fue así. Es más, hubo ocasiones en que el tema se trabajó profundamente, estando a punto de ser resuelto. Así revela la investigación del historiador chileno Cástulo Martínez, que recopiló las declaraciones de todos los presidentes de la historia de Chile en torno a la demanda marítima.
Martínez dice que “uno puede encontrarse con más de una sorpresa: por ejemplo, entre aquellos que estaban de acuerdo en que se cediera a Bolivia una salida soberana al mar, sólo había conservadores, un radical y un socialista”, lo que revela una postura estratégica de las relaciones con el vecino país, más allá de consideraciones meramente nacionalistas.
Bien vale, en el actual escenario, considerar la postura oficial que ha tenido Chile ante el problema, considerando las necesarias revisiones que se harán ad portas del juicio en La Haya, a fin de no caer en interpretaciones antojadizas y valorar aquellos esfuerzos que buscaban dar una solución definitiva y con altura de miras.
Manuel Bulnes Prieto (1841 – 1846 y 1846 – 1851)
Durante su primer período presidencial, el 31 de octubre de 1842, se dictó la ley por la cual declaraba propiedad del Estado todos los depósitos de guano que existían en las costas del desierto de Atacama, seguida de otra que creaba la provincia de Atacama. Era la primera vez que esta zona y su litoral, formaban parte del territorio chileno. Las autoridades bolivianas protestaron por lo que consideraban una usurpación de su territorio.
Manuel Montt Torres (1851- 1861)
Como ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Bulnes, trató de argumentar la posesión de Chile del desierto de Atacama y la nueva delimitación de fronteras, hasta el paralelo 23º 6’. No obstante, esta teoría se derrumbó, cuando futuras autoridades reconocieron que Bolivia tuvo mar, como mínimo, desde la bahía de Mejillones hasta el río Loa.
Aníbal Pinto Garmendia (1876 – 1881)
Fue durante su administración que se desató la Guerra del Pacífico. No obstante, para él no fue un tema menor la mediterraneidad forzada de Bolivia y así lo hizo saber a Pedro Eulogio Altamirano, secretario del Ejército en campaña: “La posesión de Tarapacá será más segura para nosotros si ponemos a Bolivia entre el Perú y Chile. Además, si nos hacemos dueños del litoral boliviano será preciso dar a Bolivia salida al Pacífico. Este fue el móvil que nos indujo a ir a Ilo y Tacna” (Gonzalo Bulnes, La Guerra del Pacífico, tomo 2, cap. 1, p. 15)
Domingo Santa María (1881 – 1886)
Sus esfuerzos por reparar en algo el despojo cometido, crearon la llamada “política boliviana”. En 1880 una carta al ministro de Guerra en Campaña, Rafael Sotomayor Baeza: “(…) No olvidemos por un instante que no podemos ahogar a Bolivia. Privada de Antofagasta y de todo el litoral que antes poseía hasta el Loa, debemos proporcionarle por alguna parte un puerto suyo, que le permita entrar al exterior sin zozobra, sin pedir venia. No podemos ni debemos matar a Bolivia. Al contrario, debemos sustentar su personalidad como el más seguro arbitrio de mantener la debilidad del Perú” (1º de diciembre de 1880) (Gonzalo Bulnes, La Guerra del Pacífico, Valparaíso, 1914)
José Manuel Balmaceda Fernández (1886 – 1891)
Como Presidente no hizo declaraciones referentes a la demanda marítima boliviana, pero su postura previa como parlamentario, entrega luces de su negativa a dar salida marítima a Bolivia: “Razones históricas, legendarias, geográficas e industriales hacían necesario llevar la guerra a su último término [...]. Por nuestra parte, necesitamos a Tarapacá como fuente de riqueza y a Arica como punto avanzado de la costa. He aquí por qué el pueblo de Chile exige Arica y Tarapacá”.
Jorge Montt Álvarez (1891 – 1896)
Siendo Presidente no se refirió a la demanda marítima, sin embargo, en la Memoria de RR. EE. de Chile correspondiente al período 1896-1897, se encuentra una pista, cuando señala que nuestro país “debía ceder a Bolivia el dominio y soberanía de los territorios de Tacna y Arica, si por arreglo directo con el Perú o por el plebiscito prescrito en el Tratado de Ancón, los obtuviese Chile”.
Federico Errázuriz Echaurren (1896 – 1901)
Durante su administración envió a Abraham König Velásquez a Bolivia como ministro Plenipotenciario con la misión de sentar las bases de lo que sería luego el Tratado de 1904: “Rehusar cualquier arreglo en que se estipulase la entrega a Bolivia de un puerto en el litoral del Pacífico, y procurar, en cambio, la firma de un tratado de paz que contemplara la cesión definitiva a Chile del litoral boliviano ocupado en virtud del Pacto de Tregua (de 1895). A cambio de él podría ofrecerse al Altiplano el pago por Chile de diversas deudas y una indemnización económica no superior a seis millones de pesos, destinada a la construcción de un ferrocarril entre Bolivia y un puerto de la costa chilena, que se declararía franco para las mercaderías en tránsito a Bolivia o las que de allí se exportaren” (Fuente: Jaime Eyzaguirre Gutiérrez, Chile Durante el Gobierno de Errázuriz Echaurren, 1896-1901, Zigzag, 1957).
Germán Riesco Errázuriz (1901 – 1906)
Durante su administración se redactó y firmó el Tratado de Paz y Amistad con Bolivia (20 de octubre de 1904), una meta que ya había sido pavimentada por la misión König. De este modo, durante el gobierno del presidente Riesco Errázuriz, oficial y administrativamente, Bolivia renunciaba a su litoral, convirtiéndose en una nación mediterránea.
Arturo Alessandri Palma (1920 – 1925 y 1932 – 1938)
Aunque no tuvo una postura oficial, fue en su primer período presidencial cuando se evidencia de forma indirecta su postura frente al tema: “(…) Su país nos ha dado algunas muestras ina- mistosas, llevando nuestras cuestiones al tribunal de Ginebra para demandarnos la revisión del Tratado de 1904. En este camino, yo, como gobierno, y todo Chile, no estamos dispuestos a aceptar ninguna discusión bajo la intervención de autoridades extrañas, porque para nosotros el asunto está terminado con el Tratado de 1904 (…)” (11 de noviembre de 1921, respuesta privada a Macario Pinilla, enviado Plenipotenciario de Bolivia para el tema marítimo).
Luis Barros Borgoño (1925, asumió durante dos meses y 23 días)
A pesar del poco tiempo que estuvo a cargo del país, en una de sus publicaciones previas plantea: “La entrega a Bolivia de un puerto que pueda permitirle su libre y fácil acceso al mar y un régimen comercial basado en la absoluta exención de tributos, habrán de crear entre los dos países los más estrechos y duraderos vínculos de amistad, nacidos y desarrollados a la sombra de intereses comunes y recíprocas conveniencias (…) en posesión de un territorio marítimo, satisfechas ya sus aspiraciones, habrá de hallarse en aptitud de concurrir con Chile al afianzamiento de la situación creada y con ello a la paz y a la tranquilidad de esta parte del continente.”
“Considero esencial la satisfacción de esa necesidad para su existencia autonómica, pues no sólo vía de internación y exportación de mercaderías es lo que Bolivia necesita, sino también dejar de ser Estado mediterráneo y ponerse en contacto con las demás naciones, como nación soberana, en aptitud de celebrar con ellas Tratados de Navegación y Comercio. No puede ser indiferente para un estado vecino de Bolivia, como es Chile, el que esa nación se halle perpetuamente agitada por un malestar que persistirá mientras no haya obtenido este desiderátum de todos sus partidos: su salida en condiciones de independencia económica internacional al mar Pacífico (…) (Luis Barros Borgoño, La negociación chileno-boliviana de 1895, Editorial Barcelona, 1897).
Emiliano Figueroa (1926 – 1927)
En 1926 aceptó la propuesta del Secretario de Estado del gobierno de los Estados Unidos de América, de ceder a Bolivia los territorios de Tacna y Arica cuya soberanía estaba sin decidirse entre Perú y Chile (propuesta para resolver mediante plebiscito), afectando las relaciones diplomáticas, pero no incidió en la demanda marítima.
Carlos Ibáñez del Campo (1927 – 1931 y (1952 – 1958)
Autorizó la inserción de un protocolo complementario al Tratado de Lima de 1929, que especificaba que ninguna porción del territorio que perteneció al Perú podría cederse a otra nación. El propósito de esta cláusula era invalidar el compromiso de Chile de ceder a Bolivia el puerto que quedase en territorio chileno, después de resuelto el conflicto de límites con el Perú.
Gabriel González Videla (1946 – 1952)
Desarrolló conversaciones confidenciales con el presidente boliviano Enrique Hertzog, y luego con su sucesor, don Mamerto Urriolagoitia, a fin de buscar una fórmula que pusiera término al encierro terrestre de Bolivia.
“Ceder a Bolivia al norte de Arica una faja de terreno de un ancho de diez kilómetros, contigua a la frontera peruana que correría del litoral hasta el límite, para que Bolivia se pudiera comunicar con el océano Pacífico a través de su propio territorio y pudiera construir su puerto. A cambio de ello, porque esta cesión requería una compensación, Bolivia permitiría que se aprovechara el agua del lago Titicaca para generar energía hidroeléctrica que podría ser utilizada en las provincias chilenas de Tarapacá y Antofagasta” (Memorias, Editorial Gabriela Mistral: Santiago de Chile, 1975).
Jorge Alessandri Rodríguez (1958 – 1964)
Si bien, no tuvo directa injerencia en el tema, sí la tuvo en el problema del río Lauca. A fines de los años 30, el gobierno de Pedro Aguirre Cerda inició estudios para el mejor aprovechamiento de este cauce, con el fin de buscar soluciones de regadío para el valle de Azapa, lo que provocó la molestia boliviana, porque estas obras podrían alterar el régimen hidrológico natural del río. Todo el entuerto diplomático derivó finalmente en la suspensión de relaciones diplomáticas entre ambos países, el 15 de abril de 1962.
Eduardo Frei Montalva (1964 – 1970)
Mantuvo conversaciones reservadas con su homólogo boliviano, aunque todavía no se han conocido estos documentos.
Sólo existe una carta del 1º de septiembre de 1996, que le escribió el intelectual boliviano, Dr. Remo Di Natale, a Eduardo Frei Ruiz-Tagle, durante la realización de la Reunión del Grupo de Río, en Cochabamba, Bolivia.
“Este padre suyo, señor Presidente, tomó durante su prestigioso gobierno la decisión de devolverle a Bolivia una salida soberana, y si tal propósito no se cumplió fue debido a que el general boliviano Ovando Candia derribó del poder al Presidente Luis Adolfo Siles Salinas, con quién celebraba la negociación. Usted debe conocer por lo menos algo de dicha gestión que tuvo carácter reservado”.
Salvador Allende Gossens (1970 – 1973)
Allende tenía intenciones de ceder a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico, lo que quedó consignado en dos declaraciones.
“Ha llegado la hora de la gran reparación de una injusticia (…) Chile tiene una centenaria deuda y estamos dispuestos a emprender una solución histórica. Bolivia retornará soberana a las costas del Pacífico. (…) No le pedimos nada al sufrido pueblo trabajador boliviano, queremos solamente reparar el despojo cruel del que ha sido víctima. Los escritores y todos los hombres y mujeres de buena voluntad deben venir a Chile y explicar sus anhelos, discutir, crear las condiciones objetivas y subjetivas en el pueblo chileno para poder llegar al feliz entendimiento”. (12 de noviembre de 1970, entrevistado por el escritor y periodista boliviano Néstor Taboada Terán).
“Estamos unidos a Bolivia por sentimientos e intereses comunes. Es nuestra voluntad dar todo lo que esté a nuestro alcance a fin de normalizar nuestras relaciones” (Documentos de Política Exterior del Gobierno de la Unidad Popular, Ministerio de Relaciones Exteriores, Santiago, Chile, Cuenta pública 21 de mayo de 1971).
Las conversaciones reservadas entre ambos países habían progresado y, como resultado, se tenía prevista una reunión en Cochabamba para octubre de 1973, en la que se trataría de encontrar una fórmula definitiva. Sin embargo, todo se abortó con golpe de Estado de 1973, pero dada la buena disposición de ambas partes, este pudo haber sido el fin al problema de Bolivia.
Augusto Pinochet Ugarte (1973 – 1989)
Se avanzó en una salida soberana, bajo la fórmula del intercambio territorial. El 19 de diciembre de 1975, el Ministerio de Relaciones Exteriores envió a su par boliviano una carta con la propuesta, que pedía no discutir el tratado de 1904, sino una fórmula de cesión de “una costa marítima soberana, unida al territorio boliviano por una faja territorial igualmente soberana, al norte de Arica hasta la Línea de la Concordia, entregando mar territorial, zona económica y plataforma marítima”.
Y el punto clave: “f) La cesión a Bolivia descrita estaría condicionada a un canje simultáneo de territorios, es decir, que Chile recibiría a cambio de lo que entrega, una superficie compensatoria equivalente como mínimo al área de tierra y mar cedida a Bolivia” (República de Chile. Ministerio de Relaciones Exteriores, Historia de las Negociaciones Chileno-Bolivianas, 1975 – 1978, pp. 37-38).
Patricio Aylwin Azócar (1990 – 1994)
No manifestó interés en estudiar el asunto, sentando las bases de la próxima política en torno al tema de los gobiernos de la Concertación.
“Chile no tiene ningún problema fronterizo pendiente con Bolivia, y el Grupo de Río carece de autoridad para tratar asuntos limítrofes o el de la mediterraneidad de ese país. En cuanto a Bolivia, Chile ha sostenido permanentemente, y sigue sosteniendo, que problemas de fronteras no existen, porque fueron resueltos por un tratado internacional válido, que está vigente. En consecuencia, Chile no admite que haya un problema pendiente de fronteras con Bolivia’. (Octubre de 1990).
Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000)
También sostuvo que no hay nada pendiente con Bolivia.
“Siempre se habla del tema del mar. Si ponemos el tema del mar en el primer lugar nunca vamos a llegar a un acuerdo. Este es un proceso, es una construcción de confianzas”.
Ricardo Lagos Escobar (2000 – 2006)
En lo que parece una constante en estos tres gobiernos de la Concertación, dijo que no hay nada pendiente con Bolivia.
Michelle Bachelet Jeria (2006 – 2010)
En julio de 2006, un día antes de viajar a Argentina para participar en la reunión de Mercosur, expresó ante los medios de comunicación que estaba dispuesta a conversar con el Presidente de Bolivia ‘sin exclusiones, pero con estricto respeto a los tratados vigentes’. O sea, cualquiera que fuera la solución, ésta sería sin soberanía.
Destaca bajo esta administración la agenda de los 13 puntos, que consignaba en el número 6 el “tema marítimo”.
Sebastián Piñera Echeñique (2010 – actualidad)
Dice que Chile ha cumplido el Tratado de 1904 y habla de facilidades para Bolivia, pero sin discutir de soberanía.
“Los temas de soberanía no se negocian por intereses económicos. Chile no está dispuesto a cortar ni dividir su territorio. (…) Este presidente va a defender la soberanía de nuestro país porque no solamente es mi derecho, es mi obligación” (28 enero 2013,Cumbre Celac). (www.elciudadano.cl)





INVERSIÓN PERUANA EN BOLIVIA ALCANZARÍA LOS US$3.000 MLLS EN EL 2016

Los grupos empresariales más fuertes: Romero, Rodríguez Banda y Belmont están presentes. En el corto plazo se espera la llegada de compañías como ISM, Topitop, Casa Andina, entre otros.

El Comercio de Perú (www.elcomercio.pe/economia)
                                                                      
A mediados de la década de los noventa, el BCP y Gloria tomaron una decisión arriesgada para la época: invertir fuera de nuestras fronteras. El lugar elegido para estas apuestas fue Bolivia, un mercado pequeño dentro la región, con una población de bajo poder adquisitivo y con una economía que por entonces experimentaba grandes cambios para revertir su pésima situación.
La decisión parecía no ser la más aconsejable. Sin embargo, casi dos décadas más tarde, la historia revela que todo salió mejor de lo esperado. Hoy, el banco peruano está entre los tres más importantes de Bolivia. En tanto, Gloria, a través de Pil Andina, lidera sin discusión el mercado de lácteos en la nación altiplánica.
Hay más: su ejemplo exitoso motivó en los siguientes años –cuando el crecimiento de la economía peruana era elogiado en todo el mundo–la llegada de más firmas a ese país. “Trazaron un camino que hoy muchos empiezan a seguir y que en los próximos años podría alcanzar un nivel similar al que significó el ingreso de capitales chilenos al Perú, dice Mauricio Olaya, experto en fusiones y adquisiciones del Estudio Muñiz.
A PASO SEGURO
A raíz del ‘boom’ del gas natural y el alza del precio de los minerales y la soya, Bolivia ha pasado por un período de crecimiento bastante marcado en los últimos diez años. Su expansión se ha mantenido en un promedio de 4,7% anual.
Esto, a su vez, ha traído que sus habitantes, impulsados por su mayor capacidad adquisitiva, demanden mejores servicios y productos.
En ese sentido, Juan Carlos Mathews, director del Centro de Educación Ejecutiva de la Universidad del Pacífico (UP), considera que este período de bonanza contribuyó al arribo de más empresas peruanas a partir de los primeros años de la década del 2000.
¿Quiénes llegaron en esa segunda oleada? Veamos. El Grupo Romero abrió una sucursal de Ransa y adquirió Industrias del Aceite (IASA), que fabrica los productos de la marca Fino.
Belcorp y Unique empezaron a exportar sus cosméticos y acondicionar sus líneas de distribuidores. Lo mismo sucedió con Química Suiza, que también inició el envío de sus productos.
Sin embargo, Diego Cavero, ex gerente general del BCP Bolivia, dice que lo mejor vino después. “En los últimos tres años el interés de las empresas peruanas se incrementó”, explica.
La razón de este marcado interés tuvo dos aristas. Una, el crecimiento de nuestra economía, que facilitó que las empresas nacionales miren como una posibilidad latente su inminente salida al exterior.
La otra fue la buena receptividad de Bolivia, una plaza que empezó a atraer mayores inversiones. José Alberti, ejecutivo de comercio exterior de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), lo explica de la siguiente manera: “Sus inversiones (peruanas) son importantes por su localización. Generalmente, en Bolivia estas se dirigen a sectores como la minería y los hidrocarburos, pero las peruanas van a la *industria manufacturera, los servicios y el comercio*”, precisa.
Está en lo cierto. La tercera oleada del ingreso de empresas (inicios del 2008) con capitales peruanos estuvo liderada por Inversiones Rokys, Aceros Arequipa, Corporación Misti, el restaurante Tanta (de Acurio Restaurantes), Textiles Camones y nuevamente por el Grupo Gloria (que adquirió el 47% de las acciones de la cementera Soboce).
Asimismo, en el 2010 el grupo Rash, de capitales panameños y peruanos, introdujo la marca Radioshack en las ciudades de La Paz y Santa Cruz. Un año más tarde, SabMiller, a través de Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston, lanzó su cerveza Cordillera, la cual produce en su planta de Arequipa.
Todo esto ha permitido que el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) y la agregaduría comercial del Perú en ese país estimen que el monto total de inversiones nacionales en ese mercado bordee, a la fecha, los US$1.100 millones.





CORREA Y EVO NO VIENEN A LA ASUNCIÓN DE CARTES EN SOLIDARIDAD CON CARACAS
                                                                    
La delegación de Ecuador estará presidida por su vicepresidente y Bolivia por su canciller, informó ayer el vocero de la Comisión de Transmisión, Federico González. El diplomático precisó que hasta el momento ya confirmaron 110 delegaciones extranjeras.

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)

La República del Ecuador estará representada por el vicepresidente Jorge Glas y la República Plurinacional de Bolivia, por el canciller David Choquehuanca, informó el embajador Federico González. De esta manera, se confirma la ausencia de los mandatarios Rafael Correa y Evo Morales.
Cabe recordar que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no fue invitado a la ceremonia de traspaso previsto este jueves, porque cerró su Embajada en Asunción tras el juicio político que destituyó a Fernando Lugo en el 2012.
Asimismo, el Congreso paraguayo mantiene la consideración de “persona no grata” a Maduro, por su injerencia en asuntos internos en Paraguay.
Ecuador lamentó ayer que Paraguay no haya invitado al presidente venezolano, Nicolás Maduro, a la asunción presidencial de Horacio Cartes, afirmó ayer el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, en su cuenta de Twitter.
Por otra parte, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, viajará a Paraguay para la toma de posesión de Cartes, “cuando puede ser analizada su reincorporación al Mercosur de ese país”, señaló en la víspera la estatal Agencia Brasil. Agrega que “la expectativa de los negociadores latinoamericanos es que la toma de posesión de Cartes cierre 14 meses de impasse entre Paraguay y los países de la región”.
Llegan mandatarios
Respecto a los mandatarios que vienen al traspaso, el presidente de la República de China (Taiwán), Dr. Ma Ying-jeou, llegará esta noche a nuestro país a las 22:30 aproximadamente .
En tanto, el príncipe Felipe de España llegará mañana a tempranas horas para representar a su país en la toma de posesión de Horacio Cartes, con quien se entrevistará ese mismo día, según agencia española EFE.
Mucho frío
Vientos de sureste y temperaturas cercanas a 4° C es el pronóstico para este jueves, día del traspaso presidencial, informó en la víspera el boletín de la Dirección de Meteorología.





PUNO: MÁS DE 200 VISAS OTORGÓ EL CONSULADO DE BOLIVIA A PUNEÑOS PARA ESTUDIAR EN EL PAÍS DE BOLIVIA

Radio Onda Azul de Perú (www.radioondaazul.com)
                                                                      
El Cónsul del Estado Plurinacional de Bolivia en Puno, Eloy Poma Machaca, informó que de la totalidad de jóvenes estudiantes que ingresan al país boliviano, el 95% estudian la carrera profesional de Medicina Humana, donde a la fecha el consulado otorgó más de 200 visas.
Señaló que los estudiantes prefieren cursar sus estudios en este país por que los costos son bastantes económicos entre ellos se tiene a las universidades privadas de Cochabamba, la universidad del Valle (UNIVALLE), Franz Tamayo (UNIFRANZ), Universidad Privada de Abierta la Latinoamericana (UPAL), son las que tienen mayor preferencia de estudiantes puneños.
Asimismo, refirió que desde el 2011 se autorizó 595 visas para ciudadanos peruanos, donde en muchos casos logran nacionalizase en el país de Bolivia por las condiciones que se brinda a los ciudadanos peruanos.





TRAS LAS HUELLAS DE LA VIDA EN EL SALAR DE UYUNI

Revista Generación de Perú (www.generaccion.com)

Hay desiertos de arena como el Sahara y de hielo como la Antártida. Hay, incluso, parajes desolados donde solo habitan las piedras. Pero un desierto de sal, una planicie vasta de costras y capas de cristal salado, no deja de ser un inquietante misterio. Una bacteria recién descubierta en el salar de Uyuni en Bolivia podría ser clave en la fabricación de plásticos biodegradables y no tóxicos para el organismo humano.
El salar de Uyuni, en el sur de Bolivia, es el desierto de sal más grande del mundo. Un mar seco de 12 mil kilómetros cuadrados que se quiebra como vidrios rotos al paso del caminante, con géiseres, ojos de agua e islas áridas donde nunca llega el oleaje y donde solo crecen cactus gigantes que florecen cada 100 años. Está a más de 3.650 metros sobre el nivel del mar, una altura a la que podría volar un avión, y por los reflejos del sol en la sal, durante el día, debe ser uno de los lugares más resplandecientes, es decir, enceguecedores, del planeta.
En la noche es diferente. Si hay luna, la planicie, un manto blanco, reverbera hasta el horizonte, pero si todo está oscuro, parece por momentos que el mundo ha terminado en una extensión de las tinieblas. Allí la temperatura ha bajado hasta los menos 25,7 grados centígrados, la más baja de América Latina, y si no fuera por la existencia de pueblos en sus riveras, o por el paso ocasional de flamencos, los cactus y algunos pajonales perdidos en sus islas, cualquiera diría que en este lugar es imposible la vida.
Sin embargo, aseverar eso sería olvidar que los primeros seres vivos surgieron en condiciones incluso peores, y por eso, espacios como el del salar siguen siendo una oportunidad para que la ciencia no solo sondee en los orígenes de la vida, sino en formas para hacerla un poco mejor.
Por eso, Bolivia inició un estudio microbiológico y genético allí, destinado a localizar bacterias útiles para canalizar nuevos procesos industriales. De acuerdo con la jefa del Departamento de Seguridad Industrial y Medio Ambiente de la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos Jenny Carrasco, la investigación tendrá un costo aproximado de 200 mil dólares y se concluirá en menos de dos años.
“Los científicos harán los estudios de toda la flora microbiana que se encuentra en el salar. Anualmente se repone el salar (y esto) parece estar asociado con la actividad microbiana que hay”, anunció.
Expertos de la Universidad Politécnica de Cataluña anunciaron la pasada semana el descubrimiento de una bacteria en Uyuni, que podría ser clave en la fabricación de plásticos biodegradables y no tóxicos para el organismo humano. Explicaron que el microorganismo demostró ser muy productivo, capaz de generar un polímero de propiedades térmicas procesables con mayor facilidad.
El bacilo, de una cepa hasta ahora desconocida, fue bautizado como Bacillus megateriumuyuni S29, y se encontró en uno de los ojos de agua, uno de los pocos vestigios del lago que antes cubrió todo lo que ahora se ha vuelto capas de sal.
El equipo de científicos planea continuar los estudios y optimizar la generación del polímero producido por la bacteria, así como estudiar varias aplicaciones, entre ellas, la obtención de plásticos para bolsas de basura, embalajes o sistemas para eliminar el salitre.
Desde hace años, la ciencia investiga el uso de microbios para generar polímeros, compuestos químicos a partir de los cuales se pueden elaborar plásticos, biodegradables y biocompatibles, y ahora sucede que han encontrado en Uyuni, en ese lugar perdido de la geografía de Bolivia, una respuesta.
Tal vez, como prueba de que la vida también puede surgir, o mejorarse, en la inclemente soledad de un desierto de sal.





EL AYUNTAMIENTO DE FUENLABRADA DESTINA 28.000 EUROS PARA COMPRAR EQUIPOS SANITARIOS EN BOLIVIA

Cadena Ser de España (www.sermadridsur.com/noticias)
                                                                                 
El dinero se canalizará a través de la ONG Médicus Mundi, que tiene previsto dedicarlo a la compra de material sanitario en el municipio boliviano de Rurrenbaque, especialmente castigado por la pobreza. El Consistorio mantiene convenio de colaboración con Médicus Mundi desde 2001.
Médicus Mundi adquirirá un ecógrafo y balanzas de control de peso, bombonas de oxígeno y nebulizadores para garantizar los goteos de medicamentos líquidos. Según responsable de la delegación de Cooperación y Salud, Margarita Barrios, la idea de la ONG es también poner especial atención sobre las mujeres en edad fértil, embarazadas y los niños menores de cinco años.
El Ayuntamiento de Fuenlabrada mantiene un convenio de colaboración desde 2011 con Médicus Mundi, y también colabora con otras entidades como Arquitectos Sin Fronteras, la Fundación Yehudi Menuhim y Río de Oro. Asimismo tiene acuerdos de cooperación al desarrollo en países como Mozambique, Senegal o con los campamentos de refugiados en Tinduf en Argelia.





INQUIETAN EN EE.UU. LOS LAZOS DE IRÁN CON LA REGIÓN

La Nación de Argentina (www.lanacion.com.ar)

El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo esta semana que reevaluará un informe reciente en el que minimizó los vínculos de Irán con el terrorismo en América latina, pero no hay indicios de que veamos un cambio inmediato en la política estadounidense en este tema. A juzgar por lo que me dicen funcionarios estadounidenses de alto nivel, el gobierno de Obama seguirá tratando de no dramatizar excesivamente el asunto, aun cuando hay creciente presión del Congreso para denunciar las actividades de Irán en Latinoamérica.
En una carta al senador republicano Mark Kirk, fechada el 1º de agosto, el Departamento de Estado dijo que les ha pedido a las agencias de inteligencia que indaguen nuevamente sobre las actividades de Irán en la región, a la luz del informe de 500 páginas del fiscal Alberto Nisman, el principal investigador del atentado de 1994 contra la AMIA.
"Le dijimos al senador Kirk que el informe de Nisman fue publicado demasiado tarde para ser tomado en cuenta en nuestra última evaluación, pero que lo revisaríamos con nuestros colegas de la comunidad de inteligencia", me dijo Roberta Jacobson, directora de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado. "Ahora ya lo hicimos, aunque no quiere decir que nuestra evaluación vaya a cambiar."
En su informe de 500 páginas publicado en mayo, Nisman decía que el régimen iraní se está infiltrando en varios países latinoamericanos y está construyendo centros clandestinos de inteligencia no sólo en Cuba, Venezuela, Bolivia, y Nicaragua, sino también en países como Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, Guyana, Trinidad y Tobago, y Surinam. Estos centros de inteligencia están destinados a "patrocinar, estimular y ejecutar ataques terroristas" y a exportar la revolución islámica, según el fiscal. Fuentes diplomáticas agregan que Irán está expandiendo sus vehículos de propaganda incluso en Puerto Rico, donde una emisora de televisión emite el canal de propaganda iraní Hispan TV.
En 2006, Nisman pidió a Interpol la captura de ocho altos funcionarios iraníes vinculados con el ataque terrorista de 1994. El nuevo presidente iraní, Hasan Rouhani, no está entre los ocho, aunque fue mencionado en la investigación de Nisman por un testigo, quien dijo que Rouhani era el secretario del poderoso Consejo Supremo de Seguridad Nacional en el momento del atentado.
Hace dos meses, varios legisladores estadounidenses criticaron duramente un informe del Departamento de Estado, según el cual "la influencia de Irán en América latina y el Caribe está disminuyendo". Los legisladores dijeron que el informe se basó solamente en informes públicos de actividades gubernamentales y no contempló lo suficiente las actividades encubiertas.
Asimismo, Kirk y otros legisladores están exigiendo una postura más dura contra la presidenta Cristina Fernández, cuyo gobierno firmó un memorándum con Irán para crear una comisión argentino-iraní que supuestamente investigaría el atentado de 1994. Ese acuerdo es visto casi unánimemente en Washington como un intento de aniquilar la investigación de Nisman.
Algunos analistas dicen que es probable que el Departamento de Estado reevalúe su reciente informe según el cual la influencia de Irán en la región está decayendo. "Seguramente van a estudiar el informe de Nisman y van a encontrar la forma políticamente correcta de corregir su informe anterior", me dijo Mark Dubowitz, director de la Fundación para la Defensa de las Democracias.
Mi opinión: es probable que el gobierno de Obama espere a recibir señales de cuáles serán las políticas del nuevo presidente de Irán antes de convertir el rol de Irán en América latina en un tema de primera plana.
Pero eso podría cambiar en los próximos meses, producto de la presión del Congreso y del reciente comportamiento de Irán. En los dos últimos años, la justicia de Estados Unidos acusó a Irán de haber intentado asesinar al embajador saudita en Washington, y el régimen fascista iraní ha sido vinculado con atentados terroristas contra diplomáticos israelíes en Bulgaria, India, Georgia y Tailandia.
Si Rouhani resulta ser tan malo como su antecesor Mahmoud Ahmadinejad, y estoy entre quienes temen que así será, es probable que el gobierno de Obama lea el informe de Nisman con especial atención, y que cambie su estimación anterior, tal como debería hacerlo.





EL MERCURIO, LOS MEDIOS Y EL CUCO DEL CHAVISMO

El Mostrador de Chile (www.elmostrador.cl/opinion)
                                                  
El Mercurio parece convencido de la inevitabilidad del triunfo de Michelle Bachelet en las próximas elecciones presidenciales y se muestra empeñado en ponerse el parche antes de la herida o, lo que viene a ser lo mismo, ejercer su influencia para descalificar propuestas programáticas de la Nueva Mayoría que podrían cambiar el statu quo y corregir ostensibles déficits políticos, sociales y económicos de nuestra democracia.
Las páginas editoriales del decano de la prensa nacional muestran en los últimos meses un compendio de alarmas a propósito del “innecesario afán refundacional” que implica una Asamblea Constituyente y de la emergencia de un “sentimiento antiempresarial y estatista” que pone en peligro “el crecimiento logrado gracias a la economía de mercado”, para mencionar los dos tópicos principales de la preocupación mercurial, que coincide obviamente con el discurso de la Alianza por Chile.
En los últimos días El Mercurio añadió un nuevo tema que, a decir verdad, ha estado soslayado en la vitalicia transición chilena por los cuatro gobiernos concertacionistas y la administración de Piñera: el de la industria mediática. El jueves 30 de julio, el matutino dedicó su principal editorial, bajo el título “Riesgo para los medios de comunicación”, a los planteamientos que al respecto contiene el documento “Compromisos para el Chile que queremos”, elaborado por la Comisión de Programa de los partidos de la Nueva Mayoría.
Se debe celebrar que por fin las colectividades de la llamada centroizquierda aborden este vital asunto, y si bien habría que agradecerle al “diario de Agustín” por contribuir a su manera a hacer visible un problema que viene afectando profundamente la calidad de la democracia, no cabe sino impugnar la forma en que lo hace, con un discurso fundamentalista que desconoce los datos de la realidad y cae livianamente en la descalificación, recurriendo a dos términos que el lenguaje derechista utiliza majaderamente como estigmas: chavismo y kirchnerismo.
En una suerte de postre del plato fuerte editorial, el lunes 5 de agosto, también en la página 3 del decano, se incluye una columna de opinión de la periodista Tamara Avetikian (“Hegemonía mediática ¡no!”), acerca del enfrentamiento en Venezuela entre el gobierno de Nicolás Maduro y el diario El Nacional. La columnista cierra su texto diciendo que se le encendieron “alarmas” a propósito de las propuestas programáticas sobre los medios recibidas por Michelle Bachelet, que podrían replicar en Chile la situación venezolana.
En los “Compromisos para el Chile que queremos” se postula “el derecho a una información plural, veraz y transparente, lo que nos lleva a luchar por establecer las condiciones para democratizar el actual sistema de medios de comunicación, que ha permitido concentrar en pocas personas o empresas, nacionales o extranjeras, el control de los medios de comunicación masivos”.
“También resulta necesario incentivar en los medios de comunicación tradicionales un auténtico pluralismo tanto en los contenidos como en la propiedad”, añade el documento de las comisiones programáticas de los partidos de la Nueva Mayoría.
En la visión mercurial el diagnóstico sobre la concentración de la propiedad de los medios y las aspiraciones de pluralismo vendrían a ser consignas chavistas o kirchneristas, que amenazarían el sistema de medios de comunicación  en Chile, que por oposición a esos oscuros designios no tendría rasgos monopólicos ni oligopólicos y sería garantía de una información veraz, plural y transparente.
Ha sido este propio sistema de medios de comunicación el que se ha encargado de construir visiones sesgadas, estereotipos, demonizaciones y estigmas sobre las experiencias políticas de Venezuela y Argentina, así como de Ecuador y Bolivia (seguidores del “modelo chavista” en el discurso editorialista de El Mercurio). Así, viene a ser casi un pase de prestidigitación dar por cerrado el debate acerca del paisaje mediático chileno con el simple expediente de calificar de chavistas a quienes reclaman su democratización.
Para que la operación sea completa, los medios de comunicación tradicionales (prensa escrita, radio y televisión) han ignorado, o censurado, los numerosos informes y estudios que documentan la concentración de la propiedad de los medios en Chile, elaborados por investigadores a salvo de cualquier sospecha de chavismo. “Los magnates de la prensa”, de la Premio Nacional de Periodismo María Olivia Mönckeberg (Random House Mondadori, 2009), fue mencionado por El Mercurio, contra su voluntad, solo en los rankings de altas ventas de las librerías.
La lista de ejemplos similares es demasiado extensa. Basta citar dos casos recientes. La prensa tradicional ha silenciado las “Propuestas del Colegio de Periodistas de Chile sobre Políticas Públicas para la Comunicación Social”, dirigidas a candidatas y candidatos presidenciales y parlamentarios presentado el 11 de julio. Según los cánones mercuriales, este documento estaría también contaminado con el virus del chavismo, pese a su aprobación por unanimidad en el Consejo Nacional de esta orden, donde están representadas diversas corrientes ideológicas y políticas, algunas francamente identificadas con la oposición venezolana. (Nota: el texto puede leerse en www.colegiodeperiodistas.cl/images/documentos/propuestapolitica.pdf).
Entre otros puntos, el Colegio de Periodistas se hace eco de planteamientos de las relatorías para la Libertad de Expresión de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, en el sentido de que el pluralismo comunicacional se garantiza con la convivencia en pie de igualdad de tres tipos de medios: comerciales, comunitarios y públicos (no gubernamentales).
Segundo caso: cuando en enero-febrero de 2014 se reúna el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para su examen periódico universal sobre la situación en los países miembros de la organización mundial, contará cuando analice la situación de la libertad de prensa con la contribución de Reporteros sin Fronteras (RSF), ONG internacional con carácter consultivo en esa instancia.
¿Qué dice RSF sobre la libertad de prensa en Chile? Vale la pena leer el primer párrafo del informe:
“Chile ocupa el lugar 60, entre 179 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2013 de Reporteros sin Fronteras. Este país se caracteriza por una concentración excesiva de los medios de comunicación, de allí su flagrante falta de pluralismo. Cerca de 95% de las publicaciones de prensa escrita se encuentran en manos de dos grupos de comunicación privados: El Mercurio y Copesa,  únicos beneficiarios del sistema de subvención del Estado instaurado bajo la dictadura –por el que reciben cerca de 5 millones de dólares al año–, en detrimento de los medios de comunicación independientes. Asimismo, cerca de 60% de las estaciones de radio pertenecen al grupo de prensa español Prisa. Así, los medios de comunicación independientes –como las radios comunitarias– se debaten para sobrevivir y asegurar su subsistencia económica, puesto que el país aún no cuenta con un marco legislativo que garantice un equilibrio entre los diferentes tipos de medios de comunicación en el espacio de difusión”.
Difícilmente RSF puede ser acusada de organización chavista. Al contrario, desde sectores de izquierda afines a los gobiernos de Cuba y Venezuela, se la acusa de ser una entidad “pantalla” de la CIA estadounidense y de recibir financiamiento del Departamento de Estado norteamericano. El ranking de la libertad de prensa en 179 países, donde Chile aparece en el lugar 60, relega a Venezuela al puesto 117 y a Cuba al 171. Estados Unidos ocupa la posición número 32, aunque RSF lleva a cabo actualmente una campaña de defensa del soldado Bradley Manning, quien arriesga una condena de 90 años de cárcel, acusado de espionaje por la información que filtró a WikiLeaks.
Lo sustantivo es que el diagnóstico sobre la falta de pluralismo en el sistema mediático chileno es compartido por los más variados sectores y solo desde una mirada tendenciosa, como la que trasuntan los editoriales de El Mercurio, se pueden negar los peligros reales que representa la concentración de la propiedad de los medios tradicionales.
La prensa y la televisión chilenas están contaminadas de afanes censuradores, que incluso alcanzan a un canal supuestamente público como TVN, manejado ya no con criterios solamente comerciales, sino con la lógica empresarial que permea a todo el actual gobierno. La bochornosa censura a la exhibición de “El diario de Agustín”, la clausura solapada del programa “La nueva belleza de pensar” y el patético episodio de los “problemas técnicos” que derivaron en mutilaciones del documental “Nostalgia de la luz”, son actos atentatorios a la libertad de expresión.
No es una simple anécdota que el Canal 13, del grupo Luksic, con un directorio encabezado por el militante del PPD y exministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre, censure un programa de investigación periodística que denuncia malas prácticas de empresas elaboradoras de alimentos de consumo masivo. Lo que este hecho puso de manifiesto es la contradicción implícita entre la libertad de información y la apropiación de los medios por grandes grupos económicos.
Cuando El Mercurio embiste contra el borrador programático de la Nueva Mayoría, lanza advertencias, implícitos chantajes en términos de sus pautas de cobertura de la campaña electoral y, sin duda, busca también que en el variopinto comando de Michelle Bachelet se impongan figuras moderadas y, obviamente “antichavistas”. Entre ellos, René Cortázar, otro exministro y miembro del directorio de Canal 13, quien según el exsenador Ricardo Hormazábal no está allí representando a la Democracia Cristiana sino al grupo Luksic.
Juan Somavía, hasta hace poco director general de la Organización Internacional del Trabajo, integrante también del comando bacheletista, tuvo el honor en los años 80 de acompañar a Gabriel García Márquez como miembro de la comisión redactora del Informe McBride, documento señero de la Unesco que puso en el debate internacional el tema de la democratización de las comunicaciones. Una asignatura pendiente en Chile que debe ser debatida de cara al país en esta hora de promesas de cambios, al margen de las interesadas “alarmas” de El Mercurio.

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