Tuesday, December 29, 2015

LA TALA DE ARBOLES PARA CULTIVAR SOJA CAUSA LAS INUNDACIONES EN SUDAMÉRICA


El fenómeno de El Niño ha traído más lluvias que las habituales al sur de América Latina, pero por sí solo no explica las crecidas de ríos que han obligado a más de 160.000 personas a evacuarse por estos días de sus hogares en Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay. El cambio climático torna más extremo este fenómeno que ha desbordado los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay, entre otros, pero hay más razones detrás.
Diversos expertos atribuyen la gravedad de las inundaciones a la deforestación que en los últimos años ocurrió en Paraguay, el sur de Brasil y el norte de Argentina para plantar soja transgénica. El oro verde modificado genéticamente ofrecía una alta rentabilidad durante los pasados años de bonanza de las materias primas, entre 2002 y 2014, y además soportaba las elevadas temperaturas de aquellas tierras antes pobladas de bosques nativos. “El aumento de las precipitaciones y la significativa pérdida de cobertura boscosa en Argentina, Brasil y Paraguay, que se encuentran entre los 10 países con más deforestación de todo el mundo, no permitió la natural absorción del agua”, advirtió Greenpeace en un documento. El coordinador de la campaña de bosques de esta organización ecologista en Argentina, Hernán Giardini, explica: “Los bosques y selvas, además de concentrar biodiversidad considerable, juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos. Son nuestra esponja natural y paraguas protector. Cuando perdemos bosques nos volvemos más vulnerables ante las intensas lluvias y corremos serios riesgos de inundaciones”. Solo queda el 7% de la superficie original de bosques de la Selva Paranaense o Misionera, atravesada por los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú, según Greenpeace. “En Paraguay y Brasil ha sido prácticamente destruida, la mayor parte remanente se encuentra en Argentina”, añade la organización ecologista.
Efectos de El Niño
El Niño es un fenómeno cíclico, forma parte de la naturaleza, pero sus efectos pueden verse agravados por la deforestación”, opina Benjamín Grassi, profesor de meteorología de la Universidad Nacional de Asunción. “La deforestación desprotege el suelo. El tipo de precipitaciones que tenemos son torrenciales, y mucha agua en poco tiempo afecta mucho un suelo desnudo, porque ocasiona que el agua escurra fácilmente y dañe carreteras, cultivos”, añade Grassi.
En Argentina no solo se registran inundaciones en la región del litoral limítrofe con Paraguay, Brasil y Uruguay sino también en la provincia céntrica de Córdoba, donde se reiteran los reproches a la soja. “La problemática no está necesariamente atada a la precipitación pluvial, sino al ascenso de las napas freáticas”, opinó el ministro de Agua y Ambiente de Córdoba, Fabián López. “Como consecuencia de distintas políticas agropecuarias, se dejaron de desarrollar los cultivos de invierno, se sembró menos maíz, trigo y alfalfa, y más soja. Eso generó un desequilibrio hídrico, en los últimos años la napa freática ha ascendido de una manera importante y está a escasos centímetros del suelo”, describió el ministro López. En estos países que producen la mitad de la soja de todo el mundo, esta oleaginosa no solo ha traído bonanza. El País de España (www.internacional.elpais.com)





LA MANO HUMANA TRAS EL AGUA

Las lluvias debidas al fenómeno de El Niño explican parte de las inundaciones, pero no son la única clave de lectura posible a la hora de deslindar qué causa las catástrofes, opinan activistas que mencionan responsabilidades políticas y empresarias.

Página 12 de Argentina (www.pagina12.com.ar)
                                                                       
Desmontes, destrucción de humedales, cambios en el uso del suelo y represas son algunos de factores que contribuyeron a la inundación que afecta al Litoral. Así lo afirmaron organizaciones sociales y ambientales que, además de a las abundantes lluvias, apuntaron a las responsabilidades de sectores empresarios y políticos, y al avance de la frontera agropecuaria. “Si no se toma en serio el proceso de cambio climático y si se continúa con la expansión de la frontera agrícola, los escenarios catastróficos serán aún más incontenibles”, alertó Jorge Daneri, de la ONG ambiental entrerriana M’Biguá.
“Entre Ríos está, en el corto y largo plazo, ante la posibilidad de una sucesión de catástrofes hídricas y climáticas irreparables”, alertó en agosto pasado Jorge Daneri, de la Fundación M’Biguá, Ciudadanía y Justicia Ambiental. Daneri enumeró trece factores que conducían a un desastre ambiental; uno de ellos: “Entre Ríos apostó en los últimos 20 años al modelo sojero y simplificador del uso de la tierra, devastador de la diversidad biológica, en montes y ríos, con un claro impacto hídrico”.
El 24 de diciembre, con la inundación ya desatada, Daneri señaló que lamentaba haber tenido razón. Cuestionaba que los gobiernos no hubieran escuchado las advertencias de organizaciones sociales, denunció que “la política siempre actúa en la emergencia, con el asistencialismo” y nunca apunta a las causas de la inundación.
Daneri, que hace más de veinte años investiga sobre los ríos del Litoral, precisó la confluencia de factores en la actual inundación: proyectos hidroeléctricos aguas arriba (Brasil) y la falta de protección a los humedales que actúan como reguladores de caudales. “Brasil ha destruido el río Paraná en su cuenca. Ahora el río Uruguay se encuentra en terapia intensiva con decenas de represas hidroeléctricas construidas, en construcción y planificadas”, alertó Daneri y afirmó que las represas “no sólo no regulan las crecientes, sino que las vuelven más catastróficas”. Llamó a la urgente puesta en funcionamiento de un comité de cuencas entre Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay.
Distintos sectores reconocen la influencia del fenómeno de El Niño, un patrón climático que implica cambios en la temperatura de las aguas en la parte central y oriental del Océano Pacífico tropical e impacta directamente en la distribución de las lluvias en las zonas tropicales. Las organizaciones socioambientales coinciden en ese factor, pero también puntualizan en las responsabilidades de sectores económicos y políticos.
Federico Kopta, biólogo y parte del Foro Ambiental de Córdoba, cuestionó que se apele a la “alternativa más fácil de echarles la culpa a las lluvias”. Apuntó al cambio de uso del suelo, por desmontes e implantación de cultivos, desde soja hasta pinos, como existe en el Litoral. “Esto cambia drásticamente la dinámica hídrica, generando una menor retención de agua y un incremento de la erosión”, afirmó.
Otro factor humano determinante es la ocupación de lugares inundables. “Si no existen obras de prevención, el agua volverá a buscar el lugar que le pertenece. Y si allí hay ciudades, volverán a ser inundadas”, advirtió Kopta.
Daneri, de la Fundación M’Biguá, apuntó a “negligencia, falta de medidas gubernamentales y carencia de obras” para enfrentar la situación. Puntualizó que en Entre Ríos no funciona el Consejo Regulador de Uso de Fuentes de Agua (Corufa), nunca se reglamentó la “Ley de Riesgo Hídrico y Línea de Ribera”, aprobada en 1996 y que aborda la gestión de cuencas de ríos, y el delta entrerriano (que es zona de humedales) fue invadido por explotaciones de soja, arroz y ganadería. Recordó que en 2004 un fallo judicial ordenó proteger los montes nativos (de similar manera que la Ley Nacional de Bosques). “El bosque nativo ha sido destruido con la complicidad activa de los gobiernos”, denunció.
Hernán Giardini, de Greenpeace Argentina, afirmó que la deforestación es una de las principales causas de las inundaciones. Recordó que, desde 2008, en Entre Ríos se desmontaron 85.000 hectáreas y también se arrasaron miles de hectáreas aguas arriba del río, en Brasil. “Los bosques son nuestra esponja natural y paraguas protector. Cuando perdemos bosques nos volvemos más vulnerables ante las intensas lluvias y corremos serios riesgos de inundaciones”, señaló Giardini.
Recordó que desde la sanción de la Ley de Bosques (2007) hasta fines de 2014 se deforestaron dos millones de hectáreas. “La situación actual de la Selva Paranaense o Selva Misionera, atravesada por los ríos Uruguay, Paraná e Iguazú, es realmente crítica, sólo queda un siete por ciento de la superficie original de bosques, mientras que en Paraguay y Brasil ha sido prácticamente destruida”, aseguró.
La ONG Guyra monitorea desde 2010 el estado de los bosques en el Gran Chaco Americano (Paraguay, Bolivia y Argentina, cuenca de los ríos Paraguay y Paraná). En cuatro años fue desmontado 1,6 millón de hectáreas. De ese total, 532.000 hectáreas corresponden a bosques de Argentina que fueron arrasados, equivalente a la superficie de 26 veces la Ciudad de Buenos Aires.





Editorial

LA INTOLERANCIA BOLIVARIANA

En una reciente entrevista radial, el presidente boliviano, Evo Morales, declaró que en política solo hay “amigos y enemigos”. El socialista del siglo XXI y el nacionalista (nazi) del siglo XX Carl Schmitt conciben lo político como un agudo conflicto en el que no hay lugar para la tolerancia. Como el diálogo es imposible, el enemigo debe ser destruido y no precisamente derrotado en las urnas. Para Morales, no se trata de que haya opiniones diversas sobre los asuntos públicos, sino de que los unos, liderados por él, sostienen los intereses de Bolivia, y los otros, sus enemigos, los del “imperio”. Quien no es partidario suyo está contra el pueblo o, en otros términos, es un traidor de la patria.

ABC de Paraguay (www.abc.com.py)
                                                                                     
En una reciente entrevista radial, el presidente boliviano, Evo Morales, declaró que en política solo hay “amigos o enemigos”, coincidiendo con la tesis que el jurista alemán Carl Schmitt sostuvo en su libro “El concepto de lo político” (1932). El socialista del siglo XXI y el nacionalsocialista (nazi) del siglo XX conciben lo político como un agudo conflicto en el que no hay lugar para la tolerancia. Como el diálogo es imposible, el enemigo debe ser destruido y no precisamente derrotado en las urnas. Lo político no admitiría matices ni terceras posiciones. “Hay que ser café o leche”, como dijo Stroessner en las postrimerías de su dictadura de derecha, empleando una metáfora eufemística.
Stalin tildaba a los disidentes de “enemigos del pueblo”, apelativo recogido por los partidos comunistas satélites. De las expresiones de Morales vertidas en la misma ocasión se desprende que sus amigos –los buenos– son de izquierda y están con el pueblo; sus enemigos –los malos– son de derecha y están con el “imperio”.
El maniqueísmo del bolivariano, que aspira a una tercera reelección, hace que las decisiones le resulten fáciles, ya que lógicamente es él quien ubica a los ciudadanos en las dos categorías antagónicas. No se trata de que haya opiniones diversas sobre los asuntos públicos, sino de que los unos, liderados por él, sostienen los intereses de Bolivia y los otros, sus enemigos, los de Estados Unidos. Quien no es partidario suyo está contra el pueblo o, en otros términos, es un traidor de la patria. Como diría también Stroessner, “los que no están con nosotros, están contra nosotros”.
Las tremendas palabras pueden tener tremendas consecuencias si quien las pronuncia dice en verdad lo que piensa, como es el caso del bolivariano de marras, simplón como todo autoritario. De hecho, ya las tuvieron para su pueblo, según lo afirmado por varios destacados dirigentes exiliados en una carta dirigida el 7 de diciembre último a la Mesa de la Unidad Democrática venezolana: Morales “mató nuestra democracia, arrebató nuestras libertades y viola sistemáticamente los derechos humanos”. De la dramática situación también dan testimonio los 250 bolivianos asilados en Brasil y los 750 que pidieron el mismo estatus en ese país, según datos oficiales. Un país regido por un dictador no puede ser miembro pleno del Mercosur. El orden democrático ya fue roto en Bolivia y no por un golpe de Estado, caso previsto en el Protocolo de Ushuaia sobre compromiso democrático en el Mercosur, suscrito en 1998, sino por un Gobierno que tuvo legitimidad de origen, pero que hoy no tiene una de ejercicio. Como dijo hace unos días el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa, refiriéndose a la tragedia venezolana, “la democracia no son solo elecciones. Una de las cosas que define una democracia es la separación de poderes, la libertad de prensa, el respeto a las mayorías, el respeto a las minorías; que las minorías puedan llegar a ser mayoría, que no se les pongan obstáculos”. Lo mismo es aplicable al régimen del boliviano, algo que no debe resultar sorprendente a la luz de esa tajante distinción entre amigo y enemigo, propia de una concepción autoritaria de lo político.





En apoyo a Evo Morales

ASÍ DEFENDÍA MONEDERO LA SUPRESIÓN DE LAS AUTONOMÍAS
                                                                   
En 2008 el fundador de Podemos firmó un manifiesto en contra de un Estatuto autonómico boliviano ‘’por su carácter inconstitucional y por atentar contra la unidad de la nación’’. ¿Qué hay de Cataluña?

La Gaceta de España (www.gaceta.es/noticias)
                                                  
La defensa de una España plurinacional dentro de la Constitución, en la que se respeten las realidades territoriales –en especial la catalana- no ha sido siempre el discurso de los líderes de Podemos. Allá por 2008, Juan Carlos Monedero abogaba por suprimir las autonomías y declaraba la guerra al independentismo.
"El proceso de cambios en favor de las mayorías corre el riesgo de ser brutalmente coartado (…) La escalada conspirativa ha alcanzado sus cotas máximas. Las acciones subversivas y anticonstitucionales con las que se pretende dividir la nación. (…) La historia muestra con sobrada elocuencia las terribles consecuencias que en todos los terrenos han tenido para la humanidad los procesos divisionistas y separatistas inducidos y respaldados por poderosos intereses foráneos. (...) Rechazamos el Estatuto autonómico por su carácter inconstitucional y por atentar contra la unidad de la nación. Llamamos a todas las personas de buena voluntad a que unan sus voces para denunciar por todas las vías posibles esta maniobra divisionista y desestabilizadora". Firmado, Juan Carlos Monedero.
El fundador del partido morado solicitaba al Gobierno central de Bolivia que retuviera el poder de las regiones y que evitara su acumulación competencial. Una petición que choca frontalmente con la condición expuesta por Podemos para investir presidente a Pedro Sánchez, un referéndum vinculante para la independencia de Cataluña. Algo inconstitucional y que atenta contra la unidad de la nación, como defendía Monedero en el caso de Bolivia. ¿No sirve el argumento para la ruptura planteada en Cataluña?
Este texto es un manifiesto que destacados representantes de la extrema izquierda latinoamericana publicaron en 2008 en apoyo a Evo Morales, en un momento en el que el Gobierno de la provincia de Santa Cruz quería convocar un referéndum por la autonomía. El documento se llamaba "Denunciemos la conspiración para dividir Bolivia". Y eso que Santa Cruz ni siquiera planteaba la independencia. En aquel momento sólo querían más poder para el Ejecutivo regional, entre otras cosas para controlar al nuevo Gobierno de la nación de Morales.
 En ese contexto, la petición independentista era un ataque para Monedero. Sin embargo, en España si tendría cabida la secesión catalana. Parece que la fe ciega del podemita en los líderes iberoamericanos le impide defender sus ideales en territorio español. Lo que allí es un ataque, aquí es algo necesario para la regeneración democrática y la convivencia.





BOLIVIA QUIERE RELACIONES DE RESPETO MUTUO CON ESTADOS UNIDOS

Sputnik News de Rusia (www.mundo.sputniknews.com)
                                           
El Gobierno boliviano quiere tener relaciones diplomáticas con Estados Unidos en el marco del respeto mutuo, sin intromisión ni sometimientos, dijo este a Sputnik Novosti el canciller David Chuquehuanca.
"Queremos tener buenas relaciones con Estados Unidos como con todos los países del mundo, pero queremos relaciones de respeto, no relaciones de intromisión. No relaciones de sometimiento sino de respeto a nuestras soberanías", dijo el ministro.
En septiembre de 2008, el Gobierno boliviano expulsó al embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg, luego de declararlo "persona no grata" por realizar actividades políticas junto a grupos opositores en Bolivia.
En contrapartida, el Gobierno estadounidense expulsó al embajador boliviano en Washington, Gustavo Guzmán.
Bolivia ha definido un marco de relacionamiento internacional en un escenario de solidaridad de los pueblos y de complementariedad, explicó Choquehuanca.
"El marco de relaciones diplomáticas que hemos definido señala que los acuerdos y programas que se implementen sean de acuerdo mutuo entre las partes y que la cooperación –venga de donde venga, incluyendo a Estados Unidos–, tiene que venir a ayudar para alcanzar los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo, definido por Bolivia", afirmó.
El Ministro de Relaciones Exteriores se refirió a los cambios que se están produciendo en América Latina, como el viraje en Argentina con la elección de Mauricio Macri como nuevo presidente y el avance de la oposición venezolana.
"Es natural. Los pueblos te dan mensajes. Hay cambios en varios lugares, los líderes presentan propuestas a sus pueblos y estos reaccionan de distinto modo", dijo.
Destacó el hecho de que los países de la región están resolviendo sus problemas en democracia.
"En otras partes del mundo intentan resolver sus problemas mediante las armas, no hay paz. Nosotros estamos construyendo nuestro proceso garantizando la continuidad democrática, eso es importante", declaró Choquehuanca.





LAGO POOPÓ (BOLIVIA) NO ES EL ÚNICO EN EXTINGUIRSE, EN LAMPA (PERÚ) SE CONFIRMA SEQUÍA DE LAGUNA COLORADA.

Radio Onda de Perú (www.radioondaazul.com)
                                                   
A inicios del mes de diciembre, los medios internacionales informaban sobre un Lago desaparecido, en los espacios donde antes era cubierto de agua, ahora es un desierto, y los pobladores que vivían próximos al Lago Poopo en Bolivia, afirmaban que no se puede sembrar, ni producir “No hay nada, ni mucho menos vida” afirmaban los pobladores de la zona.
Alarmados ante esta situación y con esperanza de no encontrarnos con una realidad similar en Puno, nos constituimos a la Laguna Colorada, ubicada a 30 minutos al norte de la ciudad de Juliaca, próximo a Lampa, y cuando llegamos a lugar fue grande nuestra sorpresa. La laguna se había secado por completo.
Para buscar alguna explicación, sobre lo que había sucedido por la zona, nos trasladamos a la única isla de la Laguna Colorada. Nuestro recorrido no fue en un bote, o unidad acuática, sino fue a pie, inclusive la zona más profunda estaba seca desde hace 3 meses.
Quien nos recibe en lo que fue la isla, es Teófilo Ojeda Quispe, propietario del lugar, desde el año de 1994. Nos indica que hace 3 años, de manera consecutiva la superficie de la laguna no cubre los 2 metros 50 centímetros de altura, debido a la fuerte radiación solar, la poca precipitación pluvial y la evaporación continua del agua.
El biólogo David Aranibar afirma que esta situación natural, se debe a los constantes procesos de aceleración de los eventos climáticos extremos, donde en se han presentado en estos últimos 3 años, un periodo de baja precipitación pluvial, y altos grados de temperaturas generando un un proceso rápido de evaporación de aguas.
Teófilo Ojeda, comunero, refiere que esta laguna, es alimentada por los caudales de agua que bajan de los cerros en temporada de lluvia y un río afluente, en la parte sur que ahora está seca. Recuerda que hace 5 años contaban con la afluencia del Río “Chihuini”, pendiente que interceptaba agua desde el Río Lampa, sin embargo este caudal, ahora es utilizado en proyectos de irrigación obstaculizando que el agua llegue a la Laguna Colorada.
Ante esta situación, Isela Añasco Quispe, presidente de la zona Laguna Colorada, afirma que en varias oportunidades presentaron al alcalde provincial proyectos para permitir el ingreso de agua mediante el “Río Chihuini”, sin embargo lamenta que sólo se queden en compromisos.
Al respecto en una entrevista al alcalde de Lampa, Clever Huaynacho, señaló que recién desde el mes de noviembre informaron al Ministerio de agricultura sobre la situación de la Laguna Colorada, por lo que esperan una respuesta del Ministerio a partir del mes de enero del año 2016.
En tanto, señaló que actualmente vienen ejecutando un proyecto denominado “Marka Moro” que se encuentra en la etapa de estudio y que estaría valorizado en más de 5 millones de soles, y para ejecutar un proyecto a corto plazo dice que impulsará un proyecto de cosecha de agua.
Con esta situación Isela Añasco, informa que actualmente resultan afectadas más de 75 familias, que viven alrededor de la Laguna, familias que se dedican a la ganadería, y la producción de papa, cañihua, entre otros productos.
Asimismo señala que esta laguna es considerada como uno de los principales circuitos turísticos, donde se tiene la proyección de construir hoteles para turistas nacionales y extranjeros.
También lamenta que desde hace más de 3 años, varias especies de aves ya no migran por la zona, debido a la falta de agua.
David Aranibar, biólogo, preocupado al respecto, recuerda con nostalgia, que hace varios años, la zona acogía a más de 70 especies de aves, sin embargo en el trayecto sólo logro reconocer a 3 especies, entre ellos la parihuana, unos cuantos ejemplares de gaviotas y lequechos.
Asimismo informa que el color rojizo de la laguna se debe a la constante presencia de “hinojo llacho”, el mismo que se encuentra actualmente en la superficie y a simple vista.
Actualmente la situación la Laguna Colorada, no sólo se ve afectado por los cambios climáticos, sino por la indecisión de las autoridades que hasta el momento no se han pronunciado que acciones de corto plazo van a realizar. Lo cierto es que 75 familias no saben cómo afrontar la situación, generando pérdidas en sus animales y sus cultivos, debido a la sequía de la superficie en la Laguna Colorada.





EMELIANA, BOLIVIANA VÍCTIMA DE VIOLENCIA, ACUSADA DE HOMICIDIO EN NEUQUÉN, ARGENTINA

Consulado de Bolivia (www.consuladodebolivia.com.ar)
                                                     
Si una mujer como Emeliana Cuestas Pari, inmigrante indocumentada, hablante de quechua, trabajadora rural y empobrecida hubiera gritado que su pareja, Valentín Anagua, ejercía violencia contra ella y sus hijos, ¿quiénes habrían sido capaz de oírla y de actuar con debida diligencia para evitar que su cuerpo siga siendo arrasado?
Emeliana está acusada de haber matado a Valentín el 1 de enero de 2015. En cinco días se cumplirá un año. Ocurrió en una chacra de la ciudad de Centenario, en una precaria vivienda construida con madera, nailon, cartón y árboles secos (ver recuadro).
La defensora oficial, Verónica Zingoni, aseguró que los resultados del examen toxicológico señalaron que Emeliana había consumido alcohol, al igual que Valentín, además de medicación para la epilepsia. Tenía rastros de haber mascado coca. Había sufrido lesiones recientemente, y según testigos, esa misma noche intentó quitarse la vida.
No encontrarán denuncias por violencia de género que haya hecho en comisarías, ni en juzgados de Familia. Hacía tres meses que estaba en la provincia, cuando sucedió el hecho, y hace poco más de tres años que vino a la Argentina proveniente de Bolivia.
Emeliana no recuerda qué pasó. Señala su cabeza y dice “no, no.” Dedica sus días a pinchar la tierra: produce tomate, zapallito, choclo que son vendidos en el mercado concentrador. Quien relató lo sucedido fue su hija más chica, que estuvo con sus padres aquella noche.
“De esa declaración en cámara Gesell surgen cosas que ella no contó, porque incluso cuando llegan al lugar del hecho estaba en estado de shock. De la declaración de la nena surgen más detalles del hecho y de la vida que ella había llevado con su marido. Lo sufrida que había sido su vida y los maltratos que recibía”, afirmó Zingoni.
Y agregó: “Sigue indocumentada, pero ahora inició el trámite. Por ser indocumentada no se le suministraba en salud pública la medicación para la epilepsia, y la estaba comprando. El neurólogo del hospital Castro Rendón le hizo estudios complementarios y determinó que estaba mal medicada. Ahora se le da la medicación correcta y por salud pública. La hija logró retomar la escuela primaria.”
Hay muchos datos de su vida que no se conocen con exactitud. Emeliana tendría aproximadamente 49 años. Tuvo 12 hijos, aunque no se sabe cuántos de ellos han fallecido. Era pareja de Valentín desde los 15 años (ver recuadro).
“Si tomamos esos hechos tal como dice la fiscalía, hay muchos elementos que son débiles, tanto en la evaluación de la situación y del contexto social, de género y hasta antropológico. Me parece que esto pasa en general con el sistema penal. Es como una procesadora de carne y realmente no alcanza a ver los grandes elementos humanos que hay de por medio. No han analizado inclusive su situación de lucidez al momento de los hechos, por lo menos debidamente”, sostuvo el defensor Fernando Diez, que junto a Zingoni llevan el caso.
“Me arruinaba”
NEUQUÉN (AN).- Según el informe interdisciplinario elaborado para la defensa, a los 15 años la madre de Emeliana Cuestas Pari “la obliga a iniciar una relación de convivencia con el Sr. Valentín Anagua, mayor que ella de edad, constituyéndose de ese modo en pareja del mismo.”
Su familia de origen vivía en la zona rural de Potosí, Bolivia, en condiciones precarias, que se profundizaron luego de la muerte de su padre cuando era apenas una niña. Dejó los estudios en tercer grado de la escuela primaria.
“Con Valentín tuvo 12 hijos, muchos de los cuales fallecieron por diversas razones. En el relato de Emeliana, puede evidenciarse que en su vínculo de pareja existía un importante grado de sometimiento, situación que se fue naturalizando con el tiempo. El Sr. Anagua ha ejercido maltrato físico y psicológico sobre ella, desde el inicio de la relación”, se señala en el informe.
Más adelante los profesionales vuelven sobre este punto: “Emeliana manifiesta que su marido siempre ejerció malos tratos sobre ella, desde el inicio de la relación, cuando ella tenía 15 años. Expresa, “en Bolivia me arruinaba”, haciendo referencia a los golpes que recibía.
Y agregan: “Con respecto a la dinámica familiar, surge del relato de los miembros entrevistados, la existencia de un sistema autoritario de dominación patriarcal, en el cual era habitual que Valentín empleara violencia física y psicológica para obtener obediencia, tanto de sus hijos como de su mujer Emeliana, llegando a realizar sobre esta última amenazas de muerte e intentos de ahorcamiento.”
La acusación de la fiscalía
NEUQUÉN (AN).- A Emeliana Cuestas Pari se le imputó el delito de homicidio calificado por el vínculo. El fiscal Gustavo Mastracci planteó en la audiencia de formulación de cargos que minutos después de la medianoche del 1 de enero de este año, encontrándose en el interior de la vivienda en la que convivía junto a su hija menor de edad y su pareja, Valentín Anagua, en Centenario, luego de una discusión empuñó un arma blanca, que se presume sería un cuchillo de mesa, le asestó una puñalada “en la región del tórax, próximo a la tetilla izquierda, lo que le produjo la muerte en forma casi inmediata por shock cardiogénico irreversible.”
La etapa preparatoria tiene una duración máxima de cuatro meses desde la apertura de la investigación. La fiscalía pidió una prórroga del plazo. La defensa brindó conformidad, y en octubre pasado se le corrió vista de la solicitud del control de la acusación en la que la fiscalía mantenía la calificación legal, sin hacer mención al contexto de violencia de género ni al estado en el que se encontraba Emeliana. Como la pena que admite este delito es mayor a 15 años le correspondería ser juzgada por jurado popular.





CANCILLER MUÑOZ RECONOCE AÑO DE "LUCES Y SOMBRAS" EN RELACIÓN CON PAÍSES VECINOS

Insulza viajará a EE.UU., Francia e Inglaterra para reunirse en enero con abogados de Chile.

El Mercurio de Chile (www.economiaynegocios.cl)
                                                   
Por más de tres horas se reunieron el canciller Heraldo Muñoz y el agente chileno ante la Corte La Haya, José Miguel Insulza, con los cerca de 40 integrantes del Consejo Asesor para la demanda de Bolivia. Se trató del primer encuentro entre Insulza y la instancia compuesta por diplomáticos, profesores de derecho y autoridades de distintas áreas del Estado.
En la cita, en que también estuvieron presentes asesores como Ascanio Cavallo, Joaquín Fermandois y el embajador Gabriel Gaspar, Insulza anunció que en enero realizará viajes por Estados Unidos, Francia e Inglaterra, donde tendrá encuentros con los abogados que defienden a Chile ante el tribunal.
Tras la sesión, el ministro Muñoz realizó el balance de su cartera de 2015, donde reconoció que se trató de un período en que, "como todo en la vida, hay luces y sombras", apuntó a mejorar las relaciones con los países vecinos y reafirmó sobre Bolivia "la disposición de Chile de mirar al siglo 21, tenemos coincidencias mutuas con Bolivia, y ver qué podemos hacer juntos en vez de permanecer anclados al siglo 19".
Sobre Perú, aseguró que "prima la voluntad estratégica de tener una relación positiva que ayude a ambos pueblos. Si hay discrepancias, tendremos que saber superarlas", añadió, evitando responder a los dichos del Presidente de Perú, Ollanta Humala, que aseguró que la decisión de crear el distrito Yarada-Los Palos era "irreversible".





¿QUÉ PASARÁ CON LA IZQUIERDA EN EL 2016?

‘El populismo perdió el ejecutivo, pero sigue siendo una fuerza decisoria’

Las 2 Orilla de Colombia (www.las2orillas.co)
                                             
Palmas y golpes de pecho en América Latina con la soberbia de los ganadores y la rabia de los perdedores, pero sobre todo, con el diagnóstico consiguiente: 2015 será recordado por el retroceso de la izquierda y el retorno de la derecha.
No obstante el tema no es tan simple, empezando por establecer qué se entiende por izquierda. Si nos atenemos al populismo peronista que desde hace décadas se instaló en Argentina y que es una amalgama de izquierda radical y nacionalismo de derecha, digamos que retrocedió con la llegada de Macri. Aunque no tanto porque controla el poder legislativo y si Macri quiere gobernabilidad le toca pactar. El populismo perdió el ejecutivo, pero sigue siendo una fuerza decisoria.
¿Venezuela? Como lo han advertido sus fundadores, al “socialismo siglo XXI” el propio Chávez y su inepto sucesor hace mucho lo dejaron de lado e instalaron un régimen populista y autoritario, remedo de los dictadores del siglo XX, Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, mezclando los beneficios sociales con el fortalecimiento de una casta corrupta y medidas económicas de control del mercado de corte marxista. Un sancocho ideológico de derecha e izquierda propio de república bananera que está a punto de hundirse. Pero en la Mesa de la Unidad Nacional hay socialistas y son la punta de lanza para el relanzamiento de una izquierda democrática que, sin perder los logros sociales, gobierne con responsabilidad y bajo reglas democráticas.
Cuba se está adaptando a los nuevos tiempos. Seguirá siendo marxista en lo ideológico y capitalista en lo económico y surge aquí un aliado formidable para ayudarle, China, que ya es su segundo socio comercial después de Venezuela, con inversiones cuantiosas. Aparte, los estadounidenses ya toman pista. Este sí es el que podríamos llamar “Socialismo siglo XXI”, un Partido Comunista Cubano que seguirá mandando después de los Castro, pero permitiendo la inversión capitalista.
El modelo izquierdista brasileño tuvo éxito mientras Lula estuvo en el poder. Pero la corrupción lo tiene contra las cuerdas y a Dilma a las puertas de un juicio político. Lula tendrá que limpiar la casa y tomar las riendas para defender los logros sociales conseguidos. Quedan otros regímenes autoritarios que igual mezclan el populismo latinoamericano de muchas décadas atrás, con dictadores incluidos, y un barniz ideológico de corte leninista, como Ecuador y Bolivia que, por sus resultados económicos se van a quedar al menos una década más.
A la par, hay tres gobiernos prósperos de izquierda democrática: Chile, Uruguay y Perú, con sus naturales altibajos, pero que han sembrado su ideología y estarán presentes en la vida política y económica de sus países como alternativa de poder durante muchos años. En Centroamérica, El Salvador tiene al FMLN gobernando en un mar de problemas, mientras Ortega, en Nicaragua, afianza su poder con políticas nacionalistas y autoritarismo que ha sabido fortalecer aliándose en ocasiones con la extrema derecha para aislar las corrientes liberales.
¿Retroceso? Más bien reacomodamiento de fuerzas con un valor agregado: la izquierda está aprendiendo a gobernar. Cae en el populismo de antaño con autoritarismo de por medio o impulsa políticas sociales responsables tratando de remediar las injusticias de siglos, con el balbuceo de quien está aprendiendo a caminar, pero lo hace dentro de una democracia que cambia con ella y que comienza a transitar por el camino de la diversidad. Esa es la gran ganancia.





¿FIN DE CICLO? LA DISPUTA POR EL RELATO

La Tercera de España (www.latercerainformacion.com.es)

Por Katu Arkonada.- El cambio de época en América Latina y el Caribe, que desde una mirada de la memoria larga comienza en 1959 con el triunfo de la revolución cubana, y desde la memoria corta lo hace en 1998 con la victoria electoral de Hugo Chávez en Venezuela, vive una disyuntiva entre la necesidad de profundizar el cambio, o la restauración conservadora.
Esta disyuntiva cristaliza sobre todo en dos sucesos importantes, por no decir claves, del momento histórico: la muerte del Comandante Chávez en 2013, y la derrota sufrida por el kirchnerismo en la Argentina en fechas recientes.
Hasta entonces, veníamos inmersos en un ciclo ascendente de victorias sobre el neoliberalismo que se traducían en triunfos electorales de la izquierda y los proyectos nacional-populares por toda la región. Los avances se sucedían, la recuperación de la soberanía política y económica, que permitía el regreso del Estado y una redistribución de la riqueza sin precedentes, a la vez que se recuperaban y aumentaban derechos sociales, tiene un valor incalculable sobre todo si comparamos esta realidad con lo sucedido en otras latitudes, como por ejemplo el sur de Europa, y especialmente Grecia.
Pero además, entre esos logros debemos destacar la resignificación de la democracia que el ciclo progresista produjo, ampliando los márgenes y modificando los límites de la misma para profundizar en una democracia plebeya que por primera vez, hacía coincidir los intereses de un país con los intereses de sus clases populares y mayorías sociales.
Sin embargo, hay que reconocerle a la nueva derecha latinoamericana un logro, el haber conseguido a su vez resignificar la idea del cambio, idea con la que han ganado las elecciones en Argentina.
Argentina, punto de inflexión
La resignificación del cambio en la Argentina podemos visualizarla en un Macri convertido en gigantesco significante vacío donde caben, más que las demandas insatisfechas de las mayorías sociales –cumplidas en su mayor parte durante la década ganada por el kirchnerismo-, las aspiraciones y anhelos de las nuevas clases medias.
Pero el triunfo de la anti-política en Argentina nos deja otra imagen simbólica, la de Lilian Tintori, esposa del terrorista venezolano Leopoldo López, festejando en Buenos Aires con Macri el triunfo electoral. Imagen que, junto con las declaraciones bravuconas de Macri pidiendo la aplicación de la “Cláusula democrática” del Mercosur a Venezuela, remite a las conexiones internacionales de esta nueva derecha, que ha encontrado en Macri un liderazgo del siglo XXI.
Porque errábamos caracterizando a Capriles como la nueva derecha del siglo XXI. Mirábamos a Venezuela cuando en Argentina se estaba gestando la contra-revolución del siglo XXI, camuflada bajo miles de globos de colores. Esta nueva derecha tiene que agradecer sus conexiones internacionales a nefastos gurús del marketing político como el venezolano-mayamero J.J. Rendón y en el caso argentino, Jaime Durán Barba.
La nueva derecha, la contrarrevolución en marcha
Hoy en día en América Latina, detrás de todo líder importante de la derecha hay un gran asesor de marketing político, que le ayuda no solo a construir discurso, sino a articular a las elites económicas y oligopolios mediáticos en el plano nacional, y a construir alianzas en el plano internacional.
Esta nueva derecha construye un escenario post-político donde el conflicto inherente a toda forma de hacer política desaparece en beneficio de la tele-política; donde la correlación de fuerzas al interior del Estado desaparece en beneficio de la gestión tecnocrática; donde el pueblo que construye, aun con dificultades, la izquierda, se fragmenta e individualiza en forma de “familias” o “ciudadanos”; en definitiva, donde la ideología da paso a la aireología.
Las dos principales características de esta nueva derecha son, por un lado, el no impugnar los avances sociales conseguidos por los gobiernos progresistas –no hay un clima propicio ni en los niveles nacionales ni internacionales para tal impugnación-. Pero en segundo lugar, sí atacan y explotan las grietas y puntos débiles de nuestros procesos, sean la inseguridad, la inflación o la corrupción.
Además de la importancia que la victoria electoral de Macri, si juega bien sus cartas, puede suponer para la derecha trasnacional, tampoco podemos perder de vista la injerencia imperialista que, vía golpes de Estado clásicos como en Honduras, parlamentarios como en Paraguay y el intento de impeachment en Brasil, o vía revoluciones de “colores” violentas como en Venezuela, conforma una arista más del turbulento escenario que vivimos en América Latina y el Caribe.
La disputa por el relato
Y en este escenario, nos encontramos con que intelectuales de una izquierda “Pro-gre”, por hablar en términos argentinos, insisten con un fin del ciclo progresista construido sobre populismos de alta intensidad[1].
Esta crítica es, que Marx me perdone, tremendamente mecanicista. Estos académicos critican nuestras economías extractivistas, realidad innegable a pesar de que en sus análisis suelen dejar de lado los 500 años de colonialismo y 30 de neoliberalismo que profundizaron este modelo. En cualquier caso, el planteamiento es simple; tenemos economías extractivistas; hubo un “boom de las commodities”; se generó una redistribución parcial a partir del alto precio de los recursos naturales; llegó la crisis del 2007/2008 y con ella el descenso de los precios y las importaciones/exportaciones; no se pueden mantener las tasas de redistribución y por lo tanto se termina el ciclo progresista.
Debemos precisar, en primer lugar, que el auge y caída del precio de las commodities fue el mismo para todos los países de América Latina y el Caribe, pero no es lo mismo en que se empleó la plusvalía obtenida en México, Colombia o Perú, que en Venezuela, Bolivia o Ecuador.
En segundo lugar, todos estos teóricos progres analizan muy bien los problemas de las economías extractivistas, y podemos coincidir en una buena parte de su diagnóstico. El problema llega a la hora de ofrecer alternativas. Si tomamos a uno de los gurús del post-extractivismo como Eduardo Gudynas[2], resulta que como solución al “extractivismo depredador” propone una transición al “extractivismo sensato”, para después pasar al “extractivismo indispensable”. Es decir, que la salida al extractivismo es…¡el extractivismo! Eso sí, saquemos las pancartas de “Otro extractivismo es posible” para desgastar todo lo posible a los gobiernos progresistas.
En definitiva, no hay tal “fin del ciclo” porque el proyecto de las izquierdas y los gobiernos nacional-populares en América Latina sigue vigente. La soberanía y reconquista de derechos, la redistribución de la riqueza y la universalización de los servicios, no pueden ser impugnados por una derecha que tiene que esconder su proyecto pro-mercado y pro-negocios, aunque luego en la intimidad de la Embajada de Estados Unidos puedan decirlo sin ambigüedades[3]. Es más, hasta el momento el único gobierno en este ciclo que se ha perdido a manos de la derecha mediante la vía electoral ha sido el gobierno de centro izquierda de Bachelet a manos de un Piñera que pasó sin pena ni gloria por el gobierno chileno.
Es por eso que, a pesar de que tras la derrota en Argentina, muchos se sumen a las tesis del “fin del ciclo”, sería mucho más adecuado ahora hablar de un empate catastrófico entre la necesidad de la izquierda de reactualizar su proyecto para volver a seducir a las mayorías sociales, y la necesidad de la nueva derecha de desarrollar exitosamente su proyecto en la Argentina para desde ahí poder irradiar e implementarse en otros países de nuestra región.
En ese sentido, no debemos preocuparnos por lo que haga el enemigo, ayudado por el fuego amigo de cierta intelectualidad progresista, sino por lo que hacemos desde las izquierdas latinoamericanas y caribeñas. Y para ello el primer paso es construir un diagnóstico común que contenga los avances de este cambio de época, los posibles retrocesos, las tensiones y los desafíos que tenemos por delante.
Avances
En este ámbito es donde más consenso hay pues aunque algunos analistas afirmen que “el progresismo no fue un avance”[4], las mayorías sociales realmente han visto cómo el ciclo progresista permitía una irrupción plebeya en el Estado y la configuración de un horizonte nacional-popular que redistribuía y a la vez iba más allá de un capitalismo de Estado, como no se cansa de explicar el Vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera, en la medida en que el excedente de los recursos naturales, que por primera vez pertenecen al pueblo, se utiliza para necesidades sociales, éste constituye valores de uso.
Todo lo anterior bajo el marco de un nuevo constitucionalismo transformador en el caso de los países que conforman el “núcleo duro bolivariano”, que además en el caso de Bolivia y Ecuador, impulsa una ruptura epistemológica con el capitalismo y la modernidad marcando el Buen Vivir como complemento al socialismo, y permite visualizar un horizonte poscapitalista más allá del actual escenario posneoliberal.
Y sin duda en este breve recuento no puede faltar el ámbito geopolítico. A 10 años de la derrota del ALCA en Mar del Plata, la región ha avanzado en el ámbito de la integracion latinoamericana y caribeña, primero a nivel interno, constituyendo mecanismos de integracion política como el ALBA, la Unasur o la CELAC; y después hacia afuera, impulsando un relacionamiento Sur-Sur, donde América Latina tiene más protagonismo que nunca en el nuevo mundo multipolar.
Retrocesos
Probablemente si en algo no se ha avanzado, y supone no solo un freno, sino un ancla que impide navegar más veloz y a más profundidad, ha sido en derrotar la hegemonía neoliberal en el ámbito cultural. El escenario posneoliberal y por lo tanto la posibilidad de ir más allá no va a terminar de completarse mientras persista el american way of life. La reducción de la pobreza y de la desigualdad, a partir de la distribución de la riqueza, fruto de la recuperación de la soberanía sobre los recursos naturales, ha permitido democratizar el consumo y generar en millones de personas-electores unas ansias y anhelos de consumo que no se ha sabido traducir en alternativas más allá de democratizar también el acceso al mall, shopping o centro comercial.
A lo anterior se le une una pérdida de la mística que acompañó el surgimiento de nuestros procesos. La gestión no es sexy. La izquierda se construyó sobre una ética, pero también estética, de la resistencia; pero una vez que se abrió el cambio, hay que mantenerlo, gestionarlo, gobernar y transformarlo en políticas públicas, y eso no es tan atractivo para una buena parte de la izquierda como la resistencia en la barricada. Necesitamos reconstruir una cosmovisión nuestroamericana del momento histórico actual que venga acompaña de una nueva mística.
Construcción de nuevos imaginarios que debe venir acompañada de un refuerzo de los medios de comunicación contrahegemónicos que venimos impulsando en los últimos años. La batalla de ideas es fundamental en la construcción de nuevos imaginarios posneoliberales y poscapitalistas.
Tensiones
Probablemente la principal de las tensiones que viven nuestros procesos la escenifica el debate en torno al extractivismo y al modelo de desarrollo. Podemos constatar la incapacidad de un sector de la izquierda para construir alternativas más allá de la crítica a los gobiernos progresistas, sobre todo cuando una buena parte de las luchas contra el neoliberalismo tenían que ver con solucionar o exigir la satisfacción de necesidades inmediatas, demandas cumplidas en su mayor parte. Hemos constatado así mismo la incapacidad de otro sector de la izquierda progre en proponer alternativas al extractivismo.
Podemos incluso coincidir con la visión de algunos analistas que plantean un “extractivismo transitorio posneoliberal[5]”, pero debemos ser conscientes de que las únicas iniciativas que trataron de ir más allá del extractivismo sin rehuir el debate de fondo, como la iniciativa Yasuní en Ecuador, fracasaron por la hipocresía imperante en este debate. Y el debate de fondo es precisamente cómo lograr un equilibrio entre el derecho al desarrollo, a “crecer” para poder continuar contrarrestando los efectos de la larga noche neoliberal, el hambre y la pobreza, y los Derechos de la Madre Tierra.
Es un hecho la catástrofe ambiental y climática que padecemos, y más cuando incorporamos en la ecuación del desarrollo a China y la India, y su necesidad de sacar de la pobreza a cientos de millones de personas. Pero o construimos colectivamente una nueva ecuación que incluya tanto la justicia social como la justicia ambiental, o la humanidad está condenada a su extinción, probablemente mucho antes que siquiera alcancemos a divisar el fin del capitalismo.
Desafíos
Para definir los desafíos del momento actual, es necesario pensar con un intelectual que, este sí, combina teoría y praxis revolucionaria desde el barro de la gestión pública-estatal. Nos referimos a Álvaro García Linera, marxista, matemático, sociólogo y Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia.
Es imprescindible escuchar o leer la conferencia magistral[6] que dio en el Encuentro Latinoamericano Progresista de Quito en septiembre de 2015, donde además de hacer una brillante crítica a la izquierda lightberal, a la que define como una izquierda “de cafetín” o “deslactosada”, nos deja una crítica para los agoreros del fin del ciclo: “Al no impulsar la movilización de las clases subalternas, ni ser alternativa de poder real, estos pseudo radicales trabajan para los restauradores del neoliberalismo, son los ideólogos del fin del relato del progresismo latinoamericano”.Pero poco después, en el mes de octubre en Montevideo, García Linera introdujo 5 propuestas[7] para contrarrestar las vulnerabilidades de los procesos progresistas. Vamos a revisarlas y tratar de ir un poco más allá, desarrollando estas propuestas a modo de desafíos para las izquierdas latinoamericanas y caribeñas.
La primera propuesta sería “reconocer y analizar en qué decisiones nos equivocamos”. Siendo importante la autocrítica, que siempre es revolucionaria si se hace desde el compromiso y la lealtad con los procesos de cambio, necesitamos ir más allá y no pensar solo en los errores cometidos, ni siquiera en los aciertos de esta nueva derecha del siglo XXI, sino pensar sobre todo en el “electorado del siglo XXI”, al que debemos volver a seducir con un proyecto político renovado. Cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron no ya las preguntas, sino el entrevistador y sobre todo, el público al que iban dirigidas. Este electorado, compuesto en una buena parte por clases medias e importantes segmentos de la juventud, ya ha dejado atrás el neoliberalismo en el imaginario, aunque como hemos visto, el mismo nos impregne por completo en el ámbito cultural. O reactualizamos el proyecto, profundizando y haciéndolo seductor para este electorado del siglo XXI, o esta vez sí deberemos hablar de fin de un ciclo.
En segundo lugar, García Linera nos desafía a luchar para “mantener la unidad del bloque social que fue el constructor del proceso de democratización continental”. Siendo clave la unidad del bloque social de apoyo a los procesos, esto nos remite a una discusión más amplia sobre el sujeto del cambio y, yendo aún más lejos, a una trilogía necesaria entre el sujeto –por muy fragmentado que esté-, proyecto político –también a veces difuso pero siempre con algunas certezas en cuanto a horizonte y líneas rojas que no traspasar- y la importancia de los liderazgos –que cohesionan y articulan tanto el sujeto como las demandas-. Si uno de los tres componentes de la ecuación falla, sujeto, proyecto o líder, no hay posibilidades de llevar adelante un proyecto emancipador.
La tercera recomendación del Vicepresidente de Bolivia para contrarrestar las vulnerabilidades de nuestros procesos es la capacidad de gestión económica, que va unida a una cuarta recomendación, que es que esta gestión beneficie al núcleo duro de cada proceso, “a aquel que no nos va a abandonar nunca, a los más pobres, a los más humildes, a los más maltratados”. Siendo correcta la afirmación, ¿qué hacemos cuando llegamos al límite de la capacidad de redistribución dentro del capitalismo como parece que están llegando algunos de nuestros procesos que no terminan de definir un horizonte socialista claro y por lo tanto se desnudan los límites, y más ante la arremetida de la derecha con su disfraz de gestores-tecnócratas? Uno de los primeros pasos para profundizar la transformación de los modelos económicos debería ser una reforma del régimen impositivo/fiscal, pero ahí tenemos el ejemplo de lo sucedido en Ecuador cuando Correa intentó una reforma para que pagaran más los que más tienen, y las clases medias salieron a la calle a movilizarse en defensa del 2% más rico en algún tipo de paradoja sociológica por el que esperan algún día ser parte de ese pequeño porcentaje.
En quinto lugar, García Linera apuesta por la “repolitización y reideologización” de la sociedad. Es de sobra conocida la fórmula Lenin+Gramsci, derrotar e incorporar, que viene proponiendo el Vicepresidente. Y si bien en el ámbito electoral podemos tener alguna discrepancia, si hablamos de la construcción de hegemonía, no hay nada más cierto en que solo con Lenin nos quedamos en fuerza sin irradiación y solo con Gramsci en ternura sin victoria. Pero el debate teórico sobre la hegemonía va a aterrizar de manera abrupta en la Argentina, donde vamos a ver cuánta irreversibilidad han construido los procesos nacional-populares durante el cambio de época en el continente. Argentina es la prueba de fuego para saber cuánto de lo conquistado durante la década ganada en derechos sociales, políticos, económicos, culturales, etc., puede ser revertido, y cuanto ya es irreversible porque el sentido común construido, es decir, la hegemonía posneoliberal, lo ha convertido en irreversible.
Y como el ciclo electoral nunca termina, en un futuro inmediato, con la celebración de las elecciones legislativas en Venezuela el 6 de diciembre y el referéndum constitucional por la repostulación de Evo Morales en Bolivia el 21 de febrero, vamos a tener más indicadores del tamaño de la crisis o profundidad del reflujo que atraviesa el cambio de época en Nuestra América. Entre medio, una cumbre del Mercosur (Asunción, 21 de diciembre) y una de la CELAC (Ecuador, 28 y 29 de enero), donde el principal desafío de los gobiernos progresistas será mantener la unidad ante el caballo de Troya que representará la presencia de Macri en los mecanismos de integración regional.
* Katu Arkonada es diplomado en Políticas Públicas. Ex asesor del Viceministerio de Planificación Estratégica, de la Unidad Jurídica Especializada en Desarrollo Constitucional y de la Cancillería de Bolivia.

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